Luis Marquetti

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Luis Marquetti
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Luis Marquetti Marquetti1.jpeg
Bolerista cubano, autor del conocido tema Deuda
NombreMarquetti Marquetti, Luis
Nacimiento24 de agosto de 1901
ciudad de Alquízar,
provincia de La Habana
(actualmente en la provincia de Artemisa,
Cuba ocupada por
Estados Unidos Bandera de los Estados Unidos de América
Fallecimiento30 de julio de 1991 (89 años)
ciudad de Alquízar,[1]
provincia de Artemisa,
República de Cuba Bandera de Cuba
Nacionalidadcubana
Ciudadaníacubana
Ocupaciónmaestro de escuela y compositor

Luis Marquetti (Alquízar, 24 de agosto de 1901 - Alquízar, 30 de julio de 1991) fue un maestro de escuela y compositor cubano de boleros. Fue una de las grandes figuras del bolero en Cuba, autor de la canción Deuda, popularizada por varios músicos. Llegó al gran público en la voz de Pedro Vargas.

Síntesis biográfica

Sus padres fueron Luis Marquetti (quien había llegado a ser capitán del Ejército Libertador) y Joaquina.

Comenzó su carrera autoral en 1941. El 28 de marzo de ese año registró en La Habana la canción-bolero A ti madrecita mía, estrenada en la Escuela Primaria Número 1 de Alquízar por su discípula Orlaida Vidal y difundida radialmente poco después en la voz de quien, años antes, también había sido alumno suyo, el intérprete de música popular Juanito Garro.[2]

Historia de su bolero «Deuda»

En la mañana del 5 de febrero de 1945, Luis Marquetti entró al Negociado de Registros y Archivos del Ministerio de Educación, lugar donde por aquella época se solicitaba la inscripción de obras musicales previamente estrenadas. En sus manos llevaba la parte de piano de un bolero creado poco antes por él.

Luego relataría cómo le llegó la inspiración:

Surgió en un minuto, mientras escuchaba una composición romántica en el radio. Caí en un estado anímico que me hizo sacar del bolsillo el lápiz que siempre llevaba. Hice la letra y tarareé la melodía a Reglita, mi ahijada, a quien le gustó mucho. Después vio la letra mi hermano Israel.
Luis Marquetti

En 1993, el propio Israel Marquetti testimonió al programa Te quedarás, de la televisión cubana:

Recuerdo una ocasión en que nosotros preparábamos la ornamentación de un local para una fiesta escolar (...) Se apareció Luis y le dijo a otro hermano que había llegado: «¿Qué te parece?», y le dio una cuartilla. El hermano lo leyó, releyó y le dijo: «¡Esto va a ser un hit!».
Israel Marquetti, hermano de Luis

Lo dicho se refería a Deuda. No se equivocó.

Orlando Vallejo, con la Orquesta Ideal de Joseíto Valdés, estrenaría Deuda en una Sociedad de Instrucción y Recreo para negros y mestizos de Alquízar, el Centro San Agustín. Fue tal la acogida que fue necesaria su repetición aquella noche y su inclusión en el repertorio de quienes la estrenaron.

Llegó al gran público en la voz de Pedro Vargas:

Por entonces andaba Luis algo entristecido, de emisora en emisora, tratando de que sus composiciones fueran divulgadas y una mañana, acompañado por mí, llegó a Radio Cadena Suaritos.
Gustavo Chavo Marquetti, otro hermano del autor

Puso en manos del dueño de la emisora una partitura de piano. Mientras esta era examinada se abrió una puerta y entró Pedro Vargas. Observó el texto y lo elogió. Escuchó su melodía quedando muy complacido. Quiso saber si Luis vivía en La Habana. Al conocer la distancia que mediaba entre Alquízar y la capital (52 km, que en esa época se podían recorrer en un par de horas), lo lamentó comentando que al día siguiente viajaría a Nueva York.

Esto no impidió para que se comprometiera a estrenar el número en su presentación de esa noche y de esta manera quedara grabada en la emisora, como era costumbre de Suaritos, quien las identificaba para que fuesen de su uso exclusivo.

Regresa a Alquízar sin decir nada a nadie. En la noche Luis fue a la sala de la casa. Se sentó junto al radio. Les pidió a Aida, su esposa y a sus hijos Mercedes y Pablito, que le acompañaran. Todos preguntaban por qué. Sintonizada la emisora e identificado el programa, presentaron al intérprete. Aquella sala se convirtió en algo tremendo cuando se anunció la interpretación de «Deuda». Todos se besaron y abrazaron.

