Juan Vicente Gómez

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Juan Vicente Gómez
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Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

27º Presidente de Venezuela
19 de diciembre de 1908 - 5 de agosto de 1913
PredecesorCipriano Castro
SucesorJosé Gil Fortoul
1922 - 30 de mayo de 1929
PredecesorVictorino Márquez Bustillos
SucesorJuan Bautista Pérez
13 de junio de 1931 - 17 de diciembre de 1935
PredecesorVictorino Márquez Bustillos
SucesorJuan Bautista Pérez
Datos Personales
NombreJuan Vicente Gómez Chacón
Nacimiento24 de julio de 1857
La Mulera, Tàchira, Bandera de la República Bolivariana de Venezuela Venezuela
Fallecimiento18 de diciembre de 1935
Maracay, Aragua, Bandera de la República Bolivariana de Venezuela Venezuela
Causa de la muerteEnfermedad en la próstata
OcupaciónPolítico y militar
CónyugeDionisia Gómez Bello
Dolores Amelia Núñez de Cáceres
HijosJosé Vicente, Josefa, Alí, Flor de María, Graciela, Servilia y Gonzalo; y Juan Vicente, Florencio, Rosa Amelia, Hermenegilda, Cristina, Belén, Berta y Juan Crisóstomo
PadrePedro Cornelio Gómez
MadreHermenegilda Chacón Alarcón


Juan Vicente Gómez Chacón. Político y militar venezolano y presidente de Venezuela entre 1908 y 1935.

Contenido

Datos Biográficos

Nace el 24 de julio de 1857 en La Mulera, estado de Tàchira, Venezuela. Decendiente de una importante familia de hacendados andinos que habitaban en la finca La Mulera, en el estado Táchira, su padre, Pedro Cornelio Gómez y su madre, Hermenegilda Chacón Alarcón, quienes además de él tuvieron 12 hijos más, de los cuales murieron a temprana edad 4, siendo los otros: Indalecia, Juan Crisóstomo, Elvira, Regina, Ana, Pedro, Emilia y Aníbal.

Tras la muerte de su padre el 14 de enero de 1883, Juan Vicente pasó a ser la "cabeza de familia" y asumió el control de todos los negocios dedicándose a las labores del campo y a la cría de ganado.

Apoyó la Revolución Liberal Restauradora que llevó a Cipriano Castro al poder en 1899 con quien había hecho amistad en 1888 cuando era gobernador de Táchira. En 1892, como comisario de Guerra y con el rango de coronel, actuó con Castro en defensa del gobierno de Raimundo Andueza Palacio, quien finalmente fue derrocado por la denominada 'Revolución Legalista. Pacificada Táchira se enfrentó a la Revolución Libertadora 1902, consiguiendo la victoria y un gran prestigio militar. Pasó siete años exiliado cerca de Cúcuta.

Existieron dos parejas oficiales de Gómez, la primera, Dionisia Gómez Bello, con quién tuvo siete hijos: José Vicente, Josefa, Alí, Flor de María, Graciela, Servilia y Gonzalo; y la segunda, Dolores Amelia Núñez de Cáceres, con quién tuvo ocho hijos: Juan Vicente, Florencio, Rosa Amelia, Hermenegilda, Cristina, Belén, Berta y Juan Crisóstomo.

Gómez también fue padre de entre 63 y 73 hijos ilegítimos, muchos de los cuales recibieron puestos en la administración pública (junto con algunos de sus hijos legítimos), lo que le valió de acusaciones de nepotismo.

Vida política

La trayectoria de Juan Vicente Gómez hasta convertirse en el gobernante mítico de guantes blancos, astuto y de pocas palabras estuvo signada evidentemente por las vicisitudes de una guerra civil eternizada en la nación bajo la forma de revoluciones políticas que se sucedían unas a otras entre las múltiples fragmentaciones de los tradicionales partidos Liberal y Conservador; y fue precisamente a raíz de una querella entre dos facciones del liberalismo amarillo tachirense en la cual murió su compadre Evaristo Jaimes, cuando conoció a su gran compañero de armas y amigo, al coronel Cipriano Castro. El fabulario de la relación que existió entre ambos roza por muchos ángulos el costumbrismo de las grandes familias de la región andina.

Junto a este nuevo compadre, Juan Vicente Gómez se formó como estratega militar en tres importantes campañas, hasta convertirse en el "Gran Pacificador de Venezuela", como ya lo reconociera la población en 1903. La primera de ellas ocurrió en el contexto de la Revolución Legalista, encabezada por Joaquín Crespo en contra del presidente Raimundo Andueza Palacio, en la cual Gómez ingresó en el Estado Mayor del ejército de Castro, entonces diputado ante el Congreso por Táchira como coronel y encargado de la logística en la defensa de la región frente a los revolucionarios.

