Músculos de la cabeza

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Músculos de la cabeza
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Músculos de la cabeza.
Músculos de la cabeza. Contribuyen a que se mueva la piel de la cara y del cráneo; a la apertura y la oclusión de los orificios faciales, a que se muevan los huesos que intervienen en la masticación y a la expresión mímica.

Contenido

Clasificación

Sin contar los músculos estríados pertenecientes a los órganos de los sentidos (vista y oído) y a la parte superior del sistema digestivo, los demás músculos de la cabeza pueden ser clasificados en los siguientes grupos:

  1. Hueso cigomático (serrado), maxilar
  2. Músculos cigomático mayor
  3. Músculos buccinador
  4. Depresor del ángulo de la boca
  5. Conducto parotídeo
  6. Rafe pterigomandibular
  7. Lig. estilomandibular
  8. Músculos pterigoideo medial
  9. Proceso estiloideo
  10. Meato acústico externo
  11. Disco articular
  12. Proceso condilar (serrado)
  13. Músculos pterigoideo lateral
    Fig. 2. Parte anterior del cráneo con la mandíbula y los músculos masticadores; vista interna.
    Fig. 2. Parte anterior del cráneo con la mandíbula y los músculos masticadores; vista interna.

Parte anterior del cráneo con la mandíbula y los músculos masticadores; vista interna. (Fig.2)

  1. Músculo pterigoideo medial
  2. Músculo pterigoideo lateral
  3. Músculo masetero
  4. Músculo milohioideo (inicio)
  5. Inicio del músculo geniogloso
  6. Inicio del músculo genihioideo

Músculos de la masticación

Los cuatro músculos de la masticación, en cada lado, están relacionados entre sí genéticamente (procedencia de un mismo arco visceral, el mandibular), morfológicamente (todos se insertan en la mandíbula, a la que mueven), y funcionalmente (ellos efectúan los movimientos masticadores de la mandíbula, lo que determina su localización).

Músculo masetero

El músculo masseter es grueso, de forma cuadrilátera. Se inicia en el borde inferior del hueso cigomático y en el arco del mismo nombre, y se inserta en la tuberosidad masetérica y en la cara externa de la rama mandibular.

Músculo temporal

Por su amplia iniciación, el músculo temporalis ocupa todo el espacio de la fosa temporal del cráneo, llegando por arriba hasta la línea temporal. Los fascículos musculares, dispuestos en forma de abanico, convergen en un tendón consistente que pasa por detrás del arco cigomático y va a insertarse en el proceso coronoideo de la mandíbula.

Músculo pterigoideo lateral

El músculo pterygoideus lateralis se inicia en la cara inferior del ala mayor del esfenoides y en el proceso pterigoideo. El músculo se dirige casi horizontalmente hacia atrás y lateralmente y se inserta en el cuello del cóndilo de la mandíbula, así como en la cápsula y el disco articular de la articulación temporomandibular (figs. 1 y 2).

Músculo pterigoideo medial

El músculo pterygoideus medíalis se inicia en la fosa pterigoidea del proceso pterigoideo. Se dirige abajo y lateralmente, y va a insertarse en la cara interna del ángulo de la mandíbula, simétricamente con el músculos masetero, en la tuberosidad homónima.

Funciones

Los músculos masetero, temporal y pterigoideo medial, estando la boca abierta, atraen la mandíbula hacia el maxilar o dicho de otro modo, cierran la boca. En la contracción conjunta de los dos músculos pterigoideos laterales tiene lugar el avance de la mandíbula hacia delante.

El movimiento contrario es efectuado por las fibras más posteriores de los músculos temporal, que se dirigen casi horizontalmente de atrás adelante. Cuando el músculo pterigoideo lateral se contrae exclusivamente en un lado, la mandíbula se desplaza del lado contrario al del músculo en contracción.

El músculos temporal está también relacionado con el lenguaje articulado, dando durante el proceso del mismo una posición determinada a la mandíbula.

Músculos mímicos

La musculatura visceral de la cabeza, relacionada primitivamente con las vísceras de la cabeza y del cuello, en parte se fue transformando paulatinámente en musculatura cutánea del cuello, de la cual, por la vía de diferenciación en delgados fascículos independientes, se fue formando la musculatura mímica de la cara. Así se explica la íntima conexión existente entre los músculos mímicos y la piel a la que ponen en movimiento. Ello explica también las demás particularidades de la estructura y función de dichos músculos.

Así, a diferencia de los músculos esqueléticos, los músculos mímicos no tienen inserción bilateral en los huesos, y se encuentran, obligatoriamente, adheridos a la piel o a la mucosa por uno o por sus dos extremos. Debido a esto carecen de fascias y al contraerse ponen en movimiento la piel. Al relajarse, la piel recobra su posición anterior en virtud de su elasticidad, por lo cual el papel de los músculos antagonistas es, en este caso, considerablemente inferior al de los músculos esqueléticos.

