Martí (municipio)
Plantilla:CiudadMartí. Municipio que se encuentra situado al noreste de la Provincia de Matanzas, limita al norte con el estrecho de la Florida, al sur con los municipios Perico y Colón, al este con la Provincia de Villa Clara y al oeste con el municipio de Cárdenas. La extensión geográfica total es de 92 347,18 ha de tierra firme (923,47 km) y 10 516 ha de cayos. Ocupa el 8% del área total de la Provincia y el tercer lugar en extensión. Sus suelos se aprovechan fundamentalmente en forestales, pastos, cañas y cultivos varios. Entre los yacimientos minerales no metálicos, se localizan dos canteras de explotación local, además hay evidencia de prospección petrolera y los fangos minero-medicinales.
Sumario
- 1 Historia
- 2 Triunfo Revolucionario
- 3 El lenguaje.
- 4 Salud. La salud en nuestro municipio
- 5 Religión. Situación Religiosa del Municipio Martí
- 6 Clima
- 7 Contaminación atmosférica
- 8 Relieve
- 9 Geomorfología
- 10 Hidrogeología
- 11 Cobertura boscosa Sierra de Bibanasí
- 12 Flora y fauna
- 13 La flora de nuestro municipio
- 14 La fauna de nuestro municipio
- 15 Cultura. La cultura en nuestro municipio Casa de Cultura
- 16 Fuente
Historia
A mediados del siglo XVII, prácticamente una centuria después, con la explotación de los cortes de madera en Guamutas comienza el poblamiento de aquella pequeña aldea que devino en población más primitiva donde se levantó la parroquia de San Hilarión de Guamutas en 1693.
La génesis del nombre de Hato Nuevo dilucida con certeza que se debió al traslado que en 1680 efectuó Don Pedro Recio de Oquendo del viejo abrevadero a asiento del hato de Bibanasí colocándolo en el lugar que hoy ocupa el poblado de Martí. Desde esta fecha comienza a ser conocido este lugar con el nombre de Hato Nuevo. Jacobo de Palenzuela en su obra Diccionario Biográfico, estadístico histórico de la Isla de Cuba, plantea: “Hato Nuevo data de 1770 y radica junto al camino que se dirige a Sagua La Grande...”.
Ángel Abad en Historia de las parroquias de Cárdenas y Varadero, precisa:
“ A Hato Nuevo siguieron llegando grupos de gentes advenedizas, anhelosas de esta riqueza forestal, pecuaria y agrícola a lo que se prestaba nuestro suelo llano y exuberante como pocos.”
Las indagaciones actuales realizadas sobre el poblamiento de este lugar, han demostrado que pudo en la fecha aludida anteriormente haber existido algunos bohíos dispersos, pertenecientes a los peones que atendían la hacienda, pero el verdadero poblamiento se inicia a partir de 1819, cuando el entonces propietario Don Manuel Rafael Rocío y Morales decide disolver su propiedad para ser vendida a numerosos colonos, convirtiendo las tierras críales para la agricultura.
La antigua hacienda Hato Nuevo se convirtió entonces en un conjunto de pequeñas unidades agrícolas, sitios de labranza de una o más caballerías de tierra, habitadas por numerosos campesinos pobres que alentados por el decreto firmado en 1817 por el gobernador de la Isla, Alejandro Ramírez, emigran al lugar desde distintas regiones de España o de la isla tras el ofrecimiento de pasaje gratis, pensión alimenticia y una caballería libre del pago del diezmo y la alcabala por espacio de diez años al gobierno.
Uno de estos colonos nombrado Pedro Lucas arrendó al Marqués Manuel Rafael dos caballerías de tierra pero al parecer el susodicho señor sólo realizó el pago de una de ellas en el plazo fijado según las costumbres de la época que establecía el pago a censo a razón de 200 peso, por lo que la otra fue vendida por Doña María de los Dolores de Sotolongo y Cabrera, Marquesa de la Real Proclamación y Real Campiña, esposa de Manuel Rafael, al campesino Don Antonio Loa. Dicho terreno, todo montuoso, se puede apreciar con claridad en el plano de las tierras de Hato Nuevo perteneciente al mayorazgo fundado por Antón Rocío y Castaños, propiedad entonces de Manuel Rafael, cuyos límites eran: al Norte el cafetal del barón Clín (Quijano), al Sur Camino de Vuelta Arriba o de Sagua (Calle Maceo), al Este Camino del Embarcadero de Río La Palma (Calle Cosme de La Torriente) y al Oeste el sitio de Don Julián Triana (El Colmenar).
Para 1830 todo Hato Nuevo había sido medido y deslindado por el agrimensor público Don Juan Bautista Rufín y Torres y habitado por numerosas familias que levantaron sus bohíos en cada sitio o propiedad por lo que los documentos y la prensa de la época ubica aquí quince casas. En Marzo de ese año inicia en el cabildo de La Habana Don Antonio Leal pleito contra los colonos Alejandro Castillo, Vicente Pagés y Juan Rodríguez quienes de forma ilegal habían empezado la construcción de sus casas en terrenos de su propiedad. De esta forma se establecen las tres primeras familias en lo que es hoy el centro del poblado de Martí (Plaza Roja). Durante los cinco años que duró este proceso judicial el capitán Pedánco radicado en Guamutas hubo de trasladarse en varias ocasiones a Hato Nuevo en búsqueda de pesquisas, lo cual permitió conocer el estado de las edificaciones.
1. Don Vicente Pagés: Tenía una casa parada con 18 varas de frente, con dos colgadizos, uno hacia el camino real y otro al fondo, con un cuarto como de ocho varas entablado en cedro y piso de igual madera. Otra casita como de ocho a diez varas de largo con dos colgadizos, uno de fondo, otro al poniente, cobijada de guano a media vida, con horconadura labrada, sin que tuviera suelo echado.
2. Juan Rodríguez: Su casa era de colgadizo, como de veinticuatro varas, un colgadizo daba al camino real y otro mirando al naciente y estaba cobijada de guano y era de media vida. Tenía además un cuarto con entablado de pino y otro donde tenía una tiendecita, un pozo con brocal y una casita maltratada de yagua teniendo el cuerpo de la casa catorce varas y estaba entablada.
3. Alejandro Castillo: Su pequeña casa era vieja, cobijada de guano como de diez a doce varas de frente sin colgadizo, un gallinero de mala vida cobijado de guano, un pozo sin brocal frente a la casa que daba al camino real, estaba construyendo otra que no tenía más que la horconadura y las soleras, como de dieciséis varas de frente.
Además de estos vecinos tenían en Hato Nuevo sus sitios de labranza dentro de otros, Don Manuel Lugones, Juan Ruiz, Pablo Triana y Antonio Martínez, quienes también habitaban pequeños bohíos de tabla y guano disperso en cada propiedad, dedicados a la siembra de viandas y cría de aves y cerdos. Existían también algunos pequeños cafetales y colmenas, empleándose algunos de estos vecinos durante la zafra en los ingenios cercanos para volver durante el tiempo muerto de nuevo a atender sus sembrados.
El día 2 de Diciembre de 1835 según consta en la disposición del cabildo Habanero enviada al entonces capitán Pedánco Don Inocencio Casanova, radicado en Guamutas, queda concluido el pleito entre Don Antonio Leal y los tres colonos establecidos ilegalmente en su propiedad. En dicho documento se puede leer:
“ Este expediente se haya en abandono hace multitud de tiempo y como estamos en la promicidad del punto de pascuas, parece muy conforme y arreglado a justicia que usted se digne mandar que se tracen las costas y se requieran por su importancia el autor para que los abone en término de segunda vía con apercimiento de embargo, pues no es justo que los que han trabajado en beneficio dejen de percibir el fruto de sus tareas con mucha más razón cuando en el transcurso de más de dos años no se ha promovido cosa alguna, lo que induce al necesario concepto de que se ha librado algún acomodamiento y para que tenga efecto así lo informo a V.E...”(SIC)
Al parecer Antonio Leal y los colonos habían llegado a alguna avenencia o simplemente el terreno dejó de ser atendido por éste, quien indulgente les permitió la estancia, pues además otros intrusos también levantaron sus casas urbanizando el lugar. En este aspecto hay coincidencia con los investigadores precedentes, el poblamiento de Hato Nuevo se inicia con la descomposición de la hacienda y la venta de pequeñas porciones de tierra a numerosos colonos.
