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Heinkel He 178

Heinkel He 178
Información sobre la plantilla
Heinkel He 178 1rs fly.jpg
Imagen que recoge los preparativos para el vuelo del primer reactor operativo de la historia, el Heinkel He 178, ocurrida el 27 de agosto de 1939.
TipoAvión a reacción
Historia de producción
FabricanteBandera de Alemania Nazi Heinkel
Diseñado porHermanos Siegfried y Walter Günter
N.º construidos1
Desarrollado enHeinkel He 280
Historia de servicio
Primer vuelo27 de agosto de 1939
EstadoRetirado
UsuarioBandera de Alemania Nazi Luftwaffe
Características Generales
Longitud7,48 m
Altura2,10 m
Envergadura7,20 m
Tripulación1
Peso vacío1.620 kg
Peso cargado1.998 kg
Planta motrizTurborreactor con compresor axial Heinkel He S3b
Empuje normal500 Kg
Rendimiento
Autonomía de vuelo200 Km

Heinkel He 178: fue el primer aparato del mundo que propulsado por un turborreactor, cinco días antes de estallar al guerra y cinco años antes de que una avión a reacción fuese puesto operativo. Remontó el vuelo en 1939, casi dos años antes que el Gloster E.28/39 británico, dando origen a una nueva etapa en el desarrollo de la aviación. No es estrictamente el primer avión en usar un motor a reacción (el primero fue el Coanda-1910), pero podemos considerarlo el primero en darle un uso práctico ya que el Coanda (que usaba un motor de combustión interna alternativo) se estrelló en su primer y único vuelo.

Historia

La historia de la turbina de gas (No confundir con un turborreactor para aviación) se remonta a 1872 cuando Stolze realizo los primeros diseños en los que incluía etapas de compresión. Ya en 1903 la compañía General Electric comenzó a trabajar en serio para desarrollar una turbina de gas funcional Para los años 30 tanto Alemania como Reino Unido habían logrado desarrollos funcionales de turbinas perfilándose como medios de propulsión para aviones.

A la cabeza de los diseños alemanes estaba un joven ingeniero llamado Hans-Joachim Pabst von Ohain ayudado por otro ingeniero experto en automoción, Max Hahn. Interesado por la tecnología de la turbopropulsión, Ohain entro en contacto con Ernst Heinkel que le acogió en su equipo encomendándole el desarrollo de un turborreactor a escala real en 1935. En septiembre de 1937 el primer turborreactor alemán, el HeS-1, arrancó utilizando como combustible hidrogeno gaseoso (Sistema poco viable).

Unos meses mas tarde, patente ya la eficacia de la turbina, el RLM (Reichsluftfahrtministerium, Ministerio del aire del tercer Reich) instó a los principales fabricantes a que desarrollasen y mejorasen esa planta motriz para adaptarla a vehículos aéreos.

Heinkel, estaba tan entusiasmado por el éxito de la turbina que para evitar los retrasos de la burocracia no informo del proyecto al RML viéndose obligado a costearlo todo de su propio bolsillo. Solicitó a Karl Schwarzler la construcción de una célula para llevar esa novedosa planta motriz y de ahí nació el He 178. Se le adapto la nueva turbina HeS-3b que quemaba gasolina (Combustible mucho mas factible que el hidrógeno) y que equipaba un compresor centrifugo ofreciendo 495 kilogramos de empuje estático.

El turborreactor iba encastrado dentro del fuselaje ubicando la toma de aire en el morro y la tobera de salida en la cola, al estilo de los futuros cazas F-86 Sabre o MiG-15 Fagot. El 27 de agosto de 1939 fue una fecha decisiva para la aviación; el primer reactor, un He 178, emprendía el vuelo por sus propios medios con total éxito. Solo hubo un par de incidentes, uno protagonizado por un tren de aterrizaje defectuoso y otro causado por la ingesta de un pájaro por el sistema propulsor, pero el objetivo fue cumplido con creces. 20 meses más tarde el prototipo ingles Gloster E.28/39 alcanzó ese mismo objetivo.

