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Capital financiero

Capital financiero
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Concepto:Concentración de la producción; monopolios que se derivan de la misma; fusión o engarce de los bancos con la industria: tal es la historia de la aparición del capital financiero y lo que dicho concepto encierra

Capital financiero. A comienzo del siglo XX, la concentración del capital bancario en una serie de países capitalistas industrializados alcanzó un nuevo peldaño, a raíz del cual surgieron monopolios bancarios y se afianzó su dominación absoluta en la esfera del crédito capitalista.

Monopolios bancarios

La base material del capital bancario es la concentración y la monopolización de la producción industrial. Las grandes empresas industriales necesitaban grandes créditos y, habitualmente a largo plazo. Los pequeños bancos no estaban en condiciones de cumplir este papel, y esto impulsó la agrupación de muchos bancos y la centralización de su capital. El surgimiento de los monopolios bancarios fue un resultado objetivo del alto grado de concentración y centralización del capital en funciones y en la esfera del crédito.

Así pues, los monopolios bancarios son agrupaciones de bancos, o sea, son bancos gigantescos que dominan en la banca y se apropian de una alta ganancia de monopolio.

Las funciones tradicionales de los bancos han sido siempre la mediación en el crédito y en los pagos, la transformación en capital de los ahorros monetarios y los recursos disponibles y la creación de instrumentos crediticios de circulación.

El surgimiento de los monopolios bancarios originó un cambio sustancial de las relaciones entre los bancos y los monopolios industriales. Los monopolios bancarios concentraron en sus manos la masa fundamental de recursos monetarios disponibles de la sociedad. Sin limitarse sólo a la concesión de crédito a los monopolios industriales, penetran directamente en la producción y se convierten en copropietario de empresas industriales. Al referirse a este nuevo papel de los bancos, Lenin mostró las causas cardinales de la fusión del capital monopolista bancario con el capital monopolista industrial.

Fusión de los monopolios industriales y bancarios

La monopolización del crédito por unos pocos bancos obligó a los monopolios industriales a fortalecer las relaciones con los grandes bancos comprando sus acciones y adquiriendo así puestos en sus juntas directivas y directorios. Los capitalistas industriales empezaron a penetrar en la esfera del crédito y de los monopolios crediticios “ajena” a ellos, a colocar en ella parte de sus capitales y participar en la elaboración de la política de los grandes bancos.

Junto con eso, se opera un proceso inverso: la penetración del capital de los monopolios bancarios en los industriales. Al facilitar a estos inmensos recursos, los monopolios bancarios procuran protegerse contra las eventuales pérdidas a través de la influencia directa en la actividad de las corporaciones industriales. Con el objeto de apropiarse de una parte de la alta ganancia industrial de monopolio, compran acciones de monopolios industriales y se convierten en sus copropietarios, lo cual les permite participar directamente en los órganos dirigentes de los monopolios industriales.

Además, los grandes bancos monopolistas emiten para los monopolios industriales, y por su encargo, nuevas acciones y las venden en el mercado monetario, obteniendo así grandes ganancias. Por último, los grandes bancos participan activamente en la organización de nuevas corporaciones industriales, apropiándose de altas ganancias de fundadores.

De forma que, por una parte, los monopolistas bancarios se han convertido en copropietarios de empresas monopolistas industriales y, por otra parte, los monopolios industriales se han transformado en participantes de los monopolios bancarios. Los intereses de los magnates del capital bancario y el industrial se entrelazan. Así comenzó la interpenetración, la fusión de los capitales de monopolios industriales y bancarios. Surgió un nuevo tipo de capital: el capital financiero que penetró en todas las esferas de la actividad económica, a la que sometió por entero a sus intereses.

Esencia del capital financiero

“Concentración de la producción; monopolios que se derivan de la misma; fusión o engarce de los bancos con la industria: tal es la historia de la aparición del capital financiero y lo que dicho concepto encierra.” De acuerdo con la definición de Lenin, el capital financiero es el capital monopolista industrial fundido con el capital monopolista bancario.

