Saltar a: navegación, buscar

Convento de San Francisco de Asís

Convento de San Francisco de Asís
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Convento)
Basilica menor san francisco asis 200709261108441.jpg
Construcción religiosa del siglo XVIII
Descripción
Tipo:Convento
Localización:La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Uso inicial:Convento
Uso actual:Centro Cultural y Museo
Datos de su construcción
Otros datos
Arquitecto(s):Fray Juan Romero
José Arcés

Convento de San Francisco de Asís. Fundado a finales del siglo XVI en 1575, constituyó el elemento distintivo de la presencia de la Orden Franciscana en el continente americano, quienes tenían como responsabilidad la evangelización de los pobladores de América. Este primer edificio fue demolido en 1719 cuando se inició la construcción del que aún existe y que fuera concluido en 1738; erigido por Fray Juan Romero cuya torre, la más alta de la época, fue obra de arquitecto José Arcés. En 1739 quedó consagrada por el obispo franciscano Juan Luis Lazo de la Vega y Cancino con rango de Basílica Menor, adjunta en su tiempo a la Basílica San Giovanni Laterano en Roma. Su celebridad hizo que la plaza lateral a este convento franciscano llevara su nombre y hasta hoy sea conocida como Plaza de San Francisco de Asís o de San Francisco.

Ubicación

Se encuentra ubicado en el casco histórico de la capital cubana, nominada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. La plaza que posibilita el acceso al lugar está considerada como una de las tres primeras de La Habana por su antigüedad, se denomina así por haberse construido un convento de frailes franciscanos cuya edificación culminó en 1591 tras ser iniciada en 1574. En su entorno se encuentran el edificio de la Lonja del Comercio, la terminal de cruceros, restaurantes, cafeterías entre otras instalaciones tanto recreativas como gubernamentales.

Orígenes

San Francisco de Asís pasó, por decisión propia, a vivir bajo la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios. Su existencia religiosa fue austera y simple. En Carta a los Fieles, San Francisco aconseja: …debemos ser sencillos, humildes y puros. Nunca debemos desear estar por encima de los demás, sino, al contrario debemos, vivir como servidores… recomendación que no ha pasado para quienes, conservando el recogimiento del claustro, entrega lo mejor del arte sacro traído y producido en Cuba.

Los Franciscanos, orden fundada por él, se asentaron temprano en Cuba y hacia el siglo XVI, muy próxima a la costa de la entonces Villa de San Cristóbal de La Habana, se erigió un convento con el nombre del santo.

Lo que hace que desde 1575 la referencia al beato de origen italiano esté en el vocabulario de los habaneros.

Los antiguos muros del claustro acogen varias áreas: galerías, el Salón Blanco, la Sala de Teatro de la Orden Tercera, el Jardín Madre Teresa de Calcuta y la Sala de Conciertos.

Historia

Entre las iglesias católicas cubanas, el templo de lo que una vez fue la iglesia de San Francisco de Asís tiene una historia muy peculiar. La antigua Catedral de La Habana se encontraba donde hoy está el Palacio de los Capitanes o Palacio de los Gobernadores. Cuando aquella iglesia se decidió derribar y trasladar la Catedral a otro templo, fue la iglesia de San Francisco de Asís, por su tamaño y belleza, la que recibiría el gran honor.

Antes del traslado de la Catedral, los ingleses atacan y toman a La Habana. Entre las muchas cosas ocurridas durante los once meses que estuvo La Habana bajo el dominio de Inglaterra sucedieron dos hechos que afectaron seriamente al templo de San Francisco de Asís.

El obispo de La Habana nunca llegó a tener buenas relaciones con los ingleses, terminando preso. Y el otro hecho fue que los ingleses seleccionaron esta iglesia para practicar su religión.

Tal fue el caso que tan pronto se fueron los ingleses de Cuba, el obispo de La Habana declaró el templo de San Francisco de Asís profanado y que esa edificación no podía volver a ser un templo católico. La Catedral eventualmente fue trasladada a la pequeña iglesia de los Jesuitas, que tiene un convento que es un castillo, donde aun se encuentra. El templo de San Francisco de Asís actual pasó a ser utilizado para varios usos, incluyendo el de aduana del puerto por muchos años, pero nunca volvió a ser iglesia.

Construcción

Su construcción data de 1738, la torre fue erigida en el último tercio del siglo XVIII, con 42 metros de altura, se consideró la segunda por su altitud en la época colonial, pues solamente la superaba la torre Iznaga en el valle de los ingenios de Trinidad, la cual mide 45 metros.

Este es uno de los conjuntos de iglesia y convento poseedor de extraordinarios valores de la época en la ciudad. Se sabe que en el año 1579 los frailes franciscanos tomaron en posesión el terreno donde se erigió el edificio cuya fabricación se extendió por 12 años.

El convento posee dos claustros con galerías perimetrales, conectadas por una escalera de mármol. En 1739 se consagró el templo, que por la magnificencia de su espacio interior, se convirtió en el preferido de la sociedad habanera.

En el año 1762 fue escogida por las tropas inglesas de ocupación para sus servicios religiosos e instalaron allí una logia masónica. Posee un bello patio interior colonial con la típica fuente en el centro, sus galerías en forma de cruz y área verde.

