Los comedores de patatas

Los Comedores de Patatas
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Los comedores de patatas, Los comedores de papa o Los campesinos comiendo patatas.
Datos Generales
Autor(es):Vincent van Gogh
Año:13 de abril de 1885 - mayo de 1885
País:Bandera de Holanda Holanda
Datos de la Pintura o dibujo
Estilo pictórico:Neo-Impresionismo
Técnica:Pintura al aceite
Dimensiones:82 X 114 cm
Localización:Museo Nacional van Gogh

Los comedores de patatas, Los comedores de papa o Los campesinos comiendo patatas es un cuadro del pintor holandés Vincent van Gogh, el cual fue el primero de una sucesión de obras que le dieron fama mundial e histórica. Es conciderada por muchos su primera gran obra de arte.

Características del cuadro

Es una obra realizada en óleo sobre tela, la técnica de Van Gogh utilizada en este cuadro es de pinceladas cortas, pero aún no llega a desarrollar completamente la técnica del puntillismo. Vincent había trabajo durante cinco años difíciles para pulir su talento como artista y con la preparación de Los Comedores de Papas se probó a sí mismo como un pintor de primera clase. En este cuadro van Gogh se experimenta a sí mismo en el óleo. Nos hallamos en abril del año 1885, cuando acababa de terminar su relación con una prostituta (llamada Sien, la cual fue retratada en múltiples dibujos de Van Gogh), refleja un sentido de desesperación, sentimiento que fácilmente describe los 19 meses que vivió Vincent con Sien.

Es en esta obra, que él mismo consideraba su primer cuadro, y que todo lo anterior eran estudios y bocetos, sirve para ver que desde sus comienzos aparece una de sus mayores aportaciones a la pintura. Se trata de como se nota claramente el pincel, como deja zonas de pasta a las que le da relieve, sobre todo en las partes iluminadas. Algo típico de toda su producción.

El impresionismo

En Europa aparecía un nuevo movimiento artístico: el impresionismo. El impresionismo en pintura partió del desacuerdo con los temas clásicos y con las encorsetadas fórmulas artísticas preconizadas por la Academia Francesa de Bellas Artes. La Academia fijaba los modelos a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales del Salón parisino. Los impresionistas, en cambio, escogieron la pintura al aire libre y los temas de la vida cotidiana. Su primer objetivo fue conseguir una representación del mundo espontánea y directa, y para ello se centraron en los efectos que produce la luz natural sobre los objetos, los cuales eran generalmente paisajes de la Francia del siglo XIX. Los impresionistas se preocuparon más por captar la incidencia de la luz sobre el objeto que por la exacta representación de sus formas, debido a que la luz tiende a difuminar los contornos y refleja los colores de los objetos circundantes en las zonas de penumbra. Los pintores académicos definían las formas mediante una gradación tonal, utilizando el negro y el marrón para las sombras. Los impresionistas eliminaron los detalles minuciosos y tan sólo sugirieron las formas, empleando para ello los colores primarios (cyan, magenta y amarillo) y los complementarios (naranja, verde y violeta). Consiguieron ofrecer una ilusión de realidad aplicando directamente sobre el lienzo pinceladas de color cortas y yuxtapuestas, que mezcladas por la retina del observador desde una distancia óptima aumentaban la luminosidad mediante el contraste de un color primario (como el magenta) con su complementario (verde). De este modo, los impresionistas lograron una mayor brillantez en sus pinturas que la que se produce normalmente al mezclar los pigmentos antes de aplicarlos.

Representación del cuadro

Esta obra realizada en el año 1885 se incluye dentro de su producción inicial. De hecho, se tiene constancia de obras pintadas por este autor desde el año 1883. A lo largo de toda esta etapa de formación, su arte se muestra muy influido por el realismo típico de la escuela pictórica holandesa. El estilo también es muy propio de la tradición artística de los Países Bajos, y se denota un gusto por el claroscuro en forma de contrastes elementales entre la sombra y la luz, y el color suele ser bastante denso y espeso.

El cuadro representa a una familia de campesinos sentados en una mesa comiendo papas. Una de las características de la pintura de Van Gogh es que utiliza colores violentos y exagera las líneas para conseguir una expresión más intensa del sufrimiento que significa pertenecer al proletariado francés. La familia, iluminada solamente por una lámpara de aceite, la cual representa, de cierta manera, las esperanzas de surgir y salir de la extrema pobreza a la cual están sometidos. Esta pobreza está sintetizada en el ambiente: una casa con paredes que están por caerse, una sensación de tristeza que flota en la habitación. La mujer sentada a la derecha, sirviendo café, es la representante del papel de la mujer en esa época: un papel secundario en la sociedad, pero que es el pilar de la familia de clase baja. El hombre sentado a la izquierda es el hijo, el cual, a pesar de su corta edad, ya sigue los pasos de su padre en el trabajo duro, siguiendo un círculo bastante común en la sociedad francesa. Las dos mujeres que están sentadas alrededor de la mesa son las hijas, las cuales están poco iluminadas, reflejando así su desencanto con la vida que llevan. La ocupación del espacio en el cuadro es un problema bien resuelto por el pintor: en el primer plano, las personas, con una expresión distorsionada y exagerada de sufrimiento (otra característica de la pintura de Van Gogh es la expresión de las personas en sus pinturas). En segundo plano, está la mesa (cuadrada y pequeña, con poca comida, como un reflejo de la escasez de recursos) y la lámpara de aceite, que ilumina a las personas, resaltándolas. Esta lámpara, como se dijo antes, representa la esperanza de las personas.

Contexto

Esta obra muestra la vida miserable de los campesinos, del pueblo en el que vivía. Se nos muestra tremendamente preocupado por el dolor y el sufrimiento de sus vecinos, y lo expresa sobre todo a partir del colorido elegido, en el que predominan la gama de los tonos pardos y de los marrones. Unos colores que enmarca gracias a un dibujo de rasgos muy fuertes y también de gran dinamismo. Esta obra, que él mismo consideraba su primer cuadro, y que todo lo anterior eran estudios y bocetos, sirve para ver que desde sus comienzos aparece una de sus mayores aportaciones a la pintura. Se trata de como se nota claramente el pincel, como deja zonas de pasta a las que le da relieve, sobre todo en las partes iluminadas. Algo típico de toda la producción de Vincent van Gogh.

Estos elementos definitorios de su estilo son por ejemplo su particular dibujo para remarcar los contornos de las figuras, que aquí le sirven para transmitir la situación paupérrima de los protagonistas. Así se pueden ver unas manos deformadas por el trabajo duro, unos rostros huesudos propios de los grandes esfuerzos y el poco alimento. Todo ello lo plasma cruelmente con pinceladas muy agresivas y vibrantes, una expresividad a la que sin duda colabora que toda la escena únicamente está iluminada por una lámpara central que baña con luz desigual a los personajes.

Consideraciones

Esta tela en la actualidad se conserva en el museo de Amsterdam, en el mismo se guarda gran parte de la producción de este artista y que lleva su propio nombre. De alguna forma se puede considerar como el punto final a esa experiencia artística de denuncia social y su visión moral sobre esas situaciones de los trabajadores de la época. Y además es una obra, que pese a ser temprana y anterior al periodo en el que realizara sus obras maestras más admiradas y valoradas, se puede concluir que es un trabajo en el que se aprecian algunas de sus constantes estilísticas que desarrollará en los años posteriores, no muchos ya que murió en 1890.

Fuentes