No podemos hablar de fundación de Hato Nuevo, pues nunca fue instituido, el gobierno de la isla jamás impuso su edificación oficial como sucedió con otras villas y pueblos donde dejó asentado según las ordenanzas su fundación para la para la posteridad. Hato Nuevo como villorrio sólo poseía al finalizar la década del 30 del pasado siglo unas 16 o 17 casas habitadas por alrededor de 120 personas, la inmensa mayoría blancos. Era sólo una pequeña aldea de bohíos diseminados que poco se diferenciaba de otras existentes en la región yumurina como Lagunillas y Ceiba Mocha.
El caserío de Itabo comenzó a levantarse algo más tarde con la llegada de numerosos colonos que fueron estableciendo poco a poco en ese lugar sus bohíos, convirtiéndose al finalizar el siglo en segundo poblado en importancia del partido judicial de Guamutas. De igual forma a partir del tercer decenio del siglo XIX se fueron poblando los pequeños bateyes de ingenios que en razón a la verdad eran más animados y populosos, sobre todo durante las zafras cuando las fábricas se convertían en un verdadero hormiguero con el constante ir y venir de las carretas cargadas de cañas y el continuo ajetreo de los esclavos y demás trabajadores.
La vida colonial ha dejado profundas huellas, cada rincón de esta geografía tiene un topónimo registrado. Muchos lugares por ejemplo llevan nombre de santos, el arraigado catolicismo de los habitantes les hacían buscar “el favor de estos” para ver prosperar sus propiedades, Santa Ana, San Luis, San Ricardo, Santa Elvira, San Blas, San Vicente, son sólo ejemplos. Algunos propietarios lograron a la posteridad sus propios nombres o los de familiares queridos, baste señalar Rufín, Pumareda, Valdivieso, Solíz Viejo y Menéndez. Otros lugares donde existían ingenios conservan sus antiguos nombres, se pueden nombrar Victoria, Anguila, Concepción, Andorra, Favorito, Telégrafo y muchos más.
La población fue aumentando considerablemente, en 1831 aparece en el periódico yumurino “La Aurora”
Existían un total de 5183 habitantes ( la diferencia en 15 personas según escoto en el epígrafe anterior pudo ser la fecha en que se obtuvo la información), quienes en su inmensa mayoría habitaban los ingenios, cafetales, etc. Los caseríos reunían una escasa población, en el campo los sitieros vivían en soledad y algunos poseían un esclavo que les ayudaba en el cultivo del maíz, hortalizas, viandas, etc. Manifestaciones Sociales
A fines del siglo XVIII pudo la comarca haber reunido algo más de 800 habitantes entre blancos, libertos y negros esclavos circunscritos a los hatos, cortes de madera y trapiches existentes, por lo que el aislamiento hacía la vida monótona y carente de incentivación social, revistiendo el más insignificante acontecimiento una connotación inusitada.
En 1792 visitó la parroquia de San Hilarión de Guamutas Cirilo de Barcelona, obispo de Triscali, causando gran conmoción pues los allí reunidos pudieron besar el anillo episcopal y recibir la bendición del obispo. Con gran alborozo fue recibido años más tarde en sus visitas del 21 de Febrero de 1804 y el 26 de Diciembre de 1818 el obispo de la Habana Juan José Díaz de Espada y Landa quien dio varias disposiciones para un mejor acierto en el desempeño de las funciones del vicario. Espada se preocupó en su tiempo porque los curas no sólo profesaran el cristianismo a sus feligreses, sino que también los vacunaran contra la viruela donde no habían médicos. La difícil comunicación con otras regiones de la isla y la propia capital era fundamentalmente a través del camino real y la estafeta de correos más cercana a Guamutas se encontraba situada desde 1791 en Guanajayabo donde se recibía y entregaba correspondencia a un jinete que hacía el recorrido de La Habana a Santiago de Cuba. En Matanzas existían dichas estafetas en Ceiba Mocha, Río Canimar, Guamacaro y Lagunillas.
Con el advenimiento del siglo XIX aflora cierto desenvolvimiento social, la descomposición de las viejas haciendas brindó la posibilidad del advenimiento de un mayor número de personas a la región, que fueron ocupando como se ha expresado cada palmo de tierra, sin embargo, el desarrollo de una economía eminentemente agrícola, sumió a la inmensa mayoría en una gran pobreza. Los negros esclavos obligados a trabajar, con su sudor alimentaban la codicia de los ricos hacendados residentes en La Habana, centro exclusivo de los grandes negocios. Los blancos, en su mayoría sitieros, sembraban hoy para comer mañana, pues pocos podían vender en los ingenios o comercios sus cosechas, procurándose apenas el gasto diario.
El desarrollo azucarero proporcionó alguna medra, podían durante las zafras emplearse como mayorales, carreteros, maestros de azúcar, boyeros, etc, procurándose el sustento y los artículos de mayor importancia, dentro de los que se incluyen los aperos de labranza, las bestias y algunos muebles y demás utensilios para el bohío. Terminada la zafra no le quedaba otro recurso que volver a su sitio compuesto de una caballería de tierra arrendada para vegetar en espera de la próxima contienda.
No obstante, independientemente de que fueron poblados algunos caseríos y se levantaron nuevas fábricas de azúcar, quedaron zonas prácticamente aisladas, donde los pacíficos sitieros sintieron el acecho de los bandoleros quienes con gran libertad de día y de noche los vejaban, llevándoles las bestias y aperos de labranza. Son frecuentes las quejas donde se solicitaba al gobernador de Matanzas la permanencia en este término de tres dragones, debido a las tropelías de los bandoleros y la imposibilidad de socorrer a los vecinos por la distancia en que vivían unos de otros.
En la noche del 22 al 23 de Abril de 1828 fue acometida la casa de Don Agustín Oquendo por una partida de bandoleros en Guamutas los cuales no lograron su objetivo por la valiente defensa hecha por uno de sus hijos y un sobrino, saliendo herido un bandolero que fue preso por el teniente José Fernández, quien realizó la persecución del resto.
Con motivo del acecho de los bandoleros en Guamutas se escribió al capitán general Dionisio Vives solicitando poder perseguir a los bandidos, quienes según sospechas el juez colindante los apañaba. El propio Vives autoriza las persecuciones en documento firmado el 27 de Abril y ordena se continúen las investigaciones sobre el apañamiento.
Esta monótona vida también era rota con la celebración de las peleas de gallos que constituían la principal distracción de la época. Durante este período (1790-1840), la añosa aldea de Guamutas fue una población animada y floreciente, allí no faltó nunca juegos de toda clase y se efectuaban magníficas peleas de gallos donde solían realizarse apuestas casi fabulosas. El cuidado y adiestramiento de estas aves disipaba el hastío del campesino y le cifraba las esperanzas en el triunfo de su ejemplar, por lo cual los domingos atravesaban grandes distancias para el disfrute de estas fiestas.
La lidia de gallos era una tentación riesgosa, si el gallo perdía su dueño arriesgaba todo el salario que había ganado en muchos meses de duro trabajo y con él se iban las esperanzas de volver a topar el próximo Domingo. Los bailes hacían reunir también a la población campesina y las visitas de alguna que otra personalidad, tanto eclesiástico como gubernamental, constituía todo un acontecimiento.
La llegada del cura al batey del ingenio era un suceso importante pues tenía una marcada finalidad de oficios: misas, bautismos o alguna desgracia. Las misas en la iglesia de San Hilarión de Guamutas constituían un motivo de esparcimiento. Desde 1789 la región perteneció al nuevo obispado de La Habana y la jurisdicción eclesiástica se extendió once leguas hacia el Este, abarcando hasta Ceja de Pablo donde se construyó una parroquia, cinco al Oeste, cuatro hacia la costa y once al Sur donde se estableció otra parroquia en Palmillas, siendo atendida por el entonces teniente cura Don Antonio Jiménez.
