Piscicultura en Cuba

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Piscicultura
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Piscicultura en Cuba. En Cuba no existen grandes ríos ni lagos donde se puedan explotar altas biomasas de peces, para poder llevar a cabo la Piscicultura, se aprovecharon los embalses artificiales construidos por el Estado Revolucionario como reserva de agua a lo largo de todo el país.

A su vez, fue necesario introducir otras especies de peces de interés comercial a partir de los años sesenta, además de las ya existentes o endémicas de Cuba, como la biajaca (Cichlasoma tetracantha) y el manjuarí (Atractosteus tristoechus), considerado éste una especie representante de un grupo muy primitivo.

El auge de la actividad de los piscicultores se debe a que propicia alimento proteico a la población y ha contribuido a elevar el nivel nutricional de los sectores más pobres de la sociedad, constituyendo una fuente de empleo e ingreso y una de las vías que ayuda al saneamiento del medio ambiente.

Contenido

Acuicultura

Actividades relacionadas con la producción, crecimiento y comercialización de organismos acuáticos, ya sean animales o vegetales de aguas dulce, salobre o salada. Mundialmente la Acuicultura se ha visto incrementada en los últimos años con respecto a decenios anteriores, la cual está representada básicamente por los cultivos de agua dulce, siendo los peces, crustáceos y moluscos los de mayor aporte en miles de toneladas con una incidencia entre el 50-60%, seguida del maricultivo con más del 35% y por último las aguas salobres con alrededor del 6%.

La Piscicultura forma parte integrante de la Acuicultura, pero se refiere específicamente al cultivo de peces de agua dulce, de donde las especies sometidas a cultivo aproximadamente treinta presentan volúmenes productivos apreciables, once de ellas pertenecen a las carpas, barbos y otros ciprínidos, que son los que han aportado las cifras mayores y que se corresponden con el 80% de la producción total. El grupo de peces diversos donde se encuentran Clarias, Tilapias y otros cíclidos, se mantienen entre el 5-18% aproximadamente.

Una de las bondades que presenta las labores acuícolas es que se reutiliza en las distintas líneas de trabajo que conllevan los cultivos, todos los desechos generados por las diferentes industrias, incluyendo las aguas residuales de los estanques.

Especies introducidas

La reproducción de estas especies es artificial a través de compuestos hormonales, técnica lograda y dominada por los especialistas acuicultores con elevadas producciones desde 1980. Existen reportes de desoves naturales de estas especies.

Estas especies del Clarias también son sometidas a la reproducción inducida para procrearlas y dar lugar al híbrido, técnica establecida con gran dominio por los especialistas desde el 2000.

Otras especies fueron introducidas como la trucha (Micropterus salmoides)en 1928 desde los Estados Unidos la que se convierte en atractivo turístico para la pesca deportiva; la perca del Nilo (Lates niloticus) desde Etiopía en 1982 y 1983, carnívoro muy voraz y el paiche (Arapaima gigas) oriundo del río Amazonas, introducido en 1973 y reintroducido en 1982 desde Perú, que también es carnívoro, que se alimenta de otros peces y que puede alcanzar hasta 2.5 m de largo y alrededor de 180 Kg de peso. Por sus hábitos alimentarios y tamaño, estas especies no fueron objetos de cultivo.

Entre los años 1970-1980 se comenzaron a construir las Estaciones Piscícolas en todas las provincias del país con módulos de estanques de tierra y cemento, laboratorios equipados y salas de desove. Los cultivos de peces en estas instalaciones tenían como objetivos fundamentales cumplir con las líneas de trabajo de los Proyectos de Investigación, obtener biomasas destinadas a la siembra de los embalses y crear los bancos de reproductores para posteriores producciones. Es así entonces que se empieza a desarrollar la Piscicultura como tal, que no es más que los cultivos de diferentes especies de peces.

Sistemas de cultivo que se llevan a cabo en la Piscicultura

Piscicultura familiar

Tiene como característica que se desarrolla en tranques naturales o en pequeños estanques construidos por las propias familias y/o comunidades. Las densidades de siembra son bajas y se practica el policultivo con dos o más especies de costumbres alimentarias naturales diferentes. Puede asociarse el cultivo integrado con animales de granjas.

