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Protesta de Jarao

Protesta de Jarao
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Protesta Jarao.jpg
Sitio donde ocurrió el hecho histórico proclamado por Gral del E.L José Ramón Leocadio Bonachea.
Fecha:15 de abril de 1879
Lugar:Hornos de Cal, Sancti Spíritus, Bandera de Cuba Cuba
Descripción:
La Protesta de Jarao, no fue un acto de capitulación ni un convenio sino la expresión de rebeldía a los capituladores.
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba
Líderes:
José Ramón Leocadio Bonachea

Protesta de Jarao. La Guerra de los Diez Años mostró a la metrópolis española que los cubanos estaban decididos a conquistar su libertad al precio de cualquier sacrificio. Con algunos de estos hechos, los cubanos reflejaron su intransigencia, amor a la patria y empeño de no claudicar.
Es bien conocida la Protesta de Baraguá protagonizada por el mayor general Antonio Maceo el 10 de febrero de 1878. Sin embargo poco se habla de un hecho ocurrido poco tiempo después, la Protesta de Jarao o Protesta de Hornos de Cal.

Fin de la Guerra

Luego de ser rechazado el Pacto del Zanjón en Mangos de Baraguá, el coronel mambí Ramón Leocadio Bonachea, junto a un grupo de hombres establecieron su teatro de operaciones a ambos lados de la Trocha de Júcaro a Morón. Esta zona comprendía Trinidad, Santi Spíritus, Remedios, Ciego de Ávila y Morón. Durante catorce meses prolongó la lucha aún después de la capitulación del Ejército Libertador.

En Sancti Spíritus combatió contra las fuerzas comandadas por el Coronel Machín, quien cayó en combate junto a siete hispanos más. Más de 20 000 soldados españoles comandados por el propio Arsenio Martínez Campos entablaron una persecución incesante contra Bonachea y sus poco más de cien hombres, pero éste logró replegarse en la zona de Morón.

Ante la imposibilidad de detener al líder mambí en el plano militar los españoles trataron de hacerlo en el plano político. Estériles fueron los esfuerzos por convencerlo de que abandonara las armas. El Coronel español José Martínez Fortún fue el negociador designado por la metrópolis española para entrevistarse con Bonachea en el ingenio San Agustín, cercano al poblado de Zulueta, pero esta vez tampoco cedió en sus principios.

Otros jefes mambises intentaron convencerlo usando como argumento el hecho de que con su actitud obstaculizaba las conspiraciones para la continuación de la guerra en otras condiciones, pero ni así pudieron persuadirlo.

Calixto García, como estímulo a su patriótica y señera conducta, le ascendió a General de Brigada, decisión respaldada poco después por el Comité Revolucionario de Nueva York, que lo ratificó el 10 de noviembre de 1878.

El pacto

El 14 de febrero de 1879 fue sorprendido por el enemigo sufriendo grandes pérdidas en desigual combate. Este encuentro hizo que su lucha fuera prácticamente insostenible, por lo que a instancias de los patriotas cubanos que se encontraban en el exterior, aceptó salir de Cuba.

El 15 de abril de 1879, en la estación ferroviaria de Jarao, a unos 22 km de Sancti Spiritus, firmó el acta donde afirmaba que abandonaba las armas sin acogerse a ningún pacto. Solo aceptó de España que le proporcionase los medios de transporte para marcharse hacia Jamaica. Esta acción pasó a la historia como la Protesta de Hornos de Cal o Protesta de Jarao.

La tregua

Gral del E.L José Ramón Leocadio Bonachea.
En dicho documento en una de sus partes expresa:
(...) de ninguna manera ha capitulado con el gobierno español ni con sus autoridades ni agentes, ni se ha acogido al convenio celebrado en el Zanjón ni con éste se haya conforme bajo ningún concepto.

Junto al General Bonachea firmaron otros patriotas como Serafín Sánchez Valdivia y otros compatriotas que ese mismo día partieron rumbo a Jamaica para organizar la lucha desde el exterior.

Opinión martiana

Haciendo una comparación entre la Protesta de Jarao y la de Mangos de Baraguá, el Apóstol José Martí sentencia:

"El hombre de Hornos de Cal no tiene igual entre los que protestan de la paz (hace referencia a Maceo y Cisneros Betancour). Con menos recursos que Maceo, menos prestigio, menos ascendiente, persistió por más tiempo, en el gesto supremo y no arrojó nunca un ápice de sombra sobre aquella página que no cede ni ante la hazaña estupenda de Baraguá"

Fuentes

  • Archivo histórico de Ciego de Ávila
  • Ecured