Agricultura convencional
Agricultura convencional. Sistema de producción agropecuaria basado en el alto consumo de insumos externos al sistema productivo natural, como energía fósil, abonos químicos sintéticos y pesticidas. La agricultura convencional no toma en cuenta el medio ambiente, sus ciclos naturales, ni el uso racional y sostenible de los recursos naturales.
Sumario
Evolución
El modelo de agricultura convencional fue adoptado desde la década de los cincuentas, se fundamenta en un sistema de producción de alta eficiencia, dependiente de un alto uso de insumos sintéticos, donde el manejo monocultivista se justifica como herramienta fundamental para lograr la mayor eficiencia del proceso productivo. Sin embargo este sistema de producción ha mostrado serios problemas de sostenibilidad en veinte o treinta años de uso intensivo.[1]
La agricultura convencional ha estado asociada a los modelos de desarrollo que, como ella, empiezan a demostrar esas limitantes que requieren reorientarse para asegurar su viabilidad no sólo económica, sino social y ambiental. El reto es cómo continuar el desarrollo actual, principalmente en términos de mantener la productividad y rentabilidad de los sistemas de producción agropecuaria realizando los cambios adecuados que posibiliten un menor daño al ambiente y una mayor equidad social entre la población.
Características
- Sistema que utiliza todas las herramientas tecnológicas disponibles
- Prepara el suelo con labranza mínima o intensiva.
- Utiliza semillas tradicionales, semillas mejoradas y certificadas como semillas tratadas.
- Nutre y protege al cultivo con tecnologías de síntesis química u orgánicos.
- Tiende a ser más extensiva y productiva por el uso de las herramientas que facilitan esta modalidad
Desventajas
La agricultura convencional utiliza un arsenal de productos químicos de síntesis y técnicas erróneas de laboreo que destruyen esta rica vida subterránea, debilitando la resistencia natural de las plantas a enfermedades y plagas. Al combatir las plagas y las adventicias con herbicidas y plaguicidas se provocan más ataques parasitarios que obligan a aumentar la potencia o la cantidad de sustancias químicas, que a su vez destruyen la rica vida microbiana subterránea. Es una pescadilla que se muerde la cola y acaba dejando un suelo estéril y aguas subterráneas contaminadas.
Aunque son cada vez más las empresas que realizan un control integrado de plagas, es un sistema muy costoso; el uso de productos químicos es el método más extendido en la actualidad. El mayor problema de los plaguicidas sintéticos es que tardan mucho tiempo en degradarse: Algunos de sus componentes son volátiles y otros son arrastrados por las corrientes de agua junto con las partículas de tierra erosionada. No es raro encontrar restos de plaguicidas contaminantes a grandes distancias del lugar en que se aplicaron. Los pesticidas que no se pierden por volatilización o en las aguas de escorrentía percolan hacia las aguas subterráneas o quedan en el suelo, contaminándolo.
El mayor problema de las semillas transgénicas es que no se perpetúan, haciendo que su descendencia sea estéril y evitando así que el agricultor las pueda volver a sembrar sin ningún coste. Además, la polinización natural entre los campos contamina las variedades vegetales naturales de los agricultores tradicionales que están cerca.
Diferencias entre agricultura ecológica y convevcional
Referencias
Fuentes
- Ventajas y desventajas de los sistemas de producción convencionales, orgánicos y transgénicos. http://www.croplifela.org/pdfs/JosePerdomo-Ventajasydesventajas.pdf.
- 3 diferencias entre agricultura ecológica y agricultura convencional. Disponible en: http://www.ecorganicweb.com/3-diferencias-entre-agricultura-ecologica-y-agricultura-convencional/
