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Eperitrozoonosis

Eperitrozoonosis
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Cerdo con Eperitrozoonosis .jpg
es un parásito obligado de los eritrocitos del cerdo. Produce anemia aguda o crónica y afecta a distintas categorías de animales.

La Eperitrozoonosis. Es una enfermedad infecciosa de los animales domésticos, producida por varias especies de Riokettsias´´ del género: Eperythrozoon spp y se caracteriza clínicamente por anemia, ictericia y fiebre.

Sinonimia

Icteroanemia, enfermedad tipo Anaplasmoide.

Historia y Distribución

Eperythrozoon ovis fue reportado primera vez en 1934 en África del Sur por (Neitz, Alexander y Du toit), actualmente se presenta en otras regiones de África, Europa, Asia, Australia y los Estados Unidos Eperythrozoon suis y E. parvun fueron descrito por (Splitter, 1952) y su distribución es similar.

Situación en Cuba

Actualmente en Cuba ha sido reportada en cerdos en (1966) en bovinos en (1971) y en ovinos en (1986). La eperitrozoonosis porcina esta cobrando cada vez mayor importancia en nuestros centros porcinos especializados aunque son las provincias centrales y orientales las de mayor incidencia. En los terneros se han reportado indistintamente casos en varias regiones del país, mientras que en los ovinos ha sido poco estudiada.

Importancia Económica

A pesar de ser la Eperitrozoonosis una enfermedad relativamente reciente ya se puede afirmar que el impacto económico que provoca en las instalaciones pecuarias es de consideración, sobre todo si se tiene en cuenta los trastornos que causa en la reproducción, las pérdidas por causa de la enfermedad en lo que respecta a animales muertos o sacrificados, animales de desecho, pérdidas en peso, mayor susceptibilidad a otras enfermedades, etcétera. A todo ello se les unen los gastos en medidas lucha y control, asistencia veterinaria, etcétera.

Etiología

La enfermedad es producida por diferentes especies de Eperitrozoos. En los cerdos se han reportado Epexythrozoon suis y E. parvun; aunque algunos autores sostienen que este último no es patógeno y puede estar presente junto a E. suis que es quien provoca la enfermedad en el cerdo (Rodríguez, et al 1966). Se ha reportado E. suis en otras especies de animales salvajes.

En bovinos ha sido demostrada la presencia de E. weyoni y E. teganodes pero este último es poco frecuente en climas calidos. En ovinos y caprinos se describe a E. ovis produciendo la enfermedad.

Características del agente etiológico

El género Eperythrozoon según el Manual Bergey’S (1984) pertenece a la familia Rickettsidae. Actualmente existen opiniones divididas y algunos autores lo incluyen dentro de los protozoos, pero las investigaciones recientes nos llevan a clasificarlos como una Rickettsia.

Son organismos muy pequeños, miden de 500 — 1500 nm de variada morfología, pudiéndose encontrar formas cocoides anulares, bacilares cortas, de raqueta de tenis, triangulares, de bastones, etcétera. Se tiñen bien con los colorantes de Giemea y My—Grunguald—Giemsa, de color rosado púrpura débil, preferentemente se localiza dentro de los eritrocitos en números que puede llegar a una docena o también se les puede encontrar libre en el plasma.

Actualmente se conoce que estos eperitrozoarios están presentes también en la médula ósea, hígado, bazo y rifin, incluso con mayor frecuencia que en la sangre.

Los desinfectantes corrientes como la sosa cáustica al 2% y el formol al 5% son efectivos contra todas las especies. Su resistencia en el medio esta muy limitada.

Epizootiología

El curso de la enfermedad esté en dependen de muchos factores. Edad: se ha demostrado que las crías son los animales más susceptibles y por lo tanto el curso de la enfermedad es más agudo y en la medida que se incremente la edad de los animales la resistencia se hace mayor a tal punto que es difícil encontrar animales adultos con la sintomatología clínica que se presenta en los jóvenes. Por demás en los adultos la infección casi siempre acontece de forma subclínica o latente, convirtiéndose los mismos en portadores asintomáticos del agente etiológico.

Condiciones higiénicas desfavorables, deficiencias de manejo o cualquier otra causa que provoque estrés en los animales, se bajan las defensas del macroorganismo y se rompe el equilibrio existente con los agentes etiológicos desarrollándose la enfermedad.

En Cuba la enfermedad en los terneros no curse de forma aguda produciendo calo ligeros síntomas clínicos.