El locutor transmitió: «¡Atención, Alquízar! ¡Atención, Alquízar! Al compositor Luis Marquetti: que se presente mañana a las ocho de la mañana en esta emisora». Todos nos preguntábamos para qué. Al día siguiente recibimos una nueva sorpresa. Vargas había preparado el contrato en que se formalizaba el compromiso de grabar Deuda para la RCA Víctor en Nueva York.

A la de Pedro Vargas siguió ―también en Nueva York y para el mismo sello discográfico― la de Octavio Cuso Mendoza, con la orquesta de José Morand. De esos días son el disco de Dinorah Nápoles y el del Conjunto de Arsenio Rodríguez que le introdujo el montuno de Tonta, todo en la vida se paga. La Editora PEER International, al incluirla en su catálogo, la entregó a Wifredo Fernández. Hoy sus versiones pasan de 30.

Deuda se transformó en uno de los más difundidos boleros cubanos. Viajó a diferentes latitudes en voces de intérpretes foráneos que en nuestra tierra encontraron plaza acogedora. Por los años 50, el venezolano Alfredo Sadel, la incluyó en su repertorio y al interpretarla por primera vez en un abarrotado teatro expresó: «De un compositor cubano muy querido, Luis Marquetti...», y comenzó a cantarla.

El boricua Bobby Capó, en mayo de 1952, rompió las barreras discriminatorias que pretendía imponer la radio Circuito CMQ (de La Habana), en ese momento la más importante del país, que no difundía al autor alquizareño debido a que el color de su piel era oscuro. Capó debía actuar y hacer grabaciones para la empresa discográfica SEECO, de Nueva York (que era una de las pocas que no discriminaba a los músicos afroestadounidenses) le incluyó Deuda en su primera presentación. Un empresario de la radioemisora manifestó su inconformidad. El intérprete reaccionó vigorosamente y condicionó su actuación a la inclusión de dicho bolero. La firme posición obligó al empresario a incluirla en el espacio, aunque sin reflejarla en el reporte oficial. A la protesta del boricua, se unió la de Sol Pinelli, quien rechazó la propuesta empresarial; finalmente, Deuda ocupó el merecido lugar en el programa. De ello testimonió Marquetti a Eduardo Rosillo en entrevista que se reprodujo en la radio como homenaje póstumo.

En el cine, conservan su memoria la película mexicana Sueños de gloria, interpretada por Luis Aguilar, y el filme cubano María Antonia, en la voz de Daysi Granados.

Hoy existen grabaciones, bien realizadas por sellos fonográficos o por emisoras radiales que pasan de 30 versiones, entre las cuales resaltan las del Conjunto los Bocucos, los tríos San Juan y Los Embajadores, Gina León e Hilda Gorría acompañadas por el Conjunto Caney, Roberto Sánchez a dúo con Fernando Álvarez, el Conjunto Tropicuba, el venezolano Oscar Santana, Antonio Machín y el ecuatoriano Julio Jaramillo.

En los últimos años, Deuda ha sido grabada por el boricua Cheo Feliciano; y refrescando la versión sonera creada por Arsenio Rodríguez, se incluyó en un CD de Buena Vista Social Club, esta vez en la voz de Ibrahim Ferrer.

El éxito de su tema Deuda

Tras el éxito con esta pieza, el maestro alquizareño y su obra continuaron ascendiendo peldaños. Vinieron nuevos títulos verdaderamente antológicos. “Entre espumas”, “Me robaste la vida”, “Este desengaño”, “Trago amargo”, “Allí donde tú sabes”, “Amor qué malo eres y otros”.

Es Deuda una obra emblemática en la vida de su autor, la que le abrió las puertas de la eternidad. La versión que a mi juicio mayor difusión ha tenido, aquella en que Roberto Faz, secundado por el Conjunto Casino –y que quizás llevamos en la mente o alguna vez la hayamos tratado de interpretar–, fue la que rompió el impresionante silencio reinante en la tarde de su sepelio.

«Deuda» sigue tan vigente como siempre. Al recordarla, también recordamos a quien la creó.

