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Herminio Almendros

Herminio Almedros
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Herminio almenteros.JPG
NombreHerminio Almedros Ibáñez
Nacimiento10 de octubre de 1898
Almansa, Albacete, Bandera de España España
Fallecimiento13 de octubre de 1974
La Habana,Bandera de Cuba Cuba

Herminio Almedros. Fue un educador excepcional, escritor, pedagogo, editor y promotor cultural.

"Hay mortales que no debieran morir nunca, como tampoco aquello que en su tiempo de vida hicieron por el mejoramiento de sus semejantes. Esa idea da vueltas cuando se piensa en hombres como Herminio Almendros"
.

Biografía

Hijo único de una modesta familia en el que el padre era ferroviario, nació en Almansa al final de la calle Niceto Cuenca, muy cerca de la estación de ferrocarril. Cursó estudios de magisterio en Albacete y Alicante. Hizo el servicio militar en África y continuó su formación en la selectiva Escuela de Estudios Superiores de Magisterio de Madrid, donde terminó como número uno de su promoción. Frecuentó el Ateneo y asumió los ideales pedagógicos del Krausismo plasmados en la Institución Libre de Enseñanza.

Su primer destino como maestro fue Villablino (León), como director de un centro de la Fundación Sierra Pamble y dependiente de la I.L.E.; allí se casó con María Cuyás, alumna de la misma escuela, pero de una promoción posterior; en 1929 ambos obtienen destinos como inspectores de enseñanza primaria en Lérida. Allí entró en contacto con la pedagogía de Célestin Freinet y tras un fugaz paso por Huesca terminaron destinados como inspectores en Barcelona. Allí colaboraró con la recién creada Sección de Pedagogía de la Universidad de Barcelona y divulgó la pedagogía Freinet. Publica La imprenta en la escuela (1932), primera obra que se imprimió sobre estas técnicas en lengua no francesa.

En 1936 fue nombrado inspector-jefe y participó en el proyecto del Consejo de la Escuela Nueva Unificada que estructuraba todos los niveles educativos desde preescolar hasta la Universidad. Huyó a Francia en enero de 1939 junto a su amigo, el filósofo José Ferrater Mora. La familia de Freinet le acogió, pero la Segunda Guerra Mundial le obliga a marchar de nuevo.

El exilio en Cuba

Emigra hacia Cuba por su posición antifranquista, entre aquellos cientos de emigrantes que se vieron obligados a partir hacia el exilio, tras el fin de la guerra civil española.

Su amigo el dramaturgo Alejandro Casona le consigue pasaje para Cuba. Al amanecer del domingo 28 de mayo de 1939, a bordo del Flandre, arriba al puerto habanero, dejando en Barcelona a su familia, con la que no se reencontraría hasta una de´cada más tarde, el 15 de enero de 1949.

No se le convalidan sus estudios y méritos profesionales, por lo que empieza de nuevo y se doctora en 1952 por la Universidad de Oriente en Santiago con una tesis titulada La inspección escolar. Trabaja entonces como asesor del Ministerio de Educación de Cuba.

El presidente Fulgencio Batista le destituyó de su puesto, pero le contrata la UNESCO y es destinado a la Escuela Internacional de la Organización de Estados Americanos en Rubio,Venezuela. Regresó a Cuba poco antes del triunfo revolucionario de Fidel Castro.

A principios de 1959, Armando Hart, recién designado ministro de Educación, hizo venir de Santiago de Cuba a un puñado de pedagogos con experiencia y prestigio, para conformar el equipo de trabajo que echaría las bases de una obra colosal: la Campaña de Alfabetización. Almendros es uno de ellos, e inmediatamente es nombrado Director General de Educación Rural.

Sobre aquel período fundacional, dejó su testimonio en un texto de 1963: La Escuela Moderna: ¿reacción o progreso?

Desde este puesto impulsó la publicación de libros de lectura para niños en los que supo conjugar el atractivo de la Historia con la calidad literaria y la intencionalidad educativa.

Son numerosos los libros infantiles que escribió.

El aprendizaje de la lengua como instrumento de comunicación fue uno de los temas que más le preocupó. Publicó más de 40 obras, sin contar varios centenares de artículos periodísticos y prólogos de libros.

Graduado como maestro en España, ejerció el cargo de Inspector Provincial de Enseñanza y profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona, hasta que

Otras funciones vinculadas a la docencia

  • Director General de Educación Rural.
  • Director del Departamento de Publicaciones del Ministerio de Educación.
  • Entre 1962 y 1967 dirigió la Editora Juvenil.
  • Asesor de la Sección de Enseñanza del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
  • Asesor en la Dirección de Formación y Perfeccionamiento del Personal Docente, del Ministerio de Educación

Aportes

Brinda su valiosa colaboración en la redacción de programas de estudio, orientaciones metodológicas y textos para la nueva red de Escuelas Formadoras de Maestros Primarios en nuestro país.

