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Cesárea

Cesárea
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Concepto:cesárea es un tipo de parto en el cual se practica una incisión quirúrgica en el abdomen.
Cesárea. Tipo de parto en el cual se practica una incisión quirúrgica en el abdomen y el útero de la madre para extraer uno o más fetos. Suele practicarse cuando un parto vaginal podría traer a complicaciones médicas.

Historia

Las cesáreas eran ya conocidas y practicadas en la antigua Roma, y se dice que el dictador y político romano Julio César nació por este método. El primer dato que se tiene de una mujer que sobrevivió a una cesárea fue en Alemania en 1500: Se cree que Jacob Nufer, un castrador de cerdos, le hizo esta operación a su esposa tras una prolongada labor. La mayoría de las veces, el procedimiento tenía una alta mortalidad. En Gran Bretaña e Irlanda la mortalidad en 1865 era del 85%. Las medidas claves en la reducción de la mortalidad fueron:

  • Acogida de los principios de la asepsia.
  • La introducción de la suturación uterina por Max Sänger en 1882.
  • Cesárea extraperitoneal y después mudanza a la incisión transversal baja (Krönig, 1912).
  • Avances en la anestesia.
  • Transfusión de sangre.
  • Antibióticos.

Viajeros europeos en la región de los grandes lagos de África observaron durante el siglo XIX secciones cesáreas que eran efectuadas de forma regular. La madre expectante era normalmente anestesiada con alcohol y se usaba una mezcla de hierbas para mejorar la recuperación. Dada la naturaleza bien desarrollada de los procedimientos empleados, los observadores europeos concluyeron que habían sido empleados durante algún tiempo.

El 5 de marzo de 2000, Inés Ramírez se hizo la cesárea a sí misma y sobrevivió, así como su hijo, Orlando Ruiz Ramírez. Se cree que ella ha sido la única mujer que se ha practicado la cesárea a sí misma y ha sobrevivido.

Tipos de Cesárea

  • La incisión clásica es longitudinal en la línea media, lo que permite mayor espacio para el parto. Se usa rara vez, ya que es más susceptible de complicaciones.
  • La más común hoy en día es la del segmento inferior, en la cual se hace un corte transversal justo por encima del borde de la vejiga. La pérdida de sangre es menor y la reparación más fácil.
  • Una histerectomía cesárea es el parto mediante cesárea y posterior extracción del útero, que se puede realizar en casos de sangrado intratable o cuando la placenta no se puede separar del útero.
  • Algunas veces se han practicado otros tipos, como la extraperitoneal o la de Porro.

En algunas ocasiones se le pide al padre para que presencie la operación con el fin de apoyar y compartir la experiencia con su pareja. El anestesiólogo usualmente descubre temporalmente el campo cuando el bebé está saliendo para que los padres puedan verlo.

Indicaciones

Los ginecólogos recomiendan la cesárea cuando el parto vaginal puede ser arriesgado para el niño o la madre. Algunas posibles razones son:

  • Parto complicado prolongado o distocia : pelvis anormal, agotamiento materno, malformaciones uterinas, posición fetal anormal, asinclitismo, hidrocefalia, pelvis demasiado estrecha.
  • Sufrimiento fetal aparente
  • Sufrimiento maternal aparente
  • Complicaciones como pre-eclampsia o eclampsia
  • Nacimientos múltiples
  • Mala colocación del bebe, (cabeza hacia arriba en lugar de hacia la pelvis)
  • Presentación anormal
  • Inducción del trabajo de parto fallida
  • Parto instrumental fallido
  • Bebé muy grande (macrosomía)
  • Placenta muy baja o placenta previa
  • Pelvis contraída
  • Evidencia de infección intrauterina
  • Algunas veces, cesárea previa
  • Problemas de curación del periné, derivados del parto o de la Enfermedad de Crohn.

