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Batalla de Verdún

Batalla de Verdún
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Parte de Primera Guerra Mundial
Batalla de Verdún 01.jpg
Batalla más larga de la Primera Guerra Mundial
Fecha 21 de febrero de 1916- 19 de diciembre de 1916
Lugar Verdún, Bandera de Francia Francia
Resultado Victoria de Francia.
Consecuencias El avance alemán falla, y el territorio fue defendido por los franceses.
Territorio Nordeste de Francia
Bajas
Francia 377.000–542.000 en total (de los cuales 162.308 muertos o desaparecidos) Bandera de Alemania Alemania 336.000–434.000 en total (de los cuales alrededor de 100.000 muertos)

Batalla de Verdún.Batalla más larga de la Primera Guerra Mundial. Las bajas francesas en este enfrentamiento, y su impacto en el ejército francés, fueron las principales razones que movieron a los británicos a iniciar la Batalla de Somme en Julio de 1916, en un esfuerzo por aliviar la presión alemana sobre los franceses en Verdún. El resultado fue un cuarto de millón de muertos y alrededor de medio millón de heridos entre ambos bandos.

En ella se enfrentaron los ejércitos francés y alemán entre el 21 de febrero y el 19 de diciembre de 1916, encontrandose en la actualidad un memorial en honor a los restos de los miles de soldados fallecidos de los dos países que no fueron identificados tras esta batalla.

Antecedente

Si hablamos en términos de bajas, o de sufrimiento de los combatientes, la Batalla de Verdún probablemente esté en la lista de las batallas más terribles de la historia. El pequeño pueblo de Verdún descansa en un círculo de colinas, donde el principal camino a París cruza por el Río Meuse. Los alemanes tomaron ese paso tras un largo asedio en 1870, y diez años después ya se había convertido en un enclave fundamental de la nueva frontera franco-alemana.

A finales de 1915, los dirigentes del ejército alemán empezaron a centrar sus esperanzas ofensivas en este punto neurálgico. Pensaban que, en una posición muy favorable para que las tropas germanas estuvieran bien suplidas y apoyadas desde atrás, un ataque en Verdún haría que las tropas aliadas tuvieran que valerse de todo hombre disponible, de todo recurso capaces de movilizar, para defender la colina. Si no se conseguía tomar la ciudad, al menos se abrirían otros frentes y se asestaría al enemigo un golpe mortal, o eso pensaban los alemanes.

En efecto, el estado de las defensas de Verdún alarmó a la mayoría de los dirigentes del ejército francés. Muchos advirtieron que era del todo necesario reforzar la ciudad, y construir mejores defensas, pero el Comandante en Jefe francés Joffre desestimó unos consejos que él consideraba demasiado alarmistas

Inicio de la batalla

El mal tiempo obligó a retrasar el ataque del Quinto Ejército Alemán, comandado por el Príncipe Guillermo, hasta el 21 de febrero de 1916. Empezó el asedio con un bombardeo bien planeado, que golpeó tanto posiciones de suministros y transportes como a las agazapadas filas de infantería. Ahora sí, alarmado por el peligro de un éxito alemán, Joffre envió a Verdún a su Segundo Ejército, cuya comandancia recayó en un joven Philippe Pétain.

El ataque fue concebido por el Jefe del Estado Mayor Alemán von Falkenhayn, este quería exterminar las tropas enemigas con una ataque masivo sobre una estrecha franja de tierra con hondo valor sentimental histórico por los franceses, Verdún.

El área alrededor de Verdún contenía veinte fortificaciones principales y cuarenta más pequeñas, las cuales habían defendido históricamente la forntera oriental de Francia, siendo modernizadas en los primeros años del siglo XX.

Falkenhayn estaba convencido que los franceses defenderían las posiciones a toda costa para evitar una humillación nacional y que este empecinamiento acarrería la aniquilación de sus fuerzas, cambiando el curso de la guerra. Esta teoría era razonable, las fortificaciones jugaban un rol fundamental en la moral francesa, y sus defensores estaban dispuestos a sacrificar hasta el último hombre a fines de repeler a los alemanes.

No obstante el plan de Falkenhayn había subestimado la resistencia de los franceses, estimando que las mayores bajas las llevarían los galos en lugar de los alemanes.

Las fortificaciones se habían debilitado, dado que el alto mando francés había reasignado las municiones de las fortalezas a otras áeas en el frente occidental. A su ves no se habían completado las excavaciones para las trincheras defensivas. Los oficiales de rango en las fortificaciones del área de Verdún presentaron quejas a Joffre sobre el estado de las defensas de la zona.

140 000 soldados alemanes comenzaron el ataque apoyados por 1200 piezasde artillería de dispararon 22.500.000 proyectiles sobre la región de Verdún. Los alemanes también poseían una supremacía aérea total, con 168 aviones situados en la zona, la mayor concentración de aviones enla historia hsta ese momento, en contrapartida los francese solo contaban con 30.000 soldados para defender sus líneas al comienzo de la batalla.

La ofensiva alemana y la subsiguiente batalla duraron más de 300 días haciendo su debud el tristemente célebre Lanzallamas utilizado como una cortina de protección para el avance de los alemanes mientras peleaban centímetro a centímetro los 13 Km necesarios para capturar Verdún.

Resistencia francesa

Philippe Pétain puso entonces en práctica una de sus características más pronunciadas como general: la de no arriesgar tontamente su mayor activo, las vidas humanas. Sus tropas le admiraban por ello, aunque solía recibir muchas críticas por pusilánime de los altos mandos militares.

En esta ocasión, sin embargo, las tácticas conservadores de Pétain salvaron Verdún. Decidió no hacer más costosos contraataques, y empleó la artillería para mantener alejadas a las tropas enemigas. Tras muchos ataques y ofensivas de todos los tipos, los alemanes se vieron obligados a retroceder por el número ingente de bajas que sufrían en cada aproximación.

Véase también


Fuentes