La aspiradora de letras (cuento)
| ||||||||
La aspiradora de letras. Cuento para niños mayores de seis años, sobre la desaparición misteriosa de todas las letras de los libros en todas las bibliotecas de la ciudad.
Datos de la autora
Silvia García Ruiz nació, en España, en el año 1984. En la actualidad vive cerca de la costa, en Málaga, una ciudad y un municipio de España, capital de la provincia homónima y ubicada en la comunidad autónoma de Andalucía.
Es amante de la novela romántica por lo que no solo disfruta leyendo, sino también escribiendo este género literario. Desde pequeña sus padres la animaron a desarrollar su afición por la escritura por lo que nunca dejó de soñar con que algún día sus novelas se publicaran. Ama vivir en la costa y sobre todo pasear por la orilla del mar aprovechando el momento para concebir los nuevos personajes y crear sus novelas. Con una imaginación siempre viva, no se permite dejar de pensar cómo sería la historia de amor de cada los personajes de sus novelas, y eso se lo debe a su fuerte creencia en el amor verdadero.
En la actualidad vive con su gran amor de adolescencia quien no deja de animarla a seguir escribiendo, compaginando el trabajo con su interés por la escritura. Obtuvo el Primer Premio Zafiro de la de Novela Romántica, con su obra “Jugar con fuego”.
Valores
Astucia, aprendizaje
Cuento
A todos los niños del cole de Raquel les encantaba leer. Todas las semanas tenían un par de horas libres para coger un libro de la biblioteca]] y ponerse a leer tirados en las colchonetas del aula. Un día, misteriosamente, todas las letras empezaron a desaparecer de los libros de la biblioteca. Nadie sabía la razón pero, poco o poco, todas las páginas se fueron quedando en blanco. Desde la primera a la última. No solo en los libros de la biblioteca del cole, sino también en los de las librerías de la ciudad y los de la casas de la gente. Nadie encontraba una explicación, y poco a poco todos se fueron quedando sin nada que leer.
Un equipo de investigadores se puso manos a la obra a hacer averiguaciones y acabaron llegando a la conclusión de que el culpable era un viejo conocido. Se llamaba Lolo y hacía mucho tiempo había estado en la cárcel por algo parecido: robar la letra a las canciones. Odiaba la música y no quería que nadie cantase ni escuchase canciones. Aquella vez, como tenía muchos conocimientos de [[magia, había hecho un conjuro. En esta ocasión, con los libros había sido más descuidado y había dejado varias pistas. Por eso a los investigadores no les costó mucho descubrir su nueva forma de actuar.
Lolo se dedicaba cada noche a vaciar los libros con una aspiradora de letras. Luego las llevaba a su casa y se hacía una sopa. En realidad su actitud era un poco contradictoria, porque lo que hacía al comerse la sopa era empaparse de todo el conocimiento de esos libros. De sus historias y enseñanzas. Como lo hacía con todos, poco a poco fue aprendiendo matemáticas, historia, francés y hasta esgrima. Todo gracias a las sopas de letras que devoraba todos los días al caer el sol. La verdad es que Lolo siempre había sido algo vago y le molestaba que a la gente le gustase leer. Así que, para ir por el camino rápido y no tener que leer, ideó el plan de robar las letras a los libros para después bebérselas.
Cuando la policía le detuvo, negó toda la historia. Pero cuando registraron su casa no pudo mantener su mentira por más tiempo. En la despensa tenía un montón de botes llenos de sopa de letras y la aspiradora con la que absorbía todas las ellas.
Al final le obligaron a repartir todo entre la gente del pueblo. Se organizó una comida en la que todos pudieron degustar aquella rica sopa. Desde entonces, todos los libros empezaron a recuperar las letras y todo volvió a la normalidad.
Fuentes
http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/la-aspiradora-de-letras