Riesgos

La mayoría de las mujeres y los bebés están bien después de una cesárea. Pero la cesárea es una operación mayor con riesgos relacionados con la cirugía en sí y la anestesia. De acuerdo al Centro Nacional para las Estadísticas de la Salud, 1 de cada 3 bebés en los EEUU. nace por cesárea. En los últimos años, la taza de nacimientos por cesárea ha aumentado rápidamente. Algunos profesionales de la salud piensan que no existen razones médicas en muchos de los partos por cesárea. Cuando a una mujer se le realiza una cesárea, los beneficios de la cirugía deben sobrepasar los riesgos. El riesgo del parto prematuro casi a término. Los partos por cesárea contribuyen al número creciente de bebés que nacen “prematuros casi a término”, entre las semanas 34 y 36 de embarazo. Mientras que estos bebés son considerados generalmente sanos, corren un riesgo mayor de tener problemas de salud que los bebés que nacen a término. Los pulmones y el cerebro de un bebé maduran tarde en el embarazo. En comparación con un bebé a término, un bebé que nace entre las semanas 34 y 36 de gestación tiene más probabilidades de tener problemas con:

  • La respiración
  • Al comer
  • Controlar la temperatura
  • La ictericia

Puede ser difícil determinar la fecha de concepción de su bebé. Fallar por una o dos semanas puede resultar en un nacimiento prematuro. Esto puede afectar la salud de su bebé. Tenga esto en mente al hacer cita para una cesárea.

Riesgos para el bebé

Anestesia: Algunos bebés se ven afectados por los medicamentos que se le administran a la madre para la anestesia durante la cirugía. Estos medicamentos adormecen a la mujer para que ella no sienta dolor. Pero también pueden ocasionar somnolencia o inactividad en el bebé.

Problemas respiratorios: Aunque nazcan a término, los bebés que nacen por una cesárea tienen más probabilidades de tener dificultades para respirar que los bebés que nacen por la vagina.

Riesgos para la madre

Algunas mujeres pueden sufrir una o más de las siguientes complicaciones después de una cesárea:

  • Infección en la incisión, el útero u otros órganos pélvicos cercanos
  • Sangrado abundante que puede dar lugar a una transfusión de sangre
  • Lesiones en la vejiga o intestinos
  • Coágulos en las piernas, órganos pélvicos o pulmones
  • Reacciones a los medicamentos o a la anestesia (medicamentos que la adormecen para no sentir el dolor)

Un número pequeño de mujeres que tienen partos por cesárea muere. La muerte, aunque no es común la muerte de la madre, es más probable que suceda en un parto por cesárea que en un parto vaginal. Una mujer que ha tenido un parto por cesárea y desea quedar embarazada de nuevo corre un riesgo mayor de:

Placenta previa: Placenta baja que cubre parte o toda la parte interna de la abertura del cuello uterino. Placenta accreta: Placenta que se fija con demasiada profundidad y firmeza en la pared del útero.

Ambas condiciones pueden causar sangrado grave durante el parto y alumbramiento, poniendo en peligro la salud de la madre y el bebé. El riesgo aumenta con el número de embarazos.

Anestesia

La madre generalmente recibe anestesia regional (espinal) o epidural, lo que le permite estar despierta durante el parto y evita la sedación del infante. En la práctica moderna, la anestesia general para la cesárea es cada vez más rara puesto que se ha establecido científicamente el beneficio de la anestesia regional tanto para la madre como para el bebé.

Partos vaginales después de cesárea

Los partos vaginales después de cesárea, no son infrecuentes hoy en día. En el pasado se usaba una incisión vertical para la cesárea que cortaba las fibras musculares del útero. Las cesáreas modernas generalmente se practican con una incisión horizontal siguiendo el recorrido de las fibras musculares. El útero mantiene entonces mejor su integridad y puede tolerar las fuertes contracciones del alumbramiento futuro. Por razones estéticas, la cicatriz de las cesáreas modernas está por debajo de la (línea del bikini). Cabe señalar que este tipo de incisión no es recomendable para la salud, ya que, tarda mucho más tiempo en sanar por que naturalmente, nuestra piel sigue una especie de secuencia que es vertical, por lo que inclusive, nunca sana completamente.

Actualmente no se admite el viejo aforismo de después de cesárea, siempre cesárea. A menos que la causa que originó la primera cesárea se mantenga, por ejemplo placenta previa o pelvis estrecha, la conducta aceptada es la de dejar evolucionar el parto y actuar según la evolución. Otro punto en que se ha desatado una intensa controversia es sobre el derecho de la gestante a elegir la vía del parto, es decir, embarazada que desea, sin causas objetivables que le sea practicada cesárea.

