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Cine Sonoro

Cine Sonoro
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Concepto:El cantor de jazz (The Jazz Singer), considerada la primera película sonora de la historia del cine, que hizo tambalear todos los planes del momento del cine mudo.

Cine Sonoro. Anteriormente al cine sonoro ya existía el sonido en el cine. Los cineastas y proyectistas se habían preocupado de ello, pues el cine nace con voluntad sonora. En las primeras filmaciones cortas en que aparecen actores y actrices bailando, el espectador no oye la música, pero puede observar sus movimientos. Por otra parte, rara vez se exhibían las películas en silencio. Los hermanos Lumiére, en 1897, contrataron un cuarteto de saxofones para que acompañase a sus sesiones de cinematógrafo en su local de París y hubo compositores de valía, como Saint-Saéns que compusieron partituras para acompañar la proyección de una película. Músicos y compositores tenían en el negocio del cine mudo una fuente de ingresos.

Inicios

La primera exhibición pública conocida de cine sonoro proyectado ocurrió en París en 1900, pero sería décadas antes de que la sincronización fiable fuera hecha comercialmente práctica.

En 1926, con Don Juan, los hermanos Warner descorrían el telón del cine sonoro. El filme, protagonizado por John Barrymore, y dirigida por Alan Crosland ofrecía los primeros sonidos de la historia del cine e incorporaba música de Mozart y efectos de sonido (ruido del entrechocar de espadas, campanadas, etc.)

El 6 de octubre de 1927 se estrenó El cantor de jazz ( The Jazz Singer ), considerada la primera película sonora de la historia del cine, que hizo tambalear todos los planes del momento del cine mudo.

Gaumont 1902

Hacia 1930 el sonoro era un hecho, y el cine mudo había sido definitivamente vencido. La primera proyección comercial de películas con sonido completamente sincronizado ocurrió en la ciudad de Nueva York en abril de 1923. En los primeros años después de la introducción del sonido, las películas que incorporaban diálogos sincronizados fueron conocidas como películas sonoras.

En los Estados Unidos, ayudaron a asegurar la posición de Hollywood como uno de los sistemas culturales/comerciales más potentes del mundo. En Europa (y, en menor grado, en otros lugares) el nuevo desarrollo fue tratado con desconfianza por muchos director de cine y críticos, que les preocupaba que el centrarse en los diálogos trastornaría única virtud estética del cine mudo.

En Japón, donde la popular tradición de cine integraba cine mudo con interpretaciones vocales en directo, las películas sonoras se arraigaron con gran lentitud. En India, el sonido fue el elemento transformativo que llevó a la rápida expansión de la industria del cine del país, la industria cinematográfica más productiva en el mundo desde principios de los años 1960.

A principios de los años 1930, las películas sonoras eran un fenómeno global. En los Estados Unidos, ayudaron a asegurar la posición de Hollywood como uno de los sistemas culturales/comerciales más potentes del mundo. En Europa (y, en menor grado, en otros lugares) el nuevo desarrollo fue tratado con desconfianza por muchos director de cine y críticos, que les preocupaba que el centrarse en los diálogos trastornaría única virtud estética del cine mudo.

En Japón, donde la popular tradición de cine integraba cine mudo con interpretaciones vocales en directo, las películas sonoras se arraigaron con gran lentitud. En India, el sonido fue el elemento transformativo que llevó a la rápida expansión de la industria del cine del país, la industria cinematográfica más productiva en el mundo desde principios de los años 1960.

Historia

Primeros pasos

La idea de combinar imágenes en movimiento con sonido grabado es casi tan antigua como el propio concepto de cine. El 27 de febrero de 1888, pocos días después de que el pionero fotográfico Edward Muybridge dio una conferencia no muy lejos del laboratorio de Thomas Edison, los dos inventores se reunieron en privado. Muy bridge más tarde afirmó que en esta ocasión, seis años antes de la primera exhibición de una película comercial, propuso un esquema para el cine sonoro que combinaría su proyector de imágenes zoopraxiscopio con la tecnología de sonido grabado de Edison.

