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Acción Saguera

Acción Saguera
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Acción Saguera. Es el resultado de la desaparición de las dos organizaciones cívicas que orientaban el desarrollo general de Sagua la Grande.

Surgimiento

Surge como resultado de la desaparición de las dos organizaciones cívicas que orientaban el desarrollo general de Sagua la Grande, el Patronato de Los Mil, y el Comité Pro Mejoras. Se extendió desde l954 hasta l958. Para asegurar el más pleno respaldo de la comunidad saguera, se acordó que el Presidente sería designado por el pleno de los componentes de la misma, integrado por los Presidentes de todas las instituciones cívicas y sociales del Municipio, con representación en la misma; el primer vicepresidente sería el Presidente del Ayuntamiento o Cámara Municipal y los 9 vicepresidentes reglamentarios tendrían que ser elegidos entre los representantes de las organizaciones componentes. La primera y única Mesa Ejecutiva estuvo integrada por los Dres. Justo Espinosa, Jose Guardiola y Sergio Llacuna, como Presidente, Secretario y Tesorero respectivamente, hasta la disolución de la misma con el arribo del Gobierno Revolucionario en l959, que asumió todas las funciones locales a través de la Alcaldía Revolucionaria. Acción Saguera fue la representante de las clases vivas locales en el citado período y por acuerdo unánime encabezó todas las gestiones realizadas en favor de Sagua la Grande ante los organismos oficiales, incluyendo Ministerios, para evitar vinculaciones políticas que podían limitar representaciones no afines al gobierno constituido, aunque siempre formó parte de las mismas el Dr.Publio Leiseca, Alcalde Municipal en su carácter oficial de primera autoridad.

Participación

Acción Saguera tuvo participación activa en los planes de reconstrucción oficial de las calles, de la construcción de la carretera Sagua-Isabela, de la reparación total de la red de acueducto para la ciudad, de la declaración de Sagua Ciudad Industrial, de la declaración del Puerto de la Isabela como Zona Franca, del dragado del río Sagua desde la ciudad hasta la Isabela; presidió las visitas a posibles inversionistas industriales nacionales, como en proyectos de crear una planta deshidratadora de mieles,de un aeropuerto internacional entre Sagua y la Isabela, del acueducto en Jumagua, y demás planes de interés local, que llevaban a cabo autoridades y particulares.

Tareas

Acción Saguera se encargó del bacheo menor de toda la ciudad, que incluyó la zona aledaña a la nueva Unidad Judicial en la esquina de la calle Martí y Avenida Cárdenas-Malecón para su inauguración. También tuvo a su cargo la del bacheo general de la ciudad como resultado de las reparaciones que hacía el departamento de alcantarillado y acueducto locales, en coordinación con la Alcaldía.

Situación económica

Acción Saguera no recibió nunca subsidio oficial sino que se mantenía con las donaciones voluntarias de sus socios miembros, con una módica mensual de contribución. Además de estas labores materiales en pro del mejoramiento local, esta institución encabezó los movimientos culturales, sociales y económicos que conllevaban la posibilidad de declarar a Sagua Ciudad Industrial. Acción Saguera tuvo la más amplia cooperación de todos los organismos y políticos locales, a tal grado que a sus reuniones con representantes y ministros del gobierno asistieron miembros de partidos políticos no afines al Gobierno nacional Acción Saguera cumplió su rol histórico local a pesar de su corto período de existencia.

Primera Aduana

El 24 de octubre de 1843 se organiza de forma provisional la Aduana del Puerto de Sagua La Grande, nombrándose un Administrador-Tesorero, un Oficial-Interventor y un escribiente. Quedando, en 1844, habilitado el Puerto de Sagua solo para la exportación.

En 1848 se había habilitado el Puerto para el comercio de importación, limitándose a maderas y maquinarias para ingenios, con resultados tan asombrosos que provocaron mayores aperturas en 1847. Así nació el Puerto de Sagua que muy pronto superaría a Nuevitas, Gibara, Manzanillo, Santa Cruz del Sur, Baracoa, Remedios, entre otros que desde hacía años gozaban de libertades mercantiles. En 1857 el Puerto aún no estaba habilitado para importaciones pero continuaban los pedidos por parte del Administrador Interino Don Antonio Balaguer y la negación del Administrador General de Rentas Marítimas.

La Aduana continuaba en la Villa de Sagua, pero en 1858, con la construcción del ferrocarril a Isabela, el tiempo se redujo considerablemente y la carga aumentó de manera extraordinaria, siendo esto un impulso definitivo a la economía que colocó a Sagua como puerto de primera clase. Durante la intervención norteamericana, la Orden No. 173 del Secretario de Guerra de los Estados Unidos firmada el 22 de junio de 1901, dividió las aduanas de Cuba en dos clases: 1ra clase: Puerto de La Habana; 2da clase: Puertos de: Matanzas, Cárdenas, Sagua La Grande, Cienfuegos, Caibarién, Manzanillo y Santiago de Cuba.

La esperada habilitación total del Puerto de Sagua llegó en el año de 1860, estableciéndose además una línea de vapores de hierro y hélices entre Nueva York y [[Sagua La Grande]], y en Mayo de 1861 se establece un barrio marítimo en Isabela de Sagua para facilitar de esta forma las operaciones de despacho con una sección de la Aduana de Sagua, trasladándose definitivamente en 1865 a la Isabela. El crecimiento se hacía continuo,y en el año 1879 entraron al Puerto 304 buques.

El 1 de julio de 1884 quedaron reunidas en una sola oficina la Administración de Rentas y la Aduana del Puerto. El siglo XX fue de constante progreso para el Puerto, estableciéndose récords en 1919 cuando se recibieron más de 45 000 toneladas de mercancías y en 1946 que se embarcan la impresionante suma de 400 000 huacales de piña; 1948: 2 300 000 sacos de azúcar refino de 100 libras y 7 000 000 de galones de miel final, además de 5 000 000 galones de alcohol.

En el año 1958 arriban 149 buques; 136 en lastre que salieron con cargamentos de azúcares; 10 con carga de importación y 3 en arribada forzosa; fueron exportados 2 922 172 sacos de azúcar, 655 355 de azúcar refino, 25 000 de azúcar turbinados y 6 099 000 galones de mieles finales. Se importaron además 5 146 fardos de sacos vacíos para envasar azúcar; 1 157 953 kilos de maderas; 5 000 sacos de alúmina; 1 101 481 kilos de carbonato de soda y 59 756 kilos de methanol que entraron en trasbordos en casillas de ferrocarril. A partir de 1959 tanto importación como exportación comenzó a descender, desapareciendo la Aduana, y en 1998, tenemos que solo un buque entró al Puerto de Isabela según reporta la revista Bohemia.

Fuente