Dedicó a la educación cubana 35 años de su actividad creadora, con aportes importantes a la enseñanza de la lengua materna, la literatura infantil, la obra martiana, la organización escolar y la preparación de los maestros.

Introdudjo en Cuba las concepciones de la Escuela Popular Moderna de C. Freinet, sobre todo lo referente a la imprenta escolar.

En 1960 donó 14 000 pesos de sus derechos de autor para la construcción de una escuela en Dos Ríos, sitio donde cayera José Martí.

Publicaciones

En octubre de 1941 comienza a publicar la revista Ronda (a dos manos con Ruth Robés Masses), con varias secciones destinadas a estimular la creación y motivación de los infantes. Elaboró textos para el aprendizaje del idioma, colaboró con la revista Bohemia y mantuvo una columna semanal en el periódico Información.

Su producción literaria resulta amplia y conocida en Cuba y otros países latinoamericanos con más de cuarenta obras, sin contar varios centenares de artículos periodísticos y prólogos de libros.

Antes de 1959 Don Herminio emprendió varios proyectos, como aquel que logró desarrollar con su compatriota, el desaparecido profesor universitario Francisco Alvero y así publicaron, en tiempos de indolencia y de indigencia institucional, numerosos libros que acompañaron a la niñez como fuentes de educación y de enriquecimiento del espíritu como sus Oros Viejos, sus Lecturas ejemplares, así como sus versiones y adaptaciones de numerosas leyendas que fueron, por entonces, textos de lectura en la primaria cubana.
Portada del libro Oros Viejos de Herminio Almendros.

Más tarde, y desde ese oficio de editor, sumaría don Herminio sus esfuerzos a la creación del actual sistema editorial en Cuba, y encabezaría la Editora Juvenil mientas su fraterno Alejo Carpentier dirigía todo aquel movimiento al frente de la Editorial Nacional de Cuba, antecedente del Instituto Cubano del Libro.

También aparecieron libros que una y otra vez han acompañado la formación cultural, moral y humana de varias generaciones como son:

  • En 1929, se había publicado Pueblos y leyendas, rebautizado más tarde en Cuba por él como Oros Viejos, y que ha sido reeditado en varias oportunidades.
  • Había una vez (1946).
  • 30 escenas de animales (1951).
  • Lecturas ejemplares. Aventuras, realidades, fantasías (1955).
  • A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil (1956).
  • Mientras dirige la Editora Juvenil entre 1962 y 1967 consagra a editar y traducir numerosas obras infantiles y juveniles de la literatura universal.

Como jamás le interesó convertirse en funcionario vitalicio, continuó su ya prolija labor como autor, con una singular biografía del Apóstol concebida para jóvenes:

  • Nuestro Martí (1965).

Y otros textos no menos valiosos:

  • Fiesta (1967).
  • Leer (1971).

Otros títulos

  • Ideario Pedagógico de José Martí.
  • La imprenta en la escuela.
  • La escritura script.
  • La idea de la Matemática universal en la obra de Descartes.
  • La inspección escolar.
  • La Escuela Moderna: ¿reacción o progreso?, 1963.

Unos meses antes de morir, prepara el libro de lecturas para las Escuelas Camilo Cienfuegos, al tiempo que se sumaba a los noveles investigadores y compartía con todos su sapiencia, en ese ejercicio tan personal y suyo que hizo del magisterio, en los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos.

Descripción realizada por su hija María Rosa Almendros Cuyás

"Hombre de estatura mediana, más bien delgado, de tez muy blanca y el cabello rojizo. Tenía los ojos pardos, y la miopía severa que padeció desde edad temprana le provocó una ceguera casi total".
El maestro Herminio Almendros en 1965

"Su conversación era pausada y, salvo que se tratase de algún tema que le llamase la atención o que tuviese que ver con sus estudios, prefería guardar silencio y escuchar".

"Gustaba de la siesta, del cine, y sobre todo de la música. Un profesor suyo le dejó una mandolina que todavía conservo y era su delirio. Él podía tocar cualquier instrumento de cuerda. Guitarra o violín que cayeran en sus manos, los afinaba".

María Rosa lo define como una criatura noble; un ser romántico y trabajador al que le fascinaban los niños.

Fallecimiento

Fallece, sin que nadie lo esperara, el domingo 13 de octubre de 1974, en el hospital Calixto García, en el posoperatorio de una intervención prostática.

Herminio Almendros, con una profunda vocación humanista, continuador de aquellos copistas medievales, de aquellos creadores de los códices mesoamericanos, de cuantos y a lo largo de la historia de la especie, en todos y en cada uno de los continentes, han hecho del libro el sendero de sus vidas, y se han dedicado al libro como medio de conocimiento, de instrucción y de espiritualidad, esencial para la comunicación que vence a la propia muerte

Fuentes