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Vientos Alisios

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Vientos alisios.
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Map alisios.jpg
Concepto:Son vientos que soplan hacia el Ecuador desde más o menos 30 grados y en los dos hemisferios, o sea en el sur hacia el norte y en el norte hacia el sur y en ambos un poco hacia el este. Son relativamente constantes.

Vientos Alisios. Sistema de vientos relativamente constantes en dirección y velocidad que soplan en ambos hemisferios, desde los 30° de latitud hacia el Ecuador con dirección noreste en el hemisferio norte y sureste en el hemisferio sur.

Origen del nombre

Empleado frecuentemente como sustantivo, el vocablo alisio es originariamente un adjetivo de raíz griega, cuyo significado es marítimo, así pues vientos alisios son vientos marítimos. La referencia implícita al mar se halla también en otras denominaciones, como la inglesa tradewinds o a la alemana de passat winde, la traducción literal de la primera es la de vientos de comercio y la de la segunda vientos de travesía.

Formación

En el Ecuador se produce un ascenso masivo de aire caliente, originando zonas de bajas presiones que vienen a ser ocupada por otra masa de aire que proporcionan los alisios. Las masas de aire caliente que suben se van enfriando paulatinamente, y se dirigen en altura en sentido contrario a los alisios, hacia las latitudes subtropicales, de donde proceden éstos. Los vientos alisios son parte de la circulación de Hadley que transporta el calor desde las zonas ecuatoriales hasta las subtropicales reemplazando el aire caliente por aire más frío de las latitudes superiores. La rotación terrestre produce la desviación hacia el oeste de estos vientos, desviación que se conoce como el efecto de Coriolis, cuyo nombre procede de Gaspard Coriolis, un científico francés que describió este proceso.

Ubicación y dirección

Mapa de vientos Alisios
Los vientos alisios soplan de manera prácticamente constante en verano y menos en invierno. Circulan entre los trópicos, desde 30-35º de latitud hacia el Ecuador. Van desde las altas presiones subtropicales, hacia las bajas presiones ecuatoriales. El movimiento de rotación de la Tierra desvía los vientos alisios hacia el oeste, y por esto soplan del nordeste al suroeste en el hemisferio norte y del sudeste hacia el noroeste en el hemisferio sur. Las épocas en las que los alisios soplan con menor intensidad constituían un peligro para los primeros viajes a vela con destino hacia el continente americano formándose épocas de calma del viento que impedían avanzar a los veleros.

Vientos que soplan regularmente en los océanos Pacífico y Atlántico, en las zonas tropicales hacia el Ecuador. En condiciones normales, la presión atmosférica en el Ecuador es inferior a la de los trópicos y por tanto, el aire tiende a circular de norte a sur en el hemisferio norte y de sur a norte (en el hemisferio sur). Pero al combinarse con la rotación de la Tierra, la dirección real en que soplan es de noreste a suroeste en el hemisferio norte, y de sureste a noroeste en el hemisferio sur. Su velocidad es de unos 20 kilómetros/hora.

Factores meteorológicos

Mapa de Vientos en la Tierra
Los vientos Alisios circulan en dirección predominante Nor-Este, como consecuencia del anticiclón atlántico, cargados de humedad. Casi constante en el verano y más irregulares en invierno, en que se ven afectados por otros factores meteorológicos. Influyen en la temperatura y humedad, por lo general entre 0 y 1500 metros. A mayor altura actúan vientos predominantes más secos, del Nor-Oeste. Entre estos alisios hay una zona de inversión de temperaturas con diferencias del orden de 10 grados. Esta zona alta hace de techo, e impide que las nubes que forman los alisios del NE se desarrollen verticalmente, con lo que contribuyen al conocido "mar de nubes" formado por estratocúmulos. Generalmente abarca cotas entre 500 y 1500 metros. A veces llega a los 1800. En verano no suele bajar de los 1200. Estos alisios afectan principalmente las zonas Norte, Nor-Este y Este.

La influencia del continente Africano está limitada al viento seco que durante pocos días al año provoca altas temperaturas conocidas como "tiempo sur". Tal vez sea más su participación indirecta, mediante las bajas presiones que se sitúan sobre el Sahara, y que durante períodos taponan un poco el paso a los Alisios y las borrascas atlánticas que vienen hacia las islas Canarias. Las corrientes marinas Canarias llevan aguas que provienen de las zonas nórdicas, de manera que son más frías que las que les corresponden por latitud. Su importancia viene dada en relación con los alisios que provienen también de zonas del Norte hacia el Sur y que influyéndose mutuamente se mantienen en temperaturas uniformes. De otra manera llegarían mas calientes y la temperatura sería más continental. Este hecho hace que éstas tengan poca variación a orillas del mar en los meses estivales.

Origen de los alisios

En la capa atmosférica existen grandes masas de aire que se individualizan por su temperatura, su humedad y su presión. Casi no es exagerado decir que dos masas de aire diferentes se comportan, una respecto de la otra, como el aceite respecto al agua y no se mezclan. En cada hemisferio existen dos masas de aire fundamentales: el aire tropical y el aire polar, las cuales se dividen a su vez, en aire marítimo y aire continental. Las distribuciones de viento y presión a gran escala que persisten durante todo el año o se repiten estacionalmente es a lo que denominamos circulación general, y una de las causas motrices principales de esta distribución es el desequilibrio de la radiación entre las latitudes bajas y las altas. De una manera esquemática diferenciamos los siguientes centros de acción que gobiernan la circulación general de la atmósfera:

  • Una zona de bajas presiones ecuatoriales
  • Dos zonas de altas presiones subtropicales hacia los 30 y 35 grados de latitud.
  • Dos zonas de bajas presiones ecuatoriales.
  • Dos zonas de bajas presiones templadas.
  • Dos casquetes de altas presiones polares.

