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Raza

Raza
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Concepto:Grupo de población de animales que tienen la misma información en los genes, aunque pueden presentar algunas veces características externas (fenotípicas) diferentes.

Raza. Término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a las características físicas y genéticas. El concepto de raza no resulta particularmente útil desde el punto de vista biológico o sociológico, ya que todas las razas pertenecen a una única especie biológica, el Homo sapiens, y sólo muestran pequeñas variaciones genéticas.

Concepto

Grupo o población de animales que tienen la misma información en los genes, aunque pueden presentar algunas veces características externas (fenotípicas) diferentes.

Valoraciones de algunos naturalistas

  • El gran naturalista Carlos Linneo (1707-1778) estimó que en los humanos se podía distinguir cuatro grandes razas: la europea (blanca), la asiática (amarilla), la americana (roja) y la africana (negra). Más tarde el alemán Juan Federico Blumenbach (1752-1840) añadió otra raza, la malaya, con color aceitunado.

En sus esfuerzos por clasificar, a los científicos les llamó mucho la atención el color de la piel en los humanos, sin embargo, todas las razas pertenecen a una única especie biológica: el Homo sapiens.

  • Según el Profesor R. Triquet, la raza es “un conjunto de individuos que presentan caracteres comunes que los distinguen de otros representantes de su especie y que son genéticamente transmisibles “.
  • Esencialista Holm (1926). "Una gran división de la humanidad, caracterizada como grupo por compartir una cierta combinación de rasgos, que derivan de su ascendencia común, y constituyen un vago origen físico, normalmente más o menos ocultado por variaciones individuales, y adviertes mejor en una imagen compuesta."
  • Taxonómico Mayr (1969). "Un conjunto de poblaciones fenotípicamente similares de una especie, que habitan una subdivisión geográfica del rango de una especie, y que difieren taxonómicamente de otras poblaciones de especies."
  • Según Dobzhansky (1970). "Las razas son poblaciones mendelianas genéticamente distintas. No son ni individuos ni genotipos particulares, consisten en individuos que difieren genéticamente entre ellos."
  • Linaje Templeton (1998). "Una subespecie (raza) es un linaje evolutivo distinto en una especie. Esta definición requiere que la subespecie sea genéticamente diferenciada debido a obstáculos en el intercambio genético que han persistido durante largos periodos de tiempo; esto es, las subespecies deben tener una continuidad histórica además de una diferenciación genética actual."

Sinónimos

Etnia, casta, linaje, origen, abolengo, alcurnia, ascendencia, clan, tribu, familia, estirpe.

La raza humana

La cultura constituye un factor mucho más importante a la hora de determinar la conducta y estilo de vida de los diferentes grupos humanos.

El término raza es polémico por las nociones de superioridad e inferioridad que lleva implícitas. La raza constituyó la justificación para implantar el estado de esclavitud, la persecución de minorías y otros grupos sociales, como la del pueblo judío durante la Alemania nazi, o el sistema de apartheid en Sudáfrica.

Históricamente, los antropólogos físicos habían dividido a la humanidad, atendiendo a sus rasgos morfológicos, en tres grandes subdivisiones o razas: negroide, mongoloide y caucasiana. Algunos científicos fueron más allá añadiendo la amerindia y la oceánica.

Como concepto biológico, la raza era más evidente cuando las diferencias hacían referencia a los rasgos morfológicos, como la pigmentación de la piel, el color, forma y grosor del cabello, la forma de la nariz o la estructura corporal. La aparición del análisis genético vino a refutar esta idea. Antes de esta definición, la clasificación de las razas dependía de una combinación de factores geográficos,ecológicos y morfológicos.

En la segunda mitad del siglo XX, las investigaciones sobre las distribuciones de frecuencias de genes invalidó este enfoque. Concebir fronteras nítidas entre las diferentes razas era posible desde el punto de vista morfológico, pero la utilización del análisis genético demostró que las variantes hereditarias eran indiferentes a tales delimitaciones, permitiendo a las razas entremezclarse a través de otras formas intermedias. Hoy, a la vista de su movilidad e interrelación cada vez mayor, es patente su número infinito.

El concepto de raza, invalidado por la moderna investigación genética, no ha desaparecido del todo. Algunos eruditos todavía lo utilizan; sin embargo, muchos expertos lo desaconsejan, incluso como idea científica, debido a sus connotaciones políticas y al auge que están teniendo algunas ideologías racistas en algunos países de Europa occidental.