No se llegó a ningún acuerdo, pero durante un año Edison se encargó del desarrollo del Quinetoscopio, esencialmente un sistema de "visionado rápido", como complemento visual para su cilindro fonográfico. Los dos aparatos fueron refundidos en el Quinetófono en 1895, pero el visionado individual de imágenes en movimiento en un armario pasó pronto de moda por los éxitos en la proyección de cine.

En 1899, un sistema de sonido de cine proyectado conocido como Cinemacrofonógrafo o Fonorama, basado principalmente en el trabajo que el inventor suizo François Dussaud, expuso en París; similar al Quinetófono, el sistema requería el uso individual de auriculares.

Un sistema mejorado basado en el cilindro, Phono-Cinéma-Théâtre, fue desarrollado por Clément-Maurice Gratioulet y Henri Lioret de Francia, permitiendo presentarse cortometrajes de extractos de teatro, ópera y ballet en la Exposición de París de 1900. Estos parecen ser las primeras películas exhibidas públicamente con la proyección de tanto imagen como sonido grabado.

Sin embargo, tres importantes problemas persistían, llevando a las imágenes en movimiento y al sonido grabado a tomar caminos separados durante una generación:

1. Sincronización – La imagen y el sonido se grababan y reproducían por aparatos separados, que eran difíciles de comenzar y mantenerlos en sincronización.

2. Volumen de reproducción – Mientras que los proyectores de imágenes en movimiento pronto permitieron que el cine se mostrara a audiencias más grandes de teatro, la tecnología de audio antes del desarrollo de la amplificación eléctrica no podía sobresalir para llenar satisfactoriamente grandes espacios.

3. Fidelidad de la grabación – Los sistemas primitivos de la era producían sonido de muy baja calidad a no ser que los intérpretes estuvieran colocados directamente en frente de los voluminosos aparatos de grabación (altavoces de trompeta, por lo general), imponiendo serios límites en el tipo de películas que podían crearse con sonido grabado en directo.

Los innovadores cinemáticos intentaron arreglárselas con el problema fundamental de sincronización de diferentes maneras; un número creciente de sistemas de imágenes en movimiento dependían de discos de vinilo —conocido como tecnología sonido en disco; a las grabaciones se les llamaba a menudo "discos berlineses", no por ninguna conexión geográfica directa, sino en honor de uno de los principales inventores en el campo, el germano-estadounidense Emile Berliner. Léon Gaumont mostró un sistema que involucraba sincronización mecánica entre un proyector de cine y un plato de tocadiscos en la Exposición Universal de París de 1900.

En 1902, su Cronofono, involucrando una conexión eléctrica que Gaumont había patentado recientemente, fue mostrado en la Sociedad Fotográfica Francesa. Cuatro años más tarde, introdujo el Elgéphone, un sistema de amplificación de aire comprimido basado en el Auxetophone, desarrollado por los inventores británicos Horace Short y Charles Parsons.

A pesar de las altas expectativas, las innovaciones de sonido de Gaumont tuvieron sólo un éxito comercial limitado —aunque se hicieron mejoras, éstas aún no solucionaban satisfactoriamente los tres problemas básicos con el sonido en el cine y eran además caras. Durante algunos años, el Cameraphone del inventor estadounidense E. E. Norton fue el principal competidor del sistema de Gaumont (algunas fuentes difieren en si el Cameraphone estaba basado en disco o en cilindros); al final falló por muchas de las mismas razones que ocurrieron con el Chronophone.

A finales de 1910, el movimiento en el cine sonoro había remitido. Las innovaciones continuaron en otros frentes. En 1907, al francés Eugene Lauste —que había trabajado en el laboratorio de Edison entre 1886 y 1892— se le otorgó la primera patente de tecnología de sonido óptico, involucrando la transformación del sonido en ondas de luz que eran grabadas fotográficamente de forma directa en celuloide.

Como describía el historiador Scott Eyman. Era un sistema doble, esto es, el sonido estaba en una parte diferente del celuloide que la imagen. En esencia, el sonido se capturaba con un micrófono y se traducía en ondas de luz a través de una válvula de luz, una delgada cinta de metal sensible sobre una diminuta hendidura.