Manejo de los acuatorios

Fases de cultivo

Las fases de cultivo están en dependencia de la especie que vayamos a cultivar, pero las fundamentales son las siguientes:

Tipos de cultivo

Densidades de siembra

Es el número de peces sembrados por unidad de área, que debe estar basado sobre principios biológicos en cuanto a base alimentaria, económicos y de productividad de los estanques. También debe regirse por las producciones que queremos alcanzar y de la disponibilidad de larvas o alevines, siendo la densidad de siembra un regulador de la tasa de crecimiento y de la duración del cultivo. Cuando se utiliza una densidad de siembra baja los peces pueden crecer rápidamente y alcanzar una gran talla, pero se desperdicia el espacio y el alimento natural existente. Sin embargo, con una alta densidad de siembra se obtienen altas producciones, pero esta densidad tiene sus límites, pues cuando alcanza los valores superiores permisibles se presentan factores que limitan el éxito del cultivo como son el espacio vital, la disponibilidad de dioxígeno disuelto y la cantidad de alimento distribuido, obteniéndose producciones más bajas que las programadas y peces con tallas menores.

Los valores de dioxígeno disuelto deben tenerse en cuenta, ya que están afectados por la densidad, pues los peces en cultivo generan productos de excreción que al descomponerse disminuyen este parámetro químico.

Como cada estanque tiene sus características propias, cada uno de ellos soporta una biomasa de peces determinada y esto es la llamada Capacidad de Carga, que cuando se llega a su límite máximo y la disponibilidad de alimento es justamente el suficiente para mantener esa biomasa, el crecimiento puede cesar, por lo que se recomienda utilizar densidades de siembra por debajo del límite de la capacidad de carga, que permitan que los peces crezcan bien en el menor tiempo posible.

Proporción de especies a sembrar

Normalmente esto es un asunto a tratar cuando se lleva a cabo un policultivo donde se utilizan diferentes especies en proporciones determinadas, que varían según las condiciones existentes en los estanques en cuanto a alimento disponible, por lo que la selección de las especies primarias y secundarias se hace teniendo en cuenta los hábitos alimentarios y las concentraciones de alimento natural existentes. La combinación para el policultivo se realiza sembrando en mayor proporción la especie con hábitos alimentarios que puedan ser respaldados con las concentraciones más elevadas de alimento natural que existan en el estanque y las restantes especies en proporciones complementarias para otros niveles tróficos.

En Cuba generalmente los policultivos se practican con Tenca blanca, Tenca manchada, Tilapia nilótica u otra y Carpa común en porcentajes de 60, 20, 15 y 5%, respectivamente. La carpa común revuelve el fondo en busca de organismos bentónicos y esto ayuda a airear el sedimento, acelera la oxidación de la materia orgánica y al intercambio de minerales, favoreciendo el desarrollo del plancton y el crecimiento del resto de los peces.

Otra especie uitlizada es la Carpa herbívora, manteniendo el resto de las especies en igual proporción. Cuando utilizamos carpa herbívora aumentamos las condiciones eutróficas del estanque, porque consumen hierbas que no digieren con facilidad y las heces contienen muchas células vegetales que ayudan a promover la proliferación del plancton, específicamente a las algas, por lo que la carpa plateada se verá beneficiada y por consiguiente la carpa cabezona, pues el zooplancton encontrará buena fuente de alimento.

Puede utilizarse también la amura negra, que removerá el fondo en busca de moluscos que es su alimento preferido y de esta forma mejora las condiciones del estanque. El crecimiento del resto de las especies no es inferior a cuando se utiliza la amura blanca. El uso de las Tilapias es para aumentar la productividad del estanque, pues al ser omnívoras aprovecharán todos los niveles tróficos del estanque.

El equilibrio ecológico se conseguirá escogiendo las especies más adecuadas para cada estanque, teniendo en cuenta que estas carpas juegan un papel importante en el mantenimiento del ecosistema y que la distinción en los tipos de alimentación no es definitoria, debido a que los peces pueden adaptarse a las condiciones que los rodean cuando su alimento preferido disminuye, buscando otras fuentes alimenticias no usuales, por lo puede esperarse cierto grado de competencia especialmente cuando se siembra a altas densidades.

