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Radio Martí

Radio Martí
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Institución con sede en USA Bandera de los Estados Unidos de América
Estudio de Radio Martí.JPG
Emisora de radio anticubana
Fundación:20 de mayo de 1985
País:USA Bandera de los Estados Unidos de América
Sede:Miami
Dirección:Miami, Estados Unidos

Radio Martí. Emisora de radio perteneciente al gobierno de los Estados Unidos con sede en Miami, que transmite programación hacia Cuba en onda corta y onda media. Comenzó sus transmisiones el 20 de mayo de 1985 luego de un tortuoso camino de formales querellas legislativas.

Antecedentes

En 1979 se producen en Centroamérica y el Caribe, cambios políticos que dan origen a una nueva etapa de la utilización de la radio por Estados Unidos, en contra de los movimientos revolucionarios en la sub- región.

Como parte de la preparación de la campaña electoral del Partido Republicano en 1980, un grupo de intelectuales vinculados a la nueva derecha se reunión en Santa Fe, Nuevo México para formular una estrategia política a seguir en caso de alcanzar la presidencia el futuro candidato republicano. Este documento, conocido como "El Informe de Santa Fé", contempla una serie de medidas auspiciadas por el autodenominado "Consejo para la Seguridad Inter- Americana".

Más tarde en 1980, la llamada "Campaña para una Mayoría Democrática" encabezada por los senadores Henry M. Jackson y Daniel P Moynihan, publicó un estudio en el cual se pronunciaba a favor de una Radio Cuba Libre con la inteligencia, imaginación y habilidad de Radio Europa Libre.

En la primavera de 1981 un importante funcionario de la administración Reagan, Kenneth L. Adelman lanzó la idea de incorporar a las trasmisiones de la VOA programas especiales dirigidos a Cuba.

Otra voz que se alzó en el Congreso haciendo resonancia a la idea de iniciar transmisiones radiales contra Cuba fue la del ultra conservador senador Jesse Helms, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado quien pidió una Radio Cubana Libre, en junio de 1981. El 27 de agosto de 1981 el diario New York Times publicó un artículo del periodista Bernard Gwertzman titulado "Estados Unidos estudia la posibilidad de transmisiones de radio especiales hacia Cuba".

Una fundación de la ultraderecha, la Heritage Foundation, también publicó en el National Security Record una petición de que las transmisiones de radio dirigidas a Cuba, independientes de la Voz de América, se hicieran durante las 24 horas del día.

A estos llamados para la creación de una radioemisora dirigida exclusivamente a Cuba, se unieron también un conjunto de acciones concretas de la administración Reagan, destinadas a incrementar de inmediato las transmisiones de la Voz de los Estados Unidos de América hacia el área del Caribe. Estos planes comenzaron a implementarse a principios de 1981 con la instalación de un repetidor de ondas medias en la Isla de Antigua, 50 000 watts en los 1580 kilohertz y una antena direccional orientada hacia Granada. Este plan de expansión contempló también la creación de repetidoras de igual potencia y banda en las Islas de Gran Caimán y Gran Turca. El costo estimado de estos proyectos fue de unos 11,4 millones de dólares.

Este plan de situar repetidores de la VOA para el Caribe está basado en el uso de pequeñas islas de escasa población y cuyo status político es de gran dependencia a Estados Unidos o al Reino Unido de Gran Bretaña.

Comisión presidencial para la radiodifusión hacia Cuba

El 22 de septiembre de 1981, el presidente Ronald Reagan firmó la orden ejecutiva 12323, mediante la cual quedó creada la "Comisión presidencial para la radiodifusión hacia Cuba" la que tendría como objetivo el analizar la creación de un nuevo "servicio radial" dirigido específicamente a Cuba. La comisión quedaba encargada de estudiar los posibles contenidos de los programas, fuentes de información, necesidades de personal, estructura legal de la organización, proyectos de ley, presupuestos, ubicaciones de estudios y transmisores y formular un informe al presidente en un plazo prudencial.