Los músculos mímicos se presentan como fascículos musculares delgados y pequeños, agrupados alrededor de los orificios naturales: boca, nariz, órbitas y orejas, participando de una u otra forma en el cierre o, por el contrario, en la apertura de dichos orificios.

Los músculos que cierran (esfínteres) se localizan corrientemente alrededor del orificio en disposición anular y los dilatadores en dirección radial. Al variar la forma de los orificios y mover la piel con la formación de diferentes pliegues, los músculos mímicos confieren a la cara una expresión determinada, correspondiente a tal o cual estado de ánimo.

Esas variaciones en la expresión de la cara se llama mímica, de donde se deriva la denominación de los músculos. Aparte de su función principal, la expresión de las sensaciones, los músculos mímicos participan además en el lenguaje, la masticación, etc.

Fig.3.Evolución de la musculatura facial.
Fig.3.Evolución de la musculatura facial.

Evolución de la músculatura facial

La musculatura facial evolucionó como se muestra (Fig. 3):

El acortamiento del aparato mandibular y la participación de los labios en el lenguaje articulado acarrean el desarrollo particular de los músculos mímicos alrededor de la boca, y por el contrario, la musculatura de las orejas, tan bien desarrollada en los animales, en el hombre se fue reduciendo, conservándose únicamente en forma de músculos rudimentarios.

Músculos de la calvaria

Casi toda la calvaria (bóveda del cráneo) (fig. 4) está cubierta por el delgado músculo epicráneo o occipitofrontal (músculos epicranius), que posee una extensa parte tendinosa, la aponeurosis epicraneal o galea aponeurótica y una parte muscular subdividida en tres porciones o vientres independientes:

Músculos de la cabeza

Fig.4. Músculos de la cabeza.
Fig.4. Músculos de la cabeza.

Los músculos de la cabeza incluyen (Fig.4.):

  1. Galea aponeurótica
  2. Fascia temporal (lámina superficial)
  3. Fascia temporal (lámina profunda)
  4. Músculo temporal
  5. Vientre frontal
  6. Músculo orbicular del ojo
  7. Músculo corrugador superciliar
  8. Músculo prócer
  9. Ligamento palpebralmedial
  10. Músculo cigomático menor
  11. Músculo elevador del labio superior y del ala de la nariz
  12. Músculo elevador del labio superior
  13. Músculo nasal (porción transversa)
  14. Músculo nasal (porción alar)
  15. Músculo depresor del septo nasal
  16. Músculo elevador del ángulo de la boca
  17. Músculo orbicular de la boca
  18. Músculo depresor del ángulo de la boca (seccionado)
  19. Músculo mental
  20. Músculo depresor del labio inferior
  21. Glándula submandibular
  22. Músculo esternocleidomastoideo
  23. Músculo trapecio
  24. Músculo masetero
  25. Músculo buccinador
  26. Glándula parotídea
  27. Conducto parotideo
  28. Cuerpo adiposo de la boca
  29. Músculo cigomático mayor
  30. Vientre occipital

Funciones

Teniendo un enlace laxo con el periostio de los huesos del cráneo, la aponeurosis epicraneal está, por el contrario, muy bien adherida al cuero cabelludo, por lo cual puede deslizarse junto con el mismo, como resultado de la contracción del músculo frontal o del occipital.

Cuando la aponeurosis epicraneal se encuentra fijada por el vientre occipital, el vientre frontal eleva las cejas en arco y forma pliegues transversales en la frente. Los músculos auriculares (vientre lateral del músculos epicráneo) en la mayoría de las personas están desarrollados tan débilmente que su acción es casi nula. Los vestigios de la misma en el hombre son un ejemplo clásico de órganos rudimentarios. Como se sabe, las personas capaces de mover las orejas se observan con muy poca fracuencia.

Según otra redacción de la PNA, los músculos auriculares constituyen un grupo independiente de músculos situados alrededor de la oreja; los otros dos vientres del músculos epicráneo, frontal y occipital, constituyen el musculo occipitofrontal.

Músculos extraordinarios

Músculo prócer

El músculo procerus es el músculo de los orgullosos. Se inicia en el dorso óseo de la nariz y en la aponeurosis del músculo nasal y va a terminar en la piel de la región de la glabela, continuándose en el músculo frontal. Es depresor de la piel de la región citada y provoca la formación de pliegues transversales en el entrecejo.

