Estatua de Zeus Olímpico
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Estatua de Zeus: La estatua de Zeus en el santuario de Olimpia estaba situada dentro del templo dedicado a este dios.
Historia
Zeus, poéticamente llamado con el vocativo (‘Zeus padre’), es una continuación de el dios protoindoeuropeo del cielo diurno, también llamado Padre Cielo. El dios es conocido bajo este nombre en védico (comp. Dyaus/Dyaus Pita), latín (comp. Júpiter, de Iuppiter, derivado del vocativo pIE *dyeu-ph2tēr),[8] derivado de la forma básica *dyeu- (‘brillar’),[7] y en la mitología germana y nórdica (comp. *Tīwaz > AAA Ziu, nórdico antiguo Týr), junto con el latín deus, dīvus y Dis (una variante de dīves),[9] del sustantivo relacionado *deiwos.[9] Para los griegos y romanos, el dios del cielo era también el dios supremo, mientras que esta función era desempeñada por Odín entre las tribus germánicas, por lo que no identificaban a Zeus/Júpiter con Tyr ni con Odín, sino con Thor (Þórr). Zeus es la única deidad del panteón olímpico cuyo nombre tiene una etimología indoeuropea tan transparente.
Estatua de Zeus
La estatua de Zeus era una estatua criselefantina (es decir estaba hecha en marfil y oro). Medía 12 metros de altura. Representaba al dios sentado y en su mano izquierda portaba el cetro. El escultor griego Fidias (c.490-c.430 adC), comenzó a trabajar en ella alrededor del año 440 adC. La estatua de Zeus en Olimpia fue elegida como una de las siete maravillas del mundo conocido de la Antigüedad.
Construcción
La construcción del templo se estaba terminando el 450 a.C., contando en sus frontones y metopas con grupos escultóricos de tal calidad que se consideraron la mejor representación del arte griego en su época. El cuerpo estaba tallado en marfil y las ropas y joyas eran de oro. A sus pies se coronaba a los vencedores tratándolos como a auténticos héroes. Según la leyenda, cuando Fidias terminó su obra pidió al dios una señal de su conformidad con el trabajo realizado, y entonces del cielo despejado llegó un rayo hasta los pies del escultor. Fanáticos cristianos incendiarán el templo durante el reinado de Teodosio II, y los terremotos del siglo VI d.C. lo abatirán haciendo desaparecer la estatua.
Desaparición de la estatua
Algunos historiadores piensan que la escultura pudo salvarse del incendio del templo provocado por los fanáticos cristianos de tiempos del emperador bizantino Teodosio II en el siglo V porque el escritor griego del siglo XI, Cedrenus, cuenta que formaba parte de las antigüedades del coleccionista Lauso de Constantinopla. Ahí se perdió el rastro.
Fuente
- Libro de Historia Universal
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