En 1836 el padre Jiménez comenzó a prestar auxilio religioso en la Nueva Bermeja (Colón) y en 1837 ayudado por algunos hacendados y agricultores del lugar levantó una pequeña ermita y luego una iglesia. Años más tarde al parecer prácticamente abandonó su oficio en Guamutas, despojando su iglesia de vasos sagrados, imágenes, casullas y otros ornamentos, por lo que fue acusado por los vecinos en el obispado de La Habana, comprobándose luego que eran de su propiedad.
Eran muy esperadas las romerías de Guamutas en los aniversarios del Santo Patrono (San Hilarión 21 de Octubre) donde no faltaban juegos lícitos de toda clase que incluían además de las lidias de gallos, carreras de caballos, corridas de novillas, bailes, etc.
En los ingenios durante algunas fechas se les permitía a los negros efectuar fiestas rituales traídas desde las lejanas tierras del África, estas constituían además de una distracción para los blancos, pues aunque se evocaban ritos africanos, se celebraban en días de festividades cristianas, como fue el 6 de Enero, día de los reyes.
El incipiente desarrollo económico de la región no se correspondió durante este período con el nivel de instrucción pública, desde el punto de vista cultural la ideología de los ricos productores que asentaron sus propiedades aquí estaba cifrada en desenvolver la vida cultural e intelectual en La Habana u otra ciudad importante, pero nunca dispusieron de algún medio para que funcionara una escuela y ningún otro sector ni gubernamental ni social acometió en aquellos momentos la empresa, esto trajo como consecuencia la existencia muy pocas personas instruidas en la comarca, la mayor parte de la población era iletrada, los hijos tenían cifrados los mismos destinos que los padres, les guardaba un incierto futuro.
Independientemente de la insignificancia cultual que descolló en esta apartada región donde no existió instrucción pública hasta 1864, la campiña guamutense fue cuna de destacadas personalidades. El día 18 de Enero de 1832 nació en la finca Caimito la abnegada patriota Emilia Casanova Rodríguez, esposa del célebre novelista Cirilo Villaverde, su padre Don Inocencio Casanova Facundo, era natural de islas canarias y poseyó valiosas fincas rústicas y urbanas en Guamutas y Cárdenas y contrajo matrimonio con Petrona Rodríguez, criolla natural de Guamutas, de cuya unión nacieron 16 hijos.
A los pocos meses de nacida Emilia, se desató un fuerte huracán que dañó seriamente las propiedades del padre en Guamutas ocasionándole pérdidas muy apreciables, este hecho unido al pleito seguido con los Souvervilles en Cárdenas, determinó su traslado para dicha ciudad donde su familia se vio comprometida en 1851 con la expedición anexionista de Narciso López
Presionada por sus ideas independentistas se ve obligada a emigrar años más tarde a los Estados Unidos donde desarrolla una importante labor patriótica a través de la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico y la prestigiosa Liga de las Hijas de Cuba, fundada por ella y donde recaudó importantes fondos para la guerra de los diez años.
Emilia estableció correspondencia con el célebre escritor Víctor Hugo y el general italiano Garibaldi, reclamándoles solidaridad y apoyo moral con la causa cubana. En carta dirigida por este último a Emilia se leer: “Mi Querida Señora:
Con toda mi alma he estado con Udes desde el principio de su gloriosa revolución, no es sólo España quien pelea por la libertad en casa y quien esclaviza a los demás pueblos fuera, pero yo estaré toda la vida con los oprimidos, sean reyes o naciones los opresores. De Ud. Afectísimo G. Garibaldi
El día 4 de Marzo de 1897, muere a la edad de 65 años Emilia Casanova de Villaverde en los Estados Unidos de Norteamérica, siendo inhumados sus restos en el cementerio de St. Raymon en Nueva York. En 1947 son trasladados sus despojos a Cuba.
Características de la cultura arqueológica. Regularidades y particularidades observadas.
Las zonas que hoy se utilizan en la agricultura, en la industria o como asentamientos habitacionales y que cubren grandes extensiones de terreno, fueron en épocas pasadas inmensos bosques cuyo tamaño y densidad debió influir en diversos aspectos del clima y sirvió de habitación a especies de animales, que podían utilizar como alimento las comunidades aborígenes aquí asentadas. La vegetación era de tal magnitud, que los cronistas refieren que se podía andar por debajo de los árboles muchos kilómetros sin salir de su sombra.
Las lluvias eran más frecuentes que en la actualidad. Los húmedos montes eran lugar propicio para la proliferación de un gran número de insectos y otros tipos de animales.
Al estudiar la trayectoria aborigen es necesario remontarse a un momento cercano desde el punto de vista geológico (estamos en el holoceno, último período geológico, que está en pleno proceso de desarrollo, este se puede considerar en unos doce mil a diez mil años de antigüedad). Desde que comenzó el poblamiento de Cuba hace más de seis mil años, hasta la llegada de los conquistadores españoles se produjeron una serie de cambios con relación al presente.
La comunidad aborigen que vivió en el territorio de este municipio se ubica dentro del Mesolítico, en una etapa de economía de apropiación y fase cultural Protoagrícola. Esta surge en un momento de amplio desarrollo de las comunidades preagroalfareras. Dos elementos la distinguen de la misma: el micro sílex y la presencia de pequeñas cantidades de cerámica.
En sus inicios la fase Protoagrícola estaba definida por la no existencia de la agricultura ni de la alfarería (con posterioridad se comprobó la presencia de una alfarería simple en los sitios de asentamientos Protoagrícolas, lo que demuestra que la conocían y la utilizaban). Esta denominación se utiliza para designar solamente un elemento: la agricultura y el llamarla protoagrícola indica que se trataba del momento anterior a la misma. En los inicios no se hablaba de ninguna técnica, ni de ninguna industria en particular como se había hecho en los casos anteriores (si se tiene en cuenta que se denomina industria al conjunto de artefactos de un mismo material o de una misma tecnología de fabricación presentes en un sitio arqueológico, se puede afirmar entonces que en “Cayo Jorajuría” donde habitó una comunidad Protoagrícola existía una industria de la concha y de la piedra tallada, pues las piezas colectadas allí así lo demuestran).
No es hasta la década del setenta que se realizan en Cuba excavaciones con técnicas precisas en varios sitios arqueológicos (Protoagrícolas), donde se encontró entre las capas naturales de las mismas fragmentos de cerámica unida a una industria de la concha y de la piedra tallada, en la que eran elementos determinantes las piezas microlíticas. Estos descubrimientos fueron creando las condiciones para que se esbozara en forma definitiva la necesidad de establecer como cultura arqueológica el conjunto de las manifestaciones de la vida de nuestras comunidades aborígenes. Como consecuencia de lo anterior, surgió el concepto de etapa Protoagrícola que es transicional entre la anterior preagroalfarera y la posterior agroalfarera.
Ha sido muy polemizada la duración de la fase Protoagrícola. Los estudiosos en arqueología han planteado varias etapas o períodos de tiempo, la más acertada es la que sugiere que esta etapa en Cuba duró solo un milenio desde el dos mil hasta el mil A.P. (aquí se acepta la duración para los aborígenes que habitaron “Cayo Jorajuría”, pues los fechados radiocarbónicos han dado para la capa estratigráfica 0.40-0.50 m una antigüedad de 3870 -40 correspondiente al año 1920 a.n.e. Si se tiene en cuenta lo colectado en la superficie o muy cerca de ella se aproxima bastante a la hipótesis).
Marco Geográficos en que Se Desarrolló la Población Aborigen
Los lugares de asentamientos protoagrícolas generalmente se encuentran ubicados sobre zonas pantanosas abundantes de mangle (en el caso de "Cayo Jorajuría" sí es una zona pantanosa donde abunda éste).
pero sí están muy cercanas a estas zonas o colindantes a las mismas. Las evidencias que ofrecen los restos alimenticios hallados en las excavaciones, indican que estos grupos explotaban en forma sistemática, los recursos alimenticios que ofrecía el manglar. También se movían en zonas boscosas cercanas, donde realizaban labores de caza y posiblemente se dedicaban a la recolección de algunas especies vegetales silvestres.
En Cuba se han reportado doce sitios Protoagrícolas importantes, ellos son:
-Hoyo del Muerto (península de Guanahacabibes hacia el sur).
-La Tomasa (norte de La Habana).