Como paso complementario, fue creada una organización no lucrativa el día 28 de septiembre de 1981, la cual fue inscripta con el nombre de "Radio Broadcasting to Cuba, Incorporated" (RBC Inc.) que tiene como fideicomisarios a otras tres figuras de la Nueva Derecha.

La escritora Midge Docter Podhoretz, del Comité para un Mundo Libre, Robert W. Zimmerman, ex funcionario del servicio exterior y el embajador retirado William P. Stedman Jr.

Esta entidad serviría para poder recepcionar donativos privados para la nueva emisora, antes de que la misma fuera oficialmente aprobada por el Congreso.

La existencia de RBC Inc. se justifica por la necesidad de obtener y canalizar determinados recursos para el proyecto fuera del marco de las instituciones oficiales.

La votación en la Cámara y el Senado

Mientras la Comisión presidencial ejecutaba su mandato, fueron confeccionados dos proyectos de ley muy parecidos y enviados a la Cámara y el Senado. Ambos, contemplan en esencia la creación, financiamiento y operación por parte del Gobierno de los Estados Unidos de América de una estación de radio destinada a transmitir exclusivamente hacia Cuba, la que deberá actuar como un "servicio alterno de radiodifusión".

Estos proyectos de ley fueron tratados por varios sub-comités y comités de ambas Cámaras, los cuales convocaron a numerosas audiencias públicas en las que declararon expertos en programación radial, relaciones políticas internacionales, ingeniería, integrantes de las distintas asociaciones de radiodifusores, junto a funcionarios de la administración norteamericana.

Tras complejas discusiones, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley H. R 5 427 con varias modificaciones, mediante el cual se crearía la emisora con un presupuesto inicial de 7.5 millones de dólares.

El representante Dante Fascell, de la Florida, fue el principal impulsor del proyecto en la Cámara. La votación final fue de 245 contra 143, y tuvo lugar el 10 de agosto de 1982.

En el Senado la discusión transcurrió en términos muy similares a los de la Cámara, recomendando finalmente el Comité de Relaciones Exteriores la aprobación por el pleno del proyecto de ley S. 1853, lo cual no ocurrió en el período legislativo ordinario.

En la sesión extraordinaria del Congreso que tuvo lugar en diciembre de 1982, el proyecto de ley S. 1853 quedó derrotado, por medio de una táctica parlamentaria dilatoria que encabezó el Senador por Nebraska, Edward Zorinski.

Esta derrota obligó a la administración a considerar el proyecto y a redactar una nueva versión para la ley que sería introducida en el nuevo Congreso, cuyas sesiones se iniciaron el 20 de enero de 1983.

La senadora por la Florida, Paula Hawkins, presentó el 24 de febrero de 1983 el texto resultante de estas negociaciones, en el proyecto de ley S. 602.

La esencia de los cambios hechos por la senadora Hawkins a la versión original del proyecto de ley S. 1853 del 97 avo Congreso, está en la colocación de las transmisiones hacia Cuba en la frecuencia de ondas medias, que Estados Unidos ha estado ocupando con La Voz de América desde Cayo Maratón. De esta forma no se hace necesario emplear un nuevo trasmisor en 1 040 kilohertz desde Saddle Bench, se reducen los costos iniciales al no requerirse inversiones para el montaje de transmisores y antenas, y lo que resulta más importante, se satisfacen las objeciones de los radioemisores que constituían el grupo más fuerte de oposición.

En horas de la noche del 10 de septiembre de 1983, y luego de prolongados debates, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado aprobó por 11 votos contra 5 el plan del presidente Reagan de establecer una estación radial dedicada a Cuba.

Los senadores demócratas John Glenn, del estado de Ohio, y Paul S. Sarbanes, del estado de Maryland, unieron sus votos a nueve republicanos, mientras que otros cincos legisladores demócratas se opusieron a la medida.

