San Lorenzo (mártir)

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San Lorenzo, mártir
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Religión o MitologíaCatolicismo
Día celebración10 de agosto

Lorenzo de Roma, más conocido como San Lorenzo (Huesca, 225 - Roma, 10 de agosto de 258) fue un religioso semilegendario romano de origen español. Fue uno de los siete diáconos de Roma, ciudad donde fue martirizado con una parrilla en 258.

Hagiografía del diácono Lorenzo de Roma

Una hagiografía es un relato semibiográfico de un santo (háguios significa ‘santo’). Una hagiografía se diferencia de la biografía en que la biografía está basada en datos historiográficos, mientras que la hagiografía se basa en tradiciones y en leyendas milagrosas (creadas muchas veces por el propio autor de la hagiografía).

Se desconocen los autores de las historias acerca de este santo. Los primeros en publicar esas leyendas fueron san Ambrosio de Milán (340-397), el poeta Prudencio (en latín, Aurelius Prudentius Clemens, Zaragoza, 348-410) y san Agustín de Hipona (354-430).

La tradición sitúa su nacimiento en la villa de Huesca, en la Hispania Tarraconensis (en la España conquistada por los romanos. Se desconoce cómo llegó a Roma, y cómo se convirtió en uno de los siete legendarios diáconos de Roma, o sea uno de los siete hombres de confianza del papa. Su oficio era de gran responsabilidad, pues estaba encargado de atesorar las riquezas que eran donadas a la religión de Cristo, que en esos días era clandestina.

Cuando Sixto fue nombrado papa en el año 257, Lorenzo fue ordenado diácono, y encargado de administrar los bienes de la Iglesia. Por esta labor, es considerado uno de los primeros archivistas y tesoreros de la Iglesia, y es el patrón de los bibliotecarios.

Lorenzo y el Santo Grial

Varios siglos después de la época de Lorenzo, se creó la leyenda de que entre los tesoros de la Iglesia confiados al tesorero Lorenzo se encontraba el Santo Grial (la copa usada por Jesucristo y los apóstoles en la última cena, y que Laurencio consiguió enviarlo ―junto a una carta y un inventario― a la casa de sus padres en Huesca, donde fue escondido y olvidado durante siglos.

Encarcelamiento

En el año 257, el emperador Valeriano publicó un decreto de persecución en el cual ordenaba que todo el que se declarara cristiano sería condenado a muerte. El 6 de agosto de 258, el papa Sixto II se encontraba junto con cuatro de sus diáconos celebrando una misa (reunión religiosa cristiana) en un cementerio de Roma cuando la policía del emperador llegó (gracias a la delación de alguno de los asistentes a la misa) y fueron apresados y rápidamente condenados a muerte en una cruz.

Durante la persecución de los cristianos bajo la administración del emperador Valeriano I en 258, muchos sacerdotes y obispos fueron condenados a muerte, mientras que los cristianos que pertenecían a la nobleza o al senado eran privados de sus bienes y enviados al exilio. El papa Sixto II fue una de las primeras víctimas de esta persecución, y fue crucificado el 6 de agosto de 258.

Más de un siglo después de la época del diácono Lorenzo, san Ambrosio de Milán (340-397) creó la siguiente leyenda: el diácono Lorenzo se habría encontrado con el papa Sixto II en su camino a la crucifixión:
―¿Adónde vas, querido padre, sin tu hijo? ¿Adónde te apresuras, santo padre, sin tu diácono? Nunca antes montaste el altar del sacrificio sin tu sirviente, ¿y ahora deseas hacerlo sin mí?
―Dentro de unos días tú me seguirás.

Las riquezas de la Iglesia

El papa León I el Magno (290-461), que reinó desde 440 hasta su muerte, creó la leyenda de que Lorenzo, al ser apresado, habría recibido del emperador romano Valeriano I ―o, según otra leyenda, del prefecto de Roma― la orden de entregar los tesoros de la Iglesia de Roma. Lorenzo entonces pidió tres días para poder recolectarlas. En esa época se utilizaban valiosos cálices, copones y candeleros de oro, y se recolectaban grandes cantidades de dinero que algunos aristócratas convertidos al cristianismo donaban para el mantenimiento de los sacerdotes). Lorenzo se pasó los tres días distribuyendo todos los bienes a los pobres, para evitar que fueran arrebatados por el prefecto. Al tercer día, compareció ante el prefecto, y le presentó a este un grupo de pobres, y le dijo en tono burlón que esos eran los verdaderos «tesoros de la Iglesia».