-Arca al este de la ciudad de La Habana (costa norte).
-San Martín (costa norte de La Habana)
-Arca del Río Canímar (costa norte Matanzas).
-Cayo Jorajuría (norte de Martí, Matanzas).
-La Macana (norte de la bahía de Cienfuegos).
-La Gloria (sur de Camaguey).
-Cueva del Muerto (este de Santiago de Cuba).
-Abrigo de las rocas y Cueva del pueblo (sureste de Guantánamo).
-Aguas verdes (más al este, en Baracoa).
Los sitios habitacionales de los aborígenes pertenecientes a la fase Protoagrícola se encontraban, como se ha dicho ya, en áreas despejadas y muy cercanas a las costas, ya que estas le proporcionaban los peces y crustáceos a los que eran tan aficionados.
El residuario "Cayo Jorajuría" por su proximidad a la costa se denomina costero, es un lugar bajo rodeado de marismas y mangles, pero con buen acceso a un mar (bahía de Santa Clara) de poca profundidad y salpicado de numerosos cayos e islas. Dicho territorio brindó facilidades de vida a los aborígenes que habitaban en él, puesto que abundaban la pesca en los mares, jutías e iguanas en los bosques y frutas en las llanuras cercanas al sitio. Este lugar fue explorado en 1951 por los doctores René Herrera Fritot y Ernesto Tabío Palma. El cayo es de forma triangular, por el lado oeste, el terreno sube en suave colina, comprobándose que se trataba de un regular montículo artificial de forma oval, en cuya superficie aparecían numerosas piezas de valor arqueológico. Está formado de tierra parda y se encuentra erigido en el extremo noreste de un cayo firme, en la época indígena que daba aislado en medio de una extensa marisma o laguna salada de poco fondo a 1.5 kilómetros al interior de la costa propiamente dicha. La barrera entre el mar libre y las marismas forma una amplia ensenada de playa llamada Menéndez.
Originalmente la altura del montículo debió ser de unos 2 metros, pero la erosión lo fue rebajando por lo que a la superficie afloraron multitud de gravas y fragmentos indo-arqueológicos más pesados que la tierra.
La economía.
El hombre, a lo largo es historia, ha tratado sobre el medio y le ha impuesto su voluntad.
Hasta el momento no existen evidencias de que los hombres que habitaron en Playa Menéndez explotaban de forma sistemática especies vegetales, aunque como ya se ha planteado anteriormente por la disposición del sitio es posible que se moviera en sus alrededores para realizar actividades de recolección. Por piezas colectadas en el lugar es probable que ha consumido frutas y semillas de una forma bastante estable.
La pesca una de las actividades fundamentales de los aborígenes del territorio, no sólo por las cercanías al mar si no por la gran cantidad de especies que se encontraban en él. Aquí abundaba la cherna criolla (epinepheslus striatus (bloch)); el pargo (lituanus analis(cuvier)); el jurel (carans latus agassiz) y la lisa o lebrancho (mujil liza bal). También capturaban quelonios como la tortuga verde (chelonia mydas l); la jicotea (pseudemys docussata l) y la caguama (caretta caretta l). Se estima que hayan tenido avíos de pesca como anzuelos de espinas de pescado y algún tipo de red, además de utilizar técnicas que les permitiera apresar los peces tan necesarios para su alimentación.
Es importante recortar que estas costas fueron ricas en Cobos (strombus gigas l); quincontes (cassis tuberosa l) y otros moluscos que utilizaban en su dieta los primeros habitantes de este territorio. Igualmente las costas de ofrecían gran cantidad de crustáceos que servían y sirven como fuente de alimento, son ellos el cangrejo azul (cardiosoma guanhumi laterille) y el rojo (cecarcinus ruricola l).
En el sitio habitacional "Cayo Jorajuría" se colectaron numerosos restos de peces, moluscos y crustáceos (vértebras, conchas y pinzas) que corroboran lo planteado hasta el momento.
Otra actividad económica realizada por la comunidad aborigen que hábito cerca de Playa Menéndez fue la caza. A través de ella podían obtener jutías; saurius, como el majá de Santa María (epicrates anguilifer) y la iguana (cyclura macleaige gray); aves de todo tipo que abundaba en esos parajes y enriquecieron y variaron la dieta de esos hombres.
El museo Hato Nuevo de este municipio se encuentran expuestos en la sala de arqueología restos de los animales antes mencionados y que sirvieron de alimento al hombre primitivo de esta zona.
Técnicas de manufactura y tecnología.
La industria de la piedra tallada es en las comunidades protoagrícolas bastante especializada. Se caracteriza por poseer una técnica microlítica laminar más a dar en el principio de un núcleo cónico o subcónico. También producían herramientas partiendo del láminas talladas forma transversal. (ver cita 1)
El sílex fue elemento fundamental de los medios de trabajo en las actividades económicas de las comunidades protoagrícolas. Este material fue hallado abundantemente en toda la superficie del montículo de "Cayo Jorajuría" por haberlos desenterrado la erosión. Las herramientas encontradas son muy pequeñas, algunas de ellas no tiene un largo mayor que el diámetro de una moneda de un centavo.
En la fase protoagrícola, la industria de la piedra tallada posee raspadores, Buriles, láminas y laminillas, gran número de puntas y perforadores, raederas simples y lascas retocadas. Dominaban la técnicas del retoque, tanto por percusión como por presión.
Entre las herramientas colectadas en "Cayo Jorajuría" y que fueron construidas por el grupo aborigen que hábito este sitio se hallan las siguientes:
a) lámina cuchillo con borde dorsal arqueado y romo unilateralmente.
b) punta microlítica triangular de base recta.
c) punta microlítica triangular de base cóncava.
d) perforador microlítico doble tipo Jorajuría.
c) raedera transversal doble.
f) piezas discoidal con retoque denticulado.
g) lasca con muesca o muescas y la cima.
h) lasca con muesca clactoniense.
i) lasca con retoque invertido en los bordes.
j) núcleo microlítico cónico con base ligeramente cónica.
La industria de la concha se divide en dos aspectos bien diferenciados desde el punto de vista de la utilización de la misma por la comunidad que la emplea. En primer lugar se encuentran los medios de producción, con su correspondiente importancia en el estudio de la economía, como señala Ramón Dacal Maure; en segundo lugar como él mismo plantea ser hallan los superestructurales, piezas estas le pueden ser ornamentales y/o representaciones anímicas más o menos complejas, según el desarrollo del grupo que los produce. (ver cita 2)
En el estudio habitacional "Cayo Jorajuría" la industria de la concha está representada con suficiente amplitud, en él se encontraron gubias, puntas, picos y martillos. Este material de concha fue hallado en gran parte de la superficie. También se colectaron algunas vasijas de strombus y de Cassis así como una gubia a una profundidad de 0.40m.
Se tienen referencias de que los aborígenes de esta zona cortaban el ápico del strombus gibas (cobo) para convertirlo en el guamo, especies de bocina que se oye a gran distancia. De la concha de este molusco los aborígenes elaboradas diferentes artefactos como la gubia, ya mencionada, cucharadas, platos, picos de mano y otras vasijas. De carácter ornamental fabricaban pendientes y amuletos, también se ha colectado microcuentas muy bien trabajadas, que formaban parte de collares como los que debieron adornarse.
Cuando se realizó el estudio de la industria de la concha copilada en las excavaciones de los sitios protoagrícolas se detectó elementos nuevos para ésta. Se caracterizan por ser tallados sobre diversas partes de la concha de los Cobos (strombus gigas). Esta talla efectuada por percusión muy ligera y cuidadosa produjo una serie de formas que tienen gran similitud de este punto de vista morfológico y funcional, con los perforadores de la industria de la piedra tallada. (ver cita 3)
La fase cultural protoagrícola no conoció la agricultura, pero se inició en la elaboración de un tipo de cerámica simple y rudimentaria. Se debe tener en cuenta que dado que el nivel del desarrollo alcanzado por estas comunidades, la cerámica debió responder a las necesidades elementales de subsistencia. Su carácter utilitario puede inducirse, por la presencia de fragmentos en la superficie que poseen huellas de haber sido sometidas al fuego.
