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Leyenda del Tamarindo de Santa Clara

Monumento a Familias Fundadoras de Santa Clara
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El tamarindo.jpeg
Ubicación Geográfica:Santa Clara
El tamarindo.


Árbol símbolo de la fundación de la ciudad, es en realidad a causa de una de las leyendas que enriquecen las tradiciones de Santa Clara


Historia

Los pueblos con el objetivo de mantener vivos los hechos fundamentales de su historia recrean tradiciones que circulando de boca en boca o a través de documentos escritos, aseguran para todos los tiempos el recuerdo de estos acontecimientos. Entre los sucesos mas sujetos a este tipo de recordatorio popular se encuentran los del nacimiento o fundación o sea el inicio de su existencia dentro de las páginas de la historia, es lógico que estas leyendas surjan en torno a componentes del entorno geográfico que puede ser un río, una montaña, un árbol, un animal, una cueva, una roca o cualquier otro. Santa Clara no ha escapado a esta peculiaridad y ha consagrado por tradición, con fuertes vínculos, al hecho de la fundación un árbol: el tamarindo ubicado en la loma del Carmen.

Es frecuente que con el decursar del tiempo las tradiciones sufran algunos cambios dados estos por los imperativos de cada generación de contar la historia a su manera suprimiendo o incorporando detalles. Como veremos en el caso de nuestro tamarindo este no siempre fue fundacional e incluso después de serlo hubo momentos en que fue olvidado, pudiéndose determinar, sin embargo, desde cuándo pasó a ser considerado como tal y cuántos árboles de este tipo han recibido tal honor en nuestra ciudad.

El 15 de julio, según reza la historia se efectuó el acto trascendental de la fundación del pueblo que más tarde, al andar el tiempo había de ser una excelsa de Filántropos, benefactores, patriotas y mártires de pueblo. Hacia ese acto hermoso de la fundación de ese pueblo ha sido nuestra imaginación, honrando la memoria de los sencillos remedianos que en triste y fatigada caravana descansaron aquel memorable día en la habitación y corrales de Francisco Alejo en el "Hato" de Antonio Díaz. La tradición coloca ahí el acto, la sacrosanta ceremonia de la celebración de la primera misa. La memoria de esa ofrenda religiosa verdaderamente cristiana, debió prestar veneración a ese lugar; por eso en ese sitio, para rememorar la consumación de aquel acto solemne, se consagró también un monumento, levantado al azar por la naturaleza y escogido como altar por aquellos católicos pobladores que no pensaron en aquel instante en él, que había de ser, al correr del centurial el único que señalaba el lugar en que se fundara el pueblo. El pueblo de Santa Clara levantó en aquel lugar la ermita de la Señora del Carmen. El tamarindo donde se realizó la primera misa en 1689. "Como testigo mudo soberano de ese lugar que al ánimo venera viste llegar la población viajera, digna fracción del pueblo remediano. Su amplio follaje animador, lo sano convirtió la techumbre lisongera sirvió de templo a la oración sincera, tierno exponente del fervor cristiano. Al envolverse en su expresión radiante aquella acción de gracia infinita quedó en la tradición nuestro brillante. Por eso el verde allí, junto a la hermita, la misa del recuerdo, palpitante, con entusiasmo férvido se agita"

En diciembre de 1916 el Ayuntamiento santaclareño propone derribar el árbol por afear el ornato público y en el 1918 es talado el tamarindo lo cual provoca airadas protestas en la prensa por los seguidores de la tradición, siendo el mayor logro de este movimiento la publicación del número especial de la revista Renacimiento titulado El Quince de Julio, dedicada al 229 aniversario de la fundación de la ciudad y dirigida por Julio A. Valdés.

En el año 1944 se había producido un nuevo renacer por las tradiciones al crearse el Comité 15 de julio o Comité Pro Monumento a la Fundación de Santa Clara y Mejoras Urbanas, después conocido por Grupo de los Mil, teniendo como objetivo fundamental la ejecución de un monumento a las familias fundadoras inspirados por la publicación en 1940 y 1942 respectivamente de las tercera y cuarta ediciones de la Memoria Histórica de Santa Clara y su Jurisdicción de Manuel Dionisio a cargo nuevamente de Julio A. Valdés.

En 1951 se inaugura el monumento por la fundación en el parque del Carmen con forma de una espiral descendiente sostenida por 18 columnas teniendo como centro al tamarindo, la tradición está viviendo su mejor época hasta la fecha y el tamarindo 2do, en recibir los honores como árbol fundacional y su mayor momento de reafirmación como histórico.

Actualidad

Después de 1959 la tradición va a quedar en el olvido por varios años ante tareas que requerían mayor atención dada la complejidad de la época y los requerimientos de los primeros años de la revolución. En 1989 en ocasión del 300 cumpleaños de Santa Clara felizmente se retoma la tradición de conmemorar los aniversarios de la ciudad y entre las actividades se desarrolla la de crear un bosque de tamarindos en las faldas del Capiro compuesto por trescientos árboles representando los años de fundada la población, posteriormente en cada aniversario se ha sembrado el correspondiente.

Fuente

  • Francisco Antonio Ramos García
  • Ángel Gabriel Carrazana Duardo
  • José Miguel Dorta Suárez
  • Zoila Esther Boada Martínez

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