El exilio hacia tierras de la frontera colombiana fue el destino que le tocó vivir a ambos; corría entonces el año 1892. Casi rozando el cambio de siglo, el 23 de mayo de 1899, las circunstancias fueron propicias para que Juan Vicente Gómez se animara a seguir a Castro, en calidad de general y segundo jefe expedicionario, en su fructífero intento de tomar la plaza de Caracas bajo la bandera de la Revolución Liberal Restauradora. El trayecto, iniciado en Táchira, atravesó Mérida, Trujillo, Lara, Yaracuy y Carabobo, y culminó el 22 de octubre en la ciudad capital.

A Gómez le tocó ejercer varios cargos de índole militar y administrativo, tanto en Caracas como en Táchira, hasta que la Asamblea Constituyente propuesta por el nuevo gobierno Restaurador lo nombró, en febrero de 1901, segundo vicepresidente de la República, siendo Cipriano Castro nombrado presidente y Ramón Ayala primer vicepresidente. Fue, sin embargo, la astucia y tenacidad mostrada por Gómez en la campaña contra la terca Revolución Libertadora lo que motivó que Castro lo "predestinara" a ser el pacificador de Venezuela.

Aquella "revolución" fue una lucha incesante que, durante tres años, mantuvo al gobierno en campaña, y en la cual figuraron hombres como Luciano Mendoza, Juan Pablo Peñaloza, Gregorio Segundo Riera, Nicolás Rolando, Carlos Rangel Garbiras y Amábile Solagnie en batallas como la de La Victoria 12 de octubre al 2 de noviembre de 1902 y Ciudad Bolívar entre el 19 de julio y el 21 de julio de 1903. Durante esta contienda, Juan Vicente Gómez estuvo a la cabeza de los ejércitos nacionales, y cuando le tocó hacerlo, ejerció de "Presidente encargado de la República de Venezuela".

"Cosas del poder", podría denominarse a los acontecimientos que se suscitaron posteriormente y que determinarían, en gran medida, la elevación de Juan Vicente Gómez a la posición de Benemérito de Venezuela. La cultura política de la nación no dejaba de manifestarse; después de un vacío legal a propósito de una reforma propuesta por Castro para prolongar su período presidencial, Gómez fue nombrado definitivamente primer vicepresidente de la República para el período 1905-1911.

Ya para esa fecha, el llamado "gobierno restaurador" se encontraba dividido en camarillas organizadas en torno a la figura de los dos líderes, "gomistas" por un lado y "castristas" por el otro. De las intrigas entre ambos bandos resultarían "La Aclamación" y "La Conjura" al presidente Castro, de lo cual Juan Vicente Gómez sacaría provecho en procura de la limpieza de su imagen: se mantuvo impávido ante las sospechas de Castro respecto a su supuesta conspiración y esperaría el momento preciso para dar la estocada que lo llevaría al poder.

En noviembre de 1908 el general Castro debió abandonar el país por razones de salud y Gómez se quedó en ejercicio de la presidencia provisional. El 19 de diciembre del mismo año, Juan Vicente Gómez, junto a sus aliados de la restauración, ganaderos y comerciantes, y bajo pretexto de un supuesto atentado que quisieran hacerle los aliados de Castro a su instancia, llevó a cabo un golpe de Estado. Las medidas de primer orden estuvieron orientadas a contener la posible sublevación de las fuerzas opositoras. Así, decretó la libertad de prensa y otorgó el mismo derecho a los presos políticos, convocó a todos los exiliados a retornar al país y conformó un Consejo de Gobierno integrado por jefes militares de "La Conjura" y de la antigua Revolución Libertadora (Francisco Linares Alcántara, Roberto Vargas, Rafael María Carabaño, Juan Pablo Peñaloza).

El 27 de abril de 1910, el Congreso Nacional lo designó presidente constitucional para el período 1910-1914. Hasta 1913, puede decirse que Juan Vicente Gómez se dedicó a constituir un gobierno de contención en el que, aparte de lo necesario para controlar la oposición, dispuso por decreto, en 1910, la creación de la Academia Militar como base de un ejército nacional, que a la postre pondría término definitivo al sistema de ejércitos privados controlados por los caudillos regionales.

A partir de 1913, cuando Gómez decidió prolongar el período presidencial a siete años, desconocer las elecciones y expulsar a todos los antiguos líderes del Consejo de Gobierno bajo supuesta amenaza de invasión por parte de Cipriano Castro, se inició el verdadero proceso que caracterizó la época gomecista. Su permanencia en el poder se prolongó hasta 1935, dividida en tres períodos constitucionales: 1915-1921, 1922-1929 y 1931-1935.