Todo anteriormente señalado hace resumir que el artesano alfarero tenía conocimientos de la naturaleza y de los materiales empleados, donde las técnicas de confección de estos útiles, unida a la destreza manual necesaria hacían posible la realización del objeto ideado. La incorporación de la cerámica a las comunidades protoagrícolas presupone que un proceso de desarrollo de las fuerzas productivas se había iniciado evidentemente.
Cuando en marzo de 1951 los doctores Ernesto Tabío Palma y René Herrera Fritot exploraron el sitio habitacional "Cayo Jorajuría", encontraron restos de cerámica muy fragmentada y sin ninguna decoración, estos aparecieron en la superficie poco a muy pocos centímetros bajo ella. El estudio realizado indica que las vasijas fabricadas por los aborígenes de estos territorios no debían sobrepasar la altura de entre 5 a 8 centímetros y de 10 centímetros un poco más de diámetro.
Se ha podido determinar que la técnica utilizada para producir sus utensilios de cerámica es la del acordelado, que consiste en hacer varios rollos de poco diámetro que se iban superponiendo unos sobre otros para darles la forma, después se alisaban con las manos mojadas o con algún fragmento de madera o piedra.
Las vasijas se cocían en hornos llamados a “ciclo abierto”, porque se escogía un lugar a la intemperie donde se colocaban las mismas ya secadas por el sol, se rodeaban de troncos de madera y se cubrían con tierra. Seguidamente se daba fuego a la madera hasta lograr la cocción de las vasijas.
La cerámica colectada en “Cayo Jorajuría” indica que ésta fue empleada en el mismo sitio, pues los fragmentos se encontraban, como se ha dicho, en la superficie o a muy pocos centímetros de esta. Por lo que se deduce que el colectivo o comunidad se encontraba en condiciones de cocinar nuevos productos vegetales, haciéndolos así digeribles. De esta forma se ampliaba la dieta y se hacía más importante la actividad de recolección de vegetales.
Se plantea que ni en el sitio habitacional de Playa Menéndez, ni en ningún otro habitado por comunidades protoagrícolas se ha reportado la presencia de burenes, especie de vasija en forma de disco, que son utilizados para cocinar casabe, lo que excluye la agricultura de la yuca en estos grupos.
Los hallazgos de objetos de madera son poco frecuentes en residuarios aborígenes cubanos debido a lo perecedero de esta materia prima y a las condiciones climáticas de este país (alta humedad). Los encontrados han sido localizados en zonas de turba o fondos fangosos que han posibilitado su conservación hasta nuestros días (como el “Cayo Jorajuría”).
Se estima que la madera debió ser muy utilizada por los aborígenes (se hace referencia a las comunidades protoagrícolas) puesto que existen una serie de herramientas de silex, concha y piedra no tallada que necesariamente debieron ser enmangadas en masas, ástiles, varas y pértigas entre otras.
La construcción de azagayas, dardos, embarcaciones, remos, viviendas y un sinnúmero de útiles está ampliamente demostrado por las referencias de los cronistas. Es de suponer que los aborígenes hayan escogido aquellas maderas más resistentes, de más flexibilidad y dureza para lograr mayor efectividad y durabilidad.
Entre los objetos de madera hallados en el sitio habitacional “Cayo Jorajuría” aparecen dos a manera de palitos de tambor, completamente tallados, hechos de una madera de palma nativa y ambos de unos 30 cm de longitud. Las tallas que presentan se basan en zigzag, líneas paralelas y como un sobre realizados por medio de menudas líneas. También fue encontrada la punta de una azagaya endurecida por el fuego.
Las evidencias encontradas tanto en las excavaciones como en la superficie de “Cayo Jorajuría” demuestran que los aborígenes que habitaron allí conocían el fuego y lo empleaban más o menos de forma sistemática para cocinar los alimentos, lo utilizaban también como protección contra el frío y los abundantes insectos de esta zona.
Viviendas y transporte.
Viviendas.
Se debe recordar que el asentamiento aborigen del territorio se encontraba en un área despejada y cercana a la costa lo que hace suponer la existencia de alguna vivienda de ramajes e incluso algún tipo de casa primitiva donde los habitantes se defendieran de la intemperie y los frentes fríos que se hacen sentir en esta zona. De lo anterior no se tiene evidencias arqueológicas que lo comprueben, pero se infiere que vivieran en algún tipo de morada, que construían alrededor del reciduario o basurero.
Por los cronistas de la conquista y la colonización se conoce sobre la existencia de colectividades humanas que residían en los bohíos o caneyes. También se habla de construcciones parafíticas, lo que podría servir de base para considerar que los primitivos pobladores del municipio pudieran vivir de esta forma.
Transporte
La tradición canoera en el sistema insular del Caribe data de miles de años. El almirante Colón hace alusión constantemente a este tipo de transporte por lo que se puede asegurar que a lo largo de la costa recorrida por él tuvo oportunidad de contactar con sus habitantes gracias a esas canoas o medios acuáticos.
En el mes de noviembre de 1984, cerca de Playa Menéndez fue encontrada una autentica canoa aborigen a solo 500 metros del sitio arqueológico “Cayo Jorajuría”. Esto hace pensar la relación que debió existir entre los habitantes de dicho cayo y la canoa, puesto que este tipo de embarcación constituyó el medio de transporte por excelencia de los primitivos habitantes de este territorio, que las utilizaban para procurarse la alimentación y para trasladarse a otros sitios, cercanos o lejanos de su asentamiento.
El hallazgo de los restos de canoa fue puramente casual, este constituye el hecho más relevante de la arqueología cubana y uno delos más significativos del área caribeña. Dicho resto se encontraba bien conservado entre el fango y la turba a una profundidad aproximada de 0.8 cm, en una zona baja y pantanosa. En la actualidad le faltan algunos fragmentos y los extremos y se supone que fue construida a fuego y piedra en un tronco de cedro.
Según el criterio del Licenciado Jorge Febles la canoa hallada en la costa martiense podía transportar una 20 personas y debió medir entre 8 y 10 metro de longitud, el ancho se calcula en 0.90 metros aproximadamente. Se recuperaron 6 metros de su cuerpo, uno de la proa y otro de la popa. En la proa posee un agujero por el que podría pasarse cierto cordón para el amarre.
Este descubrimiento adquiere mayor importancia debido a que es la única de su tipo hallada en Cuba y en el área caribeña. En la actualidad se encuentra expuesta en una de las salas del museo “Hato Nuevo” de este municipio. Esta pieza constituye una evidencia más de que en “Cayo Jorajuría” existió una comunidad protoagrícola.
Vida cultural y espiritual.
La ausencia de conceptos científicos acerca de la naturaleza llevó al aborigen a sentirla “como algo ajeno, misterioso, superior” (Engels, 1878): y es esta idea la ligada a lo natural, la que impide que las comunidades protoagrícolas tuvieran conceptos de la “divinidad”, los cuales requieren un grado más elevado de desarrollo.(ver cita 4)
“La existencia de dioses está vinculada a cierta etapa por la que pasaron todos los pueblos civilizados en la que asimilaron las fuerzas de la naturaleza por medio de la personificación” (Engels, 1878)
En nuestro caso y hasta el momento no existe ninguna evidencia arqueológica que demuestra la presencia de dioses entre los aborígenes que habitaron en este territorio, por lo que es lógico pensar que se encontraban en un período animista con lo que explicaban los fenómenos de la naturaleza.
Se piensa que los aborígenes que habitaban “Cayo Jorajuría” al igual que los de otras culturas no utilizaron ningún tipo de vestidos, aunque esto no se puede negar ni afirmar, porque hasta el momento no se tiene ninguna referencia al respecto.
Es poco lo que se conoce de la cultura espiritual de los hombres que habitaron en el asentamiento aborigen del noreste del municipio, ya que este lugar ha sido reconocido como un residuario de vivienda de una comunidad y no como un montículo funerario, por lo que muchos aspectos de su vida se ignoran en nuestros días.
Algo se puede afirmar y es que los aborígenes de este municipio eran aficionados al adorno personal, la variedad de ornato va desde los collares de vértebras de pescado hasta las microcuentas de concha muy pequeñas y perfectamente perforadas. En las diferentes exploraciones realizadas al sitio se han colectado varias piezas que evidencian lo anteriormente citado.