Los partos por cesárea planeados

Los partos por cesárea son planeados cuando se conoce algún problema médico que hará que la labor del parto sea peligrosa para la mamá o el bebé. Algunas de las razones médicas para la cesárea planeada pueden ser: Un feto en cualquier posición que no sea la de cabeza abajo (incluida la posición de nalgas). Disminución del suministro de sangre a la placenta antes del nacimiento, lo cual podría derivar en que el bebé nazca muy pequeño. La urgencia médica de que el bebé nazca cuando la labor del parto no es exitosa. Cuando se estima que la medida del bebé es menor de 9 a 10 libras o más. Una enfermedad materna o condición que podría condicionar la labor del parto, como una enfermedad cardiaca por ejemplo. En casos de placenta previa, es decir, cuando la placenta está bloqueando la cerviz. Enfermedades como el [[herpes genital]] que podrían pasar al bebé si este pasa por la vagina durante el parto.

En casos de que la madre posea el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el cual puede ser transmitido al feto si es que nace por la vagina. Embarazos múltiples. La dirección y el tamaño de las incisiones en estos casos dependerá de la posición de los fetos. En particular, el parto por cesárea podría efectuarse debido a múltiples causas:

  • Gemelos que comparten el mismo saco amniótico.
  • Más de tres fetos.
  • En casos de gemelos siameses.

Un útero que no se contrae adecuadamente durante la labor de parto, haciendo que la labor de parto se prolongue y complique. Cuando los fetos son demasiado grandes.

Parto por Cesárea

El parto por cesárea es un tipo de parto que en muchas ocasiones son planeados con tiempo, mientras que otros son realizados cuando se necesita que bebé nazca inmediatamente para asegurarse que la madre y el bebé en camino se encuentren en buen estado. Algunas veces el embarazo no culmina como la madre hubiese querido. En algunas circunstancias determinadas, el parto natural no es posible y debe recurrirse a la cesárea. En la misma se se interviene quirúrgicamente a la embaraza para extraer al bebé. Se realiza una incisión en el abdomen (laparotomía) y otra en el útero, se extrae el líquido amniótico y luego al bebé. La boca y nariz del recién nacido se limpian de fluidos, se corta y liga el cordón umbilical y se pasa al bebé a un pediatra o enfermera que controlará su respiración. El bebé y la placenta se extraen por la incisión en cuestión de minutos después del comienzo de la cirugía. Estas incisiones se cierran y todo este proceso toma alrededor de una hora.

Este procedimiento se realiza generalmente con anestesia espinal o epidural, lo que permite que la madre esté despierta durante el parto, pero anestesiada desde el pecho a las piernas. Esta anestesia no seda al bebé, y la madre puede oír y ver a su bebé. La anestesia general se usa pero en muy raras ocasiones. Por lo general la incisión de la cesárea se realiza por encima del pubis, encima del borde de la vejiga, por debajo de la “línea del bikini”. Se puede realizar otro tipo de incisión longitudinal, pero raramente es usada porque puede generar más complicaciones que la incisión anterior. Las cesáreas sólo deben realizarse cuando el parto vaginal se presenta con algunas complicaciones. Algunas de estas razones pueden ser:

Indicaciones fetales

  • Sufrimiento fetal agudo (SFA) por aporte disminuido de oxígeno al feto.
  • Taquicardia o bradicardia fetales (el corazón late con excesiva o insuficiente rapidez).

Indicaciones maternales

Relativas al útero

  • Útero demasiado pequeño, cicatrizado, o deforme.
  • Gestación múltiple, puede ser por causas naturales o fecundación in vitro.

Relativas al cérvix (cuello del útero)

  • Cérvix demasiado relajado (incompetencia cervical).
  • Presencia de infección activa por herpes genital en la madre.
  • Evidencia de infección intrauterina

Relativos a la placenta y cordón umbilical

  • Placenta que ocluye el cérvix (placenta previa), o de inserción baja.
  • Desprendimiento prematuro de placenta (placenta abruptio).
  • Prolapso de cordón (salida del cordón por el canal vaginal).

Peligro para la madre (angustia maternal)

  • La cabeza del feto es demasiado grande para pasar a través de la pelvis de la madre (desproporción céfalo pélvica).
  • Trabajo de parto muy prolongado y poca dilatación
  • Inducción del trabajo de parto fallida (por oxitocina sintética, que se aplica para acelerar el proceso de dilatación del cuello del útero)
  • Parto instrumental fallido (fórceps, las espátulas y la ventosa obstétrica)
  • Posición anormal del bebé.
  • De nalgas y primípara (presentación de nalgas).
  • Presentación transversa.
  • Presentación de cara.
  • Madre de edad avanzada (añosa), más de 40 años
  • Presencia de una enfermedad importante asociada (toxemia, preeclampsia, eclampsia, hipertensión)
  • Algunas veces, cesárea previa
  • Problemas de curación del periné, derivados del parto o de la Enfermedad de Crohn, por ejemplo.

