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Francisco de Peñalosa

Francisco de Peñalosa
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NombreFrancisco de Peñalosa
Nacimiento1470
Talavera de la Reina, Bandera de España España
Fallecimiento1 de abril de 1528
Sevilla, Bandera de España España
OcupaciónSacerdote, cantor y profesor de música

Francisco de Peñalosa. (c.1470). Sacerdote, Cantor y profesor de música de la corte de los Reyes Católicos. Diego Ortiz le concederá carta de nobleza con su Trattado de Glosas (1553).

Obra

El hecho de que se haya conservado un número relativamente elevado de obras de Peñalosa es sorprendente, dado que no tuvo la suerte de poder aprovechar la imprenta musical y sus obras sólo se han transmitido en unos pocos aunque prominentes manuscritos de proveniencia española. No se han conservado fuentes musicales que puedan relacionarse con su estancia en Roma. Si otros compositores, como Cristóbal de Morales o Tomás Luis de Victoria, pudieron aprovechar la pujanza de la industria editorial romana a partir de 1530, Peñalosa llegó a Roma en 1517 demasiado pronto para poder beneficiarse de este mercado. Lamentablemente, en España no se practicó la edición musical hasta 1535. A juzgar por los manuscritos en que se encuentra su obra, su entorno supo ver en él a un compositor excepcional.

El primer documento en que se cita a Peñalosa, datado en 1498, nos presenta al músico Ros emblanzazando ya la treintena como capellán y cantor de la corte de los Reyes Católicos. La alta consideración de la que fue objeto en este ámbito queda demostrada por el hecho de que los Reyes le nombraran maestro de capilla y profesor de música de su nieto, el Infante Fernando, hermano de Carlos I y futuro emperador del Imperio germano-romano. Las particularidades del mercado de trabajo para músicos religiosos en la época motivaron, en el caso de Peñalosa, una serie de disputas no exentas de interés.

La iglesia cubría sus necesidades de personal musical por el sistema de autoabastecimiento. Maestros de capilla, organistas y cantores eran religiosos de la propia iglesia a los que en lugar de pagar un sueldo se les concedía un beneficio, es decir, el usufructo de los diezmos de un determinado lugar. La concesión de una canonjía implicaba la adjudicación automática de un beneficio. El Rey Católico Fernando de Aragón medió en 1505 para que se le concediese a Peñalosa una canonjía en Sevilla que le debía ser abonada en ausencia, intromisión contra la que protestó judicialmente el cardenal sevillano Raffaele Riario poniendo en marcha una serie casi interminable de pleitos que sólo amainaron cuando Peñalosa accedió, en 1518, a dejar la canonjía por un archidiaconato en Carmona.

Todo intento de datación de sus obras ha resultado hasta el momento infructuoso. Uno de los más destacables logros de Peñalosa supone el haber cultivado la disciplina reina de la composición de su época, la misa polifónica cíclica, cuyo formulario compositivo fue desarrollado desde aproximadamente 1430 por Guillaume Dufay

Legado

A juzgar por las fuentes musicales, fue el autor español más prolífico de su generación. Su obra es además la más completa de las que se han conservado en el primer tercio del siglo XVI desde el punto de vista genérico y estilístico. No falta ninguno de los géneros relevantes de la música vocal litúrgica tanto para la misa como para la liturgia de horas. A ello se deben añadir once obras seculares en lengua castellana: villancicos, canciones y la ensalada Por las sierras de Madrid. Su obra religiosa consta de seis misas completas, una misa ferial, es decir, una misa carente de Gloria y Credo y varias partes sueltas de misa, una serie de siete magnificats, tres lamentaciones, cinco himnos y 25 motetes. Nunca sabremos cuántas obras se perdieron. Tanto del Ave María glosado que mencionamos arriba como de otras obras se han conservado únicamente referencias en inventarios y otros documentos.

Su obra secular se encuentra en el Cancionero de Palacio, la suma de la composición secular hispana de finales del siglo XV. Un manuscrito procedente probablemente de Sevilla y conservado en Tarazona transmite casi la totalidad de su obra religiosa y puede ser considerado como compilación de su opera omnia, algo a todas luces insólito en su época.

Muerte

Tras su muerte el 1 de abril de 1528 fue enterrado en la nave de la Catedral, un privilegio concedido a pocos. Cristóbal de Villalón se hizo eco de su muerte en su Ingeniosa comparación entre lo antiguo y lo presente publicada en 1539:

«Muy poco há que murió aquel famoso varón don Francisco de Peñalosa, Maestro de capilla del cathólico Rey don Fernando, el qual en la Música en arte y boz escedió á Apolo su inventor ».

Aunque la comparación con Apolo sea tan manida como retórica, el mensaje es el medio: el hecho de que Peñalosa sea nombrado demuestra que fue un personaje conocido más allá de los círculos musicales y eclesiásticos, siendo el primero músico que ascendió al panteón de hombre ilustres del renacimiento español.

Fuentes

  • Francisco de Peñalosa
  • 1991 - [HES] El Cancionero de Palacio, 1474-1516. Música en la corte de los Reyes Católicos. Hespèrion XX. Jordi Savall. Astrée (Naïve) ES 9943.