Calidad del agua

La calidad del agua se refiere a los factores ambientales que influyen en los cultivos, los cuales están divididos en físicos, químicos y biológicos, pero que en la realidad no se pueden dividir, porque están estrechamente relacionados.

La transparencia del agua es otra variable a medir en un cultivo de peces, ya que da la medida de la concentración de plancton existente o de la turbidez por materia en suspensión. La primera es una condición necesaria y la segunda puede causar afectación en el calentamiento del agua, provocando anomalías en la composición del plancton y por ende en la productividad del estanque.

El color del agua está relacionado con la incidencia de la luz y la pureza del agua. En un cultivo de peces debe ser verde o verde-pardusco, lo que nos indica cantidad suficiente de nutrientes para el desarrollo normal del alimento natural.

El valor de pH (potencial de hidrógeno) está representado por la concentración de iones hidrógeno y nos dice si el agua es ácida o alcalina si nos guiamos por la escala de 0-14, siendo el valor 7 el neutro. Los valores por debajo de 4 y por encima de 11, provocan lento crecimiento de los peces y no se reproducen, afectándose así la productividad del estanque. En nuestro país regularmente en condiciones normales las aguas presentan valores de pH alrededor del neutro.

La alcalinidad viene dada por la concentración de iones carbonato y bicarbonato y la dureza total por los iones de calcio y magnesio. Son variables también medibles en un cultivo, que si se encuentran a niveles similares podemos decir que el agua es productiva.

El nitrógeno se presenta en el agua de cuatro formas diferentes, siendo el amoniaco (NH3) y el nitrito (NO-2) tóxicos en concentraciones elevadas, no así el nitrato (NO-3) y el amonio (NH+4), pues son los compuestos que asimilan las algas durante la fotosíntesis.

Los valores de fósforo regulan el crecimiento del fitoplancton en los estanques. Se dice que las aguas naturales no son ricas en fósforo y por esta razón debemos realizar aplicaciones de fertilizantes fosfatados cada cierto tiempo, para que no se deje de producir dioxígeno en el estanque.

El sulfuro de hidrógeno (SH2), es el elemento más tóxico para un cultivo, sobre todo en la incubación de los huevos y cría de larvas y alevines. Sus concentraciones se recomiendan en cero para estas etapas, pues si hay déficit de dioxígeno con abundante materia orgánica, los iones de este compuesto se unen con el hierro de la hemoglobina bloqueando la respiración de los peces.

Todos estos parámetros (físicos y químicos) deben ser objeto de manejo en los cultivos, chequeándose diariamente o dos veces al día, según requiera la importancia de cada uno de ellos y para esto se controla a través de una inspección diaria alrededor de los estanques en la mañana y la tarde.

Mejoramiento genético

El mejoramiento genético se basa en la ganancia genética a través de selecciones masales y familiares y en el cruzamiento de individuos. En peces se refiere fundamentalmente en modificar aquellas características de los genes con importancia económica como son tasa de crecimiento, conversión del alimento, robustez y fecundidad, entre otros, para obtener mejoras significativas de esos parámetros.

Nuestro país lleva a cabo un programa de mejoramiento genético en tilapias desde finales de los años 80, con resultados alentadores por criterio de corpulencia y factor de condición (K- relación largo-peso). En tilapias rojas se ha obtenido incremento en peso y se ha erradicado el manchado del cuerpo, haciéndolas más llamativas en su comercialización.

Se prevé extender estos trabajos a otras especies de interés comercial como Clarias en las diferentes etapas de desarrollo, teniendo como fundamento genético la tasa de crecimiento, el canibalismo y la supervivencia principalmente, factores que merman o entorpecen en ocasiones los cultivos.

Alimentación

Uno de los principales objetivos de la Piscicultura es que los peces alcancen la talla comercial en el más breve tiempo posible y que el cultivo desde el punto de vista económico sea rentable, lo que se logra supliendo los requerimientos nutricionales de las especies que cultivamos. Todo esto se hará posible creando condiciones ambientales óptimas y una adecuada alimentación y nutrición de los peces. Se tiene en cuenta que para cada sistema y etapa de cultivo la alimentación se rige por un esquema de aplicación y formulaciones dietéticas que se corresponden con la especie objeto de cultivo.

