François-René de Chateaubriand
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Chateaubriand: Cuyo nombre completo es François-René de Chateaubriand
Biografía
Al margen de la literatura oficial vivía otra literatura. La corriente nacida con Rousseau no se detuvo, y sus brotes, a pesar de ser intermitentes, fueron impetuosos.
La Francia post-revolucionaria abría de nuevo sus puertas al cristianismo, y Chateaubriand, por sus lecciones y por las teorías expuestas en El genio del Cristianismo, un poema laudatorio de la obra de Dios, se abrió paso entre los poetas franceses llegando a ser protegido de Napoleón Bonaparte, estrenándose la obra el mismo día que éste abría de nuevo las puertas de la Catedral de Notre-Dame al culto tras acabar las reformas de la catedral.
Napoleón quería así reconciliar el país con el Vaticano, con el fin de ser coronado por el Papa Pío VII. Chateaubriand se enemistaría más adelante con Napoleón tras la ejecución del duque de Enghien, apoyando a los Borbones y buscándose por ello muchos enemigos. Su vida política fue siempre muy agitada y su popularidad prodigiosa; no enseguida, porque a decir verdad, la influencia de Chateaubriand es sensible sólo hacia 1820, pero fue prolongada y tuvo consecuencias inmensas.
Muerte
Obras
- Atala (1801)
- El genio del cristianismo (1802)
- Los nátchez, Los mártires (1809)
Aportes a la Literatura
Dos cosas aporta Chateaubriand a la literatura francesa: exotismo y un renacimiento religioso. Exotismo al describir Norteamérica en Los nátchez, Oriente Próximo en el Itinerario de París a Jerusalén (Itinéraire de Paris à Jérusalem), en Los mártires (les Martyrs) el mundo antiguo, celta y a la Germania primitiva, lugares que visitó durante los años de exilio. Chateaubriand introduce un arte cosmopolita en lugar de un arte exclusivamente nacional. Seguidor de Rousseau, invita también en Atala y en René, a dilucidar la verdadera emoción y la melancolía y trasponerlas sobre el papel.