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Diamante

Diamante
Diamante




Color:
incoloro, amarillo



Diamante. El nombre diamante deriva del griego antiguo ἀδάμας (adámas), «propio», «inalterable», «irrompible, indomable», «yo gobierno, yo domo» Sin embargo, se piensa que los diamantes fueron reconocidos y minados por primera vez en la India, donde depósitos aluviales significativos de dicha piedra podrían haberse encontrado muchos siglos atrás a lo largo de los ríos Penner, Krishna y Godavari.

Historia

Se considera probado que los diamantes han sido conocidos en la India desde hace al menos 3.000 años, y se conjetura que se conocieran hace ya 6.000 años. Los diamantes han sido atesorados como gemas desde su uso como iconos religiosos en la antigua India. Su uso en herramientas de grabado también se remonta a la historia humana más temprana. La popularidad de los diamantes ha ido creciendo desde el siglo XIX debido a su creciente suministro, mejores técnicas de corte y pulido, crecimiento en la economía mundial, y campañas de publicidad innovadoras y exitosas. En 1813, Humphry Davy usó una lente para concentrar los rayos del sol en un diamante en una atmósfera de oxígeno, y demostró que el único producto de la combustión era dióxido de carbono, demostrando que el diamante estaba compuesto de carbono. Posteriormente, demostró que, en una atmósfera desprovista de oxígeno, el diamante se convierte en grafito.

Historia natural

La formación del diamante natural requiere condiciones muy específicas—exposición de materiales que contienen carbono a presión alta, variando desde 45 a 60 kilobares, pero a un rango de temperatura comparativamente bajo que va desde aproximadamente 900-1.300 °C. Estas condiciones se encuentran en dos lugares en la Tierra; en el manto de la litosfera bajo placas continentales relativamente estables, y en el sitio de impacto de meteoritos.

Uso

El más familiar hoy en día es como gemas usadas para adorno, un uso que se remonta a la antigüedad.

Propiedades materiales

El diamante es un alótropos del carbono. Un diamante es un cristal transparente de átomos de carbono enlazados tetraedralmente (sp3) que cristaliza en la red de diamante, que es una variación de la estructura cúbica centrada en la cara. Los diamantes se han adaptado para muchos usos, debido a las excepcionales características físicas. Las más notables son su dureza extrema y su conductividad térmica (900–2.320 W/(m•K))] , así como la amplia banda prohibida y alta dispersión óptica. Sobre los 1.700 °C (1.973 K / 3.583 °F) en el vacío o en atmósfera libre de oxígeno, el diamante se convierte en grafito; en aire la transformación empieza aproximadamente a 700 °C. Los diamantes existentes en la naturaleza tienen una densidad que va desde 3,15–3,53 g/cm3.

Dureza

El diamante es el material natural más duro conocido hasta el momento, donde la dureza está definida como la resistencia a la rayadura. Tiene una dureza de 10 (la máxima dureza) en la escala de Mohs de dureza de minerales. Su dureza ha sido conocida desde la antigüedad, y es la fuente de su nombre. Los diamantes naturales más duros en el mundo son de los campos de Copeton y Bingara, ubicados en el área de New England en Nueva Gales del Sur. La dureza de los diamantes contribuye a su aptitud como gema. Debido a que sólo pueden ser rayados por otros diamantes, mantienen su pulido extremadamente bien. A diferencia de otras gemas, se adaptan bien al uso diario debido a su resistencia al rayado tal vez esto contribuye a su popularidad como la gema preferida en anillos de compromiso y anillos de matrimonio, que suelen ser usados todos los días durante décadas.

