Fidel Labrador García

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Fidel Labrador García
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Asaltante al Cuartel Moncada
Nacimiento30 de julio de 1928
Artemisa, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento19 de junio de 2000
NacionalidadBandera de Cuba
CiudadaníaBandera de Cuba

Fidel Labrador Garcia. Asaltante al Cuartel Moncada, quien desde sus primeros años de vida fue partícipe de innumerables acciones para hacer de Cuba un país libre e independiente. Sobrevivió al combate del Cuartel Moncada y fue sancionado y condenado por el asalto al mismo. Luego de su libertad se incorpora nuevamente a la lucha, y vivió ya jubilado en su tierra natal hasta los últimos años de su vida.

Síntesis biográfica

Fidel Labrador García, nació el 30 de julio de 1928, en el poblado de Pijirigua, municipio de Artemisa, La Habana, Cuba. Sus padres fueron Agustín y Tomasa, ambos de origen campesino.

Desde muy joven comenzó a trabajar en el envasadero de piña del Senador y magnate Manuel Pérez Galán en Pijirigua, destacándose allí como líder del gremio. Por sus inquietudes patrióticas y revolucionarias se incorpora a la Juventud Ortodoxa de la cual fue dirigente en su barrio de Pijirigua y delegado de este, a la municipalidad de Artemisa. Al producirse el golpe de estado, dado por Batista, el 10 de marzo de 1952, se incorpora a la Lucha, participando activamente en las grandes manifestaciones de protesta, que la juventud cubana realizaba en esos momentos.

Trayectoria revolucionaria

En este proceso inicial de la lucha revolucionaria, José Suárez Blanco (Pepe), dirigente de la Juventud Ortodoxa en el municipio y a quien el jovenFidel Castro Ruz, le diera la misión de nuclear y organizar a la juventud artemiseña en el Movimiento Revolucionario que se formaba para luchar contra el dictador Fulgencio Batista, lo incorpora al grupo de jóvenes que van realizar prácticas de tiro en varios puntos de este municipio, entre ellos la finca “El Corojo”, donde él, junto con los también jóvenes: Ciro Redondo, Julito Díaz, Ramiro Valdés y otros más, se adiestran en el manejo de las armas y donde Fidel Labrador sobresale por su buena puntería. Participa, también, en las practicas de tiro, que hubieron de realizarse en la Universidad de La Habana y además estuvo presente en la histórica “Marcha de las Antorchas” en la noche de aquel 27 de enero de 1953, que partiendo desde la escalinata de la Universidad de La Habana, llega a la Fragua Martiana, con el compromiso de no dejara morir al Apóstol en el año de su centenario.

Asalto al Cuartel Moncada

Fidel Labrador integró el grupo de los 27 jóvenes artemiseños que combatieron en el Cuartel Moncada, aquella mañana del 26 de Julio de 1953, pero cuando el Jefe de la Acción, Fidel Castro Ruz, comprendió la imposibilidad de tomar la segunda fortaleza militar del país, al fallar el factor sorpresa y ser evidente la superioridad, en hombres y armas del enemigo, comenzó a retirar a los revolucionarios en grupos de ocho y de diez. De ese histórico momento, el Líder de la Revolución dijo en su alegato ante el tribunal.

“La retirada, fue protegida por seis francotiradores, al mando de Pedro Miret y de Fidel Labrador, que bloquearon heroicamente el paso al Ejército”.

Pedro Miret, Fidel Labrador, Gildo Fleitas y otros cinco compañeros, ocupaban el jardincito de la casa más cercana a la posta No. 3, de la cual los separaban unos escasos 15 metros, allí se quedaron ellos para cubrir la retirada de sus compañeros. En esta acción Fidel recibió un balazo en el rostro, a consecuencias del cual perdió un ojo y parte de la oreja derecha. Preso y mal herido, dentro de un grupo de sus compañeros que habían sido asesinados, se encontraba Fidel Labrador en aquel Cuartel Moncada, cuando es trasladado al Hospital Militar donde le inyectaron aire y alcanfor en las venas con el objetivo de asesinarle. Salvó la vida gracias a un capitán médico del ejército de apellido Tamayo, que al darse cuenta de la situación, pistola en mano, lo trasladó, junto a Abelardo Crespo y Pedro Miret al Hospital Civil.

En el Hospital Civil “Saturnino Lora”, el mismo que aquella mañana del 26 de julio, fuera tomado por el grupo comandado por Abel Santamaría y donde participaron los artemiseños Tomás Álvarez Breto, Antonio Betancourt Flores, su primo José Antonio Labrador Díaz y Ramón Pez Ferro, quien fuera éste último, conjuntamente con Melba Hernández y Haydee Santamaría los únicos sobrevivientes de los 23 jóvenes participantes de esa acción, es llevado Fidel Labrador a quién le espera allí otras vicisitudes, el gobierno de Batista, después de la acción, había nombrado como “interventor del hospital”, al capitán médico del ejército Mario Porro, que no autorizaba el suministro de medicinas a los asaltantes que allí estaban hospitalizados, con el propósito de que estos murieran, entre estos, a la llegada de Fidel, se encontraba su primo José Antonio Labrador Díaz, quién murió sin recobrar el conocimiento.

