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Pina Bausch

Philippine
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NombrePhilippine Bausch
Nacimiento27 de julio de 1940
Solingen, Bandera de Alemania Alemania
Fallecimiento30 de junio de 2009
NacionalidadAlemana
Otros nombresPina Bausch
Ocupaciónbailarina y coreógrafa

Philippine Bausch. Bailarina y coreógrafa alemana. Se formó con K. Jooss, P. Sanasardo y D. Fener. Está considerada una de las mejores representantes de la Danza Moderna alemana. Desde 1973 fue directora del Ballet de la ópera de Wuppertal. Sus montajes más notables son, entre otros, Tannhaüser Bacchanale GhezziGhezzi(1972), Los siete pecados capitales (1976), 1980 (1981), Tanzabend (1984)

Considerada la mejor coreógrafa del siglo por el público, críticos y algunos de sus pares, esta mujer deja un precedente en el género de la danza-teatro.

Síntesis biográfica

Pina Bausch nació el 27 de julio de 1940 en la pequeña ciudad alemana de Solingen, como hija de un tabernero. Observadora nata desde niña, actúa impulsada por un afán de contar lo que sucede a su alrededor y, para ello, como otros artistas de diferentes campos, comienza por rechazar el concepto de “cuerpo ideal” para mostrar una realidad heterogénea en la que el movimiento adquiere un enorme poder trasgresor.

Estudios

Inicia sus estudios de danza en 1955 en la Escuela Superior Folkwang de Essen, dirigida por Kurt Jooss. Sus maestros fueron, entre otros: Trude Pohl, Anne Wooliams, Audrey Harman, Cleo Nordi, David Poole, Valentin Prorwitsch, Irén Bartos, entre tantos otros. En 1958 se gradúa en danza escénica y pedagogía de la danza.

En 1959 obtiene una beca del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), que le permitió perfeccionarse en EE.UU. durante tres años. Allí fue estudiante especial en la escuela Juillard de Nueva York, donde tomó clases con José Limon, Margaret Craske, Louis Horst, Mary Hinkson, Ethel Winter, Helen Mc Ghee, Herbert Ross y La Meri, entre otros.

Después de integrar diversas compañías de danza estadounidenses, la joven bailarina regresa a Alemania en 1962, invitada a trabajar como solista en el recién fundado Folkwang Ballett, bajo la dirección de Kurt Jooss. El nuevo ensamble pronto es aclamado internacionalmente y además de realizar giras por Holanda, Bélgica y la Ex-RDA, se presenta en los festivales de Salzburgo, The Two Worlds Spoleto o el Jacob’s Pillow, por nombrar sólo algunos.

De bailarina a coreógrafa

Al finalizar la década de los 60, Pina Bausch obtiene cada vez más reconocimiento como coreógrafa. Las complejas relaciones entre hombres y mujeres es un tema reiterativo de sus piezas, a lo largo de toda su carrera. Su destreza radica en mostrar las debilidades de ambos géneros, mujeres y hombres como víctimas y victimarios. Ya sus primeras coreografías, aún las más tradicionales, basadas en grandes textos de la literatura mundial o piezas musicales, dejaban entrever que algo nuevo estaba surgiendo. La artista expresaba los temas existenciales, como la vida y la muerte, a través de imágenes visionarias y de una fuerza arcaica inusual para la época. A partir de ese momento dejó de contar una historia, para contar varias historias pequeñas sobre el amor y la ternura, la soledad y el poder.

Durante toda su carrera Pina Bausch se atrevió a ir más allá de las convenciones fijadas y experimentó con improvisaciones de free-jazz, balletts sobre canciones de moda o coreografiando música de Bertolt Brecha y Kurt Weill. En 1969, luego de haber ganado el primer premio en el concurso coreográfico de Colonia, asume la dirección del Estudio de Danza Folkwang y comienza su trabajo docente en la Escuela Superior Folkwang.