El sonido que llegaba a esta cinta se convertiría en luz por el escalofrío del diafragma, enfocando las ondas de luz resultantes a través de la hendidura, donde sería fotografiado en una parte del celuloide, en una cinta de una décima parte de pulgada de ancho.

Aunque el sonido óptico finalmente se convertiría en el estándar universal para cine sonoro sincronizado, Lauste nunca explotó con éxito sus innovaciones, que llegaron en efecto a un callejón sin salida.

En 1913, Edison introdujo un nuevo aparato de sonido sincronizado basado en cilindros como su sistema de 1895 llamado Kinetophone; en vez de mostrar las películas individualmente en el cuarto del kinetoscope, ahora se proyectaban en una pantalla.

El tocadiscos se conectaba por una complicada serie de poleas hasta el proyector de cine, permitiendo —bajo condiciones ideales— sincronización. Las condiciones, sin embargo, eran raramente ideales, y el nuevo y mejorado Kinetophone fue retirado después de poco más de un año.

Otras películas sonoras, basadas en una variedad de sistemas, fueron hechas antes de los años 1920, generalmente con intérpretes sincronizando los labios con grabaciones de audio previamente hechas. La tecnología era mucho más adecuada para propósitos comerciales, y durante muchos años los jefes de los principales estudios de cine de Hollywood vieron poco beneficio en producir películas sonoras. Así estas películas fueron relegadas, junto con las películas de color, al estado de curiosidad.

Innovaciones cruciales

Un número de desarrollos tecnológicos contribuyeron a hacer el cine sonoro comercialmente viable a finales de los años 1920. Dos involucraron acercamientos opuestos para la reproducción de sonido sincronizado o playback:Sonido óptico avanzado – En 1919, al inventor estadounidense Lee De Forest se le otorgaron varias patentes que llevarían a la primera tecnología de sonido óptico con aplicación comercial.

En el sistema de De Forest, la pista de sonido era grabada fotográficamente en un lado de la cinta de la película para crear una copia compuesta o "casada". Si se conseguía una correcta sincronización del sonido y la imagen en la grabación, se podía confiar absolutamente en la reproducción.

Durante los siguientes cuatro años, mejoró su sistema con la ayuda de material y patentes autorizadas por otro inventor estadounidense en el campo, Theodore Case. En la University of Illinois, el ingeniero investigador de origen polaco Joseph Tykociński-Tykociner estuvo trabajando independientemente en un proceso similar.

El 9 de junio de 1922, hizo la primera demostración de una película con sonido óptico a los miembros de la American Institute of Electrical Engineers. Como con Lauste, el sistema de Tykociner nunca tomaría ventajas comerciales; sin embargo, el de De Forest, pronto lo haría.

El 15 de abril de 1923, en el Teatro Rivoli de la ciudad de Nueva York, se proyectó la primera película comercial con sonido óptico, el estándar futuro: una serie de cortos bajo la bandera de De Forest Phonofilms, acompañando una película muda.

Ese junio, De Forest entró en una extendida batalla legal con un empleado, Freeman Harrison Owens, por el derecho de una de las patentes cruciales de Phonofilm. Aunque De Forest finalmente ganó el caso en los tribunales, Owens es hoy en día reconocido como un innovador central en el campo. El año siguiente, el estudio de De Forest estrenó la primera película comercial dramática sonora—la película de dos bobinas Love's Old Sweet Song, dirigida por J. Searle Dawley protagonizada por Una Merkel.

La especialidad de Phonofilms, no obstante, no eran dramas originales sino documentales de celebridades, actos de música popular y actuaciones de comedia. El Presidente [Calvin Coolidge], el cantante de ópera Abbie Mitchell y estrellas de vodevil como Phil Baker, Ben Bernie, Eddie Cantor y Oscar Levant aparecieron en las películas de la firma. Hollywood permaneció receloso, incluso temeroso, de la nueva tecnología.