Fidel Labrador sobrevivió gracias a la solidaridad de las “alumnas-enfermeras” del Hospital Civil, las mismas que en esos momentos, se encontraban en “calidad de detenidas”, por el apoyo brindado al grupo de Abel y ahora se las arreglaban para conseguir los antibióticos necesarios para salvarle la vida, dada la negativa del interventor Dr. Porro en suministrárselos, pues rompía las recetas alegando que para ellos, no habían medicinas. Ellas también tenían que conseguirle dosis de morfina, llevándosela a escondidas de la sala de cáncer, para aliviar los agudos dolores de su desbaratado ojo, el cual se lo hubo de operar allí, el Dr. Ruiz Velazco, supliéndoselo por uno de cristal. Más tarde Fidel es trasladado, junto con el también asaltante del Moncada Abelardo Crespo, para la cárcel de Puerto Boniato, pero los Moncadistas presos allí, formaron una huelga y los regresaron nuevamente para el Saturnino Lora, donde entraron en contacto con Frank País y otros revolucionarios de Santiago de Cuba.

Presidio

Fidel Labrador ingresó en el Reclusorio Nacional de la Isla de Pinos el 17 de octubre de 1953, cinco días después que el resto de sus compañeros y acompañando a Fidel Castro, de quien fue compañero de celda por un tiempo en el penal. Como el resto de sus compañeros se negó a aceptar la cena especial del 24 de diciembre de 1953 en protesta por los asesinatos cometidos por el ejército y la guardia rural durante los sucesos del Moncada[1].

El 12 de febrero de 1954, cuando el dictador Fulgencio Batista visitaba el Penal para inaugurar la planta eléctrica de la prisión, Jesús Montané, junto a sus 25 compañeros[2] entonó a toda voz la Marcha del 26 de Julio. Batista prestó atención a la letra y visiblemente disgustado sólo preguntó quiénes cantaban, luego abandonó rápidamente el reclusorio. Por esta acción serían castigados severamente, Fidel Castro, Ramiro Valdés, Ernesto Tizol, Israel Tápanes y Agustín Díaz Cartaya.

Fidel Labrador fue trasladado junto a Julito Díaz, Pepe Suárez y José Ponce a La Habana con rumbo a Pinar del Río, desde el 6 hasta el 24 de septiembre de 1954, como acusado de la Causa 125 de 1953 de la Audiencia de Pinar del Río, instruida en Artemisa por la detección en Pijirigua de una de las fincas que se habían utilizado para el entrenamiento militar antes del asalto al Cuartel Moncada.

Desde 1954 y con mayor fuerza a partir de 1955 comenzó un amplio movimiento nacional, que abarcó a casi todas las tendencias políticas y clases del país, en pro de una amnistía general que incluyese a los moncadistas. El 10 de marzo de 1955, en medio de los festejos oficiales por el tercer aniversario del golpe de estado, se presentaron en ambas cámaras del Congreso Cubano sendos proyectos de amnistía general. El 6 de mayo, luego de ser aprobada por ambas cámaras del Congreso Cubano, Fulgencio Batista firmó la Ley de amnistía que ponía en libertad a todos los presos políticos[3], incluidos los asaltantes de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes que cumplían su condena en el presidio de la Isla de Pinos. Gracias a la amnistía el 15 de mayo de 1955 salió en libertad junto a sus compañeros de presidio político.

Continuación de la lucha

Cuando sale de la cárcel, nuevamente se incorpora a la lucha, esta vez con el jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio, en el municipio de Regla y es él, quien con varios compañeros, al triunfo de la Revolución, el Primero de Enero de 1959, toman la Estación de Policía de Regla.

Posteriormente ocupa responsabilidades en las Provincias de Pinar del Río y la de Matanzas. Por los múltiples servicios prestados a la Patria, se hizo acreedor de Las Medallas XX Aniversario del Moncada y la Lucha Clandestina, así como las XX – XXX y XL Aniversario de las FAR.

Muerte

Fidel Labrador García, apegado a su tierra natal, vivió varios años, ya jubilado y enfermo en la misma finca donde había nacido, manteniendo en todo momento, su posición de combatiente revolucionario. Falleció el 19 de junio del 2000, a la edad de 71 años. Ese día los artemiseños se agruparon en las calles, para despedir a un hermano muy querido por todos.

Referencias

  1. Mencia, Mario. La Prisión Fecunda. Editora Política. La Habana. Cuba. 1980
  2. En ese momento estaban fuera del Penal, Ciro Redondo, quien respondía en Causa 125 de 1953 en la Audiencia de Pinar del Río y Abelardo Crespo, quien no se recuperaba aún de la grave herida de bala que tenía en el pulmón y estaba todavía en Santiago de Cuba
  3. Ley No 2. Gaceta Oficial de la República de Cuba. 7 de mayo de 1955

Fuentes