Músculo orbicular del ojo

El músculo orbicularis oculi contornea el adito de la órbita, disponiéndose por su amplia parte periférica en el borde óseo de la órbita, porción orbital, y por su parte central, porción palpebral, en los párpados. Se distingue todavía una tercera parte, pequeña, la porción lagrimal. Esta última forma parte de la porción palpebral, originándose en las paredes del saco lagrimal, que al dilatarlo, influye en la aspiración de las lágrimas por los canalículos lagrimales.

La porción palpebral realiza la oclusión de los párpados. La porción orbital por su contracción intensa hace entornar los ojos. Las fibras superiores de esta porción, por su contracción aislada, provocan el descenso de la piel de la frente conjuntamente con las cejas, dando a estas últimas una disposición rectilínea, borrando los pliegues transversales de la [frente]. En este sentido es antagonista del vientre frontal de músculo epicráneo.
En el músculo orbicular de los ojos se distingue todavía una pequeña porción, situada por debajo de la porción orbital, el músculo corrugador de las cejas (superciliar) (músculos corrugator supercilii).

Esta porción del orbicular del ojo aproxima las cejas y provoca la formación de pliegues o arrugas verticales en el entrecejo, espacio localizado sobre la raíz de la nariz. Con frecuencia, además de esos pliegues verticales, sobre el entrecejo se forman arrugas horizontales cortas, localizadas en el tercio medio de la frente y condicionadas por la acción conjunta con el músculo frontal. Esta posición de las cejas se observa en los estados de sufrimiento, dolor, siendo muy característica en la expresión de los sentimientos emotivos graves.
Fig.5.Músculos de la hendidura bucal.
Fig.5.Músculos de la hendidura bucal.

Músculos de la hendidura bucal vista por su parte interna

Si se observa los músculos de la hendidura bucal desde adentro, se obtiene lo siguiente:

Músculos periorales

Elevador del labio superior (músculos levator labii superioris). Se inicia en forma de una laminilla cuadrangular en el borde infraorbital del maxilar, y convergiendo sus fascículos, se continúa en su mayor parte en la piel del pliegue nasolabial (figs. 4 y 5).

De este músculo se desprende un fascículo que va al ala de la nariz, por lo que recibió la denominación independiente de músculo elevador del labio superior y del ala de la nariz (músculos levator labii superioris alaeque nasi). Por la contracción de este músculo se eleva el labio superior, profundizando el surco nasolabial (suclus nasolabialis) y traccionando el ala de la nariz hacia arriba, ensancha los orificios nasales (nares).

Cigomático menor

El músculo zygomaticus minor se inicia en el hueso cigomático y se adhiere al pliegue nasolabial, profundizándolo con su contracción.

Cigomático mayor

El músculo zygomaticus major). Se extiende desde la cara lateral del hueso cigomático hasta la comisura labial y en parte hasta el labio superior. Tracciona el ángulo de la boca hacia arriba y lateralmente, con lo que el pliegue nasolabial se profundiza intensamente. Con la contracción de esos músculos, la cara se hace sonriente y por eso el músculos cigomático mayor es preferentemente un músculo risorio.

Músculo risorio

El músculo risorius está constituido por un pequeño fascículo transversal. Se inicia en la fascia parotídea y masetérica y se dirige hacia el ángulo de la boca; con frecuencia este músculo no existe. Extiende la boca durante la risa; en algunas personas, como resultado de la inserción de ese músculo en la piel de las mejillas se forma durante su contracción una pequeña fosita por el lado de la comisura labial.

Depresor del ángulo de la boca

Los músculos depressor anguli oris constituyen una lámina muscular triangular que se inicia por su base en el borde inferior de la mandíbula, lateral al tubérculo mental. Por su vértice se inserta en la piel, cerca del ángulo de la boca y el labio superior. Es depresor del ángulo de la boca y convierte el pliegue nasolabial en rectilíneo. El descenso de los ángulos de la boca da a la cara una expresión de tristeza.

Elevador del ángulo de la boca

Los músculos levator anguli oris son cuadriláteros, situado debajo del elevador del labio superior y del cigomático mayor, se inicia en la fosa canina del maxilar (por eso antes se le llamaba músculo canino), por debajo del agujero infraorbital y va a insertarse en la comisura labial. Es elevador y aductor de la comisura labial.

Depresor del labio inferior

El músculo depressor labü inferioris está situado directamente sobre el hueso. Se inicia en el borde de la mandíbula, constituyendo una prolongación del platisma, y dirigiéndose oblicuamente va a insertarse en toda la piel del labio inferior, llegando basta el borde libre del mismo. Tracciona el labio inferior hacia abajo y algo lateralmente, como se observa, por ejemplo, en el gesto mímico de repugnancia.

Músculo mental

El músculo mentalis es uno de los músculos mímicos más poderosos. Parte de la eminencia alveolar de los incisivos y caninos inferiores y va a insertarse en la piel del mentón. Eleva la piel del mentón formando pequeñas fosillas así como el labio inferior, comprimiéndolo contra el superior.