Cabe destacar que, en el Congreso Internacional de Botánica de 1905, se eliminó el uso del término raza como valor taxonómico. Sin embargo, su uso aún es muy habitual, especialmente en lo referente a los animales domésticos. El concepto de raza también suele utilizarse en los seres humanos. Algunos especialistas aseguran, de todas formas, que el término correcto para usar con los homo sapiens es etnia, mientras que otros expertos sostienen que la etnia está vinculada a las características culturales.

Las razas humanas suelen diferenciarse a partir de características biológicas visibles como la cantidad de melanina que tienen en la piel (es decir, su color) y ciertos rasgos faciales. Por eso en el lenguaje coloquial se habla de raza blanca, raza negra y raza amarilla.

El auge del racismo en la Alemania nazi y en otros países también contribuyó a que el concepto de raza dejara de ser utilizado por los científicos. Las principales teorías comenzaron a resaltar que la Humanidad no tiene razas aisladas debido a la movilidad, la sociabilidad y los procesos de mestizaje.

En Estados Unidos, los censos siguen utilizando la noción de raza y piden a la población que se incluya en categorías como amerindio, asiático, negro, polinesio o blanco.

Raza como subespecie

Con la llegada del neodarwinismo a principios del siglo XX, los biólogos desarrollaron un nuevo y más riguroso modelo de raza como subespecie. Para estos biólogos, una raza es un grupo reconocible que forma parte de una especie. Una especie monotípica no tiene razas, o más bien una raza contiene a toda la especie. Las especies monotípicas pueden caracterizarse de diferentes maneras:

Todos los miembros de la especie son tan similares que no pueden dividirse sensiblemente en subcategorías biológicamente significativas.

  • Los individuos varían considerablemente pero la variación es esencialmente aleatoria y poco significativa por lo que hace a la transmisión genética de estas variaciones. Muchas especies de plantas encajan en esta categoría, razón de que los horticulturitas, interesados en preservar un color de flor particular, eviten la propagación desde la semilla y en cambio usen métodos como la propagación por cortes.
  • La variación entre los individuos es importante y sigue un patrón, pero no hay líneas divisorias claras entre grupos separados: se confunden imperceptiblemente unos con otros. Estas variaciones clónales siempre indican flujos genéticos sustanciales entre grupos aparentemente separados que constituyen una población. Las poblaciones que tienen un flujo genético sostenido y sustancial entre sí son más propensas a presentar especies monotípicas, incluso si la variación genética es obvia a la vista.

Una especie politípica tiene dos o más razas (o, en lenguaje corriente, dos o más subtipos). Esta clasificación refleja grupos separados que son claramente distintos uno del otro y generalmente no se entrecruzan (aunque puede haber una relativa estrecha zona de hibridación), pero que podrían entrecruzarse libremente si se diera el caso.

Aunque especies diferentes pueden a veces entrecruzarse hasta una medida limitada, el inverso no es cierto. Los grupos incapaces de producir vástagos fértiles con cada uno se les consideran universalmente especies distintas, y no meramente "razas" diferentes de la misma especie. Aunque este intento de precisión conceptual se extendió con muchos biólogos, especialmente los zoólogos, los científicos evolucionistas lo han criticado en un número de frentes.

El rechazo de raza y el auge de "población" y "cline"

A principios del siglo XX, los antropólogos cuestionaron, para luego abandonar, la afirmación de que razas biológicamente distintas son isomórficas respecto a diferentes grupos lingüísticos, culturales y sociales. Entonces el desarrollo de la genética de poblaciones llevó a algunos estudiosos de la antropología y la biología, simpatizantes con el evolucionismo, a cuestionarse sobre la validez de raza como concepto científico que describiera un fenómeno real y objetivo. Quienes vinieron a rechazar la validez del concepto raza, lo hicieron por cuatro razones: por evidencia empírica, por definición, por disponibilidad de conceptos alternativos, y por cuestiones éticas (Lieberman & Byrne, 1993).

Los primeros en cuestionar el concepto de raza en el terreno empírico fueron los antropólogos Franz Boas que demostró la plasticidad fenotípica debida a factores mediambientales (Boas, 1912) y Ashley Montagu (1941, 1942), que se apoyaba en datos producidos por la genética. Los zoólogos Edward O. Wilson y W. Brown también pusieron en tela de juicio el concepto desde la perspectiva de la clasificación científica general, y posteriormente rechazaron la afirmación que "raza" era equivalente a "subespecie" (Wilson and Brown 1953).

En Race and History (UNESCO, 1952), Claude Levi-Strauss impuso las propuestas provenientes del relativismo cultural, con la famosa metáfora de la culturas como trenes cruzándose unos con otros en diferentes direcciones, cada uno viendo a los otros inmóviles mientras iban avanzando.

