Diferencia entre revisiones de «Arte de Mesopotamia»

Línea 1: Línea 1:
{{Materia|Nombre= Arte de Mesopotamia|imagen=Arte_mesopotamico.jpeg‎  |concepto= Expresiones artisticas que se conservan de la cultura mesopotámica}}
+
{{Materia|nombre=Arte de Mesopotamia|imagen=Arte_mesopotamico.jpeg‎  |campo a que pertenece=|principales exponentes=}}
  
 
'''Arte de Mesopotamia''': Hace referencia a las expresiones artisticas que se conservan de las culturas que florecieron en las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates desde el surgimiento del [[Neolítico]] hasta la caída de [[Babilonia]], el último de los antiguos imperios de cultura mesopotámica.  
 
'''Arte de Mesopotamia''': Hace referencia a las expresiones artisticas que se conservan de las culturas que florecieron en las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates desde el surgimiento del [[Neolítico]] hasta la caída de [[Babilonia]], el último de los antiguos imperios de cultura mesopotámica.  

Revisión del 14:03 14 feb 2011

Arte de Mesopotamia
Información sobre la plantilla
Arte mesopotamico.jpeg


Arte de Mesopotamia: Hace referencia a las expresiones artisticas que se conservan de las culturas que florecieron en las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates desde el surgimiento del Neolítico hasta la caída de Babilonia, el último de los antiguos imperios de cultura mesopotámica.

El desarrollo de las técnicas artísticas y artesanales fue parejo tanto a los avances tecnológicos —desarrollo de mejores hornos de cocción o aparición del torno de alfarero— como sociales y culturales —nacimiento de la escritura.

Cerámica

Los antecedentes del uso de la cerámica se encuentran en la obtención de la cal y el yeso; materiales utilizados en la arquitectura y en la fabricación de la llamada vajilla blanca. Para la producción de cal y yeso son suficientes hornos relativamente poco potentes (unos 200ºC para la cal y unos 800ºC para el yeso), temperaturas que, en algunos lugares, se obtenían ya antes de la práctica de la agricultura. Los inicios de esta tecnología se han encontrado en el yacimiento de Beidha (Palestina) en el llamado período 2 (8300 - 7600 adC) desde donde se extendió primero, por toda la costa mediterránea Canaán llegando hasta Abu Hureyra (actual Siria) y Anatolia entre los períodos 3 y 5 (5600 - 3700 adC) y, finalmente (períodos 6 - 9, (5600 - 3700) a todo el Oriente Próximo.

El nacimiento de una cerámica del barro con desarrollo estable se dio en torno al año 6000 adC. Antes de esta fecha, se encuentran hallazgos esporádicos de pequeñas piezas, si bien su uso no se popularizó, posiblemente debido a que las piezas de yeso y cal eran más sencillas de obtener e igual de útiles para las necesidades existentes hasta el momento.

La cerámica del VI milenio adC ya muestra el dominio de una serie de técnicas complejas como son el modelado, el engobe, el ilustrado, el pulido, el alisado y la cocción. De esta primera etapa, destaca la desarrollada en las regiones del Tauro, Cilicia y Siria con una cerámica de formas sencillas y decoración a base de incisiones. En Buqras se encuentra la primera cerámica pintada y durante el período Hassuna-Samarra (finales VI milenio) se desarrolló el arte de la inscripción con todo tipo de motivos naturales y domésticos.

La aparición de la cultura Halaf marcó un nuevo período en la cerámica en la que, manteniéndose los motivos naturales, predominó la decoración mediante pintura.

Durante el período de El Obeid (VI milenio - IV milenio adC) se impuso la decoración geométrica y un mayor tamaño de las piezas en un estilo que se extendió por todo el Oriente Próximo. El período de Uruk marcó el inicio del abandono de la coloración de la cerámica. Hacia el IV milenio adC se tenía la tecnología para la construcción de hornos cuyo fogón y cámara de cocción estaban bien separadas, lo que permitía un grado adecuado de oxígeno y temperaturas suficientes para que la pieza quedase cocida completamente.

El III milenio adC trajo la aparición del torno de alfarero que revolucionaría el modelado de la cerámica permitiendo formas más estilizadas y paredes más delgadas. Además los hornos de este período alcanzaron la temperatura suficiente para la obtención de las primeras muestras de vitrificación. Así, en el II milenio adC ya se dominaba la producción de vidrio en todo el Oriente Próximo, mediante la cual se consiguieron cerámicas con vidriado que, además de realzar estéticamente la pieza, la impermeabilizaba completamente.