El 27 de agosto de 1939. Un pequeño aeroplano despega del aeródromo de la factoría de Heinkel Flugzeugwerke AG en Rostock-Marienehe. Pilotado por el capitán de la Luftwaffe Erich Warsitz, el avión carece de hélice que lo impulse. Se trata del primer avión propulsado por un turborreactor de la historia. Salió de la mesa de diseño de unos geniales ingenieros alemanes, Siegfried y Walter Günter, mellizos ellos y fue financiado por el imperio aeronáutico de Ernst Heinkel.

El británico Sir Frank Whittle, el padre del motor turborreactor, cuya patente solicitada en 1930 para un propulsor denominado W.1 y dotado de un compresor centrífugo, fue concedida en 1932. Este revolucionario propulsor motorizó a los prototipos desarrollados en el bando aliado, tales como el Gloster E.28/39 y el Bll XP-59A Airacomet.

Sin embargo fueron los alemanes quienes llevaron a la práctica tan novedoso y revolucionario concepto. Aparentemente, sin contacto o informes de lo que estaba desarrollando Whittle en Inglaterra, el joven ingeniero alemán Hans-Joachim von Ohain concibió en 1933 un turborreactor en la Universidad de Gotinga del que solicitó la patente, denominada Método y equipo para producir un flujo de aire aplicable a la propulsión de aviones.

Pero para evolucionar su proyecto, Von Oahin necesitaba fondos que le fueron proporcionados por Ernst Heinkel, propietario de la compañía aeronáutica homónima. Heinkel estaba inmerso en la búsqueda de aviones cada vez más veloces y acogió de buen grado las posibilidades que ofrecía el nuevo propulsor.

En 1936 se puso en funcionamiento el primer motor desarrollado para Heinkel, el He S1 (Heinkel Strahltriebwerk), alimentado por hidrógeno, al que siguió el He S2, capaz de dar 250 kg de empuje. Las dificultades de la alimentación con tan inflamable gas condujeron al ingeniero a desarrollar su tercer prototipo, el He S3 con queroseno como combustible, que en 1938 dio 450 kg de empuje en banco de potencia.

Era el momento de aplicar este revolucionario concepto en un avión real, y así, los hermanos Günter crearon un pequeño aeroplano de alas rectas de madera, montadas en la parte superior de un fuselaje metálico, con el turborreactor, denominado He S3b, con compresor centrífugo y cámara de combustión de tipo anular y capaz de dar 500 kg de empuje, colocado dentro del mismo con una toma de aire frontal y un tren de aterrizaje retráctil con rueda de cola.

Los ensayos se realizaron con todo tipo de precauciones, ya que era éste un terreno totalmente sin explorar. Tras numerosas pruebas sobre la pista, finalmente el 27 de agosto de 1939 el avión realizó su primer vuelo, más corto de lo previsto debido a la colisión del aparato con una ave que quiso robar parte del protagonismo a aquella histórica efeméride.

Sin embargo, a pesar de las prometedoras características que ofrecía el nuevo concepto (era capaz de volar más rápido que cualquiera de los cazas de pistón que existían en servicio en el mundo), no despertó demasiado interés por parte del Ministerio del Aire del Reich (Reichsluftfahrtministerium).

Los militares alemanes deseaban armas que pudieran utilizarse inmediatamente en una victoria a lo Blitzkrieg, así que no les prestaron demasiada atención a los reactores y el pequeño He 178 quedó relegado a un interesantísimo proyecto. Tan interesante como plantearse que hubiera pasado si los jerarcas nazis hubieran confiado más en una nueva tecnología: el concepto de la propulsión a chorro.

Características técnicas

Vistas del reactor Heinkel He 178

Características generales

  • Origen: Heinkel Flugzeugwerke AG.
  • Planta motriz: 1 Turborreactor con compresor axial Heinkel He S3b de 500 kg de empuje.

Dimensiones

  • Envergadura: 7,20 m
  • Longitud: 7,48 m
  • Altura: 2,10 m

Pesos

  • Vacío: 1.620 kg
  • Cargado: 1.998 kg

Prestaciones

  • Velocidad máxima: 700 km/h
  • Alcance estimado: 200 km
  • Tripulación: 1

Galería

Fuentes