Catálogo de obras

  • 1941: A ti madrecita mía
  • 1941: Alma de azúcar
  • 1941: Enséñame a deletrear
  • 1941: Las Américas unidas
  • 1941: Mi negrona
  • 1941: No te vayas
  • 1941: Sabor de conga
  • 1941: Si te lo digo
  • 1941: Sigue tu canto
  • 1941: Son de maíz
  • 1942: Abelo tó
  • 1942: Desde mi carreta
  • 1942: Las cosas de mi tierra
  • 1942: Lo que eres tú
  • 1943: Con quien es
  • 1943: De ti la vida
  • 1943: En una frase
  • 1943: Esta noche a las diez
  • 1944: Tiene que ser ahora
  • 1945: Aquí entre nosotros
  • 1945: Deuda
  • 1945: Ya nunca más
  • 1946: Así te besaré
  • 1946: Entre espumas
  • 1946: Iguales
  • 1946: Promesas de un campesino
  • 1946: Todos
  • 1947: Así no vengas
  • 1947: Cuba en mí
  • 1947: El momento que vivimos
  • 1947: Este desengaño
  • 1947: Iba a suceder
  • 1947: La quinta parte
  • 1947: Llevarás la marca
  • 1947: Me robaste la vida
  • 1947: Trago amargo
  • 1947: Valor corazón
  • 1948: Allí donde tú sabes
  • 1948: No me culpes
  • 1948: Precaución
  • 1948: Un pedazo de pan
  • 1949: Fue realidad
  • 1950: Amor que malo eres
  • 1950: Cañaveral
  • 1950: Cualquiera se equivoca
  • 1950: Cuenta nueva
  • 1951: Boletera
  • 1951: Porfiado corazón
  • 1952: Denúncieme señora
  • 1952: Tu posición
  • 1953: Pacté con Dios
  • 1953: Plazos Traicioneros
  • 1953: Tú lo envenenaste
  • 1954: Caminito del abismo
  • 1954: Desastre
  • 1954: No me avergüenza
  • 1955: Debemos decidir
  • 1955: Rectifiquemos
  • 1956: A ti que te pasa
  • 1956: Mírame de frente
  • 1956: Nuestro problema
  • 1957: Amor en Navidad
  • 1957: Sigamos como amigos
  • 1960: Un nuevo corazón
  • 1964: No es mucho
  • 1966: Este anochecer
  • 1967: Llegaste primavera
  • 1981: Hoy que la luna te regala su presencia
  • 1992: Alquízar
  • 1992: Cada segundo te alejas más
  • 1992: De mis noches te reservo la mejor
  • 1992: La verdad de mi canción
  • 1992: Robaré tu propio corazón
  • 1992: Separación no significa olvido
  • 1992: Siempre, siempre
  • 1992: Sin boletín de regreso
  • 1992: Y sólo vives del rencor

Revaloración

A partir de la década del 70, hubo una adecuada revaloración del papel jugado por Luis Marquetti dentro de la cultura nacional.

El Sindicato Nacional de Artes y Espectáculos le otorgó la Orden Treinta Años Dedicados al Arte, equivalente a la actual Orden Raúl Gómez García, que se entrega a quienes han trabajado en el Sector de la Cultura, de forma ininterrumpida por 25 o más años.

Fallecimiento

Falleció el 30 de julio de 1991, a los 89 años, en su casita de madera, Villa Deuda (que compró con los derechos de autor de Deuda), en la avenida 89 de su pueblo natal, Alquízar.[1]

Fuentes

  • Chirino Martínez, Grisel (2018): «Luis Marquetti: excelente maestro y genial compositor», artículo publicado el 23 de julio de 2018 en el sitio web de la radio Cadena Habana (La Habana).
  • EPN (2020): «Luis Marquetti Marquetti», artículo publicado el 4 de agosto de 2020 en el sitio web Alquízar.gob.cu (Alquízar).
  • Núñez, Luis César: Luis Marquetti, gigante del bolero. Alquízar, edición del autor, sin fecha.
  • Pizarro de la Uz, Myrla (2020): «Los ilustres Marquetti de Alquízar», artículo publicado el 4 de agosto de 2020 en el sitio web del periódico Artemisa Diario (La Habana).
    En 1960, el Gobierno revolucionario tomó la casa del terrateniente Nivaldo Capote ―quien había abandonado el país―; allí se abrió la Unidad Sanitaria Municipal, cuya dirección estuvo en manos del doctor Aniano Marquetti, hermano de Luis. Este médico daba consultas gratis a la población, sin detenerse en posición social o raza, todo un suceso para la salud de los alquizareños. [...]
    Agustín Marquetti Moinello, el Toletero de Alquízar, fue un pelotero que debutó en la Serie Nacional de 1965-1966 con Industriales.