Su Compañía

Desde 1973 la Bausch dirige su propia compañía, el Tanztheater Wuppertal, que se convirtió en sinónimo de excelencia para el teatro-danza en el mundo. Aunque viaja muchísimo con su ensamble siempre vuelve a la ignota ciudad a orillas del río Wupper. En Wuppertal creó más de 30 coreografías, muchas de ellas en cooperación con instituciones culturales de otros países. Pina Bausch considera imprescindible viajar, en el sentido más amplio de la palabra: tanto dentro de sí, como explorando otras culturas. Es famosa por la energía con la que se lanza en estos viajes exploratorios. Pina Bausch no pretende hacer la réplica exacta de un determinado lugar, sino más bien reflejar las impresiones recogidas por ella y sus bailarines.

A pesar del éxito mundial, que le abrió las puertas de todos los grandes teatros, Pina Bausch optó por quedarse en Wuppertal. El dramaturgo alemán Heiner Müller alguna vez dijo que “solamente en la provincia surge la creatividad, no en las grandes ciudades”, corroborando de este modo la opción de la Bausch.

Escuela Superior Folkwang

En octubre de 1985 la artista pasa a ser directora del área de danza de la Escuela Superior Folkwang. Gracias a su visión innovadora y su interés por el teatro-danza en otros países, obtiene en el mismo año el premio de la crítica. Con el Tanztheater Wuppertal viaja por Israel (1988), Japón e Italia (1989).

Su racha de éxitos continuó también en los años 90: su puesta en escena de “Orfeo y Eurídice” de Gluck, en 1991, fue un éxito rotundo. En 1993, a los 53 años de edad, actúa como solista en “Café Müller”, una de sus primeras creaciones. Con motivo del 25 aniversario de su compañía, en 1998, invita a grandes artistas de todo el mundo a celebrar el cumpleaños con ella sobre el escenario. A la invitación acuden, entre otros, Michail Baryshnikov y William Forsythe, pero también el cantautor brasileño Caetano Veloso o el diseñador de moda japonés Yoshi Yamamoto. En el programa del festejo, Pina Bausch describe a los artistas invitados como:

...“amigos cuyo arte, que admiro y respeto, me anima a continuar mi propio camino creativo”.

Reposición de Kontakthof

En el año 2001, Pina Bausch se lanza en otra audaz aventura danzada: repone la obra “Kontakthof” (Patio de contacto), que había creado en 1978. Pero, en lugar de contratar nuevos bailarines profesionales para la segunda puesta en escena, busca aficionados a través de un anuncio en el diario de Wuppertal. Pina Bausch seleccionó a un grupo de 25 jubilados, que ensayaron durante un año los pasos y gestos de la coreografía, supervisados por Jo Ann Endicott y Beatrice Libonati, integrantes del equipo original de “Kontakthof”. El resultado obtenido fue asombroso: 13 mujeres y 12 hombres de la tercera edad ofrecen teatro-danza al mejor nivel, manteniéndose siempre fieles a la obra original. El hecho de ver sobre el escenario a personas mayores tan desamparadas y despiadadas otorga otro cariz a la obra.

Después de retirada

Se encontraba retirada de la danza activa, salvo excepciones como su participación con el cineasta Almodóvar en la película “Hable con ella”.

Muerte

El mundo de la danza estubo de luto, tras la muerte de Pina Bausch. La coreógrafa alemana, quien fuera la gran renovadora del arte teatral en la segunda mitad del siglo XX, en plena faena de trabajo murió el 30 de junio a los 68 años de edad. Un recorrido impresionante, propositivo y progresivo, en tanto voz principal de la llamada Danza-Teatro, queda como huella de esta gran mujer de la escena.

Mietras dirigía un ensayo con su compañía Wuppertal Tanztheater, la llevaron al hospital fatigada, le diagnosticaron un cáncer que resultó ser fulminante. La coreógrafa alemana Pina Bausch, considerada como la renovadora de la danza moderna, murió a los 68 años, víctima de un cáncer fulminante, tan sólo unos días después del estreno de su última producción.

