Carlos Manuel Álvarez Rivero
Carlos Manuel Álvarez Rivero. Asaltante al Cuartel Goicuría de Matanzas. Joven pleno de vida y esperanzas dispuesto a darlo todo por la independencia de su patria. Integrante de la fila de 56 hombres inspirados en la necesidad patriótica de librar a Cuba del dominio tiránico del gobierno instaurado por Fulgencio Batista.
Sumario
Breve Reseña Biográfica
Nacimiento y procedencia
La tierra del mayor Ignacio Agramonte fue su cuna. Allí en una modesta casa del poblado de Florida (Camagüey), nació un 4 de julio de 1931. Para los padres, Aracelia y José Ramón, surgía un nuevo motivo de alegría y de fuerza para vivir; el vástago se unía a los otros tres hijos de la pareja. Como los niños de su clase sólo pudo estudiar en la humilde escuela pública del pueblo natal y alcanzar los primeros niveles de la enseñanza elemental.
Adolescencia e incorporación a la vida laboral
Siendo aún un adolescente trabajó con su tío político paterno, José Perera, en una bodega de éste, en Santa Clara. Allí, con sus primos se inició en esa labor, la que desarrollaría en la capital años después y hasta su muerte. Trabajó como mensajero en varios supermercados del Vedado, eventualmente se ocupó en la construcción, fue vendedor de la populosa tienda Lámparas Quesada; y al producirse el asalto, repartía cantina en el mencionado barrio habanero.
Siempre en busca de mejoras económicas, Carlos Manuel fue uno de los integrantes del ejército de emigrantes, del interior hacia La Habana. Primero se trasladó con uno de sus hermanos, Rolando, y después se les unió el resto de la familia.
Militancia en la Juventud Ortodoxa
En La Habana de los inicios de la década del cincuenta, deambuló en busca de trabajo y del alojamiento para cobijarse. Es en esta época, ya con fuertes convicciones ideológicas, se incorpora a las filas de la Juventud Ortodoxa. a la que le dedicó lo mejor de sus ímpetus juveniles.
Su militancia ortodoxa le permitió no sólo desarrollar su nivel político, sino también ampliar el círculo de amistades con personalidades de gran prestigio, como Eduardo Chibás y Pastorita Núñez.
Primeras acciones oposicionistas
Su primera acción oposicionista de envergadura fue integrarse al grupo dirigido por Rafael García Bárcenas, profesor de la Universidad de La Habana, donde fundó el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) en mayo de 1952. Carlos Manuel Álvarez se comprometió con el proyecto de asalto a la Ciudad Militar de Columbia, preparado para el 5 de abril de 1953. Plan de indiscutible mérito en su momento, fracasó debido a una delación. Bárcenas y sesenta y dos personas más resultaron detenidos y juzgados, situación de la que fortuitamente Carlos escapó.
Frustrado ese intento mantiene los vínculos con la Universidad, por lo que fue uno de los tantos obreros que durante esos años participó en las manifestaciones y protestas organizadas por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
Matrimonio
Lograda cierta estabilidad económica, Carlos Manuel Álvarez contrajo matrimonio con Zoila Mesa y se radicaron con uno de sus hermanos en el Vedado, Ciudad de La Habana.
Incorporación al Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR-26-7)
Inmerso en la vida familiar y laboral, recibió un nuevo llamado a su conciencia. Finalizaba el año de 1955 y en el país se estructuraba una organización, el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR-26-7), creado para dirigir la Revolución, y él no tardó en sumarse, como lo hizo la vanguardia de la ortodoxia cubana. Consecuentemente sus primeras actividades, orientadas por el MR-26-7 fueron fundamentalmente de propaganda y recaudación de fondos.
Relación con los organizadores del asalto al Cuartel Goicuría
En 1955 e inicios de 1956 establece relación con los organizadores del asalto, los cuales estaban enfrascados en el reclutamiento de los hombres necesarios para la acción que se estaba gestando. Específicamente fue captado por Manuel Villar Fernández, Manolito Coca-Cola, también incorporado al plan.
Condiciones personales requeridas
Carlos Manuel Álvarez contaba con las condiciones personales requeridas: trayectoria entre los inconformes y disposición para llevar a la práctica su inconformidad. Además, procedía del sector del comercio, uno de los más representados entre los combatientes alistados. También fue un factor favorable a su participación en el asalto, sus vínculos con los constructores del Havana Hilton (actual Hotel Habana Libre), en donde trabajaban varios de los revolucionarios movilizados el mediodía de aquel 28 de abril.
Preparación del Asalto
Con sus colegas de revolución había participado en los entrenamientos y actividades previas al asalto. En la noche del 28 de abril llegó a Matanzas, y con otros combatientes fue conducido al campamento localizado en el Valle del Yumurí. Horas antes del combate, concentrado en ese lugar y como la mayoría de los allí presentes, conoció el objetivo y el plan de acción. Incluso tuvo la oportunidad de retirarse, pero no lo hizo porque era de la estirpe de los valientes. Le habían encomendado una importante misión: alimentar la ametralladora browning 30-6, manejada por Nelson Fernández Oliva.
Asalto al Cuartel
A la hora del asalto formó parte del grupo de avanzada, al que le correspondía llegar hasta el Cuerpo de Guardia del Regimiento y tomarlo por sorpresa. Para ello contaban con más moral que armas, con más principios que balas, con más ideas que fuerza militar, y los acompañaba el jefe en la primera línea de combate.
Frustración de la Acción
Aquel 29 de abril de 1956, cuando el camión dirigido por Reynold García García se disponía a rebasar la posta No. 6 para penetrar al Cuartel Goicuría, de improviso, sin esperarlo siquiera, una lluvia de proyectiles impactó sobre él. Nelson Fernández Oliva, quien atendía la ametralladora, yacía herido entre los cadáveres de sus compañeros de lucha. El querido jefe había sido de los primeros en morir. De la vanguardia combatiente sólo el chofer logró salir con vida.
Muerte
El camión, con su carga de heroicos jóvenes muertos, entre los que se encontraba el cadáver de Carlos Manuel, quedó inutilizado y obstruyendo el avance del resto de los asaltantes. El factor sorpresa, elemento considerado vital en la acción planificada, estaba perdido, con lo que se frustraba el éxito militar de la misma.
Hoy sus restos descansan hermanados a los de sus compañeros de lucha en el Panteón de los Mártires del Goicuría en el [[Cementerio San Carlos de Matanzas.
Ver además
Fuentes
- Investigaciones históricas de la Licenciada Clara Emma Chávez Álvarez
- Álvarez Rivero, Magdalena
- Muestra del Mes, Sala de Historia del Goicuría. Abril. 2002
- Chávez Álvarez, Clara Emma. Jiménez de la Cal, Arnaldo. Cuartel Goicuría, reseña de una gesta. Editora Política. La Habana, 2000.