Como el editor de Photoplay James Quirk puso en marzo de 1924, "Las películas sonoras son perfeccionadas, dice Dr. Lee De Forest. También lo es aceite de ricino." El proceso de De Forest continuó usándose en 1927 en los Estados Unidos en docenas de cortos de Phonofilms; en el Reino Unido fue usado unos pocos años más para tanto cortometrajes como largometrajes por British Sound Film Productions, una filial de British Talking Pictures, que compró los principales activos de Phonofilm.

A finales de 1930, el negocio de Phonofilm sería liquidado. En Europa, otros también estaban trabajando en el desarrollo de sonido óptico. El mismo año que De Forest recibió sus primeras patentes en el campo, tres inventores alemanes patentaron el sistema de sonido Tri-Ergon. El 17 de septiembre de 1922, presentaron una proyección pública de producciones con sonido óptico-incluyendo una película sonora dramática, Der Brandstifter (El pirómano) —ante una audiencia invitada en el Alhambra Kino de Berlín.

En 1923, dos ingenieros daneses, Axel Petersen y Arnold Poulsen, patentaron un sistema en donde el sonido era grabado en tiras de diapositivas separadas funcionando en paralelo con la bobina de imágenes.

Gaumont autorizaría y pondría brevemente la tecnología para uso comercial bajo el nombre Cinéphone. Fue una competición nacional, sin embargo, lo que llevaría al eclipse de Phonofilms. En septiembre de 1925, el acuerdo de trabajo entre De Forest y Case había fracasado.

El julio siguiente, Case se unió a Fox Film, el tercer estudio más grande de Hollywood, para fundar la Fox-Case Corporation. El sistema desarrollado por Case y su ayudante, Earl Sponable, con el nombre de Movietone, se convirtió en la primera tecnología de sonido óptico viable controlada por un estudio cinematográfico de Hollywood.

El año siguiente, Fox compró los derechos en América del Norte del sistema Tri-Ergon, aunque la empresa lo encontró inferior a Movietone y virtualmente imposible de integrar los dos sistemas diferentes para aprovecharlos. En 1927, también, Fox retuvo los servicios de Freeman Owens, que tenía una particular habilidad en construir cámaras para películas sonoras sincronizadas.

Advanced sound-on-disc

En paralelo con las mejoras en la tecnología sound-on-film, un número de empresas estaban haciendo progresos con sistemas en donde el sonido de la película era grabado en discos fonográficos.

En la tecnología sound-on-disc de la era, un plato fonográfico era conectado por un entrelazado mecánico a un proyector de cine especialmente modificado, permitiendo sincronización. En 1921, el sistema sound-on-disc Photokinema desarrollado por Orlando Kellum fue empleado para añadir secuencias de sonido sincronizado a la fallida película muda Dream Street de D. W. Griffith.

Una canción de amor, interpretada por la estrella Ralph Graves, fue grabada, como lo fue una secuencia de efectos vocales en directo. Aparentemente, las escenas de diálogo también fueron grabadas, pero los resultados fueron insatisfactorios y la película incorporando ellas no fue nunca estrenado públicamente. El 1 de mayo de 1921, Dream Street fue reestrenada, con la canción de amor añadida, en el teatro Town Hall de la ciudad de Nueva York, calificándola—no obstante al azar—como el primer largometraje con una secuencia vocal grabada en directo.

No habría otras durante más de seis años.En 1925, Warner Bros., entonces un pequeño estudio de Hollywood con grandes ambiciones, comenzó a experimentar con los sistemas sound-on-disc en los Vitagraph Studios de Nueva York, que había comprado recientemente. La tecnología de Warner Bros., llamada Vitaphone, fue introducida públicamente el 6 de agosto de 1926, con el estreno de la película de casi tres horas Don Juan; el primer largometraje en emplear un sistema de sonido sincronizado de cualquier tipo durante toda la película, su banda sonora contenía música y efectos de sonido, pero no diálogo grabado-en otras palabras, había sido pensado y rodado como una película muda.

Acompañando Don Juan, no obstante, había ocho cortos de interpretaciones musicales, la mayoría clásicas, así como una introducción filmada de cuatro minutos por Will H. Hays, presidente de la Motion Picture Association of America, todo con sonido grabado en directo.

