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Asamblea de Representantes de la Revolución Cubana

(Redirigido desde «Asamblea del Cerro»)
Asamblea de Santa Cruz del Sur
Información sobre la plantilla
Mapa historico santa cruz.jpg
Fecha:24 de octubre de 1898
Lugar:Santa Cruz del Sur, Camagüey, Bandera de Cuba Cuba
Descripción:
Asamblea para representar al Ejercito Libertador y a los revolucionarios cubanos
Líderes:
Bartolomé Masó, Calixto García

Asamblea de Santa Cruz del Sur. Órgano creado por los patriotas cubanos para representar la Revolución y el Ejército Libertador al ser extinguido el gobierno de la República en Armas de acuerdo con la Constitución.

Antecedentes

Su nombre oficial fue el de Asamblea de Representantes de la Revolución Cubana, la cual comenzó en Santa Cruz del Sur, Camagüey sus sesiones de trabajo el 24 de octubre de 1898.

La sesión inaugural fue abierta por el mayor general Bartolomé Masó, quien entregó la dirección al representante de mayor edad que resultó ser el mayor general Calixto García, asistido por Enrique Núñez y José Nicolás Ferrer. De allí se trasladó a la playa de Marianao, La Habana, el 26 de noviembre. Después pasó a la finca El Carmen, en Marianao, el 30 de noviembre; continuó su trabajo en El Cano, el 14 de febrero de 1899 y finalmente se estableció en Calzada del Cerro No. 819, donde sesionó desde el 3 de marzo hasta su disolución el 4 de abril de 1899.

Integrantes

Esta asamblea quedó constituida por 44 delegados de todos los cuerpos del Ejército Libertador, ellos fueron:

Objetivos

La asamblea se planteó como objetivos principales:

Lograr que de alguna forma el gobierno de Washington la reconociera como representante oficial del pueblo de Cuba. Aclarar las verdaderas intenciones de los Estados Unidos con respecto a la Isla. Precisar la duración del período de ocupación de las tropas norteamericanas. Resolver la situación económica de los combatientes del Ejército Libertador y las condiciones de su licenciamiento.

Inicios

La asamblea comenzó con un informe presentado por el presidente de la República en Armas, mayor general Bartolomé Masó, en el que este expuso la situación existente y las tareas que debían cumplir los delegados. Se eligió la mesa presidencial que resultó integrada por: Domingo Méndez Capote, presidente; Fernando Freyre de Andrade y Hugo Roberts, vicepresidentes; Manuel María Coronado y Porfirio Valiente, secretarios. Se eligió una comisión presidida por el mayor general Calixto García e integrada por el mayor general José Miguel Gómez, el coronel Manuel Sanguily, el teniente coronel José R. Villalón y el delegado José Antonio González Lanuza para viajar a Estados Unidos y tratar lo relacionado con el respaldo económico para el licenciamiento del Ejército Libertador. La comisión no logró los objetivos previstos en toda su magnitud, ya que McKinley, solo ofreció una dádiva de tres millones de dólares, la cual fue rechazada. Durante su permanencia en ese país hubo de lamentarse la pérdida dolorosa del mayor general Calixto García, quien murió de una repentina enfermedad.

En el proceso de trabajo, la asamblea decidió crear una Comisión Ejecutiva presidida por Rafael Portuondo Tamayo e integrada por los vocales Juan Gualberto Gómez, Aurelio Hevia, Francisco Díaz Vivó y José Ramón Villalón, para que se encargara del cumplimiento de los acuerdos que se adoptaran en la misma. La asamblea también analizó las contradicciones que habían surgido entre ella y el General en Jefe, las cuales, lamentablemente concluyeron con el acuerdo de destituir a Máximo Gómez de dicho cargo, el 11 de marzo de 1899. En contra de este acuerdo se pronunciaron los generales Emilio Núñez y José J. Monteagudo, el coronel Francisco López Leyva y el teniente coronel Carlos Manuel de Céspedes (hijo), quienes publicaron el mismo día una carta en la que explicaban su conducta.

Desintegración

Este acuerdo provocó un gran rechazo en el pueblo y, particularmente, en los miembros del Ejército Libertador, que de manera unánime respaldó a Gómez, lo que obligó a la asamblea a adoptar la decisión de autodesintegrarse el 4 de abril de 1899. Al dejar de existir la asamblea como tal, continuó funcionando la Comisión Ejecutiva, presidida esta vez por el mayor general José Lacret Morlot y con Juan Gualberto Gómez y Aurelio Hevia como miembros, los que se encargarían de todo lo relacionado con el licenciamiento del Ejército Libertador, así como de los aspectos que dejaban pendientes el Consejo de Gobierno y la propia asamblea. La referida comisión se mantuvo trabajando hasta el 30 de junio de 1899.

Fuente

Historia Militar de Cuba (1510-1868), Centro de Información para la Defensa, MINFAR