Buccinador

El músculo buccinator se presenta como una amplia capa muscular cuadrilátera, que forma la pared lateral de la cavidad bucal, hallándose en contacto directo con la mucosa de la boca.

Se inicia en el proceso alveolar del maxilar a nivel del primer molar y continúa hacia atrás, hasta el proceso pterigoideo, después desciende a lo largo del rafe pterigomandibular (raphe pterygomandibularis) (ligamento fibroso extendido entre el gancho pterigoideo y la cresta buccionadora de la mandíbula) y continúa por la cresta buccinadora y la pared lateral de los alvéolos de los molares, dirigiéndose hacia delante, hasta la comisura de los labios. A nivel del segundo molar superior el músculo es atravesado por el conducto parotídeo (ductus parotideus).

La cara externa del músculo buccinador está cubierta por la fascia bucofaríngea, a la cual se aplica el cuerpo adiposo de la mejilla (Bichat). La acción del músculo consiste esencialmente en expeler al exterior el contenido del vestíbulo bucal, por ejemplo, el aire al tocar un instrumento de viento, de donde proviene la denominación de esos músculos (músculos buccinador, músculo de las trompetas).

Orbicular de la boca

El músculo orbicularis oris está situado en el espesor de los labios, formando un círculo o corona alrededor de la hendidura bucal. Las fibras del músculo, tanto en el labio superior como en el inferior, se dirigen desde las comisuras labiales hasta la línea media, donde se entrelazan con las fibras homólogas del lado opuesto.

Al músculo se asocian multitud de fascículos de los músculos vecinos. Al contraerse la porción periférica del músculo orbicular, los labios se engruesan moviéndose hacia delante, como en el beso; si se contrae la porción situada debajo del borde rojo labial, los labios se ponen en íntimo contacto doblándose hacia dentro, a causa de lo cual desaparece su borde rojo.

El orbicular de la boca, situado alrededor de la boca, cumple la función de esfínter, es decir, de músculo que cierra la hendidura bucal. En este sentido, es antagonista de los músculos radiales de la boca, esto es, de los músculos que parten desde la región del orbicular como radios divergentes y que actúan abriendo la boca(músculos elevadores del labio superior y del ángulo bucal, presores del labio inferior y del ángulo bucal, etc.).

Músculos perinasales

Músculo nasal

El músculo nasalis está débilmente desarrollado, se encuentra cubierto parcialmente por los elevadores del labio superior. Se inicia en el maxilar, en las eminencias alveolares de los incisivos laterales superiores, subdividiéndose de inmediato en tres partes: porción transversa (pars transversa), porción alar (pars alaris) y músculo depresor del septo nasal (músculo depressor septi nasi).

La porción más lateral, la porción transversa, se eleva hacia el dorso de la nariz en su porción cartilaginosa, continuándose en una laminilla tendinosa que se une a la laminilla homónima del lado opuesto; al contraerse deprime la parte cartilaginosa de la nariz. La porción alar, músculo del ala de la nariz, constituye una porción corta que se dirige al ala nasal, haciéndolo descender al contraerse, por eso se le llama músculo depresor del septo nasal.

Fascias de la cabeza

La aponeurosis epicraneal (fig. 4), cubre la calvaria, en sus partes laterales se adelgaza considerablemente hasta formar una laminilla fibrosa laxa, por debajo de la cual se extiende la fascia temporal, densa y reluciente, que cubre el músculo homónimo, iniciándose por arriba en la línea temporal. Por abajo, esta fascia se inserta en el arco cigomático desdoblándose en dos láminas de las cuales la superficial se adhiere a la cara externa del arco, y la profunda a su cara interna. Entre ambas láminas se delimita un espacio lleno de tejido adiposo.

La fascia temporal convierte la fosa temporal en receptáculo osteofibroso que contiene al músculo temporal y cierta cantidad de tejido adiposo. El músculo masetero está cubierto por la fascia masetérica (fascia masseterica), que envolviendo el músculo se inserta por arriba en el arco cigomático, por abajo en el borde de la mandíbula y por detrás y por delante en la rama. Hacia atrás y, en parte, por su cara anterior, se relaciona con la fascia parotídea (fascia parotidea), que forma la cápsula de dicha glándula.

En la región facial no existen fascias, ya que los músculos mímicos se localizan directamente debajo de la piel. La única excepción la constituye el buccinador; este músculo está cubierto en su parte posterior por la fascia bucofaríngea, de gran densidad, que más adelante se hace laxa, fusionándose con el tejido de la mejilla; por detrás se adhiere al ligamento pterigomandibular, continuándose con el tejido conjuntivo que cubre los músculos de faringe.

Fuentes