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Túnel de La Habana

Túnel de La Habana
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Túnel)
Túnel de La Habana.jpg
Joya de la ingeniería cubana
Descripción
Tipo:Túnel
Localización:La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Datos de su construcción
Inicio:1957
Inauguración:31 de mayo de 1958
Otros datos
Arquitecto(s):José Menéndez Menéndez

Túnel de La Habana. Discurre por debajo de la Bahía de La Habana y figura entre las siete maravillas de la ingeniería civil cubana, según los habaneros, forma parte de la identidad de la bella capital cubana.

Introducción

El desarrollo del transporte, las comunicaciones y la actividad económica en general de la ciudad de La Habana en la década de los años 50 se reflejaba en diversas ramas de la economía nacional.

Durante años las comunicaciones del núcleo urbano de la ciudad con el Este se realizaban bordeando la Bahía de La Habana y hacia el Oeste cruzando el Río Almendares por los puentes existentes. El Ingeniero francés La Carriere de la Tour construyó el puente “Puentes Grandes” a principios del siglo XIX sobre el Almendares en la zona del Cerro. El puente de la calle 23, conocido por “Asbert”, data de la primera década del pasado siglo; el de hierro todavía activo, corresponde a su segunda década, y el antiguo puente de “Pote”, construido en 1919 para el desarrollo del residencial “Miramar”, fue demolido para sustituirlo por el Túnel de la calle Calzada.

Por otra parte, a pesar de que el desarrollo urbanístico de la ciudad fue en dirección Oeste y Sur, inversionistas, hombres de negocios y políticos cubanos de la época ponían su larga vista hacia las posibilidades de ampliar la ciudad hacia la zona situada al Este de la Bahía de La Habana.

Túnel de La Habana.

Desde principios del presente siglo se presentaban ideas, proyectos y todo tipo de discusiones y argumentos para resolver el problema de las comunicaciones viales de La Habana en lo que se refería a vencer los obstáculos acuáticos: puente o túnel.

Solamente durante la década de los años 50 Cuba pudo disponer al fin de 3 túneles, todos ellos construidos en la ciudad de La Habana y utilizando la más moderna tecnología constructiva en aquel entonces.

Objetivos del Túnel de la Bahía

“Obra magna de la construcción de la “Gran Habana del Este, que incluye el Túnel, la Vía Monumental y la Nueva Ciudad”, expresó el Doctor Guillermo Alamilla a nombre de la Cía, de Fomento del Túnel de La Habana en el acto de la firma de contrato con la Compañía francesa, el 6 de junio de 1955.

Comunicar La Habana con la zona Este, donde se pensaba construir y desarrollar una nueva ciudad. En el mundo (decían los promotores de la nueva ciudad) hay muy pocos precedentes de una ciudad enteramente nueva, especialmente al lado de un núcleo urbano ya existente. Los especialistas pretendían alojar en el Este unos 200 000 habitantes, aún más, extender la ciudad hasta las playas de Santa María del Mar en los próximos 30 años.

Facilitar el tráfico hacia el Este y del Este hacia La Habana y Pinar del Río, para evitar así la carretera central y no bordear la Bahía -más de media hora de recorrido- en una distancia de más de 20 kilómetros, por carreteras muy estrechas.

Pero en los últimos 40 años el crecimiento demográfico de la ciudad ha continuado en La Habana, aumentando considerablemente la densidad poblacional, sobre todo en La Habana Vieja. En la Habana del Este se hicieron algunos edificios a principios de la década del 60, según el Plan de Ahorro y Viviendas dirigido por Pastora Núñez, y más al Este, después de Cojímar, posteriormente se desarrolló el Plan de Viviendas de Alamar.

Según el proyecto aprobado, la zona central del túnel está constituida por cinco secciones o cajones de hormigón prefabricado, cuatro de los cuales tienen una longitud de 107.50 metros y un cajón central de 90 metros. El trazado de este túnel corre debajo del fondo de la Bahía de La Habana, entre 12 y 14 metros.

El sistema de drenaje se hizo aprovechando las características topográficas donde tragantes colectan las aguas pluviales y las llevan hacia el mar. Además de esto, se construyeron dos cisternas de 500 m3 de capacidad cada una para la acumulación de aguas pluviales. Desde las cisternas se extrae el agua con seis equipos de bombeo de 2 200 g/m, cada una, dos en el lado Habana y cuatro en el lado Cabaña.

Otros elementos complementarios del túnel son las compuertas de seguridad contra ras de mar, la iluminación interior y la ventilación, así como la protección contra incendios.

El túnel permite el paso de cuatro pistas de tráfico de 3.35 m de ancho cada una y tiene 733 m de largo y una longitud total de la obra de enlace de más de 1 600 m que comprende además los accesos Oeste (Habana) y Este (Zona de Peaje).

Un tendido telefónico con central automática de 28 pares relacionaba diferentes lugares del túnel con 7 teléfonos instalados en serie dentro del mismo.