Una de las innovaciones cruciales para la reconceptuación de las variaciones genotípicas y fenotípicas fue la observación del antropólogo C.Loring Brace. Sostenía que dichas variaciones, en tanto que están afectadas por la selección natural, la migración, o la deriva genética, se encuentran distribuidas en gradaciones geográficas llamadas "clines" (Brace 1964). Este punto llamó la atención en un problema común en las descripciones de las razas basadas en los fenotipos consideraciones sobre la textura del pelo y el color de piel: ignoran una gran cantidad de otras similitudes y diferencias (por ejemplo, el tipo de sangre) que no se correlacionan altamente con los demarcadores de la raza.

Así, la conclusión del antropólogo Frank Livingstone que, desde que los clines cruzan fronteras raciales, "no hay razas, solo clines" (Livingstone, 1962). En 1964, los biólogos Paul Ehrlich y Holm apuntaron a casos donde dos o más clines están distribuidos discordantemente, por ejemplo, la melanina se distribuye siguiendo un patrón decreciente desde el norte del ecuador al sur; las frecuencias para el haplotipo para la hemoglobina beta-S, por otro lado, irradian de puntos geográficos específicos en África (Ehrlich & Hola, 1964). Como los antropólogos Leonard Lieberman y Fatimah Linda Jackson observan, "Los patrones discordantes de heterogeneidad falsifican cualquier descripción de una población como si esta fuera genotípicamente o incluso fenotípicamente homogénea" (Lieverman & Jackson, 1995).

Finalmente, el genetista Richard Lewontin, al observar que el 85 por ciento de las variaciones humanas ocurren dentro de la población, y no entre las poblaciones, argumentó que ni "raza" ni "subespecie" eran formas apropriadas o útiles de describir las poblaciones (Lewontin, 1973). Esta visión es descrita por sus detractores como la falacia de Lewontin. Algunos investigadores dicen que la variación entre grupos raciales (medida por la estructura estadística de población de Sewall Wright (FST) cuenta tan poco como el 5% de la variación genética humana. Sin embargo, debido a las limitaciones técnicas de FST, muchos genetistas hoy día creen que los valores bajos FST no invalidan la posibilidad de que puedan existir diferentes razas humanas (Edwards, 2003).

Por otra parte, neomarxistas como David Harvey (1982, 1984, 1992) creen que la raza es una construcción social que en realidad no existe, y se usa en cambio para debilitar las diferencias entre clases.

Estas cuestiones empíricas del concepto de raza forzaron a las ciencias evolucionistas a reconsiderar su definición de raza. William Boyd, antropólogo de mediados de siglo XX, definió raza como:

Una población que difiere significativamente de otras poblaciones respecto a la frecuencia de uno o más genes que posee. Es una cuestión arbitraria cuales, y cuantos, gene loci escogemos para considerar una "constelación" significativa.

Lieberman y Jackson (1994) han apuntado que "la debilidad de este argumento es que si un gen puede distinguir razas entonces el número de razas es tan numeroso como el número de parejas humanas reproduciéndose." Además, el antropólogo Stephen Molnar ha sugerido que la discordancia de los clines inevitablemente resulta en una multiplicación de razas que inutiliza la riqueza teórica del concepto (Molnar, 1992).

Junto con los problemas empíricos y conceptuales de la "raza" después de la Segunda Guerra Mundial, los científicos sociales evolucionistas fueron sumamente conscientes de la forma en que las creencias sobre las razas habían servido para "legitimar" la discriminación, el apartheid, la esclavitud, y el genocidio. Esta cuestión se volvió central en los años 1960, época del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos y la aparición del anticolonialismo.

De cara a esta problemática, algunos científicos evolucionistas simplemente abandonaron el concepto de raza en favor de población. Lo que distingue población de las agrupaciones previas de humanos por raza es que la primera se refiere a una población que se reproduce, punto esencial para cálculos genéticos y no a un taxón biológico. Otros científicos evolucionistas han abandonado el concepto de raza en favor de cline, concebido la frecuencia de un rasgo cambia a lo largo de un gradiente geográfico. Los conceptos de población y cline, sin embargo, no son mutuamente excluyentes y suelen ser empleados en el lenguaje científico de corte evolucionista.

Como corolario del rechazo de raza en el campo de las ciencias biológicas, varios científicos sociales han reemplazado el término por etnia, para referirse a los grupos propiamente identificados basados en las creencias compartidas como la religión, la nacionalidad, el territorio y otras categorías no necesariamente biológicas. Además, entendieron estas creencias compartidas de manera que religión, nacionalidad, y raza son propiamente construcciones sociales y no tienen bases objetivas en el reino natural o supernatural (Gordon, 1964). Estudios recientes sobre la población brasileña indican que no hay relación entre genes y razas.

Fuentes