Bajo el imperialismo existen todas las formas de capital que surgieron en la época de la libre competencia. El capital industrial funciona en la esfera de la producción; el comercial, en el comercio al por mayor y al por menor y el de préstamo, en la esfera del crédito. El capital financiero somete a sus intereses el movimiento de las tres formas del capital.

V. I. Lenin

En la obra “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, así como en “Cuadernos del imperialismo”, Lenin criticó la errónea definición del capital financiero dada por R. Hilferding, quien hacía caso omiso de la concentración y la monopolización de la producción, base material del capital financiero. R. Hilferding definió el capital financiero como capital en posesión de los bancos y aplicado por los industriales. Esta interpretación del capital financiero constituyo la base de las teorías oportunistas, las cuales parten del supuesto que el funcionamiento del capital financiero es propio sólo de la esfera de la circulación, y consideran posible liquidar su dominación conservando la propiedad de los magnates del capital sobre los medios de producción. la crítica de Lenin sobre la teoría del capital financiero de Hilferding no ha perdido actualidad.

Oligarquía financiera

El capital financiero se halla concentrado en manos de la oligarquía financiera, pequeña cúspide de la burguesía que domina todos los sectores de la economía. Lenin reveló el mecanismo mediante el cual la oligarquía financiera se apropia de la mayor parte de la riqueza social y se adueña del poder político en su país, mientras que las demás clases y sectores de la sociedad son sus tributarios. Este mecanismo es múltiple.

La estructura orgánica de dominación del capital financiero es el grupo monopolista financiero, conjunto de sociedades industriales, bancarias, crediticias, de seguros, de transporte, comerciales y otras fiscalizadas por uno o por varios magnates del capital relacionado entre sí.

En el control del grupo monopolista financiero se encuentra la empresa principal. Puede serlo un banco importante, un trust industrial, una sociedad de seguros o una sociedad de control. De la empresa principal salen complejos hilos de influencia hacia las demás empresas de este grupo.

La mayoría de las empresas integrantes del grupo monopolista financiero no son propiedad individual de uno u otro magnate que está frente al grupo. el poder de ese magnate se basa preferentemente en la posesión del paquete de control de las acciones. Con una gran diseminación de las acciones entre pequeños tenedores, hasta con tener incluso menos del 10% del total de las acciones de una u otra empresa para ejercer el pleno control de ella.

El mecanismo de acción del grupo monopolista financiero suela apoyarse en el “sistema de participaciones” y la “función personal”, los cuales utilizan, a su vez, la forma anónima de empresa. El paquete de control de acciones de la sociedad anónima principal se encuentra en manos de un magnate financiero o de un grupo de magnates financieros.

La sociedad principal (sociedad matriz) adquiere, a su vez, los paquetes de control de las acciones de otras sociedades anónimas, sociedades filiales, las cuales compran, por su parte, los paquetes de control de las acciones de un grupo de sociedades anónimas “nietas”, etc. Así, la empresa principal del grupo monopolista financiero fiscaliza las empresas filiales, “nietas” y “bisnietas”. el total del capital de todas las sociedades supera en muchas veces el capital de la sociedad matriz. De esta forma se asegura la dominación de los magnates financieros sobre enormes sumas de capital ajeno y la obtención de altas ganancias de monopolio.

Con el “sistema de participaciones” está indisolublemente ligado la “unión personal”, la cual se expresa en que unas mismas personas (magnates del capital financiero y sus representantes) encabezan, a la vez, monopolios industriales, bancarios y comerciales. Los directores de grandes bancos forman parte de las juntas directivas de los monopolios industriales, y viceversa. Los vínculos de parentescos y de negocio entre los magnates del capital son un importante aspecto de la “unión personal” y aumentan sustancialmente el número de empresas que se encuentran bajo la influencia de uno u otro grupo monopolista financiero.

Ya en la temprana fase de engarce del capital financiero con el aparato estatal burgués, la “unión personal” de los bancos con la industria se complementaba con la “unión personal” de aquellos y esta con el gobierno. Hoy día, la actividad de la oligarquía financiera guarda estrecha relación con el sistema de medidas monopolista de Estado.