Uso industrial

Ha sido asociado históricamente con su dureza; esta propiedad hace al diamante el material ideal para herramientas de cortado y pulido. Como material natural más duro conocido, el diamante puede ser usado para pulir, cortar, o erosionar cualquier material, incluyendo otros diamantes. Las adaptaciones industriales comunes de esta habilidad incluyen brocas y sierras, y el uso de polvo de diamante como un abrasivo. Los diamantes de grado industrial menos caros, conocidos como bort, con muchas fallas y color más pobre que las gemas, son usados para tales propósitos. No es apto para maquinarias de aleaciones ferrosas a altas velocidades, puesto que el carbono es soluble en hierro a las altas temperaturas creadas por la maquinaria de alta velocidad, conduciendo a un desgaste incrementado en las herramientas de diamante cuando se las compara con alternativas.

Conductividad eléctrica

Otras aplicaciones especializadas también existen o están siendo desarrolladas, incluyendo su uso como semiconductores: algunos diamantes azules son semiconductores naturales, en contraste a la mayoría de otros diamantes, que son excelentes aislantes eléctricos. La conductividad y color azul se originan de la impureza de boro. El boro sustituye a átomos de carbono en la red de diamante, donando un hueco en la banda de valencia. Comúnmente se observa una conductividad sustancial en diamantes nominalmente no dopados, que han crecido por deposición química de vapor. Esta conductividad está asociada con especies relacionadas al hidrógeno adsorbido en la superficie, y puede ser eliminada por recocido u otros tratamientos de superficie.

Tenacidad

La tenacidad se refiere a la habilidad del material de resistir la ruptura debido a un impacto fuerte. La tenacidad del diamante natural ha sido medida como 2,0 MPa•m1/2, y el factor de intensidad de tensión crítica es 3,4 MN•m−3/2. Estos valores son altos comparados con otras gemas, pero bajos comparados con la mayoría de materiales de ingeniería. Como con cualquier material, la geometría microscópica de un diamante contribuye a su resistencia a la fractura. El diamante tiene un plano de fractura y de ahí es más frágil en algunas orientaciones que en otras. Los cortadores de diamantes usan este atributo para quebrar algunas piedras, como paso previo al facetado.

Color

Diamantes coloreados de marrón en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano. El origen de los colores en el diamante está en los defectos de red e impurezas. La mayoría de impurezas de diamantes consisten en el reemplazo de un átomo de carbono en la red cristalina. La impureza más cómun, nitrógeno, ocasiona una coloración amarilla ligera a intensa, dependiendo del tipo y concentración de nitrógeno presente. El Gemological Institute of America (GIA) clasifica la baja saturación amarilla y marrón como diamantes en el rango normal de color, y aplica una escala de graduación desde 'D' (incoloro) hasta 'Z' (ligeramente amarillo). El nitrógeno es, con diferencia, la impureza más común encontrada en las gemas diamantes, y es responsable del amarillo y marrón en los diamantes. El boro es responsable del color azul grisáceo. Los diamantes de color diferente, como el azul, son llamados diamantes de "colores fantasía", y caen bajo una escala de graduación diferente. El color en los diamantes tiene dos fuentes adicionales: irradiación (usualmente por partículas alfa), que ocasiona el color en los diamantes verdes; y deformaciones físicas del cristal de diamante conocidas como deformaciones plásticas. La deformación plástica es la causa del color en ciertos diamantes marrones y tal vez en algunos rosados y rojos. En orden de rareza, los diamantes incoloros, por mucho los más comunes, son seguidos por los amarillos y marrones, luego por los azules, verdes, negros, blancos translúcidos, rosados, violetas, naranjas, morados, y el más raro, rojo. Se llaman diamantes «negros» a diamantes que no son verdaderamente negros, pero que contienen numerosas inclusiones oscuras que le dan a la gema su apariencia oscura.