Tipos de alimento

1. Alimento natural

Los peces encontrarán en el medio acuoso el alimento natural que puede ser de origen vegetal o animal, además de otros compuestos disueltos en el agua como diversos iones que son absorbidos directamente por las branquias o ingeridos con el alimento y posteriormente absorbidos en el tracto digestivo. Dentro del alimento natural o cadena alimentaria como también se le conoce, se encuentra el fitoplancton que es el grupo de algas microscópicas que constituyen el primer eslabón de esta cadena, representadas por diferentes géneros y especies. El segundo nivel trófico lo compone el zooplancton que agrupa a los microcrustáceos que viven a media agua.

Finalmente invadiendo el fondo de los acuatorios habita el bentos, compuesto por larvas y pupas de dípteros, oligoquetos, moluscos, crustáceos y otros organismos que viven enterrados o sobre la superficie del fondo. En esta zona se acumula además todo el detritus orgánico que será aprovechado por diferentes especies ícticas.

El alimento natural es más aprovechado por la gran mayoría de los peces durante las primeras fases de desarrollo (precría y alevinaje), sobre todo los planctófagos y se verá disminuido con el aumento de la biomasa, donde será necesario para algunas especies incorporar un alimento suplementario.

2. Alimento artificial

Los peces que cultivamos no siempre aprovechan el alimento natural, pues esto depende de la morfología del tracto digestivo (boca, brancoespinas, esófago, estómago e intestino) y a sus requerimientos nutricionales, lo que aparejados ha dado lugar a los hábitos alimentarios de cada uno de ellos.

Para perfeccionar las prácticas acuícolas y suplir las exigencias de nutrientes de cada especie, en nuestro país y muy en específico en la Empresa de Preparación Acuícola Mampostón, se lleva a cabo estrategias de alimentación y dietas esmeradas con productos convencionales y no convencionales que atienden de manera precisa las exigencias nutricionales de los peces.

Cada dieta está diseñada cuidando los niveles de proteína, específicamente los de aminoácidos esenciales, carbohidratos, lípidos, energía, vitaminas y minerales, los cuales en su conjunto suplen los requerimientos nutricionales de cada especie, que hace que se logre un buen crecimiento en menor tiempo. Estos alimentos artificiales se dan secos, húmedos, peletizados y extrusados.

Estos productos también son utilizados en la preparación de ensilados, cuya técnica consiste en la preservación de la materia orgánica a través de la acidificación del medio, lo que se logra de forma química con la adición de ácidos orgánicos e inorgánicos o de forma biológica con bacterias ácido- lácticas y una fuente de carbohidratos. Estos ensilados tienen la ventaja que pueden ser almacenados por un período de tiempo sin que se deteriore su eficiencia o ser mezclados con núcleos harinosos y formar un alimento húmedo, el cual se le suministra directamente a los peces o puede peletizarse a diferentes tamaños de gránulos.

Fertilización

Para poder mantener los niveles en las concentraciones de alimento natural se recurre a la fertilización de las aguas como una estrategia de alimentación, la que consiste en la aplicación de fertilizantes orgánicos e inorgánicos que contienen elementos indispensables para promover el desarrollo de la base alimentaria natural.

Los fertilizantes orgánicos de origen animal más usados son las excretas y los de origen vegetal las hierbas, bagazo, miel, entre otros, los que se pueden utilizar de forma independiente o en forma de ensilados y los fertilizantes inorgánicos o minerales son los que en su composición contienen una carga de nitrógeno, fósforo y potasio, compuestos más usados, aunque para las aguas cubanas los más necesarios, según los requerimientos, son los dos primeros, siendo la urea, el nitrato de amonio y los superfosfatos los más empleados.

Existen variantes de fertilizantes orgánicos como los compost, masa hidrolizada, silos anaeróbicos y otros que también promueven el alimento natural y que se recomienda su uso para pequeñas estaciones piscícolas o en acuicultura familiar.