La obra fue iniciada inmediatamente después de la firma del contrato y se inauguró 3 años más tarde, en el mes de mayo, exactamente 5 años después de haber sido inaugurado el Túnel de Línea e incluyó además la Vía Monumental y los inicios de la “Gran Habana del Este”, y fue obra del genio, la técnica y el talento de franceses, cubanos y norteamericanos, en estrecha colaboración para producir una obra vial de carácter muy funcional.

Túnel de La Habana.

Construcción

Por debajo de la bahía de La Habana, a lo largo de 733 metros, fue construida la majestuosa e impresionante obra de la empresa francesa Societé de Grand Travaux de Marseille. Su construcción se realizó entre los años 1957 y 1958, terminándose el 31 de mayo de 1958 día en que se inauguró, en condiciones extremadamente difíciles debido a la necesidad de trabajar bajo agua.

A cargo de la dirección de ejecución y proyección de la obra estuvo el ingeniero cubano José Menéndez Menéndez, quien junto al grupo de trabajo que lo acompañaba diseñó un sistema de tubos de hormigón reforzado, capaz de soportar grandes toneladas de agua.

Características

La concesión para construir el túnel bajo el canal de entrada de la bahía fue otorgada a la empresa Compañía de Fomento del Túnel de La Habana, S.A., la compañía contratista fue la Societé des Grands Travaux de Marseille; la inspección a pie de obra quedó a cargo de la Frederick Snare Corporation y la dirección superior a cargo de la Comisión Nacional de Fomento por la Ley-Decreto No 1550, de 4 de mayo de 1954.

El túnel se encuentra a una profundidad de 12 ó 14 metros aproximadamente. En su interior presenta un excelente servicio de alumbrado para la comodidad de los transitantes.

El túnel de La Habana no es el único existente en la ciudad, pero se le denomina así por la gran importancia que tiene para el transporte y por su majestuosidad.

Lugares de tránsito obligado, los tres túneles que atraviesan La Habana constituyen obras ingenieras de lograda factura, que unen la complejidad de la técnica a la belleza de una estética diseñada para agradar a quienes los cruzan en diferentes direcciones.

Características arquitectónicas

El más importante de esta trilogía arquitectónica es el llamado Túnel de La Habana, que corre debajo de su bahía y a lo largo de 733 metros, con cuatro vías (dos hacia la ciudad y dos hacia el este, donde están las más hermosas playas del litoral), y que ahorra a los pasajeros un rodeo de decenas de kilómetros alrededor del denominado “anillo” que circunda la capital.

Hace alrededor de un año que fue reparada esta importante vía subacuática de 53 años, sumergida bajo el canal de entrada de la bahía a una profundidad de 12 y 14 metros, y por cuya superficie marina circulan una notable cantidad de buques de gran calado.

El túnel, obra de la compañía francesa Societé de Grand Travaux de Marseille, (la misma que acometió las labores de reparación) se hizo en treinta meses, entre 1957 y 1958, bajo la dirección técnica del ingeniero cubano José Menéndez Menéndez.

Consiste, según su carta técnica, en un sistema de tubos de hormigón reforzado capaz de soportar el peso de miles de toneladas de agua, lo cual lo convierten en un medio seguro y eficiente.

Acondicionado con un excelente servicio de ambientaciones (las luces fueron acomodadas para evitar molestias a los conductores), los automóviles y ómnibus (los camiones están obligados a transitar por el “anillo” vial) pueden trasladarse de un extremo a otro del túnel en unos 45 segundos, a 60 kilómetros por hora de velocidad.

Importancia del túnel

El servicio de esta vía es fundamental para el desarrollo habitacional de La Habana, después de 1959; cuando concluyó la construcción de los repartos de Habana del Este y Bahía, y surgió Alamar, un conjunto de edificaciones para más de 100 mil personas, cuya mayoría trabaja o estudia en distintos barrios de la capital y pueden hacer el recorrido desde sus hogares cada día en apenas media hora, desde el Parque Central, sito en el mismo corazón de la ciudad.

La construcción del túnel fue realizada en condiciones muy difíciles, pues hubo que trabajar durante 30 meses debajo del agua, con equipos especiales, y la exposición a feroces animales marinos, como el tiburón: un indeseado visitante de la bahía habanera, siempre en busca de los desechos vertidos por los barcos. Pocas veces se cerró el Túnel de La Habana y, después de su reparación, quedaron subsanados los problemas que posibilitaban, en caso de ciclones o torrenciales lluvias, las penetraciones del mar en su área de enclave o por sus vías de acceso. Nunca ha habido un accidente por derrumbes o filtraciones internas.

En la actualidad

Salida del Túnel

Para quienes lo visitan, este túnel constituye una de las maravillas de la ingeniería cubana del siglo XX que, según los habaneros, forma parte de la identidad de la bella capital cubana.

Fuentes