Identificación

Existen métodos físicos para la identificación de los diamantes, como el empleo de líquidos pesados; se trata de, empleando como criterio la densidad del diamante, sumergir la muestra en una solución de yoduro de metileno, en la que la gema flotará o se hundirá si se trata de un diamante o no. Hace unos años se fabricaron unos dispositivos que emplean la conductividad térmica del diamante para distinguirlo del resto de gemas transparentes. En un primer momento resultaron muy útiles, sobre todo para aquellos que no poseían conocimientos gemológicos, ya que simplemente tocando la gema con estos aparatos se podía determinar si esa gema era diamante o no. Pero con la aparición de la moissanita, otra nueva imitación del diamante, que posee una conductividad térmica muy similar a la del diamante, la fiabilidad de estos aparatos quedó en entredicho. También existen métodos de observación directa para identificar un diamante. Los microscópios gemológicos permiten observar las inclusiones internas de la gema objeto de estudio, y un experto puede determinar que inclusiones son características de un diamante y cuales no. La transparencia es otra característica del diamante, siendo menos transparente que alguna de sus imitaciones.

Diamantes famosos del mundo

Kohinoor. Bellísima gema que pesó en bruto 186 quilates. Su nombre significa montaña de luz, fue Nadir, Sha de Persia, quien la denominó de esa manera en el año 1739. Posteriormente perteneció a la reina Victoria, después de tallada, formó parte de la corona de la reina María y en la actualidad se halla en la corona de Isabel II.

Jubilee. Fue obsequiado a la reina Victoria con motivo de la celebración de sus 16 años de reinado. En bruto pesaba 650,80 quilates, después de tallado llegó a pesar 245,35 quilates. En la actualidad se exhibe en el Pabellón De Beers, en Johannesburgo.

Diamante Azul de Hope. Formó parte de una estatua de Buda, de donde fue robado y vendido al Gran Mongol. Posteriormente perteneció a Luis XIV, al que le fue robado durante la Revolución Francesa. A principios del siglo XIX el banquero Henry Hope lo adquirió y le puso su nombre. Este diamante pasó por las manos de numerosas personas, la mayoría de las cuales terminaron en la ruina, lo que origino la leyenda de que quienes lo poseyeran serían perseguidos por la maldición del Hope. Pesa 42,52 quilates y en la actualidad se encuentra en el Museo de Historia Natural del Instituto Smithsonian de Washington.

Florentino o Toscano. Su origen es desconocido, se sabe que en 1697 este diamante pasó a pertenecer a los Medici, una familia de comerciantes y banqueros Italianos. Posteriormente fue utilizado como broche por la Casa Real de Hagsburgo. En la actualidad se desconoce donde se encuentra. Su peso es de 137,27 quilates.

Tiffany. Fue descubierto en la mina de Kimberley, Sudáfrica, en 1878. Adquirida por la famosa joyería Tiffany de Nueva York, pesa 128,58 quilates. Hoy forma parte de la joya conocida como “Pájaro sobre roca”, que sólo ha sido usada dos veces una de ellas por la actriz Audrey Hepburn, para promocionar la película “Desayuno con diamantes”.

Gran Mogol. Uno de los diamantes más famosos de todas las épocas, solo superado en tamaño por el Cullinan y con forma de huevo seccionado transversalmente. La piedra en bruto original procedía de la India, y en manos de un tallador bastante torpe se transformó en un diamante tallado de 280 quilates. En la actualidad pertenece al Sha de Persia.

Cullinan. Famoso diamante encontrado en Sudáfrica. Llamado así en honor al propietario de la mina donde fue hallado, Sir Thomas Cullinan, esta gema en bruto pesaba 3196 quilates. Como regalo de cumpleaños, pasó a manos de Eduardo VII de Inglaterra. Del Cullinan se extrajeron 9 grandes gemas y 96 piezas más pequeñas: las nueve mayores pasaron a formar parte de la historia de la joyería como Las Nueve Estrellas de África, y actualmente pertenecen a la familia real inglesa, o al tesoro de la Corona.

Fuentes

  • Gemselect
  • Raulybarra
  • Tamayo Cabrera, Marlen. 2013. Diamantes famosos del Mundo.En: Proyecto de Muestra Réplicas de diamantes famosos del mundo. Museo Nacional de Historia Natural de Cuba