Cada uno de ellos jugará un papel en la promoción de las densidades de estos organismos naturales, siendo los inorgánicos los que desarrollarán más directamente las comunidades algales y los orgánicos a las poblaciones zooplanctónicas, aunque de forma indirecta cada eslabón de la cadena se verá beneficiado con las fertilizaciones incluyendo al bentos y los propios peces.

Producción de alimento vivo

Esto es una práctica que se lleva a cabo como una reserva o fuente de alimento segura en caso de que no se logren con las fertilizaciones las densidades adecuadas de alimento natural. Para alcanzar este objetivo se recurre a diferentes métodos y medios de cultivo, los que han sido practicados en casi todas las provincias del país y donde se obtienen elevadas producciones.

Métodos y medios de cultivo

Todas estas producciones se utilizan directamente en los estanques al prepararlos como inóculos, como alimento en la cría de larvas y alevines o pueden ser congelados en bolsas de nylon para usos posteriores.

Cultivo de peces ornamentales

La cría de estos peces resulta de gran beneficio económico, pues se cultivan en pequeños espacios y su mantenimiento es relativamente sencillo. En nuestro país se cuenta con vasta experiencia en esta actividad con resultados alentadores para su perpetuidad y comercialización.

Existen gran variedad en cuanto a tamaño, color y forma sobre todo los de países tropicales, lo que los hace muy atractivos y apreciados como ornamento, reportándose mundialmente de 70-500 especies de agua dulce.

Viven a temperaturas promedio de alrededor de 26ºC y pH cercanos al neutro (7), preferiblemente en aguas blandas y sin movimientos fuertes. Tienen inclinación por el alimento vivo y en las primeras etapas de crecimiento aceptan papillas confeccionadas a base de huevo y leche fundamentalmente. Los alimentos comerciales para peces con un contenido mínimo proteico de 45% y 12% de lípidos, serán también garantía para una mayor eficiencia productiva. Para su reproducción la mayoría de las especies forman nidos con burbujas de aire en la superficie y los machos se encargan de cuidar las crías.

Sanidad Acuícola

El quehacer de los acuicultores puede causar estrés en los animales sobre todo al realizar las pescas de control, sobrealimentación, altas densidades y otros procesos propios de la actividad, conjuntamente con los cambios medioambientales que pueden surgir y que son difíciles de evitar. Es por esta razón que la patología debe formar parte de los proyectos de cultivo de los organismos acuáticos y como en ese medio existen las bacterias oportunistas que ante cualquier estrés se exacerban provocando debilitamiento de los animales y hasta enfermedades, se debe dominar las técnicas microbiológicas para la detección de ellas.

La enfermedad se produce cuando se rompe el equilibrio entre el hábitat, el huésped y el patógeno y se manifiesta por el comportamiento anómalo del animal o por lesiones en el cuerpo, síntomas que indican alteraciones de su fisiología y que se traduce, si no son atendidos a tiempo, en disminución del rendimiento o la muerte masiva de la población, pero no siempre los peces mueren por la presencia de un agente patógeno, otros factores físicos, químicos, biológicos o de manejo pueden ser la causa de mortalidades.

Con el fin de evitar estas pérdidas se debe tener estricto control con el manejo de los peces y el agua, con los medicamentos y drogas utilizados para mitigar las enfermedades, pues en ocasiones resultan nocivos para el hombre y perjudiciales al medio ambiente. A través de un diagnóstico basado en un examen externo e interno del animal se define la enfermedad y se aplica el tratamiento con los productos químicos adecuados. Los tratamientos que se escojan estarán en dependencia de la edad de los peces, la densidad de siembra y el sistema de cultivo. Así mismo, las sustancias químicas a utilizar deben ser a concentraciones, dosis y forma de empleo conocidas para que no pierdan efectividad, ni dañen o resulten tóxicas para poblaciones aledañas como el plancton.

Últimamente la tendencia se orienta a utilizar los extractos de plantas para el control de las enfermedades en los peces. En Cuba se han probado alrededor de diez de estos compuestos para erradicar parásitos y bacterias con resultados que inciden de forma positiva sobre los parámetros económicos.

