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Farmacoterapia

Farmacoterapia
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Estudio de la acción de los medicamentos sobre el organismo enfermo.

Farmacoterapia. (Del griego pharmakon y therapeyein, cuidar). Empleo terapéutico de los medicamentos. Estudio de la acción de los medicamentos sobre el organismo enfermo.

Orígenes de la especialidad

En el renacimiento se entendía por "farmacoterapia" a la materia médica o conjunto de cuerpos orgánicos o inorgánicos que sirven para curar o con propiedades terapéuticas. En buena medida la farmacoterapia de este periodo fue tradicional. La obra de Dioscórides y la farmacia galénica siguieron en vigor prácticamente hasta el siglo XVIII, pero también hubo novedades importantes.

La materia médica de Dioscorides de Anazarba (siglo I dC) fue el principal tratado de la Antigüedad clásica sobre plantas medicinales. A través de numerosas traducciones, resúmenes y comentarios, su vigencia se mantuvo hasta el siglo XVIII. Describe unas seiscientas plantas, unos cien productos de origen animal y alrededor de ciento cincuenta minerales, procedentes todos ellos de zonas del Mediterráneo o cercanas.

Al pasar de los años hubo un enriquecimiento de la materia médica tradicional con medicamentos nuevos procedentes de América y de las Indias orientales que junto con el movimiento vesaliano, puede consierarse como la principal innovación de la medicina renacentista.

Suelen distinguirse tres etapas o momentos de la introducción en Europa de la materia médica americana que comenzó con las primeras noticias y descripciones que figuran en las fuentes colombinas, las Décadas de Pedro Mártir de Anglería, la obra de Fernández de Oviedo, los Naufragios y Comentarios de Alvar Cabeza de Vaca, la Historia de las Indias de Francisco López de Gómara y la Crónica del Perú de Pedro Cieza de León.

La segunda etapa corresponde a la difusión de los materiales de la primera expedición científica moderna dirigida por Francisco Hernández que recorrió desde 1571 hasta 1577 el territorio de Nueva España recogiendo una extraordinaria colección de materiales.

La tercera fase está constituída por los materiales de las expediciones ilustradas, periodo final de la aportación española a la introducción en Europa de la materia médica vegetal americana. Su continuidad fue interrumpida por el llamado periodo de catástrofe, que comprende los años de la Guerra de la Independencia y el reinado de Fernando VII, durante el que la actividad científica española sufrió un drástico hundimiento que condicionó su trayectoria posterior.

Importancia biomédica

El rápido desarrollo de la farmacoterapia en los últimos años ha sido el resultado, no solamente de un armamentario medicamentoso más diverso, eficaz, seguro, específico y selectivo, sino también del uso más racional de ellos. Disciplinas como la biofarmacia, la farmacogenética clínica, así como la farmacocinética y la farmacodinamia poblacional han permitido la individualización del diseño de regímenes de dosificación y con ello un manejo más efectivo y seguro de los medicamentos.

Principios de la farmacoterapia

Riesgo frente a beneficio

La premisa fundamental subyacente a la administración de un medicamento es que el beneficio previsto o real supere el riesgo previsible. Los beneficios del tratamiento farmacológico se definen inicialmente en pequeños estudios clínicos. Finalmente, se determina el perfil de eficacia y seguridad del fármaco después de comercializarlo y utilizarlo de forma generalizada en cientos de miles de pacientes.

Variabilidad en la acción farmacológica

Los fármacos interaccionan con dianas moleculares específicas para provocar cambios en todo el organismo y la función corporal. Las dianas con las que interaccionan los fármacos para producir efectos beneficiosos pueden ser iguales o no a las responsables de los efectos adversos. Las dianas farmacológicas pueden estar en la circulación, la superficie celular o el interior de las células. Se han desarrollado numerosos medicamentos nuevos para que interaccionen de forma específica con una diana farmacológica concreta, por ejemplo, HMG-CoA reductasa, enzima conversora de la angiotensina, receptores acoplados a la proteína G (alfa, beta, AT 1, histamina y otros muchos) y receptores IIb/IIIa plaquetarios.

Por otro lado, muchos fármacos de uso generalizado en enfermedades cardiovasculares fueron desarrollados en una época en la que no era posible identificar dianas moleculares específicas, como digoxina, amiodarona y ácido acetilsalicílico. En algunos casos, se han identificado posteriormente las dianas moleculares de estos medicamentos: el efecto principal de digoxina es la inhibición de la ATP asa Na-K, mientras que el ácido acetilsalicílico acetila de forma permanente un residuo serina específico en la enzima ciclooxigenasa. No obstante, la clonación de múltiples isoformas de la ciclooxigenasa ha permitido detectar que el ácido acetilsalicílico actúa en múltiples dianas moleculares. Esto ha permitido desarrollar inhibidores más específicos y están evaluándose sus efectos en pacientes con enfermedades cardiovasculares y de otra naturaleza.

Tipos de terapia

Se reconocen diferentes tipos de terapia medicamentosa:

  • Terapia específica o curativa: aquella en la que el tratamiento se dirige a la erradicación de uno o más de los agentes etiológicos o causantes de la enfermedad. Los medicamentos antimicrobianos, tales como los antibióticos, tienen efectos específicos o curativos. El desarrollo de la terapia génica posiblemente ofrezca ejemplos de medicamentos para el tratamiento curativo de enfermedades no infecciosas.
  • Terapia paliativa o sintomática: la dirigida a proporcionar exclusivamente el alivio de los síntomas del paciente o a contribuir a su bienestar sin alterar el curso natural de la enfermedad. Los medicamentos analgésicos como la aspirina o la morfina tienen obvios efectos paliativos.
  • Terapia de apoyo: dirigida a mantener la integridad fisiológica o funcional del paciente en tanto se instaure un tratamiento más definitivo o hasta que la propia capacidad de recuperación del paciente haga innecesario cualquier tratamiento. Los agentes sedantes, diuréticos, antihipertensivos etc., se emplean con frecuencia en este tipo de terapia.
  • Terapia de reemplazo o substitutiva: dirigida a proporcionar una sustancia presente normalmente en el organismo, pero que se encuentra ausente o en niveles insuficientes como resultado de una enfermedad, daño o deficiencia congénita, etc. Las hormonas adrenocorticales, cuando son empleadas en el tratamiento de la enfermedad de Addison, tienen un papel en la terapia de reemplazo.
  • Terapia restaurativa: cuya finalidad es la rápida recuperación de la salud. Esta terapia generalmente no guarda relación con la enfermedad original y se emplea frecuentemente durante el periodo de convalecencia. El uso de hormonas sexuales representa un ejemplo de esta terapia cuando se usan por sus efectos anabólicos.

Véase también

Fuentes