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Ramón Pez Ferro

Ramón Pez Ferro
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El único combatiente hombre sobreviviente del asalto al antiguo Hospital Civil Saturnino Lora, desarrollado el 26 de julio de 1953 para apoyar el Asalto al Cuartel Moncada.
NombreRamón Pez Ferro
Nacimiento3 de abril de 1934
Candelaria (Pinar del Río)Bandera de Cuba Cuba
Nacionalidadcubana
Ciudadaníacubana
Alma materDoctorado en Ciencias Sociales y Derecho Público.
PadresJuan Ramón Pez y Aurora Ferro Ordoñez.

Ramón Pez Ferro. Único combatiente hombre sobreviviente del asalto al antiguo Hospital Civil Saturnino Lora, desarrollado el 26 de julio de 1953 para apoyar el Asalto al Cuartel Moncada.

Síntesis biográfica

Nació el 3 de abril de 1934 en Candelaria, entonces provincia de Pinar del Río, hoy provincia de Artemisa. Se formó en el seno de una familia humilde, donde sus padres, Juan Ramón Pez y Aurora Ferro Ordoñez, se dedicaban al comercio, así como a la práctica de diferentes oficios con el objetivo de sustentar a su familia.

Estudios

Culminó los estudios primarios hasta el sexto grado en su provincia natal. Tiempo después ingresa en el Instituto de Segunda Enseñanza de Artemisa, lo que hoy se conoce como Preuniversitario. Al terminar el Bachillerato matricula en la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana. No obstante, cuando ya había culminado el segundo año de Derecho, la Universidad fue clausurada por la dictadura, por lo que completó sus estudios después del triunfo de la Revolución. Entonces cambió la carrera por Ciencias Sociales y Derecho Administrativo, terminada esta, también terminó la licenciatura en Derecho Consular y Diplomático y con un año más de estudio terminó el Doctorado en Ciencias Sociales y Derecho Público.

Vinculación a la lucha contra el régimen

Con sólo 16 años comenzó a sentir un gran desprecio por el régimen que existía, se sentía muy sensibilizado por la mísera situación del pueblo cubano. Ello lo lleva a incorporarse a las luchas estudiantiles a través de las huelgas estudiantiles, en las actividades patrióticas, etc. Igualmente el joven artemiseño se incorporó al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), que fue creado por Eduardo Chibás, un líder carismático de mucho apoyo popular, que luchaba contra el régimen existente y a favor de mejoras para el pueblo.

Cuando ocurre el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, Ramón Pez Ferro era de la dirección de la Juventud Ortodoxa en Artemisa y del Movimiento Estudiantil. Con la noticia del cuartelazo militar, él junto a otros compañeros convocaron y llevaron a cabo algunas manifestaciones de protestas por las calles artemiseñas y actividades contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Frente a la nueva situación política comienza a desarrollarse un nuevo movimiento de lucha revolucionaria, el mismo estuvo liderado por Fidel Castro e históricamente se conocería como Movimiento 26 de julio. En esta organización se integra Ramón a través de José Suárez Blanco(Pepe Suárez), dirigente de la Juventud Ortodoxa que por órdenes de Fidel tuvo la misión de organizar en Artemisa y en Pinar del Río las células de este movimiento armado. Se crea una célula central de 10 compañeros, entre los que se encontraba Pez Ferro, y cada uno de estos conforma su propia célula.

El Moncada

Arribo a Santiago y permanencia en la Granjita:

Ya en los días próximos al 26 de Julio de 1953, Fidel reúne a un grupo de compañeros, entre ellos Pez Ferro, y les informa que tendrían una práctica por varios días en un lugar no determinado. Se acercaba el momento tan esperado, la materialización del combate era inminente.

El lugar de encuentro fue en un café llamado La Rotonda. De allí partieron en automóvil, junto a él iban Héctor de Armas, Alejandro Ferras, Tony Ferras, Isidro Peñalver y Valdés Casañas. En el camino hicieron solamente una parada en Ciego de Ávila, y almorzaron algo para luego continuar sin detenerse. Fue entonces que les dijeron que iban para Santiago de Cuba. Nadie preguntó nada más.

El 25 de julio llegaron a Santiago; se hospedaron en diferentes lugares, el grupo donde él iba le tocó alojarse en una casa de huéspedes llamada La Mejor, situada al lado del edificio que hoy ocupa el Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba frente al Hotel Rex. Como a la una de la mañana, ya del 26 de julio se trasladaron a la Granjita Siboney. Cuando llegaron allí, vieron a un grupo grande de compañeros acostados sobre colchonetas en el piso. Él se unió a los de Artemisa, se especulaba mucho en el grupo, pero nadie imaginó siquiera que se trataba del Moncada.