Comienzo de las transmisiones

En 1984 Radio Martí contrató la firma Gaither International Inc. de Stanford, Conneticut, para estudiar los gustos de los radioyentes cubanos y en mayo del propio año, Emilio Milián es designado para la dirección de la emisora y Humberto Medrano para la subdirección.

En agosto de 1984 Jorge Mas Canosa fue ratificado al frente de la junta asesora para las transmisiones a Cuba. En ese mes Charles Wick, director de la USIA, declaró que la administración no pondría en funcionamiento Radio Martí hasta después de las elecciones.

El 19 de mayo de 1985, el Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, comunicó al gobierno cubano que en las próximas horas saldría al aire Radio Martí, hecho que se concretó a las 5 y 28 de la madrugada del 20 de mayo, por la frecuencia de 1180 kiloHertz hasta entonces utilizada por la Voz de América desde Cayo Maratón. Inicialmente el estudio central de la emisora se encontraban en Washington D.C y posteriormente por presiones de la organización anticubana Fundación Nacional Cubano-Americana que dirigía Jorge Mas Canosa, fue trasladado a Miami.

Algunos de los objetivos establecidos para esta emisora recogidos en el Apendice L del Reporte del Panel Consultivo sobre Radio y Televisión Martí son:

  • Jugar el rol de la “prensa libre”, como se practica en una sociedad “democrática”, permitiendo una revisión crítica del gobierno y sus políticas, así como el examen de los conceptos e ideas censurados por el gobierno cubano.
  • Familiarizar al pueblo cubano con las prácticas, procesos e instituciones de un sistema de gobierno “pluralista”.
  • Proporcionar cobertura a las actividades y posiciones de varios grupos dentro y fuera de Cuba, que promueven los conceptos de “democracia” y la defensa de los “derechos humanos”.

Actualidad

Una de las características fundamentales del funcionamiento de la radioemisora anticubana, ha sido la intromisión permanente de elementos de origen cubano asentados en Miami y el apoyo recibido de congresistas ultraconservadores cubanoamericanos.

Actualmente esta emisora transmite las 24 horas del día en 10 frecuencias de ondas medias y onda corta, con una programación que se caracteriza por una extraordinaria agresividad, la intromisión en los asuntos internos de Cuba, la promoción de las actividades delictivas y el estímulo a las salidas ilegales del territorio nacional. Su audiencia es casi nula en el territorio nacional cubano.

En febrero de 2015, la Junta de Gobernadores de Radiodifusión (BBG, por sus siglas en inglés) propuso la creación de una nueva organización privada que llevaría a cabo los programas de esta entidad gubernamental estadounidense para transmisiones hacia América Latina y el Caribe, incluyendo Cuba[1].

De acuerdo con un documento del presupuesto 2016, la BBG canalizaría los fondos para la subvención de esta organización “sin fines de lucro”, que ya “no será considerada como una agencia federal”.

No obstante, la organización privada “deberá cumplir con los mismos estándares, profesionalismo y la responsabilidad necesarios”, señala el documento.

Las subvenciones a este concesionario se ajustarían a las disposiciones de la ley que requiere una entidad federal para llevar a cabo la difusión hacia Cuba y otros países de América Latina y el Caribe.

Los cambios equivalen a la “des-federalización de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB), que opera Radio y TV Martí para Cuba y la Voz de América (VOA), de alcance latinoamericano”.

Referencias

  1. Organización privada se encargará de gestionar Radio y TV Martí. Disponible en:Cubadebate. Consultado el 12 de febrero de 2015

Fuentes

  • Antich Coro, Arnaldo. La guerra radial y televisiva contra Cuba en fase de expansión.
  • Antich Coro, Arnaldo. La guerra radial de Estados Unidos contra Cuba.
  • Salomón Pérez, Omar. Terrorismo en el éter.