La cesárea debe estar seriamente justificada, ya que es una intervención mayor. La probabilidad de muerte de la madre en una cesárea es tres veces mayor que en un parto vaginal. Es muy probable que los bebes nacidos por cesáreas tengan problemas iniciales para respirar. También es de tener en cuenta, que si bien después de una cesárea se puede dar un parto vaginal, las posibilidades son menores, ya que el útero suele quedar sentido, mas fino en la parte de zona de la incisión, por lo que quizás no pueda soportar futuras contracciones. La cesárea es una cirugía mayor, con todos los riesgos que esto puede tener:

  • Los riesgos de cualquier intervención bajo anestesia.
  • Reacciones a la medicación.
  • Problemas respiratorios.
  • Hemorragias.
  • Infecciones.
  • Los riesgos adicionales incluyen:
  • Infección del útero

Otros inconvenientes:

  • Aumenta de 5 a 20 veces el riesgo de infección (endometritis)
  • Aumenta el riesgo de internación del bebé en neonatología
  • Aumenta el riesgo de distress respiratorio neonatal
  • Aumenta el tiempo de internación materno
  • Aumenta el dolor post-parto

Recuperación de la cesárea

Seguramente te sientas muy dolorida y necesitarás calmantes. La cicatrización puede llevar varias semanas. Mientras te recuperas puedes sentir: Retortijones leves Secreción o sangrado durante aproximadamente 4 a 6 semanas Sangrado con coágulos y retortijones Dolor en la incisión Tomará de 4 a 6 semanas antes de que pueda regresar a tus actividades regulares

Consecuencias de una cesárea

No se debe olvidar que la cesárea es una operación quirúrgica y que, por tanto, tiene los mismos riesgos que cualquier otra intervención (infecciones, pérdidas de sangre, etc.), además se añaden los propios de la anestesia. Otro aspecto a tener en cuenta es que el postoperatorio de una cesárea es casi siempre más molesto que la recuperación tras un parto vaginal. También es más difícil la formación de leche materna (la “subida de la leche”), pudiéndose retrasar varios días más de lo que acostumbra tras un parto vaginal. La cicatriz de la cesárea es otra secuela de gran importancia, ya que aumenta el riesgo de que el útero se rompa en un parto posterior. Sin embargo, es posible el parto por vía vaginal en una mujer que haya sufrido previamente una cesárea, solo es preciso aumentar la vigilancia durante el parto.

Por último, la cesárea limita en cierto modo el número de embarazos, ya que aumentan los riesgos con cada nuevo parto. Aunque hay mujeres que han sufrido cuatro cesáreas, lo más habitual es que después de la tercera cesárea se realice una ligadura de trompas si la madre está de acuerdo. Aunque siempre se procura evitar si es posible, en el caso de las madres que dan a luz por primera vez se buscan alternativas a la cesárea con mayor empeño. Si ha habido una cesárea previa, hay situaciones en las que es imposible intentar un parto por vía vaginal y la única opción es una nueva cesárea. Algunas de estas posibles situaciones son: El útero se rompió en el parto anterior. La madre ya ha sufrido dos o más cesáreas, o su útero tiene alguna otra cicatriz por una intervención previa.

Se repite la causa que obligó a realizar una cesárea la última vez. La cesárea anterior era corporal (no segmentaria). Solo ha sufrido una cesárea, pero existen más riesgos añadidos, y la previsión final es muy negativa para intentar un parto por vía vaginal (presentación de nalgas, embarazo de gemelos, diabetes, pérdida del bienestar fetal...).

Fuente

Referencias

  • Williams Obstetrics. 14ª edición. Appleton Century-Crofts, New York, 1971, páginas 1163-1190.
  • Goldsworthy, Adrian, César, pág. 55.
  • Caesareans and VBACs FAQ: a private research site
  • Recuperación de la cesárea, consejos prácticos (en inglés)
  • VBAC Backlash, "Why are hospitals forbidding women who have had C-sections the right to have vaginal births?" Slate, Dec. 2004