En "Cayo Jorajuría" se encontraron además varias piedras tintóreas entre ellas, dos ejemplares irregulares de hematita con algo de limonita (tinte rojo), un ejemplar irregular de limonita como ocre amarillo y 4 fragmentos de hematita, con facetas artificiales producidos por roce para obtener el color rojo. Algunos investigadores plantean que estos eran utilizados para ornamentar el cuerpo. Tabío al estudiar el uso de las sustancias tintóreas plantea que muchas comunidades las utilizaban mezcladas con grasa animal o vegetal para liberarse de las picaduras de los insectos. Es preciso recordar que los aborígenes que habitaban cerca de Playa Menéndez vivían en una zona pantanosa, por lo que es de suponer el uso de esas materias colorantes para protegerse de la acción de los mosquitos y jejenes que tanto abundan en esa zona.
En 1977 el grupo arqueológico "Siguagua" realizó excavaciones en el residuario aborigen y encontró un artefacto ceremonial faliforme hecho por el método de picoteo, que mide 80mm en la base y 138mm de longitud y que se estima fuera utilizado para practicar algún tipo de ceremonia o rito.
Aspecto físico
En la actualidad existen un sinnúmero de dificultades para arribar a conclusiones sobre la constitución y aspecto físico de los hombres que vivieron en "Cayo Jorajuría", puesto que todavía no se han hallado enterramientos en este sitio. Se plantea que en América tenían características mongoloides, por lo que se considera, que los individuos de esta etapa debieron ser, en rasgos generales similares a los de allá. Por lo planteado anteriormente queda pendiente la clasificación antropológica de los primitivos habitantes del noreste de Martí.
Relaciones con el resto del Caribe.
Se estima que lo primitivos pobladores de "Cayo Jorajuría" habían logrado un considerable desarrollo, por lo que estaban en condiciones de sostener algún tipo de vínculo con los habitantes de las grandes islas de las Bahamas.
Como es sabido, el mar que baña las costas de este municipio es de poca profundidad y está salpicado de una gran cantidad de cayos e islotes que forman el archipiélago Sabana-Camaguey, también se conoce la afición de nuestros aborígenes por la navegación, por lo que se deduce que navegando de cayo en cayo pudieran llegar hasta lugares insospechados.
Triunfo Revolucionario
Al triunfo de revolución existía en Martí una célula del M-26-7, sus miembros, dirigidos desde Cárdenas, son los encargados de apoyar todas las medidas dictadas por el Ejército Rebelde, por ejemplo al decretarse la huelga revolucionaria esta organización orientó cerrar todos los comercios, las industrias y además paralizar el transporte.
Más tarde acordaron abrir todos los comercios dos horas diarias para que no se afectara la población, situación que dura alrededor de seis o siete días.
Para evitar un contra ataque de los enemigos, se organiza la defensa y apoyo de aquellos que de una forma u otra se habían identificado con la revolución, se les entregan algunas armas fueron establecidas guardias en los recintos militares y a la salida de los poblados.
Transformaciones han ocurrido también en lo económico, político y social donde después del triunfo de la revolución ha cambiado la vida del municipio. Se construyeron escuelas en todas las comunidades rurales y fueron ampliadas las capacidades de las ya existentes; se crearon miles de nuevos puestos de trabajo; se construyó un policlínico comunitario y varias postas médicas; se creó una empresa pecuaria y un plan de cultivos varios; se construyó una fábrica de torula; se humanizó el trabajo de la salina, llamada hoy Juan Gualberto Gómez; se mecanizó la agricultura y se aplican los últimos adelantos de la ciencia y la técnica en cada rama de la producción y los servicios.El lenguaje.
En la actualidad se utilizan palabras de origen india (aborigen) como son: ajiaco, anón, anamú, arique, ateje, aura, babiney, bajareque, baracutey, bates, bejuco, biajaca, bija, bijirita, bohío, boniato, cabuya, cacao, caguama, caimán, caimito, cangre, canoa, carey, casimba, cimarrón, cobo, coco, cocuyo, conuco, corojo, corúa, cuje, curujayes, curiel, curricán, champola, chayote, chipojo, chubasco, guaguí, guanajo, guano, guao, guasa, guayabito, guajacón, guin, jicotea, iguana, jíbaro, jaba, jabuco, jaiba, jata, jején, jicotea, jiguagua, jobo, júcaro, jurel, jutía, macabí, manatí, mangle, manjuarí, macío, ñame, papaya, patabán, patao, petaca, seboruco, entre otras. Es importante señalar que como los grupos aborígenes anteriores, en los proto agricultores la propiedad y el trabajo eran colectivos, así como también la distribución del producto para el consumo. El nivel de desarrollo de las fuerzas productivas exigía un sistema cooperativo simple.
Si se compara a los primitivos habitantes del noreste del municipio con los de Canímar I, en cuanto a ubicación en tiempo, desarrollo económico-social y vía espiritual se aprecia que existe una gran similitud entre ellos, puesto que las herramientas colectadas en ambos sitios presentan semejanzas y hacen concluir que los hombres de estos asentamientos estaban aún en la etapa de comunidad primitiva, con las actividades económicas principales que la caracterizan: caza, pesca y recolección.Salud. La salud en nuestro municipio
Principales servicios a la población:Consultorios: 35.Un Sistema de Urgencia Médica (SIUM).Una Unidad de Cuidados Intensivos (UTI).Un Hogar Materno.Un Hogar de Ancianos.Una Clínica de Medicina Verde.Servicio de ultrasonido.Sala de Rehabilitación.
Estadísticas del año 2004:
Nacimientos hasta el 7 de junio: 85. Muertes fetales: 1.Tasa de mortalidad fetal: 11,7 por cada mil nacidos vivos.Tasa de mortalidad infantil: 0 por cada mil nacidos vivos.Tasa de mortalidad materna: 0 por cada mil nacidos vivos.Cantidad de médicos del municipio: 74.Estomatólogos: 10.Ginecobstetras: 3.Pediatras: 3.Clínicos: 2.Dermatólogos: 1.Médicos generales: 41.Estudiando: 14.
Enfermedades crónicas no transmisibles de mayor incidencia en el municipio:
Hipertensión arterial.Diabetes mellitus.Asma bronquial.
Enfermedades transmisibles de mayor incidencia en el municipio:
Enfermedades respiratorias agudas.Enfermedades diarreicas agudas.Blenorragia.Varicela.
Principales causas de muerte:
Tumores malignos.Enfermedades del corazón y de la circulación pulmonar.
Religión. Situación Religiosa del Municipio Martí
El municipio cuenta con 4 iglesias, dos iglesias católicas, una bautista y una espiscopal, además existe una logia martiana.
En lo referente a la religión Testigo de Jeová, no existe un número grande de feligreses pero hay proliferación de su trabajo de captación dentro de los habitantes.
Además existe otras manifestaciones religiosas conocidas como Cultos Sincréticos dentro de ella la Santería, Abacuá, Palería y espiritismo.Clima
La estación Esteban Hernández, perteneciente a este municipio, registró en su pluviómetro un promedio de 1205,4 mm de lluvias en un período de 47 años desde 1938 hasta 1985 en la época de lluvia (de mayo a octubre) y un promedio de 268,8 mm en la época de seca (de noviembre a abril). Este es el municipio donde menos llueve en la provincia.
El año más lluvioso en el territorio fue 1933 donde los pluviómetros registraron 2479,1 mm de lluvias caídas y el más seco 1965 con solo 851,9 mm.
Teniendo en cuenta la precipitación media anual del municipio podemos afirmar que en la costa norte llueve muy poco, hacia el centro llueve poco y hacia el sur limitando con Colón llueve medianamente poco. Durante el período de seca no hay ausencia total de lluvias, sino que se observa una notable disminución de las mismas. Junio es el mes más lluvioso mientras que diciembre es el más seco históricamente.
La temperatura media anual del municipio se puede catalogar de cálida pues está comprendida entre los 24º y 26º C. Según datos registrados la mayor frecuencia de los frentes fríos ocurre en los meses de diciembre, enero y febrero cuando las temperaturas son más bajas y la humedad relativa disminuye (meses fríos y secos en general).