El curso crónico puede observarse sobre todo cuando la enfermedad se hace enzóotica de un lugar, en este caso los síntomas son más discretos. Se ha comprobado que la esplenectomía en animales portadores asintomátiocos provoca la aparición clínica de la enfermedad, esta técnica ha sido muy útil a la hora de estudiar la patogenicidad de las distintas especies de forma experimental.

Los cerdos, bovinos, ovinos y caprinos parecen ser los ani males ms susceptibles sobre todo en las edades tempranas de la vida, aunque se han encontrado cerdos salvajes paras todos con E. suis (Godoy y Etancourt, 1986). Pueden usarse animales de laboratorio, como, conejos, etcétera, para mantener la cepa.

La fuente más importante de infección lo constituye el animal enfermo al igual que los portadores asintomáticos; se ha comprobado que la orina, las heces y la leche de los animales enfermos no resultan infectantes. En nuestras unidades pecuarias se debe tener siempre en cuenta que el uso de instrumentos quirúrgicos y de autopsias contaminados con la sangre de los enfermos o portadores y las agujas de vacunación o tratamientos constituyen una fuente muy peligrosa de infección.

La eperitrozoonosis puede tener transmisión vertical a través de la vía transplacentaria, lo que explica las infecciones en las crías incluso de un día de nacidos; no se ha comprobado la trasmisión a través del semen, aunque no se des carta esta posibilidad.

La vía horizontal está dada fundamentalmente por artrópodos hematófagos, en los que las garrapatas, el piojo chupador del cerdo (Haematopinus suis), desempeñan los papeles más Importantes sin descartar a otros insectos chupadores como la mosca de los establos (Stomoxis calcitrans) diferentes especies de tábanos, etcétera.

La transmisión por mosquitos ha sido demostrada por (Daddou, 1980) quien señala a algunas especies del género culex spp como vectores de E. ovis. Las vías oral, subcutánea e intravenosa fueron probadas como infectjvas de forma experimental.

La transmisión a través de diversas operaciones rutinarias como castraciones, descolmille, reducciones de hernias, Inmunizaciones y otros tratamientos puede ser muy importante sobre todo cuando se descuida la ética profesional y no se tienen en cuenta los principios de asepsia y antisepsia.

En los cerdos la morbilidad puede ser elevada sobre todo en los jóvenes y la mortalidad es muy baja,.sin embargo la letalidad esta alrededor del 40% en crías y del 30% en precebas.

Hay que tener en cuenta que los animales que se recuperan quedan como portadores posiblemente durante toda su vida por lo que este efecto hay que tenerlo presente en la epizootiología de la enfermedad.

Patogénesis

Después de pasar el periodo de incubación el microorganismo llega a la sangre y produce una parasistemia multiplicándose rápidamente y en el curso de una semana superan el número de los eritrocitos para luego disminuir su número relativo cuando se produce la anemia.

Curso Clínico

El período de incubación dura generalmente una semana aunque algunos autores plantean que puede extenderse de 6 a 10 días. En los cerdos jóvenes se presenta anemia, íctero de tipo hemolítico, que esta en dependencia del grado de hemólisis eritrocitaria producida por los parsitos, los cerdos dejan de comer y se muestran anoréxicos lo que contribuye al debilitamiento progresivo de los animales y por lo tanto se ve afectada la ganancia media diaria y la conversión.

La fiebre que se presenta coincide con la presencia de lo gérmenes en la sangre y la misma puede oscilar entre 40 — 41,5°C. La parasitemia alcanza su olímax al d{a 14 de la infecciónn para luego descender paulatinamente

El volumen globular aglomerado (VGA) desciende considerablemente pudiendo llegar de 0,32 — 0,45 a valor de 0,17 o incluso más bajos. La hemoglobina se ve notablemente descendida alcanzando cifras de 2 — 4 g/l con un conteo total de eritrocitos que se reduce hasta 1 — 2 x 10¹²/1. En algunos casos se observa leucocitosis que se eleva hasta 37 x l09 /aunque opiniones de otros autores dicen que se presenta Leucopenia.

En las cerdas adultas los síntomas son menos precisos notándose trastornos reproductivos que consisten en repeticiones de celos, abortos, muerte embrionaria, nacimiento de crías débiles, disminución de la cría por parto, irregularidades en la producción láctea con un descenso considerable de la misma.

La eficiencia reproductiva de los verracos también esta metida con disminución de la libido sexual, bajo volumen espermático, etcétera. En los bovinos la presentación del tinte ictérico de las mucosas es más discreto. En infecciones graves se produce ictericia, la mortalidad es insignificante pero pueden darse recaídas repetidas pudiendo ser producidos por otras enfermedades Intercurrentes, hay descenso del VGA, la hemoglobina y del número de eritrocitos y raramente se produce leu citosis con linfomonocitosis.