Repercusión

La muerte de Bausch cayó como una bomba en Alemania, donde la sorpresa y el dolor se han puesto de manifiesto en la multitud de reacciones que se han producido en todos los ámbitos. El presidente alemán, Horst Köhler escribió en un mensaje dirigido al hijo de Bausch, Rolf Salomon:

“Todos estamos consternados sobre la noticia de su muerte prematura”

Bausch había dicho recientemente, tenía muchos planes, como realizar una película sobre su trabajo junto con su amigo el director Wim Wenders. Cuando Bausch salió al escenario por última vez, para recibir los aplausos del público junto con sus compañeros, los asistentes se pusieron de pie y le tributaron una gran ovación, sin saber que se trataba de una despedida definitiva.

El director y primer bailarín del Staatsballet de Berlín, Vladimir Malakhov, dijo y se declaró feliz de haber podido bailar una vez en el Wuppertaler :

“el mundo ha perdido una de sus coreógrafas más importantes. Me hubiera gustado poder volver a trabajar con ella”

También las autoridades políticas de la región donde pasó la mayor parte de su vida —la cuenca del Ruhr— reaccionaron a su muerte, con elogios a su obra. El primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Jürgen Rüttgers dijo:

“Ella reinventó el teatro danza”

El alcalde de Wuppertal, Peter Jung, subrayó la vinculación que Bausch tuvo siempre con la ciudad desde la que, dijo:

“revolucionó el mundo de la danza”.

El ministro alemán de Cultura, Bernd Neumann, recordó el significado que tuvo Bausch para el mundo de la danza:

“Fue un modelo y un icono, una creadora grandiosa y renovadora visionaria”.

Su Obra

Las obras de Pina Bausch no siguen una estructura narrativa ni una progresión lineal. Se construyen a partir de series de episodios. Múltiples acciones escénicas simultáneas, imágenes impactantes, la utilización de las experiencias específicas de sus bailarines, de actividades cotidianas, de textos dirigidos a menudo al público y de una gran variedad de músicas; son elementos que llevan el sello reconocible de Bausch y que han pasado a formar parte de un léxico de la danza-teatro en Europa.

Las bailarinas y bailarines de las obras de Pina Bausch no guardaban relación con el ideal de belleza de cuerpos o vestuarios; trozos de música de ópera o rock interfieren con lo que está ocurriendo en el escenario; y su estilo de collage hecho de fragmentos recuerda más bien al cine o a las bellas artes que a la Danza.

Todas sus obras se realizaban con la ayuda de bailarines de diferentes razas y países, que, siguiendo el peculiar método de trabajo de la directora, se implican con sus propios miedos, sus propios deseos, sus complejos y, en suma, con su propia vulnerabilidad.

Esto lleva a la utilización de toda la gestualidad del comportamiento cotidiano, tanto en lo íntimo como en lo social; un aluvión de gestos físicos y emocionales que la sabia mano de Pina Bausch recicla y reintegra en composiciones llenas de originalidad, ternura, irónica crueldad y, sobre todo, de una viva y cruda humanidad. Pina Bausch logro revivir el espíritu de la danza alemana al crear el teatro-danza.

Selección de trabajos

Selección de premios

Ideas expresadas con frecuencia

"no me interesa el movimiento. Me interesa lo que mueve a las personas. Mis obras crecen desde dentro hacia fuera".
"todos somos distintos. Seguro que hay muchos niveles posibles de ser mujer y muchos de ser hombre así como muchos ámbitos en los que ambos se unen, pero siempre he atendido mucho más a la persona".

Sus admiradores

La grácil Pina Bausch logra que el mundo entero vaya a Wuppertal, no sólo sus fervientes admiradores la siguen, sino también los críticos de danza y teatro e incluso sus detractores. Porque, aunque Pina Bausch divide al público, lo cierto es que sus revolucionarias puestas en escena fascinan a seguidores y escépticos por igual.

Fuente