En ellos gobernó desde la figura de presidente de la República, atribuyéndose la figura de jefe supremo de los ejércitos de Venezuela. En varias oportunidades nombró presidentes encargados, entre los que figuraron José Gil Fortoul, Victorino Márquez Bustillos y Juan Bautista Pérez quien fuera recomendado por el mismo al fingir no aceptar el cargo de precidente y al que luego en 1931 lo hizo renunciar y se encargó de la Presidencia hasta su muerte.

Se rodeó entonces de asesores pertenecientes a la última generación de pensadores positivistas, conocido como el "Gabinete Lírico" (José Gil Fortoul, Laureano Vallenilla Lanz), quienes contribuyeron en el proceso de legitimación del régimen de la misma forma como lo hicieron los profesionales de las armas que se graduaban de aquella Academia Militar a cargo, por cierto período, del chileno Samuel McGill y del venezolano Félix Galavís.

Su numerosa familia, pródiga en hermanos, hijos y mujeres (Dionisia Bello y Dolores Amelia Núñez de Cáceres), formó parte igualmente de su apoyo político. Ese año de 1913 también fue el de la clausura de la Universidad Central por un período de casi diez años.

Juan Vicente Gómez escogió por casa de gobierno la ciudad de Maracay y desde ahí supo tejer los hilos de un absolutismo inédito para la nación. Supo gerenciar, con metáfora de hacienda, las vidas de los venezolanos que, tanto por el terror como por las dádivas, nunca olvidarían al Benemérito.

Todo esto ocurrió a comienzos del siglo XX, en el período comprendido entre 1908 y 1935, es decir, durante el tiempo que demoró el mandato del dictador, y en el cual, por cierto, Venezuela dejó de ser una nación agraria para convertirse en uno de los países con mayores reservas petroleras del mundo.

Lo dicho, sin embargo, aconteció en un clima de silencio político y estratagemas de concentración de poder en la figura de un solo hombre, con claras políticas de abolición del disenso político; y, por tanto, también fueron tiempos del famoso "consejo de Gobierno", de la incorporación de los líderes rebeldes y pensadores positivistas en las filas del Estado, de los exilios políticos, de la cárcel llamada "La Rotunda" y del oscurantismo intelectual "de una Venezuela de la decadencia".

Sus tiempos fueron, así, los del primer ensayo exitoso de un régimen totalitario en Venezuela, que, al haberse identificado hasta la saciedad con la figura del Gran Caudillo, se sigue confundiendo hoy en día con los hechos de su propia vida; por ello, sus tiempos fueron, simplemente, "los tiempos de Juan Vicente Gómez".

Cambios Económicos y políticos

Los hitos de este régimen coinciden, sin duda, con un cambio radical en la estructura política y económica del país A partir de 1914, tras el descubrimiento del pozo petrolero de Mene Grande, comienza la transformación de Venezuela en nación petrolera. Se promulgaron leyes y pronunciaron los primeros reglamentos para la explotación de esa fuente energética, que la nación solo podía comprender como "Riqueza".

Se benefició enormemente con la aparición del petróleo hasta el punto que en el año 1930 canceló la deuda externa, como homenaje a Simón Bolívar, en el primer centenario de su muerte. Inhabilitó los partidos de oposición y castigó duramente la delincuencia. Hermanos, hijos y demás familiares ocuparon altos cargos en el gobierno. Gómez superó a los caudillos que le precedieron en eso de aprovechar el poder para enriquecimiento propio.

Fue el más grande propietario territorial: sus hatos se extendían en centenares de miles de hectáreas y lo convirtieron en el principal proveedor de carne de todo el país; tenía más del 60% de todo el ganado de Venezuela; el juego fue legalizado y pasó a ser un monopolio de la familia Gómez; también monopolizó la navegación fluvial y costanera; la electricidad en varias ciudades; ingenios de azúcar, haciendas de café y cacao; pequeñas industrias de telas, jabones, cigarrillos, velas, vidrio, aceites, hoteles, etc.

Otro hito de entonces fue la construcción de carreteras que permitieron la comunicación terrestre del país y facilitaron la creación de una conciencia nacional. La Ley sobre Hidrocarburos, la creación del Banco Obrero y del Banco Agrícola y Pecuario, y la promulgación de la primera Ley del Trabajo, son elementos paradigmáticos del régimen.

El interrogante, sin embargo, se sigue planteando cada vez que la nación recuerda aquella generación de estudiantes que, a propósito de una celebración de Carnaval, se manifestó adversa contra el absolutismo del Benemérito, y de la cual por cierto surgieron los líderes e intelectuales que luego se encargarían de conducir los destinos de la nación

Muerte

Juan Vicente Gómez murió de una enfermedad en la próstata el 17 de diciembre de 1935. Todavía anciano quería seguir gobernando, pero los cambios ocurridos en el pais le imposibilitaron continuar con su deseo de manterence en el poder.

Fuentes