Faxa (Palma Soriano)

Revisión del 15:30 26 oct 2010 de Yilan jc.scu (discusión | contribuciones) (Página creada con '{{Localidad |nombre = Faxa |nombre completo = Localidad Faxa |país = Cuba |unidad = Localidad |tipo_superior_1 = Provincia |superior_1 ...')
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Localidad Faxa
Información sobre la plantilla
Localidad de Cuba
EntidadLocalidad
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaProvincia Santiago de Cuba
 • MunicipioMunicipio Palma Soriano
 • Fundación1980

Localidad Faxa (Consejo popular Dos Ríos)

La localidad Faxa gana la categoría de caserío que Tiene un área aproximada de 0.0034 km² y 3,4 hectáreas.

Historia

Este barrio está conformado por un solo CDR con una población aproximada de 49 habitantes de ellos 25 hombres y 24 mujeres. Fue fundada 1980

Desarrollo Económico

Su actividad económica fundamental es la agricultura cañera

Desarrollo Social

Desde su fundación en 1980 el 27,78 % de su población disfruta del servicio eléctrico, se le construyo una sala de de TV y es atendida por el Plan Turquino

Educación

No existentes escuelas primarias en el caserío pero, lo niños de 0 a 4 años están vinculados al Programa Educa a tu Hijo

Cultura

Mantiene a dos Promotores Culturales encargados de atender a la población en lo fundamental a niños y jóvenes, creación de Salas de Televisión que ofertan una variada programación televisiva y cultural.

Tradiciones

Sus tradiciones y costumbres se fundamentan en la práctica de la Religión, las fiestas populares.

Deporte

La misma cuenta con licenciados en Educación Física que se encargan de captar a los niños talentos en los diferentes deportes.

Salud Pública

No cuenta con ningún consultorio los vecinos de la zona van a las localidades vecinas. A las embarazadas y los anciano que lo necesitan vienen a sus casas las enfermeras y médico de consultorios aledaños.

Fuentes

Archivo de la Asamblea Municipal del Poder Popular Caracterización de los Promotores culturales. Investigación realizada por Francisco Casanellas González