Fue allí donde se les repartió armas y uniformes, a él le tocó un fusilito 22 y un uniforme igual al de los soldados de Batista. El pantalón le quedaba muy grande y se quedó con el pantalón civil debajo para hacer bulto. Por su parte Fidel expone la noticia de que atacarían el Cuartel Moncada y que a partir de ese día el pueblo de Cuba y los pueblos de América conocerían la historia de aquella hazaña; les explicó además la importancia que tenía la toma del Cuartel y la idea de armar al pueblo santiaguero.

Misión

La misión de Ramón Pez Ferro fue participar en la toma del antiguo Hospital Civil Saturnino Lora que tenía una posición estratégica, ya que desde allí podrían controlar el polígono del Cuartel y abrir fuego desde estas posiciones. Él salió en el primer carro que partió de la Granjita, tuvo el alto honor de salir con Abel Santamaría que era quien manejaba el auto y dirigiría la toma del Hospital. Por el camino Abel explicaba cómo iban a actuar al llegar al hospital, que debían descender rápidamente de los autos gritando: “Viva la Revolución, la dictadura se calló, el dictador Batista ha muerto, ha sido ajusticiado, viva la Revolución”, desarmar a las postas y tomar el Hospital, lo cual hicieron sin dificultad.

Asalto Hospital Civil Saturnino Lora

Ramón Pez Ferro recuerda con mucha exactitud algunos pasajes de aquellos momentos y sobre todo mantiene muy clara la figura de Abel Santamaría. Fue un verdadero y extraordinario compañero para él, después lo vio muy sereno y firme cuando hubo que dar la orden de agruparlos en los bajos del hospital porque se les habían acabado las municiones y ya no podían seguir peleando. Abel en ese instante siguió preocupándose por cada detalle y trató de buscar una solución a la situación que entonces afrontaban. Recuerda que se discutían algunas variantes o posibles fórmulas de solución. En medio de todo aquello es cuando el veterano Tomás Sánchez que se encontraba ingresado en el hospital en la sala de Veteranos lo hizo pasar por su nieto.

Cuando los soldados de la tiranía entran al hospital logran capturar a los combatientes revolucionarios con excepción de Ramón Pez Ferro que permanece aparentemente tranquilo al lado del veterano. Estuvo allí sentado con el veterano con una gran paciencia y a la vez con mucha inquietud y tensión, él no pudo precisar con exactitud el tiempo, aunque calculó que fueron como una o dos horas. Los soldados realmente no se fijaron en él, tal vez porque parecía un chiquillo. Más tarde el veterano le dijo al oficial que venía al frente del grupo, que él era su nieto y que se había quedado a cuidarlo durante toda la noche y le había cogido el combate allí. Le señaló que la mamá debía estar muy inquieta y que por tanto él pedía que lo dejaran salir.

El oficial lo creyó, y como al cabo del mediodía salió del hospital, ya en ese momento Santiago de Cuba era un verdadero infierno. Él no conocía a nadie en Santiago de Cuba, además solo tenía en el bolsillo uno o dos pesos. Entonces decidió dar vuelta por Santiago, caminar. Estuvo caminando durante varias horas hasta que escuchó casi al final de la tarde, que habían decretado el estado de sitio y que no se podía andar por las calles. Entonces fue a albergarse en un hotel en pésimas condiciones que había por la terminal de trenes a donde llegó casi por casualidad. Al otro día, después de muchos incidentes logró coger un ómnibus y regresar para La Habana, donde se escondió en la casa de su abuela en Marianao, hasta que finalmente, fue localizado y capturado por las fuerzas represivas del régimen.

Estuvo preso primero en el SIM y después lo mandaron para la Prisión de Boniato junto con los demás Moncadistas. En el juicio hubo compañeros que se declararon inocentes porque la tiranía no poseía pruebas evidentes de su participación en el asalto, este fue el caso de Ramón. Le hicieron algunas preguntas sobre si conocía alguno de los combatientes y les dijo que sí y habló muy bien de ellos. Incluso señaló que muchos de los que habían dado su vida eran compañeros muy valiosos. El fiscal le preguntó que habría hecho si ellos lo hubiesen invitado a participar en la acción y él le contestó que hubiera aceptado.

Triunfo de la Revolución

Al triunfo de la Revolución Pez Ferro fue ayudante varios años del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque. Posteriormente fue embajador de Cuba en Jamaica y luego en Turquía. Actualmente es diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y presidente de su Comisión de Relaciones Exteriores.

Fuentes