Estas fueron las verdaderas primeras películas sonoras exhibidas por un estudio de Hollywood. Don Juan no sería estrenado de forma general hasta febrero del año siguiente, haciendo de la técnicamente similar The Better 'Ole, presentada por Warner Bros.

En octubre de 1926, el primer largometraje con sonido sincronizado durante toda la película para mostrarse a una amplia audiencia.Sound-on-film ganaría finalmente saldría victorioso sobre sound-on-disc por un número de ventajas técnicas fundamentales:

• Sincronización: ningún sistema de entrelazado era completamente fiable, y el sonido podía desincronizarse debido a saltos en el disco o cambios de minutos en la velocidad de la película, requiriendo la supervisión constante y el ajuste manual frecuente.

• Edición: los discos no podían ser editados directamente, limitando severamente la capacidad de hacer alteraciones en sus películas acompañantes después de la edición original.

• Distribución: los discos fonográficos añadían gastos y complicación extra a la distribución de películas.

• Uso y desgaste: el proceso físico de reproducir los discos los degradaba, requiriendo su reemplazo después de aproximadamente veinte proyecciones.

Sin embargo, en los primeros años, sound-on-disc tuvo ventajas sobre el sound-on-film de dos maneras considerables:

• Coste de producción y capital: era generalmente menos caro grabar sonido en un disco que en el celuloide y los sistemas de exhibición principales—tocadiscos/entrelazado/proyector—eran más baratos de fabricar que los complejos proyectores que leían los patrones de imagen y sonido requeridos por sound-on-film. • Calidad de audio: los discos de gramófono, los Vitaphone en particular, tenían un rango dinámico superior al de la mayoría de los procesos sound-on-film del tiempo, al menos durante las primeras reproducciones—mientras el sound-on-film tendía a tener una mejor respuesta en frecuencia, esto era superado por una mayor distorsión y ruido.

A medida que la tecnología sound-on-film mejoraba, estas dos desventajas fueron superadas.
El tercer conjunto de innovaciones cruciales marcó un importante paso hacia adelante en tanto la grabación en directo del sonido como su eficaz reproducción.

Triunfo de las películas sonoras

En febrero de 1927, fue firmado un acuerdo por cinco importantes productoras de Hollywood—las llamadas Dos Grandes, Paramount y MGM, así como First National (una vez en el ranking de la industria junto con Fox, pero ahora en declive), la de medio tamaño Universal, y la pequeña pero prestigiosa Producers Distributing Corporation (PDC) de Cecil B. DeMille—para seleccionar colectivamente sólo un proveedor para la conversión de sonido.

El grupo de las cinco entonces se puso cómodo y esperó para ver qué tipo de resultados proponían los precursores. En mayo, Warner Bros, revendió sus derechos de exclusividad a ERPI (junto con la sub licencia Fox-Case) y firmó un nuevo contrato de regalía similar al de Fox para el uso de la tecnología de Western Electric.

A medida que Fox y los Warner avanzaron con el cine sonoro en diferentes direcciones, tanto tecnológicamente como comercialmente—Fox con noticiarios y después dramas musicales, los Warner con películas habladas—también lo hizo ERPI, que buscó hacerse con el mercado firmando con cinco importantes aliados.

Todas las películas sonoras de grandes sensaciones del año se aprovecharon de las celebridades preexistentes. El 20 de mayo de 1927, en el Teatro Roxy de Nueva York, Fox Movietone presentó una película sonora del despegue del célebre vuelo a París de Charles Lindbergh, grabado más temprano ese mismo día.

En junio, un noticiario sonoro de Fox se muestra presentando su bienvenida de vuelta a Nueva York y Washington, D.C... Estas fueron las dos películas sonoras más aclamadas hasta la fecha. También en mayo, Fox estrenó la primera película de Hollywood de ficción con diálogo sincronizado: el corto They're Coming to Get Me, protagonizado por el químico Chic Sale.