Los síntomas en los ovinos son muy similares a las del bovino pudiendo además estar disminuida la glucosa plasmática y se incrementa el hierro sérico siendo los animales más susceptibles a otras enfermedades. Son frecuentes también los problemas post—partales, disminución de la producción de lana, muertes esporádicas, etcétera.

Cuando la enfermedad se presenta en forma de brotes sobre todo en el cerdo se observa además ataxia, postración, convulsiones, incluso pueden observarse animales que desde el nacimiento nunca llegan a pararme por lo que son más propensos a morir aplastados por su madre.

La disnea, temblores, diarreas son síntomas inconstantes todas las especies al igual que otras alteraciones en la sangre como es la anisocitosis, poiquilocitosis, hipooromía y aumento de la velocidad de eritrosedimentación - 75 mm/minuto. Es importante tener en cuenta que un porciento grande de infecciones son de naturaleza subclínica.

Lesiones Anatomopatológicas

El cuadro patológico consiste en efusiones serosas en diversas zonas del cuerpo, la presencia de sangre acuosa muy fluida e incoagulable, se observa un tinte ictérico de las grasas coronaria y perirenal, así como del tejido celular subcutáneo y la intensidad del mismo está en dependencia del grado de hemólisis los eritrocitos producida por el parsito.

Es característico el aumento considerable del bazo (esplenitis hiperplástica) de consistencia gomosa, la cápsula está muy distendida, lo que provoca que la misma se retraiga al corte y en la superficie de corte son visibles los corpúsculos de Malpighi muy prominentes producto de la hiperplasia linfoide en ellos.

En los pulmones pueden haber diferentes alteraciones causadas por la acción de gérmenes concomitantes. La vesícula biliar esta contraída y con un contenido denso y grumoso color pardo oscuro semejante a “borra de café”. En el hígado y riñon es frecuente ver procesos degenerativos. El edema y congestión encefálica no es raro encontrarlos al igual que la hipertrofia cardiaca como mecanismo compensatorio.

Diagnóstico

Primeramente ante la sospecha de la enfermedad se debe realizar un diagnóstico Epizootiológico realizando una buena anamnesis epizoótica en la que se deben tener en cuenta los animales afectados, el curso, las particularidades de la unidad, si la enfermedad se presenta por primera vez o si está presente en otras unidades de la zona.

Los síntomas más característicos como son: El íctero de las mucosas visibles, la fiebre alta y la anemia, unido a la Esplenitis hiperplástica, el ícero de las grasas y algunos procesos degenerativos en el hígado y riñón son de mucha utilidad para el diagnóstico clínico patológico.

Es necesario también realizar el diagnóstico hematológico donde se observa un descenso de la hemoglobina (oligocroemia) del VGA y de la eritrocitos (oligocitemia), aumento de velocidad la de eritrosedimentación y la presencia de diferentes alteraciones celulares (poiquilocitosis, anisocitosis, macroblastosis, normoblastosis, hipocromía, etcétera).

El diagnóstico paresitológico puede ser considerado de certeza cuando se observan en los frotis de sangre periférica o Improntas de órganos (médula osea, bazo, hígado y riñon a los parásitos intraglobulares o libres en el plasme. Es importante tener en cuenta que la no observación de los agentes en el frotis no excluye la positividad del caso debido a que los mismos tienden a localizarse en los órganos antes descritos y solo su presencia en sangre coincide como el estado de pirexia.

Las pruebas serológicas son de inapreciable valor en el diagnóstico serológico, pues con ella se determina la situación inmunológica de la población.

Actualmente existe una tendencia en el mundo de prioridad para los métodos serológicos de esta enfermedad, para la cual se han usado diferentes técnicas. La Inhibición de la Aglutinación (IHA), la Seroaglutinación Lenta (SAL), Reacción de Fijación de complemento (RFC). En Cuba se esta trabajando de forma experimental con le reacción de inmunofluorescencia directa (IF—D) y con la inmunodifución en gel de Agar (AGD).

La inoculación experimental con el objetivo de reproducir la enfermedad a través de animales esplenoctomizador tiene importancia también como complemento del diagnóstico de certeza presentándose el cuadro clínico y patológico característico de esta entidad.

Particularidades Inmunobiológicas

Algunos autores plantean que existe un efecto inhibitorio de Eperythrozoon sppa a ana plasma marginale ya que desde el punto de vista inmunológico los receptores eritrocíticos para ambos parásitos son comunes (Hadani et al, 1982). Sin embargo en Cuba se ha demostrado sinergismo patógeno de Epezythrozoon wenyoni y Babesia bovis en terneros de 10 meses de edad.

