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Norma lingüística

Norma lingüística
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Concepto:Conjunto de caracteres lingüísticos a los que se ajusta la corrección gramatical, en general o en un punto concreto. La norma linguística es una realización colectiva del sistema y representa una posición intermedia entre sistema y habla.

Norma lingüística. Se refiere a lo que establece la comunidad como realizaciones del habla. La originalidad expresiva del individuo que no conoce o no obedece la norma, puede ser tornada como modelo por otro individuo, puede ser imitada y volverse por consiguiente norma. Dentro de la misma comunidad lingüística nacional y dentro del mismo sistema funcional pueden comprobarse varias normas: familiar, popular, culta, estudiantil, entre otras, que son distintas, sobre todo, en lo concerniente al vocabulario, y a menudo, en las formas gramaticales y en la pronunciación.

Definición

Al definir el concepto de norma lingüística no se trata de la norma en el sentido corriente, establecida o impuesta según criterios de corrección; sino de la norma objetivamente comprobable en una lengua, la norma que siguen los hablantes necesariamente por ser miembros de una comunidad lingüística y no aquella según la cual se reconoce que «hablan bien».

Lo que en realidad se impone al individuo, limitando su libertad expresiva y comprimiendo las posibilidades ofrecidas por el sistema, dentro del marco fijado por las realizaciones tradicionales, es la norma.

Hjelmslev define la norma como el conjunto de rasgos distintivos que, en la manifestación concreta del sistema de la lengua, permiten reconocer los elementos entre sí. El uso consiste en los fenómenos semántico-fonéticos mediante los cuales el sistema se manifiesta realmente.

Para Coseriu la norma es el conjunto de las obligaciones impuestas, en una sociedad determinada, por su realización efectiva, incluyendo en el conjunto los rasgos no distintivos y las variantes contextuales.

Historia

La palabra norma proviene del latín norma, y fue documentada en 1616. Tradicionalmente, se hacía referencia a la norma establecida por la Academia de la Lengua Española, y se consideraba que eran sus dictados los que fijaban el uso y le daban esplendor y unidad al idioma español. Como modelo lingüístico, se tomaba la lengua literaria, siguiendo el patrón latino de imitar las obras de los grandes poetas clásicos, con lo que se aspiraba a lograr la perfección en el uso del lenguaje.

La norma, como aquello que garantiza el uso correcto de la lengua, estuvo siempre presente en la enseñanza tradicional, cuyo fin era dotar al alumno de las reglas que le permitieran establecer las diferencias entre lo correcto y lo incorrecto. En los países de habla hispana, tal afán correctivo se sustentaba en el predominio de lo establecido por la Academia en detrimento de los usos generalizados en cada uno de ellos, los que carecían de suficiente prestigio lingüístico.

El rechazo a las normas en las primeras décadas del siglo XX, tuvo lugar a partir del desarrollo de la lingüística sistémica. Los lingüistas comenzaron a utilizar la norma desde otro punto de vista. El concepto de norma se ha ido modificando en la misma medida en que ha avanzado el conocimiento científico acerca del lenguaje, la lengua y el habla.

En los últimos años, con el fortalecimiento de las academias de la lengua en las diferentes naciones del mundo hispano, el avance de las comunicaciones en la red de redes y la ampliación de los miembros de número de la Academia de la Lengua Española, que informan sistemáticamente acerca de los usos que se generalizan en sus respectivos países y colaboran en la elaboración de los nuevos diccionarios, ha tenido lugar la aceptación de múltiples voces, así como de sus variaciones locales, lo cual es expresión de una apertura democrática, que debe fortalecer la unidad y favorecer la aceptación de la diversidad.

Características

  • La norma lingüística contiene solo lo que en el hablar concreto es repetición de modelos anteriores e implica la eliminación de todo lo que en el habla es aspecto totalmente inédito, variante individual, ocasional o momentánea.
  • Está sujeta a limitaciones de orden social (necesidad de comprensión y exactitud) y de orden lingüístico (estabilidad de la lengua).
  • Es a la vez, actividad lingüística, producto lingüístico y obligatoriedad.
  • La norma es variable, según los límites y la índole de la comunidad.
  • Puede coincidir aparentemente con el sistema —cuando el sistema ofrece una única posibilidad—, así como el habla puede coincidir con la norma.
  • Diversidad, la lingüística moderna reconoce entre la diversidad de normas, la familiar, culta, la vulgar, la popular y otras.
  • Es más limitada que el sistema, pues nace de la asignación de un valor social determinado a ciertas realizaciones del sistema y no al sistema en su totalidad.
  • Los conceptos que con respecto a la norma se dan son «normal» y «anormal» y no «correcto» «incorrecto». Muchas veces la «norma normal» no coincide con la «norma correcta».
  • Se encuentran en la norma elementos constantes, pero no pertinentes desde el punto de vista funcional porque no se clasifican en el sistema.
  • Es un puente entre sistema y realización (habla), patrón lingüístico capaz de generar una serie de realizaciones acordes con las exigencias del grupo social, y de este modo, influye sobre la actividad lingüística de los hombres en sociedad.
  • Es un agente de cambio no solo de unas realizaciones del sistema por otras (habla), sino también de cambio dentro del sistema (incorporación de nuevos paradigmas impuestos por la norma).
  • Está dada por las preferencias de determinado grupo de la comunidad lingüística y no constituye una barrera para la comunicación.
  • Los hechos de la norma pueden producirse en cualquier plano: fónico, morfosintáctico o léxico.

Diferencias diastráticas, diatópicas y diafásicas

Desde los aportes de la sociolingüística ha quedado demostrado que no existe una norma única, y que se manifiestan diferencias diatópicas (según el lugar), diastráticas (según los estratos sociales) y diafásicas (según los contextos de comunicación), y que el hablante, en este caso, elige el registro que ha de emplear, según su intención y finalidad y teniendo en cuenta las características de sus interlocutores y del contexto. Pero las personas que no dominan la norma culta y solo dominan la norma vulgar o la común, no pueden hacer esas adecuaciones en situaciones comunicativas complejas, que exigen un lenguaje especializado, con predominio del metalenguaje de la ciencia. En estos casos, lo que sucede generalmente es que la persona se ve incapacitada para intervenir o dar a conocer nuevas conceptuaciones.

Relación con la lengua y el habla

En su relación con la lengua y el habla, la norma constituye un punto intermedio, pues participa tanto del carácter abstracto de la primera como del carácter concreto de la segunda, y la integran los usos establecidos socialmente y aceptados por la comunidad lingüística.

El carácter intermedio de la norma entre lengua y habla puede apreciarse en lo siguiente: el sistema de los sustantivos en el español ofrece la posibilidad de formar el femenino de sustantivos, que en masculino terminan en tor, con la terminación tora o la terminación triz. De manera que podría formarse de doctor: doctora y doctriz. En cambio la norma rechazaría doctriz. De igual forma la norma admite maestro/maestra, presidente/presidenta; pero no admite estudiante/estudianta, ni amante/amanta. Es decir, que realiza solo parcialmente el sistema.

Fuentes

  • Cueva Iglesias, Otilia de la y otros (2004). Manual de gramática española. La Habana. Editorial Félix Varela.
  • Porro, Migdalia, María A. Domínguez y Élida Grass (1982). Forma, función y significado de las partes de la oración. La Habana. Editorial Pueblo y Educación.
  • Roméu Escobar, Angelina, comp. (2011). Normativa : un acercamiento desde el enfoque cognitivo, comunicativo y sociocultural. La Habana. Editorial Pueblo y Educación.