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Climatología

Climatología
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Concepto:La Climatología estudia la interacción y la distribución espacial de los procesos atmosféricos.

Climatología. Es una ciencia atmosférica que se relaciona con la Física, la Química y la Geografía. La Meteorología en sentido estrecho analiza los fenómenos atmosféricos en un plazo corto que va desde unas horas hasta un año, mientras que el plazo que considera la climatología es mayor y va desde una semana hasta periodos de un año en adelante, e incluye las interacciones y procesos de escalas más allá del marco de referencia humano.

Características

La climatología se puede estudiar desde diversos enfoques analíticos como el descriptivo, el estadístico, el matemático y el sinóptico. La escala espacial puede ser local o de microescala, de mesoescala y de macroescala con generalizaciones provenientes de las investigaciones en cada una de estas escalas.

Objetivos

Tiempo atmosférico

La meteorología y la climatología estudian la atmósfera desde varias perspectivas. Por un
Mapa del Tiempo
lado, describen las condiciones generales del tiempo atmosférico en una zona y época concretas. Por otro, investigan el comportamiento de las grandes masas de aire con el fin de establecer leyes generales respecto a su influencia sobre otros factores. Finalmente, analizan cada uno de estos factores particulares (temperatura, presión, humedad, con el fin de descubrir las leyes que los gobiernan y poder hacer una previsión del tiempo acertada.

La meteorología tiene diversas aplicaciones prácticas, además de las evidentes. Por ejemplo, la meteorología aeronáutica se especializa en todo lo que afecta al tráfico aéreo; la meteorología agraria pretende predecir las condiciones adecuadas para las distintas labores agrícolas; la meteorología médica estudia la influencia de los factores atmosféricos sobre la salud humana.

Aplicaciones

Muchas actividades humanas dependen del estado de la Atmósfera y tienen una gran importancia para los estudios climáticos. Entre ellas se encuentran el transporte y la agricultura.

Los transportes desde hace mucho tiempo, (y en especial la navegación) dependen, en gran medida, del clima. La sofisticada descripción del viento de la cuenca mediterránea pone de relieve la importancia de la navegación de los antiguos griegos. Actualmente, la situación es, a la vez, diferente y semejante: en el sector de la aviación, por ejemplo, la invención del radar ha permitido, por un lado, protegerse de los fenómenos que entrañan peligro (cumulonimbos, nieblas, ciclones) y, por otro, sacar provecho de otros fenómenos. Así, por ejemplo, los vuelos trasatlánticos otorgan importancia a las corrientes a chorro, orientadas de Oeste a Este, que permiten que un vuelo que enlaza Nueva York con París gane tiempo y reduzca considerablemente el consumo de energía.

La agroclimatología, la agricultura es extraordinariamente sensible a los elementos del clima que condicionan la vida vegetal: lluvia, insolación y temperatura. Un déficit pluviométrico puede compensarse parcialmente mediante el bombeo de agua en el suelo o la absorción del agua que se encuentra en la atmósfera, hasta que la ausencia de lluvia se refleje en éstos dos parámetros. La agricultura desarrolla cada vez más los medios encaminados a prevenir los avatares climáticos: los invernaderos permiten aumentar la temperatura ambiente, las redes de irrigación o de drenaje pueden erradicar las irregularidades pluviométricas e incluso los setos limitan la velocidad del viento. Se recurre, pues, a la climatología para intentar evaluar la rentabilidad de éstas costosas inversiones.

El hábitat puesto que las viviendas tienen como objetivo la protección contra los rigores del clima, para conseguir unas condiciones de bienestar material para el hombre, en las técnicas relacionadas con el hábitat concurren todos los conocimientos de la bioclimatología aplicados a la arquitectura.

Actualmente, esta problemática cobra nueva vida debido a las cuestiones energéticas: los edificios tienen que ser cómodos y, al mismo tiempo, consumir poca energía. La forma de los edificios o la de los tejados, la orientación y la dimensión de las aberturas, los materiales empleados, la creación de las galerías y la construcción sobre pilotes, son algunos de los elementos de la arquitectura tradicional que han sido recuperados e interpretados por la arquitectura bioclimática, que recurre también a algunas innovaciones tecnológicas, tales como el doble acristalamiento, las vidrieras filtrantes, los hormigones alveolares y los diversos materiales aislantes.

Fuentes