Diagnóstico Diferencial

Deberá hacerse con la leptospirosis ya que el icterio en caso del bovino es manifiesto pudiendo haber hemoglobinuria. En el análisis de sangre se observa neutrofilia y monocitosis, se pueden observar las leptospiras en sangre (Leptospiremia) o en la orine (Leptospiruria) cuando se utiliza un microscopio de campo oscuro.

Por histopatología con coloraciones especiales argénticas hígado y riñon también se puede hacer la serología de leptospira. Con la intoxicación crónica por cobre que se presenta fundamentalmente en ovinos y cerdos la mortalidad es elevada; ademas en los análisis de sangre se nota una tasa elevada del cobre sérico y también eosinofilia y monocitosis. En caso de haber confusiones con otros hemoparásitosis con los frotis sanguíneos y las pruebas serológicas se esclarecería el diagnóstico confirmativo y en caso de duda se puede hacer el diagnóstico biológico.

Medidas Contraepizoóticas de Prevención

Teniendo en cuenta que la transmisión puede ser vertical, deber tenerse un control estricto en el traslado de animales por lo que es recomendable realizar pruebas serológicas a los animales de reemplazo o que van a ser trasladados a otras unidades, por la posible presencia de portadores asintomáticos, se deben cuarentenar, los animales antes de ser incorporados a la unidad y en caso de obtener títulos contra Eperythrozoom spp se infiere que el anima es portador del agente etiológico puesto que estos producen una inmunidad no estéril ya que por otra parte los tratamientos tradicionales no esterilizan a los animales de la infección y solo controlan los síntomas clínicos.

Es importante el cumplimiento estricto de todas las medidas zoohigiénicas y de manejo así como la alimentación de los animales evitando cualquier situación de estrés en el rebaño. Le lucha contra los vectores debe fortalecerse utilizando raticidas, insecticidas y otros productos; acortar el período de baños contra ectoparásitos en el ganado ya que se ha comprobado que los animales parasitados con sarna son más susceptibles a padecer la enfermedad. La chapea y desorille de las instalaciones, as como el drenaje de zonas bajas y buena eliminación de residuales. El uso de pesquizas serológicas períodicas puede ser de mucha utilidad.

Medidas Contraepizoóticas de Recuperación

Primeramente se deben separar los animales clínicamente enfermos de los aparentemente sanos. Todos los animales dentro del foco deben ser tratados con tetraciclina amortiguada 22 mg/kg de peso por vía intramuscular durante 3 días con intervalo de 24 horas, o con oxitetraciclina 11 mg/kg de peso en el mismo tiempo, este producto puede emplearse en preparto con el fin de evitar el recrudecimiento de la parasitemia durante el estrés del parto.

Dosis elevadas de 50 mg/cerdo es recomendada en cerditos 1 día de edad para disminuir la posibilidad de transmisión.

Otros tratamientos se han usado específicamente el Acido Arsanílico a razón de 90 g/tonelada de pienso por víaa oral pero este tiene la desventaja que puede provocar ceguera en los animales y acumularse en los tejidos. También es importante el control de las parásitosis externos con el objetivo de romper la cadena de trasmisión, así mismo se trabajará con instrumentos desinfectados. Se evitaran los movimientos de animales dentro y fuera de la unidad, el control de vectores, desinfecciones diarias con formol 5% y sosa al 2%.

Es recomendable el control de la enfermedad sobre todo en loe centros genéticos debido a las particularidades biológicas de estas rickettsias y a la Imposibilidad de esterilizar a los animales con los tratamientos tradicionales quedando portadores del gérmen de por vida.

Fuente

  • ALONSO, MAGALI; TERESITA BLANDINO; ROCIO LARRAMENDI. Eperitrozoonosis en terneros esplenoectomjzados. Revista Cubana de Ciencia Veterinaria. 18 (1—2): 79—81, 1987.
  • CRUZ, E.;C:M HERN¨NDEZ; O.SALINAS; R. LORENZO. Incidencias de Eperytrozoon spp en cerdos de tres categorías y valoración de su poder patógeno en concidiciones experimentales (ID-CD). En: Libro de resúmenes del IV Forum Nacional Estudiantil. ISCAH. p.211,1979.
  • Pedro Bofill Vázquez y otros. Aborto enzoótico de las ovejas. Manual de enfermedades infecciosas. Ediciones del ISCAH. La Habana, Cuba, 1988