Giuseppina Vannini

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Santa Giuseppina Vannini
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Religión o MitologíaCatólica
Día celebración23 de febrero
Fecha de canonizaciónel 12 de octubre del 2019
País o región de origenBandera de Italia Italia

Santa Giuseppina Vannini: conocida como Giuseppina Vannini o Josefina Vannini​ fue una religiosa italiana, venerada como santa por la Iglesia Católica. Mujer de oración y sacrificio, segura de sí misma y de su vocación. Fundó la Orden de las Hermanas de San Camilo y fue beatificada en Roma, el 19 de octubre de 1994 por el Papa Juan Pablo II.


Nacimiento

Judit Adelaida Ágata Vannini nació el 7 de julio de 1859, en Roma, durante la vigencia de los Estados Pontificios. Sus padres fueron Angelo Vannini y Annunziata Papi. Quedó huérfana a los 7 años y a raíz de esto, ingresó al Convento Conservatorio de la Calle de San Onofre de la orden de las vicentinas.
Cuando tenía 7 años su padre y su madre perdieron la vida y entonces fue llevada a un hospicio que atendían las Hijas de San Vicente de Paúl, quienes la acogieron como una hija durante 17 años. A lo largo de este tiempo había aprendido a amar a Dios con intensidad y todo en ella manifestaba una clara vocación a la vida consagrada. En 1883 fue admitida como aspirante en la comunidad a la que tanto debía.

Principios de la Vocación

Obtuvo el título de maestra de asilo y el trato que tuvo, siendo todavía joven, con las Hijas de la Caridad, la inclinó hacia la vida religiosa, e inició el noviciado en el convento de Siena de las Hijas de la Caridad en 1884, pero no pudo continuarlo por falta de salud. Probó nuevamente pero tuvo que salir en 1888 por no conseguir adaptarse a sus exigencias. Vuelve a Roma, en donde se aloja en la casa de una tía y donde sus dos hermanos tratan de convencerla de abandonar toda idea de ingresar a otra Congregación.

Los Camilos, comunidad dedicada al apostolado hospitalario, habían encargado al Beato Luis Tezza la formación de una comunidad religiosa femenina que compartiera su misma espiritualidad. El Padre Luis se fue a Francia a trabajar en el encargo recibido, pero entonces la persecución contra la Iglesia en Francia, deshizo el grupo de jóvenes que había formado y él tuvo que regresar a Italia.

En 1891, la providencia reunió en una capillita en Roma a Judit, que había ido a recibir unos Ejercicios Espirituales, y al Padre Tezza, quién había llegado hasta allí para reemplazar a un hermano suyo en una plática espiritual. Luego de la plática, Judith, animada por la profundidad espiritual que había percibido en este sacerdote, le busca y le cuenta todo lo que le había pasado. Un encuentro providencial con el padre Luis Tezza, camiliano -hoy beato- le abrirá a Judit el camino de la entrega total al Señor. El 17 de diciembre de 1891, en Roma, le confió al predicador de los ejercicios espirituales el tormento de su fracaso vocacional. El padre Tezza le propuso el proyecto de fundar un instituto religioso dedicado al servicio de los enfermos. Después de dos días de oración, Judit aceptó. Más tarde añadió que no se sentía capaz de hacer nada, pero que quería abandonarse a la Divina Providencia con filial confianza.

Primeros votos religiosos y Fundación de la Congregación

El 2 de febrero de 1892, en la habitación-capilla donde murió San Camilo, nacía la Congregación de las Hijas de San Camilo. Judit tomó el nombre de Sor Josefina y tres años más tarde, el 8 de diciembre de 1895, pronunció sus votos perpetuos y fue elegida Superiora General del nuevo Instituto. El carácter de Judit era el indicado para una fundadora: mujer de oración y sacrificio, segura de sí misma y de su vocación. Solicitadas las pertinentes autorizaciones del superior de los Camilianos, Judit, con dos compañeras, formaron el núcleo de la nueva fundación de la Congregación de Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos. El 2 de febrero de 1892, celebración de la conversión de San Camilo, en la sala-santuario donde murió el santo, nació la nueva familia camiliana con la imposición del escapulario, y ya en marzo Judit, que tomó el nombre de Josefina, recibió el hábito religioso y fue nombrada superiora. El instituto, en medio de una gran pobreza, crece inmediatamente, a finales de ese mismo año son ya 14 las religiosas, el año siguiente fundan fuera de Roma, en Cremona, y continúa el crecimiento.

Inesperadamente tienen que dejar Roma, pues la Santa Sede había decidido que en la Ciudad Eterna no se erijan nuevas comunidades religiosas. Por otro lado, unos envidiosos calumniaron al Padre Luis y se le impuso la prohibición de acercarse a la Madre Josefina y a su comunidad. Con gran fortaleza espiritual, la fundadora prosigue adelante con la obra, e incluso crece en esos años ampliándose por toda Italia y Argentina. El 21 de junio 1909, después de tantas resistencias, obtiene por fin el Decreto de erección del Instituto en Congregación Religiosa bajo el nombre de Hijas de San Camilo. La fidelidad y la mortificación de Josefina y el Padre Luis dieron sus frutos. En solo 20 años estas religiosas estaban sirviendo en varios países y contaban con 126 hermanas

Objetivo de la misión

Fundó la Congregación de las Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos.

Muerte

Madre Josefina Vannini murió en Roma por causas naturales, el 23 de febrero de 1911.

Beatificación

El 16 de octubre de 1994 fue proclamada beata por Juan Pablo II

Canonización

Su proceso de canonización inició en los años 50 con el Papa Pío XII. Fue declarada venerable el 7 de marzo de 1992 y luego beatificada el 16 de octubre de 1994, ambas declaraciones hechas por el Papa Juan Pablo II. Finalmente fue canonizada el 13 de octubre de 2019, por el Papa Francisco en ceremonia realizada en la Plaza de San Pedro, junto al cardenal británico John Henry Newman y otras tres religiosas.

Fuente