Procesamiento industrial

Las cosechas de pescado obtenidas serán de excelente calidad si el piscicultor las ha cultivado bajo las técnicas de manejo y alimentación adecuadas y tendrán mercado nacional o de exportación en dependencia de esto, de la demanda de las especies en cultivo y de la estabilidad en las producciones, cumpliéndose de esta manera las llamadas tres "C" de la producción acuícola: CALIDAD, CANTIDAD Y CONTINUIDAD.

Estas producciones procedentes de los estanques de ceba llegan a la sala de faena para su procesamiento con un peso promedio de 300-650 g según la especie íctica, las que se convertirán en materia prima donde su final será un producto alimenticio para el ser humano y los subproductos residuales no aptos para este fin son procesados por la fábrica de alimento para peces. Una vez en esta sala se sigue una serie de pasos para darle a la materia prima carácter de producto, comenzando por el lavado cuidadoso de los ejemplares los que serán mantenidos en refrigeración (-4ºC) por 24 horas.

Transcurrido este tiempo y de acuerdo al tamaño y conformación del ejemplar se convierte en filete de tres categorías (+100g, 60-90g y fuera de talla) y los que no clasifiquen serán tronchos. La carne remanente adherida a la espina central pasa a ser picadillo condimentado o no condimentado. Las vísceras, piel, espina y la cabeza formarán parte de la materia prima para confeccionar los ensilados incluidos en la dieta de los peces.

El "sabor a fango" que en ocasiones los consumidores detectan sobre todo cuando se utilizan peces omnívoros y/o de fondo, se debe a una sustancia producida por algas verde-azules y hongos que se acumula en las grasas del animal y que debe eliminarse para no deteriorar el producto final. Para evitar esto existen técnicas como las de colocar a los peces en agua corriente o quieta, pero con abundante oxigenación, sin alimento y a los 4 ó 10 días quedarán depurados. También pueden ser colocados en agua salada y se obtendrá el mismo efecto.

En Cuba, específicamente en la Empresa de Preparación Acuícola Mampostón, se suele sumergir las masas musculares molidas o enteras en agua helada, las que se agitan manualmente para homogenizar el proceso y se elimina esta agua a través de filtrado cuando se trata de picadillo y la operación se repite hasta tres veces. También se realizan degustaciones antes de enviar el producto final al mercado para evitar el rechazo.

Con el picadillo se puede elaborar conformados como croquetas y albóndigas o embutidos como chorizos y salames con muy buena aceptación por la población, pues todos estos productos están avalados y registrados en Salud Pública y se cuenta con un Sistema de Análisis de Riesgo que sigue las producciones diarias a través del Sistema de Gestión de la Calidad.

Bioseguridad

Como Bioseguridad se conoce al conjunto de medidas científico–organizativas y técnico-ingenieras destinadas a proteger al trabajador, a la instalación, a la comunidad y al medio ambiente de los riesgos que entraña el trabajo con agentes biológicos o la liberación de organismos al medio, ya sean estos modificados genéticamente o exóticos; disminuir al mínimo los efectos que se puedan presentar y eliminar rápidamente sus posibles consecuencias en caso de contaminación, efectos adversos, escapes o pérdidas.

Las medidas de Bioseguridad establecidas en la Acuicultura tienen como objetivo evitar la introducción de patógenos, crear condiciones idóneas para el buen desarrollo de los peces y hacerlos resistentes ante la presencia de cualquier agente nocivo y aunque en Cuba las enfermedades presentadas no han sido barreras para el éxito de los cultivos, se hace necesario la implementación de estas medidas para disminuir la vulnerabilidad de la población acuícola ante enfermedades epizoóticas graves y de la comunidad.

Internacionalmente se han confeccionado diversos programas para mitigar estos efectos y lograr la sustentabilidad en la producción de alimentos de origen acuático, medidas que conjuntamente con la aplicación de los procedimientos operacionales de trabajo contribuyen al perfeccionamiento de las actividades en el sector acuícola a nivel nacional, pues se ha comprobado en estudios realizados que con el cumplimiento de la Bioseguridad se logran altas producciones con mayor inocuidad.

Fuentes