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Luis de la Puente Uceda

Luis de la Puente Uceda
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LUIS DE LA PUENTE UCEDA-.jpg
político y guerrillero
NombreLuis Felipe de la Puente Uceda
Nacimiento1 de abril de 1926
Santiago de Chuco, La Libertad Bandera de Perú Perú
Fallecimiento23 de octubre de 1965
Mesa Pelada, en el valle de La Convención, en el departamento del Cuzco, Bandera de Perú Perú
Causa de la muerteen combate
Partido políticoMIR

Luis de la Puente Uceda (1926 - 1965 ). Fue el fundador, principal ideólogo y Comandante General del Movimiento de Izquierda Revolucionara (MIR) peruano. Exponentes de la teoría de focos guerrilleros como catalizadores de la revolución, Uceda y el MIR inician la lucha armada en 1965, la cual es prontamente derrotada por el ejército peruano, cayendo Uceda en combate.

Síntesis Biográfica

Luis Felipe de la Puente Uceda nació en Santiago de Chuco, provincia de La Libertad, al norte del Perú, el 1 de abril del año 1926. Tenía 39 años, sufría de asma y gastritis, cuando incursionó en las montañas húmedas, neblinosas y enmarañadas, alzándose en armas contra una política y un sistema social de oprobio.

Se alzó en armas dentro de la legalidad, vistiendo uniforme militar y en el marco de las Convenciones de Berna y de Ginebra enfrentándose con el ejército mejor preparado de ese entonces, superior en fuerzas a las que él tenía.

Se había casado no hacía mucho, era padre de un niño de un año y seis meses y de otro hijo por nacer, que resultó niña. El significado trascendente de su lucha es que limpia y redime el concepto de izquierda, guerra de liberación y cambio de sistema, en un momento en que esos vocablos se habían desgastado, se habían tornado retórica de cafetín y se habían prostituido hasta palabras como "revolución". Hay grandeza en él de ir y marchar a la muerte decididamente, dejando a una mujer joven y hermosa, a un hijo tierno y a otro hijo por venir. Hay grandeza en hacerlo todo ello por una razón social, colectiva, histórica, de solidaridad humana.

Fue un guerrero insigne, comparable en el Perú a Túpac Amaru, Grau y Bolognesi. Era un hombre bueno, quien prodigaba una profunda generosidad y adhesión a los pobres y desheredados de siempre, del Perú, América y el mundo. Lo alentaba el amor y no el odio: amor a los humildes, a los indígenas, a los niños. Amó la cultura popular, tocaba guitarra, compuso huaynos y yaravíes. Y cantaba a voz en cuello:

“Yo quiero que a mí me entierren / como a mis antepasados / en el cuenco profundo y negro / de una vasija de barro”.
. Fue un hombre imbuido de ideales y de mística política, social y cultural. Pero también de convicciones religiosas.
“Nada se puede hacer sin fe”.
, decía. De allí que adoraba al Apóstol Santiago el Mayor de su pueblo, hacia donde llevaba la Banda de Julcán y dijo a sus correligionarios:
“La revolución social en el Perú vamos a hacerla pero con el estandarte del Apóstol por delante“.

Legado

Amó entrañablemente a su tierra natal, Santiago de Chuco. Allí fundó la Asociación 7 de Junio y después la Federación de Estudiantes Santiaguinos organizándose para obsequiar bancas para la plaza de armas y libros para la biblioteca municipal.

Como político fue coherente primero con sus conclusiones de análisis de la realidad y luego con los principios que adoptó como consecuencia de sus reflexiones para orientar su acción revolucionaria.

Fue absoluto en su decisión y disponibilidad de luchar pese a sus limitaciones y desventajas de salud, a fin de que no haya ignominia, legándonos una herencia de valor, de generosidad, de renuncia a las comodidades, halagos y complacencias del sistema.

Muerte

El día anterior a su muerte interceptaron a un enlace que había ido a traer y portaba medicamentos urgentes para el ataque de asma que lo tenía postrado. Lo torturaron y dio informes sobre el emplazamiento, el mismo que fue rodeado por una compañía que portaba armas pesadas y hasta por helicópteros artillados. Se parapetaron en un aserradero. Junto a él estaba Carlos Valderrama, estudiante santiaguino que se inmoló a su lado.

Cayó acribillado junto a su comando de guerra al cual dio orden de dispersarse cuando estaba rodeado y toda posibilidad de sobrevivencia estaba perdida, prefiriendo todos morir a su lado. Era el 23 de octubre del año 1965 en Mesa Pelada, en el valle de La Convención, en el departamento del Cuzco. Murió él y toda su dirigencia.

Al igual que a Túpac Amaru su cabeza fue cercenada, haciéndola rodar por la tierra y al igual que al casique de Tungasuca se cercenaron sus miembros que fueron enterrados en distintos parajes.

Frases

  • “Nuestra patria vive una profunda crisis de fe”.
  • “Hagamos de la política un apostolado y una pedagogía”.
    .

Conmemoración

  • Por el quincuagésimo (50) aniversario de su muerte en Mesa Pelada- Cusco-, Derrama Magisterial, en Lima, el viernes 23 de octubre de 2015 ha rendido homenaje al guerrillero caído en combate. El historiador Antonio Zapata destacó la inquietud de la Juventud Latinoamericana que se enroló en luchas por el descolonizaje, el socialismo, siguiendo los ejemplos de la Revolución Cubana y la lucha de Ho Chi ming, en Viet Nam. [1]

Referencias

Fuentes