Martirio

Según una tradición creada unos dos siglos después de la época de Lorenzo, el diácono fue quemado vivo sobre una parrilla de metal, cerca del campo de Verano, en la ciudad de Roma, el 10 de agosto del año 258.

Después de un rato de estarse quemando en la parrilla ardiente, el mártir le dijo al verdugo: «Ya estoy asado por un lado. Ahora que me vuelvan hacia el otro lado para quedar asado por completo». El verdugo mandó que lo voltearan y así se quemó por completo. Cuando sintió que ya estaba completamente asado se burló: «La carne ya está lista: ¡a comer!», y exhaló su último suspiro.

Su onomástico se celebra el 10 de agosto.

Entierro

Su cadáver fue enterrado en el cementerio de Campo Verano, que desde entonces fue llamado con su nombre.

El poeta Prudencio afirmó que el martirio de San Lorenzo sirvió mucho para la conversión de Roma porque la vista del valor y constancia de este gran hombre convirtió a varios senadores y desde ese día la idolatía empezó a disminuir en la ciudad.

En la Basílica de San Lorenzo en Roma es donde se encuentran los restos del santo.

Lorenzo fue enterrado en la Vía Tiburtina, en las catacumbas de Ciriaca, por Hipólito y Justino. Se dice que Constantino I el Grande mandó construir un pequeño oratorio en honor del mártir, que se convirtió en punto de parada en los itinerarios de peregrinación a las tumbas de los mártires romanos en el siglo VII. El papa Dámaso I reconstruyó la iglesia, hoy en día conocida como Basilica di San Lorenzo fuori le Mura, mientras que la basílica di San Lorenzo in Panisperna se alza sobre el supuesto lugar de su martirio.

El papa Pascual II presentó a sus seguidores una parrilla de hierro y afirmó que había sido usada en el martirio del tesorero Lorenzo. Esa parrilla es adorada en la iglesia de San Lorenzo de Lucina (Italia).

Veneración

Lorenzo es uno de los santos más ampliamente venerados por la Iglesia católica romana.

Es el patrón de la Ciudad de Huesca.

Un siglo después, cuando el cristianismo se convirtió en religión oficial del imperio romano, el papa mandó construirle una hermosa basílica en Roma, siendo la Basílica de San Lorenzo la quinta en importancia en la ciudad de Roma.

Es uno de los patrones de la ciudad de Roma. Es también el patrón de los bibliotecarios, cocineros, curtidores y mineros.

Cada 10 de agosto el relicario que supuestamente contendría su cabeza quemada es expuesto en el Vaticano para ser venerado por la multitud.

En Madrid se encuentra el monasterio de San Lorenzo del Escorial, construido por el rey Felipe II para conmemorar la victoria de San Quintín el 10 de agosto de 1557, agradeciéndosela a la protección del mártir San Lorenzo. Para ello, hizo construir el monasterio con forma de parrilla, por haber sido el instrumento de su martirio.

Parroquias dedicadas a San Lorenzo

  • Parroquia de San Lorenzo, Carballo.
  • Parroquia de San Lorenzo, Busot.
  • Parroquia de San Lorenzo, Gijón.
  • Parroquia de San Lorenzo, Soto del Barco.
  • Parroquia de San Lorenzo, Sant Lloreng de Bal'fia, Ibiza.
  • Parroquia de San Lorenzo, Calvià, Mallorca.
  • Parroquia de San Lorenzo, Selva, Mallorca.
  • Parroquia de San Lorenzo, Sant Llorenç des Cardassar, Mallorca.
  • Parroquia de Sant Llorenç, Barcelona.
  • Parroquia de San Lorenzo, Guardiola de Bergueda.
  • Parroquia de San Lorenzo el Real, Burgos.
  • Parroquia de San Lorenzo, Villafruela.
  • Parroquia de San Lorenzo, Fuentenebro.
  • Parroquia de San Lorenzo Mártir, Garganta la Olla.
  • Parroquia de San Lorenzo, Cádiz.
  • Iglesia de San Lorenzo, Molledo.
  • Parroquia de San Lorenzo, Calig.
  • Parroquia de San Lorenzo Mártir, San Lorenzo de Calatrava.
  • Parroquia de San Lorenzo, Córdoba.
  • Parroquia de San Lorenzo, Los Guajares.

Fuentes