Anacaona (princesa indígena de Haití)

Plantilla:Personaje histórico

Anacaona (República Dominicana). Indígena que nació en la isla de Haití y su nombre en la lengua de los Taínos significaba Flor de Oro. Era hermana del cacique Bohechio y la esposa del cacique Caonabo. Se la declaró culpable de instigar la sublevación de su pueblo, por lo que murió ahorcada en 1504.

Datos biograficos

Esposa de Caonabo, cacique de Maguana, según las crónicas de la época fue una mujer de gran belleza y vasta cultura. Era hermana del cacique Bohechio y la esposa del cacique Caonabo, con quien tuvo una hija Higüemota. Se distinguió por su belleza, inteligencia y talento en las poesías. Cuando su hermano Bohechio murió, Anacaona gobernó el Cacicazgo de Jaragua, para ocupar su lugar. Es uno de los personajes indígenas más recordados por el pueblo dominicano. Los cronistas Mártir de Anglería, Fernández de Oviedo y el Padre Las Casas la describen como una mujer cortés, prudente, palaciega, graciosa en el habla y muy amiga de los españoles.

La historia

El adelantado Bartolomé Colón, quien la visitó, llenó sus naves con casabe y objetos obsequiados por ella y su hermano. Poco después, Francisco Roldán, alcalde de La Isabela, que se había rebelado contra la autoridad de los Colón, se fue a Jaragua con sus seguidores y sometió a los indígenas de ese cacicazgo poniéndolos a su servicio, abusando de ellos e imponiéndoles onerosos tributos, lo que provocó el descontento de los nativos. Advertido de que la gente de Anacaona y Behechío quería alzarse contra los españoles, el gobernador Nicolás de Ovando se trasladó a Jaragua con 300 hombres y 70 jinetes. Conocedora Anacaona de su inminente llegada, convocó a todos los nitaínos y habitantes de los poblados para darle la bienvenida. Lo recibió con grandes demostraciones de alegría, mandando que se organizasen bailes, cantos y juegos de pelota, y lo alojó en la vivienda principal.

La masacre

Un domingo, Ovando dispuso que los jinetes montasen en sus cabalgaduras con el pretexto de jugar cañas, por lo que Anacaona llamó a su gente para presenciar el espectáculo. Concluido este, Ovando le pidió que fuese a la vivienda para conversar y les dijo a sus hombres que la cercasen y que, cuando pusiese su mano en el pecho, apresasen a todos los indios, lo que hicieron, incluyendo a Anacaona. Luego prendieron fuego a la casa, ocasionando la muerte de todos los que estaban dentro. No satisfechos con esa crueldad, se desparramaron por el pueblo, alanceando a mujeres, ancianos y niños. Los indígenas que lograron escapar se refugiaron en una pequeña isla llamada Guanabo, pero los españoles los atraparon y los convirtieron en esclavos. Al momento de la masacre, algunos indígenes lograron escapar entre ellos Anacaona, su hija y nieta. Nicolás de Ovando organizó una búsqueda hasta que la capturó y la condenó públicamente a la horca en 1504.

Fuente

Encaribe, Enciclopedia de Historia y Cultura del Caribe

MUJERES QUE HACEN LA HISTORIA - BREVES BIOGRAFIAS