La iglesia fue originalmente de planta basilical de tres naves con cúpula en la cabecera. Su cubierta abovedada es de aristas en las naves laterales, mientras en la nave central es de cañón, apoyada en columnas de planta cruciforme.

La gran construcción patrimonial que es el convento con su iglesia, construidos de cantería, usando la típica piedra del litoral conocida como de Jaimanitas, se atribuye al habanero fray Juan Romero como director de obras, mientras que el proyecto de la torre se adjudica al arquitecto José Arcés.

Transformaciones constructivas

En 1842 fueron promulgadas las leyes desamortizadoras de los bienes del clero por el Ministerio de Hacienda Español, entonces comenzó un largo período de transformaciones en el edificio, lo cual trajo como resultado la desaparición de incontables valores que eran atesorados allí hasta ese momento.

El magnífico inmueble fue destinado a almacén, depósito de la aduana habanera, casa de correos, almacén y viviendas para empleados de la aduana.

Posteriormente, en el año 1850, después del paso del ciclón de 1846, demolieron el ábside, el crucero y la cúpula de la Iglesia, debido al mal estado en que se encontraban.

Este recinto se mantuvo virtualmente abandonado desde el siglo XIX hasta que a finales de la octava década del siglo XX comenzaron a realizar labores arqueológicas en la edificación y durante las excavaciones fueron descubiertas algunas criptas y diversos objetos, que contribuyeron a develar nuevos detalles acerca de su historia.

Entre 1992 y 1995, se llevó a cabo una profunda restauración que permitió rescatar numerosos elementos originales del inmueble, y a partir de entonces quedaron inaugurados la iglesia y el convento como sede del Museo de Arte Religioso.

Museo

La colección de objetos que allí se expone incluye imágenes, piezas de orfebrería, piezas arqueológicas, mobiliario y pinturas que son muestras de distintas escuelas de Latinoamérica, algunas de ellas pertenecientes a los fondos del Museo Nacional de Bellas Artes.

Concierto de la Camerata Romeu en la Basílica.

La Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís fue convertida además, por su excepcional acústica, en sala de concierto de gran popularidad, donde se ofrecen presentaciones de música coral y de cámara; y es sede del Festival de Música Antigua de La Habana. A través de los ventanales acristalados y óculos abiertos en los tímpanos de los lunetos, la luz entra y se reparte moderadamente desde la nave central hacia las laterales, gracias a la notable diferencia de altura entre éstas.

Los salones y galerías del antiguo convento acogen diversas muestras transitorias de artistas contemporáneos cubanos y extranjeros, y sirven de escenario para conferencias, presentaciones de libros y eventos nacionales e internacionales.

En terreno aledaño, donde se erigía la cúpula de la iglesia es hoy un jardín en homenaje de la Madre Teresa de Calcuta, ambientado con obras escultóricas de artistas contemporáneos fue inaugurado allí en el año 1999.

En el año 1993 se emitió una medalla para conmemorar la gesta rehabilitadora del Convento de San Francisco de Asís.

Museo de Arte Sacro

Un aparte en la enumeración lo merece el Museo de Arte Sacro, porque sus detalles comienzan desde el exterior del inmueble, que una vez en su interior, está decorado con motivos religiosos, específicamente, del culto católico.

Piezas, alguna de ellas de finales del siglo XVII, dentro de las que se encuentran pintura, orfebrería, mobiliario religioso, textiles, y una muy importante colección de vasijas y recipientes de cerámica, hallados en excavaciones en los predios del Centro Histórico de la Ciudad.

El ambiente y silencio místico se combinan perfectamente con la iconografía, cuadros y elementos del sitio, el visitante no se topa con la habitual señalización de otros museos, sino que deambula por claustros, pasillos, la capilla central, patio y torre, respirando el recogimiento para el que fue diseñada la edificación.

Nueva Museografía para el Arte Sacro

Pudiera pensarse que este concepto no se aplica a un Museo de Arte Sacro, sólo si se imagina una aburrida institución que atesoran objetos y permanecen ajenos al entorno natural y cultural de su comunidad.

Mas, la Basílica Menor de San Francisco de Asís, con sus variados espacios, ofrece actividades y genera procesos culturales hacia los que se dirige la Nueva Museografía: el área expositiva, otra de documentación especializada y la de encuentros e intercambios con los diversos públicos.

Así, el desconocimiento que tenga algún visitante sobre una obra, se complementa con paneles explicativos en los que brinda una panorámica del origen e historia de la pieza.

Además, el lugar tiene la exquisita particularidad que el público que asiste a un concierto, se vuelve visitante del museo, al estar la capilla decorada con los motivos religiosos.

Aunque no todo es un camino de rosas ya que explicar conceptos litúrgicos que son parte de una tradición que en Cuba se ha perdido, es bien difícil.

Sin embargo, los museólogos del Museo de Arte Sacro de la Basílica Menor de San Francisco de Asís, preparan una exposición con diferentes imágenes del niño Jesús usadas en los nacimientos de Navidad, tradición muy arraigada en la iglesia católica y de práctica común, incluso por los no devotos de esa religión.

Con ello esperan adecuar la atmósfera de los conciertos que por esa fecha se hacen en la capilla del hermoso recinto, con una iconografía asentada en el imaginario popular cubano.

Enlaces relacionados

Fuentes