En el período comprendido entre los años 1916 a 1983 han afectado al municipio martiense un total de 1301 frentes fríos, distribuidos por meses de la siguiente forma: Enero 227, febrero 221, Marzo 197, Abril 130, Mayo 47, Junio 2, Septiembre 5, Octubre 84, Noviembre 174 y Diciembre 214.
El archipiélago cubano está situado en la zona intertropical y la acción de las corrientes marinas que lo rodean determina que los inviernos sean bastante benignos.
Debido a la posición geográfica de Cuba, se encuentra bajo la influencia de los vientos Alisios del noreste (estos soplan directamente sobre el municipio de Martí).
Por el día predominan las brisas marinas, reforzadas por los vientos Alisios que acentúan las condiciones de sequedad en el territorio (esto contribuye a que este sea el municipio más seco de la provincia). Por la noche influye el terral contrarrestado por los vientos Alisios.
Durante el período seco se manifiestan organismos meteorológicos como son los frentes fríos antes de su paso hay un giro del viento al sur para después pasar a ser de componentes del noroeste y norte. En Marzo y en Abril se hacen frecuentes los vientos del sur y sureste. La humedad relativa del aire es alta debido al acercamiento de las costas puesto que la influencia oceánica es en este caso un importante agente modificador.
Desde 1831 hasta 1985 el territorio martiense ha sido azotado por 23 huracanes. Su distribución por meses es como sigue:
Junio 1 Agosto 4 Octubre9
Julio 1 Septiembre 7 noviembre 1
Según la intensidad de los vientos, estos se han agrupado en:
Vientos con velocidades No. de huracanes
__ Más de 200 Km/h 7
__ Entre 151-200 Km/h 6
__ Entre 118-150 Km/h 10
total 23
Contaminación atmosférica
Un peligro real es la contaminación del área protegida Humedal Norte (Ciénaga de Majaguillar) por el vertimiento de los residuales de la planta de torula (tabla 2) y la construcción de los viales para la prospección petrolera lo cual está perjudicando la flora y la fauna del lugar.
La fábrica de Torula comenzó su actividad productiva en el año 1979 lanzando al entorno 4800 m3 de desechos peligrosos por día sin tratamiento previo; para que fluyan la fábrica se auxilia de una zanja a la interperie cuyo cauce es la superficie terrestre y la misma pasa por el centro de 164 viviendas asentadas en los bateyes nombrados “Santa Ana” y “Alameda”, sitios a 2 Km de la fábrica, por ello se ha producido la filtración de los residuales en el subsuelo, con contaminación de los pozos de agua potable de esa población, haciéndolos no aptos para el consumo. Contribuyen además a la contaminación de las aguas subterráneas, el deterioro y la ausencia de alcantarillado, la inexistencia de acueductos, así como la indisciplina tecnológica y las viejas tecnologías instaladas.
La presa Bibanasí es afectada todos los años por el vertimiento de los residuales del CAI “México”(Municipio Colón) , lo que afecta los alevines sembrados en dicha presa y como consecuencia la producción de alimentos (pescado) para la población. El vertimiento en esta presa tiene mayor gravedad puesto que su objetivo fundamental es la recarga del acuífero por lo que la contaminación puede traer males mayores en los sectores productivos y en la salud. Para darle solución a esta problemática se han construido varias lagunas de oxidación para el tratamiento de estos residuales pero el CAI y sus zonas aledañas están en una zona cársica y se produce de igual forma la contaminación del acuífero ya que estas características geológicas permiten la percolación de los líquidos y sólidos a capas más profundas
La carencia de acueductos en un alto por ciento de poblados hace que las aguas para el consumo no estén tratadas y trae como consecuencia la transmisión de enfermedades como la Hepatitis. En otros lugares no existen equipos de bombeo por lo que el abasto de agua es por pozos individuales.Relieve
• Predominio de las llanuras sobre la cobertura post-oceánica y la conservación de las alturas hacia el noreste;
• Existe un amplio desarrollo del relieve cársico tanto en las alturas como en las llanuras;
• El relieve actual es plioceno-cuaternario, aunque refleja la evolución lógica del área durante el cretáceo y el mioceno.
Aquí encontramos las siguientes formas de relieve:
1. Llanuras acumulativas cenagosas (hacia el norte).
2. Llanuras acumulativas semipantanosas (a continuación de la llanura acumulativa cenagosa).
3. Llanuras cársicas (al centro limitando por el este con Corralillo y por el oeste con Máximo Gómez).
4. Llanuras cársico-denudativas (hacia el sureste limitando con el municipio de Colón).
5. Alturas cársicas (sierra de Bibanasí).
Según la clasificación mórfolo-genética del carso cubano, el territorio de Martí, exceptuando la Ciénaga Majagüillar está formado por calizas, por lo que se considera una llanura cársica. El carso aquí posee una capa delgada de suelo. En cuanto a esta clasificación la ciénaga Majagüillar está formada por depósitos gruesos que cubren las rocas carbonatadas carsificadas (carso de los pantanos, cubiertos por gruesos depósitos arcillosos, margosos y turbosos).
La sierra de Bibanasí tiene una altura máxima de 114 metros (presentada como un terreno escabroso), se extiende 23,3 Km en una dirección este-oeste.
En el municipio pueden encontrarse los tres grupos de formaciones botánicas de Cuba, llamadas: bosques (en menor escala en las alturas de Bibanasí), de sabana (dedicadas a la cría de ganado) y de litorales (cubiertas de mangles).
Geomorfología
Hidrogeología
Por su integridad y uniformidad del flujo, aunque con cierta particularidad local de formación de las aguas subterráneas esta cuenca hidrogeológica no está subdivididas en tramos hidrogeológicos y la evaluación de los recursos solo tiene en cuenta los territorios de la provincia de Matanzas, según los límites provinciales establecidos por la división política administrativa de la República de Cuba. Zona de recarga: Corresponde a las áreas de alta permeabilidad que por sus condiciones de infiltración, son alimento o recarga para las aguas subterráneas especialmente para acuíferos. Como zona de recarga y único Embalse en la cuenca tenemos La Presa Bibanasí. Esta presa pertenece al Complejo Hidráulico Noreste de la provincia Matanzas, se encuentra ubicada en el río Perdomo, en el cañón formado por el cruce de este río con la Sierra Bibanasí a unos 6 Km. al sureste del poblado de Itabo del municipio Martí.
Forma parte de las obras que componen el sistema de recarga “La Palma,” que beneficia la cuenca Hidrográfica y su objetivo fundamental es aprovechar al máximo el escurrimiento superficial de la cuenca del río Perdomo evitando que vaya al mar, permitiendo así que se recoja el mayor volumen posible hacia la cuenca subterránea y que aumente el potencial hídrico de la misma. Espesor del manto acuífero: Con excepción del territorio de la desembocadura del río La Palma donde tiene lugar la descarga de las aguas subterráneas, esta cuenca hidrogeológica está rodeada de sedimentos poco permeables más antiguos del mioceno por lo que los espesores del manto acuífero son desde 0 hasta 20-30 m en los bordes, aumento hacia la depresión central y la zona de la desembocadura del río La Palma. (Cuenca Hidrogeológica “La Palma”, CIPH)Cobertura boscosa
Situación ambiental de los recursos naturales. Suelo Se presentan problemas de deforestación en zonas de pendiente y márgenes de los ríos (franja hidrorreguladora), mal estado de las redes de canales y un incremento de la salinidad, donde se encuentran afectadas 5000 ha. Por el tipo de suelo que predomina y la acción antrópica, las principales afectaciones son: drenaje deficiente 27 000 ha; de ellas, 6 700 ha se inundan como consecuencia de los trabajos realizados para satisfacer necesidades de alimentación, sobre todo en el periodo de la crisis económica, donde se rellenaron canales para la siembra de cultivos alimenticios por parte de pobladores cercanos, sin tener en cuenta la situación ambiental.
También, durante largos años se ha destruido parte de canales y zanjas en el proceso agrícola Durante muchos años no se le ha dado mantenimiento a los canales que precisamente fueron construidos debido a las características geográficas de la zona; es por ello que existe mal estado de las redes hidráulicas y canales del municipio; la falta de mantenimiento afecta a todas las redes de canales incluyendo las de la cuenca canal del Roque-San Mateo y Palma-Meteoro, por la inadecuada construcción de diques para el cultivo del arroz y por la falta de coordinación entre los diferentes organismos implicados.