Después de reestrenar unos pocos éxitos de películas mudas, como El séptimo cielo, con música grabada, Fox sacó su primera película original Movietone el 23 de septiembre: Amanecer, por el aclamado director alemán F. W. Murnau.

Como con "Don Juan", la banda sonora de la película estaba compuesta de música y efectos de sonido (incluyendo, en un par de escenas llenas de gente, conversaciones no específicas). Luego, el 6 de octubre de 1927, se estrenó "El cantante de jazz" de Warner Bros.

Fue un exitazo en taquilla para el estudio de tamaño medio, ganando un total de 2.625 millones de $ en los Estados Unidos y en el extranjero, casi un millón de dólares más que el anterior récord para una película de los Warner.

Producida con el sistema Vitaphone, la mayor parte de la película no contiene audio grabado en directo, dependiendo, como Amanecer y Don Juan, en su música y efectos sonoros. Cuando la estrella de la película, Al Jolson, canta, no obstante, la película cambia a sonido grabado en el plató, incluyendo tanto sus interpretaciones musicales como dos escenas con discurso improvisado—uno del personaje de Jolson, Jakie Rabinowitz (Jack Robin), dirigiéndose a la audiencia de un cabaré; el otro un intercambio de opiniones entre él y su madre.

Aunque el éxito de El cantante de jazz fue debido en gran parte a Jolson, ya establecido como una de las más grandes estrellas musicales de Estados Unidos, y su uso limitado de sonido sincronizada apenas se calificaba como una innovadora película sonora (sino como la "primera"), los considerables beneficios fueron prueba suficiente para la industria de que valía la pena invertir en la tecnología.
El desarrollo del cine sonoro comercial había avanzado a rachas antes de El cantante de jazz, y el éxito de la película no cambió las cosas de la noche a la mañana.

No fue hasta mayo de 1928 que los cuatro principales reacios (PDC había abandonado la alianza)—junto con United Artists y otros—firmaron con ERPI para la conversión de las instalaciones de producción y los teatros para el cine sonoro.

Inicialmente, todos los teatros cableados por ERPI fueron hechos compatibles con Vitaphone; la mayoría estaban equipados para proyectar bobinas Movietone también. Incluso con el acceso a ambas tecnologías, no obstante, la mayoría de las empresas de Hollywood continuaron siendo lentas para producir películas habladas propias. Ningún estudio aparte de Warner Bros. estrenaron ni una película con partes sonoras hasta que el pequeño Film Booking Offices of America (FBO) estrenó Perfect Crime el 17 de junio de 1928, ocho meses después de El cantante de jazz.[26] FBO había caído bajo el control efectivo de un competidor de Western Electric, la división RCA de General Electric, que estaba buscando comercializar su nuevo sistema sound-on-film, Photophone.

A diferencia del Movietone de Fox-Case y el Phonofilm de De Forest, que eran sistemas de densidad variable, Photophone era un sistema de área variable—un refinamiento en la manera que la señal de audio era inscrito en el celuloide que se convertiría finalmente en la regla. (En ambos sistemas, una lámpara especialmente diseñada, la exposición de cual con el celuloide es determinada por la entrada de audio, es usada para grabar el sonido fotográficamente como una serie de líneas minúsculas.

En un proceso de densidad variable, las líneas son de oscuridad variable; en un proceso de área variable, las líneas son de anchura variable.) Para octubre, la alianza FBO-RCA llevaría a la creación de un nuevo e importante estudio de Hollywood, RKO Pictures.Mientras tanto, Warner Bros. había estrenado tres películas habladas más en la primavera, todas rentables, pero no al nivel de El cantante de jazz: en marzo apareció The Tenderloin; fue nombrada por los Warner como la primera película en donde los personajes pronunciaban sus partes, aunque sólo 15 de sus 88 minutos tenían diálogo. En abril le siguió Glorious Betsy y The Lion and the Mouse (31 minutos de diálogo) en mayo.

El 6 de julio de 1928 se estrenó la primera película completamente hablada, Lights of New York. La película costó a Warner Bros. sólo $23.000 para producirse, pero ganó $1,252 millones, una tasa récord de rendimiento superando el 5.000%.