A los vientos del Este de la zona intertropical se oponen los vientos del Oeste de las regiones templadas. En las latitudes templadas, los vientos del Oeste soplan desde las altas presiones subtropicales hacia las bajas presiones templadas. En las latitudes altas, las fuertes presiones polares engendran vientos del Este. Entre los trópicos, los vientos alisios soplan desde las altas presiones subtropicales hacia las bajas presiones ecuatoriales. Desviados por el movimiento de rotación de la Tierra, se convierten en vientos del sector Este, que soplan generalmente del Nordeste hacia el Suroeste en el hemisferio norte y del Sudeste hacia el Noroeste en el hemisferio sur.

La teoría tradicional que explica el mecanismo de la circulación atmosférica es la de la chimenea ecuatorial, cuyo fundamento estriba en la acción de calor ecuatorial: el aire cálido en el Ecuador se eleva y origina una zona de bajas presiones qe atraen los vientos alisios. En altura, el aire ecuatorial se acumula para dirigirse luego hacia las latitudes subtropicales, creando así una corriente de altitud (el contraalisio) que, al descender, origina las altas presiones subtropicales. Desde estas últimas, el viento se escapa, de una parte, hacia el Ecuador (alisio), y de otra, hacia las latitudes templadas (vientos del Oeste).

Otra teoría concede gran importancia a la convergencia de los alisios de ambos hemisferios. Gracias a los aviones, satélites y globos sonda, se ha comprobado, por ejemplo, que los contraalisios no tienen la amplitud ni la regularidad que se suponía. La ascensión del aire en la zona ecuatorial obedece, según esta nueva teoría, a la convergencia en esta zona de los vientos alisios procedentes de los dos hemisferios (convergencia o frente intertropical): el alisio del hemisferio norte corre al encuentro del hemisferio sur (que hace lo mismo a su vez) y de ello resulta un movimiento ascendente.

Por otra parte, el descubrimiento, a finales de la segunda guerra mundial, de una potente corriente aérea (Jet Stream o corriente de chorro) en la alta atmósfera, ha hecho pensar que la circulación general del aire está más relacionada con los movimientos de la lata atmósfera, que con los provocados por las diferencias de temperatura a nivel del suelo. La corriente de chorro es un flujo de aire del Oeste que se localiza en ambos hemisferios a una altura de 8.000 a 12.000 metros entre los 30 y 40 grados de latitud y cuya velocidad supera con frecuencia los 500 Km/h. Esta corriente de chorro, desviada hacia su lado derecho, es probablemente la causa de la acumulación de aire que origina las altas presiones subtropicales: De ser así, a la corriente en chorro le correspondería un papel fundamental en la puesta en marcha de la circulación general de la atmósfera y particularmente en la génesis de los vientos del Oeste y de los alisios. Los mapas barométricos de superficie son bastante complejos y presentan considerables contrastes estacionales. Dominan los anticiclones subtropicales (células de altas presiones), situadas debajo de la corriente de chorro a unos 30 grados de latitud y que se extienden y son reforzados térmicamente sobre los continentes, relativamente fríos en invierno, mientras que en verano se debilitan sobre las cálidas masas de tierra. En el hemisferio norte las principales células subtropicales de altas presiones están situadas:

  1. sobre la región oceánica entre las Bermudas y las Azores;
  2. sobre el Sur y Suroeste de los Estados Unidos (célula continental que está sujeta a variación estacional y que es reemplazada, en verano, por una baja térmica superficial);
  3. sobre la parte oriental de y septentrional del Pacífico, y
  4. sobre el Sahara (que varía estacionalmente, tanto en intensidad como en extensión), siendo la más marcada e invierno.

Por consiguiente, las células subtropicales de altas presiones son las características más permanentes de la distribución superficial de presiones, especialmente sobre los océanos. Entre dichas células y el Ecuador se encuentra el cinturón térmico de bajas presiones, asociado a la zona de máxima insolación y trasladándose conjuntamente con ella, especialmente hacia el cálido interior de los continentes del hemisferio en verano. Esta células subtropicales de altas presiones, situadas entre los 20 y los 30 grados de latitud, parecen ser la clave de la circulación mundial del viento en superficie.

En el hemisferio norte, las células oceánicas alcanzan su presión máxima en verano, ya que el cinturón está compensado en los niveles inferiores por las depresiones térmicas reinantes sobre los continentes. Su fuerza y persistencia los designa claramente como el factor que controla la posición y las actividades tanto de los vientos del Oeste como de los alisios. Durante el invierno del hemisferio norte, las altas presiones subtropicales "descienden" hacia el Sur hasta los 30 grados de latitud. Las bajas presiones templadas siguen el mismo desplazamiento. En el Atlántico norte es particularmente notable el desplazamiento del anticiclón subtropical de las Azores. Durante el verano del hemisferio norte, las altas presiones subtropicales "ascienden" hacia el Norte hasta los 40-45 grados de latitud.

Fuentes