Metalurgia

Hacia la mitad del III milenio adC se produjo el florecimiento de la metalurgia. Si bien desde milenios atrás se fabricaban objetos de metal a base de materiales metálicos encontrados tal cual en la naturaleza, fue en este período cuando se descubrió la forja y la obtención de metal desde el mineral.

Entre estos primeros metales destacó el cobre, el cual poco después se comenzó a alear con cobre y estaño para fabricar bronce. Estos dos tipos de bronce convivieron durante unos mil años en diferentes zonas geográficas: así, el cobre arsenioso se dio en Palestina, sur de Mesopotamia, este de Anatolia y el Cáucaso y el cobre de estaño en Irán, Mesopotamia completa, Siria y Cilicia. La única región donde estos dos tipos de bronce convivieron fue Mesopotamia. Hacia principios del II milenio adC el bronce de estaño termina por imponerse.

Hacia 1200-1000 adC se popularizó el uso del hierro en la metalurgia, posiblemente a partir del descubrimiento de la tecnología de carburación, si bien su precio siempre fue muy superior al del cobre y en muchos casos similar al del oro.

En Mesopotamia se distinguían tres profesiones relacionadas con el trabajo de los metales: el qurqurru era el encargado de la obtención del metal desde el mineral, esto es, el metalúrgico; el nappahu o fundidor, era el encargado de fabricar las piezas a base del material obtenido del qurqurru; por último el kutimmu se encargaba del trabajo de los metales preciosos, de orfebrería.

Literatura

La escritura pictográfica nació en Sumeria hacia el 3200 adC, probablemente como evolución de los sistemas de marcado de mercancías como la bulla y las impresiones numéricas. En Mesopotamia convivían, desde el V milenio adC, dos pueblos de distintas lenguas: los acadios (semitas) y los sumerios. Probablemente esto, sumado a una progresiva linealización de los símbolos pictográficos sumerios, terminó evolucionando en una escritura fonética, cuneiforme, común a los dos idiomas, hacia el 3000 adC y que, entre los siglos XVI-XV adC] comenzó a ser sustituída por una escritura alfabética nacida probablemente en Fenicia o en la región del Sinaí.

Pese a esto, las literaturas sumeria y acadia desarrollaron caminos diferentes.

La literatura sumeria es la más antigua de las dos, si bien también convive con la acadia. Sus temas pueden dividirse en mitos, himnos y lamentaciones. Los mitos son historias cortas que tratan sobre la vida de lo dioses: Enlil, Enki, Ninhursag, tratando de definir su personalidad y sus rasgos más importantes. Los himnos se dedican tanto a dioses como a reyes o grandes obras, en todos casos en un tono de alabanza. Las lamentaciones cantan sobre desastres, guerras o destrucciones de ciudades.

La literatura en acadio apareció hacia el siglo XVII a.n.e.; sus temas son religiosos, épicos o sapienciales. Entre los textos religiosos destacan el poema Enuma Elish, el cual canta sobre la supremacía del dios Marduk que mediante su pueblo, Babilonia, pretende imponer su orden en un mundo de caos; el poema de Erra que trata sobre una peste que ataca Babilonia pero no logra destruirla, tal vez en referencia a alguna enfermedad histórica, y el poema de Atrahasis, o historia del Diluvio, que posiblemente inspiró el relato bíblico de Noé.

Si caigo, habré conquistado la fama.
La gente dirá: 'Gilgamesh cayó
luchando contra el fiero Humbaba!...
Estoy decidido a penetrar en el bosque de los cedros,
Hasta ahora es feliz mi corazón:
oigo este canto, veo una flor
quiero fundar mi gloria.

Poema de Gilgamesh: tablilla III, columna 4

El más destacado de los textos épicos es el poema de Gilgamesh, que narra las aventuras de un mítico rey de Uruk que se mide con los dioses en sus aventuras. La historia de este héroe debió difundirse por todo el Oriente Próximo y Mediterráneo oriental ya que se han encontrado versiones en hitita y hurrita y fragmentos en Anatolia y Palestina. Otros textos épicos cantan las historias de reyes históricos como Sargón de Agadé o Tukulti-Ninurta I.

Los textos sapienciales tratan sobre cuestiones filosóficas; el caso más conocido es la historia del Justo sufriente que canta el sufrimiento de un hombre ante una adversidad de la que no sabe que puede haberla desatado. De esta historia se ha destacado su parecido con el relato bíblico de Job.

Fuente

  • Tomado de la wiki de la Dirección Provincial de Cultura en la provincia de Camagüey.