Los estados imperialistas crean complejos militares-industriales, los cuales constituyen una unión de los departamentos militares gubernamentales con los más grandes grupos financieros oligárquicos. Esta alianza garantiza ganancias fabulosas al capital financiero.

Métodos de enriquecimiento

El “sistema de participaciones” y la “unión personal” consolidan la dominación de los magnates financieros en la economía y la política de los países imperialistas. Al mismo tiempo, sobre su base, la oligarquía financiera crea numerosos procedimientos de saqueo de todos los sectores de la sociedad. Importante instrumento de dominación y enriquecimiento de la oligarquía financiera es la emisión de toda clase de acciones que se dividen en “corrientes” y “privilegiadas”, en acciones con derecho o sin derecho a voto, y también en “plurales” con varios votas cada una.

“El capital financiero concentrado en muy pocas manos y que goza del monopolio efectivo – escribió Lenin -, obtiene un beneficio enrome, que se acrecienta sin cesar, con la constitución de sociedades, la emisión de valores, los empréstitos del Estado, etc, consolidando la dominación de la oligarquía financiera e imponiendo a toda la sociedad un tributo en provecho de los monopolistas.”

Al invertir cierta parte de sus capitales en el paquete de acciones de uno u otro monopolio, el magnate financiero obtiene so sólo el dividendo, como todos los accionistas corrientes. Como beneficio que le rinde este capital puede considerarse los grandes sueldos por ocupar puestos de director, por participar en las juntas directivas, los consejos de vigilancia de las corporaciones, etc. Los altos dirigentes de las corporaciones además de los sueldos, cobran, por los resultados de su actividad, primas especiales que muchas veces superan los sueldos. Otra fuente importante de ingresos de los magnates financieros es su gratificación concediéndoles, a precios rebajados, acciones de las corporaciones con derecho a venderlas en cualquier momento. Una parte muy considerable de sus gastos personales se cubre a expensas de las corporaciones y se incluye en los costos de producción.

La oligarquía financiera se vale además de otros procedimientos de enriquecimiento: el sistema de precios de monopolio, la especulación bursátil, el apoderamiento de los pedidos del Estado y la especulación con terrenos.

Cambios del sistema crediticio

Capital dinero

En el siglo XX se han producidos cambios sustanciales en la estructura de las instituciones financiero-crediticias y en el carácter de su actividad. La oligarquía financiera, apoyándose en la poderosa red de bancos, perfeccionó en forma notable, el mecanismo de centralización en sus manos de los medios monetarios temporalmente disponibles de todos los sectores de la sociedad y creó nuevas formas de centralización. Se formó un sistema de bancos de inversión privados, de asociaciones de créditos y ahorro, proliferaron gigantescas sociedades de seguro, fondos de jubilación y otras instituciones especializadas. Una gran parte del capital acumulado se halla concentrada en las instituciones financiero-crediticias de nuevo tipo.

En la organización del capital financiero se dan también nuevas características. El capital financiero es el engarce de los monopolios industriales no sólo con los bancos, sino también con toda clase de instituciones financiero-crediticias. En la actualidad el grupo financiero-oligárquico es ya la unión de todo un grupo de multimillonarios unidos por la identidad de intereses.

Las instituciones financiero-crediticias han pasado a ser un importante instrumento en la lucha entre los distintos grupos de la oligarquía financiera por ampliar la esfera de su dominación. Los grandes propietarios de acciones de las distintas firmas muchas veces las guardan en instituciones crediticias, encomendando a estas representarlos en las reuniones de accionistas. Aprovechando esta circunstancia, los monopolios bancarios concentran a menudo grandes paquetes de acciones de compañías rivales competidores, tratando de someterlas a su influencia.

El capital financiero moderno ha creado nuevas posibilidades de acrecentamiento de la explotación de la clase obrera, de las grandes masas campesinas y de las capas medias urbanas.

Fuentes

  • V. I. Lenin. El imperialismo, fase superior del capitalismo. O. C, t. 27. Pág. 344.
  • Material didáctico de ciencias sociales. Economía Política. Ed. Progreso. Moscú. Pág 227.

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