En septiembre, el estudio estrenó otra película con partes habladas con Al Jolson, The Singing Fool, que dobló con creces el récord de beneficios de El cantante de jazz para una película de los Warner. Este segundo éxito de pantalla de Jolson demostró la capacidad de una película musical de transformar una canción en un éxito nacional: el siguiente verano, el número de Jolson "Sonny Boy" se había anotado unas ventas de 2 millones de discos y 1,25 millones de partituras. En septiembre de 1928 se estrenó Dinner Time de Paul Terry que fue uno de los primeras dibujos animados producidos con sonido sincronizado. Después de ver esto, Walt Disney decidió hacer uno de sus cortos de Mickey Mouse, Steamboat Willie, también con sonido.
A lo largo de 1928, a medida que Warner Bros.

Comenzó a recoger grandes beneficios debido a la popularidad de sus películas sonoras, los otros estudios aceleraron el ritmo de su conversión a la nueva tecnología. Paramount, el líder de la industria, sacó su primera película hablada a finales de septiembre, Beggars of Life; aunque tenía sólo unas pocas líneas de diálogo, demostró el reconocimiento del estudio del poder del nuevo medio.

Interference, la primera película completamente hablada de Paramount, debutó en noviembre. Las expectativas cambiaron rápidamente, y la "moda" de 1927 se convirtió en un procedimiento estándar para 1929.

En febrero de 1929, dieciséis meses después del debut de El cantante de jazz, Columbia Pictures fue el último de los ocho estudios que serían conocidos como "grandes" durante la Edad de Oro de Hollywood en estrenar su primera película con partes habladas, Lone Wolf's Daughter.

La mayoría de los cines estadounidenses, especialmente fuera de áreas urbanas, no estaban aún equipados para el sonido y los estudios no estaban completamente convencidos del interés universal de las películas habladas-a mediados de los años 1930, la mayoría de las películas de Hollywood eran producidas en versiones duales, tanto muda como sonora.

Aunque pocos en la industria lo predijeron, el cine mudo como un medio comercial viable en los Estados Unidos sería pronto algo más que un recuerdo. La última película mayoritaria completamente muda sacada por uno de los estudios grandes de Hollywood fue el western Points West de Hoot Gibson, estrenado por Universal Pictures en agosto de 1929. Un mes antes, la primera película completamente en color y completamente hablada se había estrenado públicamente: On with the Show! de Warner Bros.

Anécdotas

  • El sonido era un problema en los primeros tiempos del cine sonoro. Una amenaza mayor para la libertad de la imagen consistía en la necesidad de que el actor hablase cerca de los micrófonos. Los equipos de sonido de la época exigían que la persona que hablaba se dirigiese al micrófono y a corta distancia. Los micrófonos se escondían en los floreros, tras las cortinas o en la peluca de los actores. En muchos filmes de aquellos tiempos se puede apreciar el envaramiento de los actores y su cercanía extraña hablando con los objetos más diversos.
  • Uno de los grandes problemas del cine sonoro se debió a la insonorización que debió hacerse de los platós. El primer plató para sonido de la Warner en los antiguos estudios Vitaphone de Nueva York era una especie de gigantesca caja, de unos 14 metros cuadrados y 8,5 metros de altura, con cortinajes colgando por todos lados, en un intento por ahogar los sonidos no deseados.
  • El conocido león del emblema de la Metro tuvo que ponerse también delante del micrófono.
  • La llegada del cine sonoro supuso un duro golpe para Charles Chaplin quien, en principio, se negó a aceptarlo, negándole validez artística. Evitó hablar en dos películas ya sonoras: "Luces de la ciudad" (1931) y "Tiempos modernos" (1936), que no eran en realidad sino películas mudas con músicas y efectos ingeniosamente sincronizados. Todo hacía pensar que Chaplin, el gran mimo, sería una más de aquellas estrellas que no supieron adaptarse a la llegada del cine sonoro. Chaplin no habló en la pantalla hasta "El gran dictador" (1941), pero cuando lo hizo, volvió a tener los éxitos de siempre.

Fuentes