Existen suelos con evidencia de erosión actual (1000 ha) lo que impide el rendimiento de los cultivos y el crecimiento del pasto para la alimentación del ganado por la falta de fertilidad; todo lo antes expuesto se resume en un gran problema que afecta a la población en general, la carencia de productos para la alimentación.Flora y fauna
La flora de nuestro municipio
La fauna de nuestro municipio
Cultura. La cultura en nuestro municipio
La Casa de la Cultura Municipal contribuye de forma sistemática a elevar el nivel cultural de nuestro pueblo, la misma se encuentra ubicada en la calle Maceo 232 Esquina: Calle Cosme de la Torriente. Siendo esta de mucho tránsito de vínculos por ser un lugar muy céntrico.
Este local tiene una historia muy larga pues brindó su servicio a una sociedad de recreo cuyo nombre era Liceo de Martí entregada al pueblo el 30 de 1923 por el contratista y constructor Bonifacio Romero Pérez, donde podían asistir personas de razas blanca.
Al triunfar la Revolución, las instituciones privadas pasan a manos del pueblo y se le hace entrega al organismo de cultura el local que es hoy la Biblioteca Municipal, siendo en aquella época la sociedad de recreo llamada la Bella Unión para personas de raza de color que había sido remozada por los asociados y que el 26 de Diciembre de 1977 se inaugura como Casa de Cultura.
Debido a la necesidades de Ampliación en el mes de febrero de 1981 es entregada a nuestra dirección el local que ocupa el Circulo Social Obrero, el cuál había sido reconstruido en ese periodo y que antiguamente ocupaba el local Liceo de Martí, en Maceo 239 esquina: Cosme de la Torriente y a partir de ahí es que comienzan a desarrollarse el Movimiento de artistas aficionados en el Municipio .
Entre las actividades culturales que ofrece la Casa de la Cultura Municipal están las siguientes:
• Hola Juventud: Esta actividad se realiza sistemáticamente con los estudiantes de la escuela Secundaria Básica Lino Figueredo, donde se realizan juegos didácticos y se presentan grupos representativos que están vinculados a la Casa de la Cultura, atendidos por los instructores.
• Mi amigo pequeño: Actividad que se realiza en la Casa de la Cultura donde se presentan grupos de teatro, cuentero y se interceptan otras manifestaciones.
• Por amor: Actividad dedicada a las personas de la tercera edad, donde se les brindan momentos culturales variados. • Por quien merece amor: Actividad infantil que se realiza en la Escuela Especial con el objetivo de estimular espiritualmente y de forma sana a los niños discapacitados mentales.
• Corazón feliz: Actividad infantil que se realiza en el círculo infantil con el objetivo de llevar el mensaje cultural y recreativo a los niños.
• Amiguitos de la casa: Actividad infantil que se realiza sistemáticamente en la Casa de la Cultura con niños de las escuelas del municipio donde se le imparten acciones de apreciación, juegos de participación y presentaciones de grupos.
• Danzoniando: Actividad dedicada a las personas de la tercera edad, donde disfrutan de nuestros bailes tradicionales. Nuestro municipio participa en concursos a nivel provincial y nacional, en este quehacer se han obtenido premios, los cuales se muestran a continuación: Premios infantiles literarios: En el Concurso Nacional Martín Colorín se obtuvieron los siguientes premios: Año 1995...tres menciones en poesía, una mención especial en cuento. Año 1996... tres premios en el Concurso Nacional “La flauta de Chocolate”.
Año 1997...una mención en poesía. Año 1998... un premio en el Concurso Nacional “La flauta de Chocolate”. Año 2001...una mención en poesía, un premio en investigación Fundación Fernando Ortiz. Premios en el Festival Pioneril Provincial Año 1993...un premio nacional en el Evento Juvenil Martiano. Año 1994...un premio en cuento. Año 1995...un premio en cuento, tres premios en poesía. Año 1996...un premio en cuento, dos menciones en poesía, tres premios en poesía en el concurso provincial “Pelusín del Monte”. Año 1997...un premio en décima, un premio en poesía para niños en el concurso provincial “Fray Cardil”. ;Año 1998...un premio en décima en el Concurso Provincial Che, comandante amigo. Año 2000....un premio en cuento en el Festival de la FEEM, una mención en cuento en el concurso nacional del cuento joven, un premio en poesía en el Festival de la FEU.
Año 2002...un premio en ensayo. Premios de adultos: Año 1990...premio en décima en el Encuentro Debate Provincial y primera mención en el Encuentro Debate Nacional. Año 1991...premio en décima en el Encuentro Debate Provincial. Año 1992...premio en décima en el Encuentro Debate Provincial. Año 1993... premio en décima en el Encuentro Debate Provincial.
Año 1994...premio en décima en el concurso “Fray Candil” y premio en décima en el Encuentro Debate Provincial.
Año 1995...premio en décima y premio primera mención Poesía Infantil en el Encuentro Debate Provincial, primera mención en el Encuentro Debate Nacional.
Año 1996...premio en décima en el Encuentro Debate Provincial Año 1999...premio en décima en el concurso “Fray Candil”, premio en décima en el Encuentro Debate Provincial Año 2000...premio provincial infantil. Año 2001...premio en cuento y en décima.
Grupos Categorizados . Música
La Voz del Cañaveral: Recientemente declarado Grupo Campesino Insignia del municipio.
Fundado el 22 de Enero de 1966. Teniendo como director a Jorge Zamora . Este grupo es evaluado con la categoría provincial y cultura el género campesino .
Principales Eventos donde han participado .
• Onceno Festival Nacional de la juventud y los Estudiantes en Matanzas .
• Trabajaron con una delegación campesina vietnamita en el Instituto Pedagógico de Matanzas y con otras delegaciones campesinas en la sala Gonzalo, en la Casa de la Cultura de Cárdenas .
• En 1975 participó en la jornadas Cucalambianas de las tunas .
• Grabación en el programa Palmas y Cañas en dos ocasiones . 1- Habana 2- Martí
• Participó en un encuentro entre las sindicales agrupaciones de Matanzas y Pinar del Río, en la Bahía de Matanzas con la presencia de Julián Rizo.
• Grabación en el programa Campesino TV Yumurí y en Radio 26 en el año 2001 .
• Participaciones en el encuentro de aficionados en el cine Belazco de Matanzas . Han obtenidos primeros premios:
• Mejor agrupación campesina .
• Mejor tonadista
• Mejor decimista.
• Obtuvo en el programas Entre Ríos y Palmares como mejor agrupación campesina .
• Obtuvo Mención en el encuentro de MAA realizado en la Provincia. Roger Nuviola
• Evalaluado Municipal en el año 2002 fundado en el 2002. • Genero Variado Ha participo en los festivales Municipales de los CDR,CTC.
• Osmasny Vergara
• Evaluado Municipal en el año 2002 fundado en el año 2002.Género: Variado
• Ha participado en los festivales Municipales en los CDR,CTC.<br>Manifestación Donzer• Grupo: Folclórico: Oyyú Obbá <br>• Director: Ihosmany Martínez Bolaños.
Principales Géneros que cultivan:
1- Palo
2- Rumba Este grupo ha participo en los festivales y encuentros entre aficiones realizados entre las municipales, fue reconocido por su participación en el haloyó .Manifestación de Teatro
• Ivón Fundora León ( fundado en el año 1980)
• Evaluado provincial .
• Genero: Unipersonales e Infantiles ( teatro para niños)Premios Obtenidos
• Mejor actuación femenina en el año 1992.
• Premio de la popularidad festival Olga Alfonso por los años 90.
• Premio de actuación femenina festival Olga Alfonso por los años 90.
• Elsa de Los Ángeles Alfonso ( año de fundado 1972) Director: Luisa Abreu Víctor Rodríguez Marta Querol Género: Declamación Premios obtenidos:
• Primer nacional en la jornada de tradicionales campesina en el 2003.
• Primer provincial en la jornada u tradiciones campesina .
• Primer en declamación en la CTC.
