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Bela Lugosi

Béla Lugosi
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Belalugosi23.jpg
Actor americano de origen húngaro
NombreBéla Ferenc Dezső Blaskó
Nacimiento20 de octubre de 1882
Lugo, Transilvania, Reino de Hungría, Imperio austrohúngaro, Bandera de Rumania Rumania
Fallecimiento16 de agosto de 1956
Los Ángeles, California Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
NacionalidadHúngaro
OcupaciónActor
Sitio web
Sitio Oficial
Béla Lugosi. Fue un actor americano de origen húngaro (era de Lugos, ciudad de la que tomarí­a su apellido artí­stico, Lugosi). Conocido por su papel del Conde Drácula en el cine.

Síntesis biográfica

Nació el 20 de octubre de 1882 en Rumania. Hijo de un banquero acomodado, Lugosi estudia arte dramático en Budapest. Tras varios films y obras con el Teatro Nacional de Hungría, Lugosi se ve obligado a huir del país como resultado de sus actividades izquierdistas.

Fue un mí­tico actor de terror, identificado principalmente con el personaje creado por Bram Stoker, el conde Drácula. Se trasladó a Alemania y posteriormente a los EE.UU. Sin dominar el inglés y con un acentuado acento húngaro, debutó en Hollywood en 1924. Tras un perí­odo de inestabilidad, consiguió en 1927 hacerse con el papel de Drácula en la obra teatral del mismo tí­tulo. La función fue un éxito y se afianzarí­a como actor cinematográfico, aunque todaví­a sin demasiado renombre.

Salto a la fama

Su boda con la millonaria Beatrice Week, que duró escaso tiempo, debido a su “affaire” con la estrella del cine mudo Clara Bow le supuso una publicidad extra. Su gran oportunidad llegarí­a en 1931, cuando otro mito del cine de terror, Lon Chaney, no pudo encarnar por motivos de salud al conde Drácula en el filme que estaba preparando la Universal. Tod Browning, su director, recomendó a Lugosi y finalmente el húngaro aceptó el papel que le convertirí­a en una estrella mundial.

Carrera Artística

Interpretando a Drácula

Con su acento fascinaba a las mujeres, este acento luego le impidió progresar en su carrera. Después encasillado en papeles muy parecidos comenzó su declive en pelí­culas de serie B. Poco después, rechazó intervenir en Frankenstein aludiendo a la escasez de diálogo y el exceso de maquillaje. El papel serí­a para Boris Karloff, su rival en el estrellato del cine fantástico y de terror en los años 30 y 40.

Con él hizo pareja en diversos filmes en este decenio: El gato negro (1934); El cuervo (1935) y El poder invisible (1936); posteriormente coincidirí­an de nuevo varias cintas. Durante toda la década de los 30 y la primera mitad de los años 40, puso su sombrí­a elegancia y su fuerte acento al servicio del cine fantástico y de terror entonces muy en boga, y no cesarí­a de trabajar en multitud de pelí­culas del género de terror. Los años 40 supusieron un cierto declive para el actor ya que mayoritariamente eran producciones de serie “B” y muchas de ellas de tono paródico.

En la televisión

The Phanton Creeps fue uno de los seriales más populares de los años 30. La Universal metió a una de sus estrellas, Bela Lugosi, que reuní­a Sábado tras Sábado a su público durante los 12 capí­tulos que duraba la serie. Cientí­ficos malvados, invisibilidad, robots… y muchas escenas para dejar al público en vilo y que volviesen a ver el siguiente episodio. Pero claro, cuando los capí­tulos se reúnen para formar una pelí­cula, el efecto no es el mismo, no funciona de la misma manera un serial que un largometraje. Como curiosidad (y como era habitual en los seriales para abaratar costes) se usaban escenas y música de otra pelí­culas. En este caso escenas de El Rayo Invisible y música de Frankenstein, entre otras.

Junto a Boris Karloff

Por primera vez (serí­an siete), los dos mitos del terror, Lugosi y Karloff, coinciden en el mismo largometraje. Aunque la publicidad anunciaba el film como una adaptación de Edgar Allan Poe, la verdad es que sólo algún elemento aislado puede recordar a la obra del autor.

Aparte de este detalle, el film es uno de los mejores de la Universal, además de ser en mi opinión la mejor actuación de Bela Lugosi en la gran pantalla. La historia del largometraje no ve cortado su desarrollo por apariciones de monstruos, como en otros tí­tulos de la época, lo que permite el desarrollo de varios de los personajes y de sus obsesiones. Por ello, es considerado como el primer film de “terror psicológico” americano.

Su vida se inestabilizó ya que Bela asumió en la realidad la personalidad de vampiro que le habí­a hecho famoso y se convirtió en un adicto a las drogas. En 1955 ingresó en un hospital para curarse la adicción a la morfina. Ya entonces conocí­a a Ed Wood, con el que hizo sus últimas pelí­culas.

Junto a Ed Wood

Mucho se ha hablado de su extraña relación, hay quienes no dudan de que Ed Wood se aprovechó del nombre de Béla para hacer sus pelí­culas. Mostró poco discernimiento en su carrera y aceptó tanto papeles menores en producciones de serie o seriales infantiles de estudio miserables. Incapaz de adaptarse a finales de los años 40 se prestó a la decadencia del género fantástico y participó en tristes bufonadas haciendo papeles de sabios locos, servidores deformes, vampiros sobre todo de cruel elegancia.

Olvidado por los grandes estudios e inmerso en el mundo de los estupefacientes, pudo regresar a la actuación gracias al requerimiento de un extraño fan llamado Ed Wood Jr., considerado como “el peor director de la historia del cine”. Bajo las órdenes de Wood aparecerí­a en tres pelí­culas de serie “Z”, todas ellas de muy escasa entidad, siendo una parodia de sí­ mismo. Su vida estuvo constantemente agitada por problemas sentimentales y económicos.

Muerte

Todaví­a hací­a planes sobre un hipotético cuarto matrimonio cuando falleció en un hospital de Los Ángeles. Lugosi murió de un ataque al corazón tras muchos excesos de alcohol y morfina. Fue enterrado envuelto en su capa de Conde Drácula, intentando quizás recuperar la imagen de su mejor época, con la capa el personaje que lo harí­a popular.

Fuentes