José Suárez Blanco

José Suárez Blanco
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Combatiente del Moncada
NombreJosé Suárez Blanco
Nacimiento21 de junio de 1927
Los Palacios, Pinar del Río, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento15 de julio de 1991
Conocido porPepe Suárez

José Suárez Blanco. Combatiente revolucionario cubano. Organizó la Juventud Ortodoxa en Artemisa, siendo electo como Secretario Organizador de la Dirección Municipal y electo miembro del Consejo Nacional de la organización. Desarrollo su capacidad organizativa en el Movimiento Revolucionario de Artemisa. En la acción del Moncada, el 26 de julio de 1953, le correpondió participar en la toma de la Posta 3, y fue uno de los pocos combatientes que lograron entrar al cuartel, apresando allí a varias decenas de soldados de la tiranía. Al fallar el factor sorpresa y dar la orden de retirada por Fidel Castro, se dirigió hacia la Granjita Siboney, donde se reunió con Fidel y otros 19 asaltantes y desde allí enrumbaron hacia las montañas de La Gran Piedra, para continuar la lucha.

Con el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959, Camilo Cienfuegos mandó a buscarlo a México. Después cumplió diversas tareas asignadas en interés de la Revolución.

Síntesis biográfica

Nació en Los Palacios, Pinar del Río, el 21 de junio de 1927, y con apenas 9 años, su familia, compuesta por 6 hermanos, se trasladó hacia La Villa Roja de Artemisa.

Sus primeros estudios los recibió en Artemisa, donde pasó su última infancia y juventud.

Trayectoria revolucionaria

En mayo de 1947, se constituyó el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), como contrapartida de los partidos y organizaciones entreguistas y corruptas que dominaban la vida política del país.

Pepe Suárez organizó la Juventud Ortodoxa en Artemisa, siendo electo como Secretario Organizador de la Dirección Municipal, en la asamblea Constituyente celebrada en la “Sociedad Luz y Caballero” (hoy biblioteca “Ciro Redondo”). En esta asamblea, resultó electo Delegado a la Constituyente de la provincia de Pinar de Río.

En la Asamblea Provincial, resultó electo para representar a la provincia ante la Asamblea Nacional de la Juventud Ortodoxa y asistió como Delegado al Congreso Constituyente de la Juventud Ortodoxa, celebrado en La Habana los días 7, 8 y 9 de diciembre de 1951, resultando electo miembro del Consejo Nacional de la Juventud Ortodoxa.

Durante la celebración de este Congreso y sus frecuentes reuniones en La Habana, conoció a muchos revolucionarios, que más tarde serían sus aliados en la lucha y que influirían decisivamente en su vida, especialmente Fidel Castro Ruz.

En Artemisa, los jóvenes ortodoxos constituyeron las primeras células, compuestas hasta por diez compañeros cada una, bajo la dirección de José Suárez y Ramiro Valdés. Posteriormente, el primero fue designado responsable provincial y el segundo ocupó la jefatura de la célula central en el municipio. Junto a ellos encabezaron otras células Julito Díaz, Ciro Redondo, José Ponce, Ramón Pez,Severino Rosell y Emilio Hernández.[1]

En la organización del Movimiento Revolucionario de Artemisa, Pepe desarrolló su capacidad organizativa. Creó diferentes Células clandestinas con carácter sumamente escalonado y estrictamente compartimentado. Buscó los lugares más seguros para efectuar las reuniones con Fidel y los Jefes de Grupos de Células, así como los lugares más apropiados para efectuar las prácticas de tiro.

“Distintos documentos recogen el incremento de la preparación del movimiento a finales del año 1952. A mediados de diciembre, José Suárez Blanco y Ramiro Valdés realizan un recorrido por la provincia de Pinar del Río con el objetivo de obtener recursos económicos para la causa revolucionaria. A finales del mismo mes, se efectuó una reunión en la Logia Evolución, donde participó Fidel y otros dirigentes del Movimiento. En ella se discutieron asuntos que posteriormente incluiría el programa del Moncada. El Movimiento entra en una etapa de consolidación. Los integrantes saben que se combatirá y que la acción armada era necesaria, pero desconocen el lugar y el plan de acción”.[2]

Pepe Suárez coordinó y orientó la participación de esta juventud en la marcha de las Antorchas, que en conmemoración del Centenario del natalicio de José Martí, se realizó el 27 de enero de 1953, partiendo desde la escalinata de Universidad de La Habana.

Armamento con el que realizaban las prácticas de tiro.

Estos jóvenes realizaron la preparación del tiro en varios lugares de Artemisa, en la Universidad de La Habana y en otros sitios seleccionados.

“El incremento de la preparación incluyó, además, la intensificación de los entrenamientos y las prácticas de tiro en diversos lugares dentro y fuera del territorio, principalmente en las fincas Larrazábal, cerca de Candelaria, San Miguel, del barrio Capellanías, donde vivía Carmelo Noa Gil; La Tentativa, entre Artemisa y Guanajay, donde vivía Ismael Ricondo; Las Tumbas, Cayajabos; la finca Sánchez, perteneciente a Francisco Chirino, padre de la novia de Santana y otros lugares”.[3]

Asalto al cuartel Moncada

Se estaba preparando un golpe contra la tiranía. Se escogió para este golpe al Cuartel Moncada, segunda fortaleza militar del país, bastión de la tiranía en Oriente.

El 24 de julio de 1953, Pepe impartió orientaciones a los Jefes de Grupos, para la salida de los 30 artemiseños para La Habana y de ahí hacia Santiago de Cuba, a cumplir con la misión planteada.

“El grupo de artemiseños, encabezados por Pepe Suárez, subieron a un Chevrolet del 48, propiedad del trabajador ferroviario Mario Dalmau, que lo conducía, y en la madrugada partieron hacia un destino desconocido. Viajaban, además, Gregorio Careaga, Severino Rosell y Ricardo Santana”.[4]

En la acción del Moncada, el 26 de julio de 1953, a Pepe le tocó participar en la toma de la Posta 3, y fue uno de los pocos combatientes que lograron entrar al cuartel, apresando allí a varias decenas de soldados de la tiranía. Él vio caer a su lado al joven santiaguero Renato Guitart, a Pedro Marrero, joven cervecero, y vio caer herido a José Luis Tassende, quien luego fue asesinado.

Al fallar el factor sorpresa y dar la orden de retirada por Fidel, se dirigió hacia la Granjita Siboney, donde se reunió con Fidel y otros 19 asaltantes, de ellos 10 artemiseños y desde allí enrumbaron hacia las montañas de la Gran Piedra, para continuar la lucha.

Desconocedores de la zona y luego de caminar incesantemente por varios días, dispersos y agotados, el grupo integrado por Fidel, Oscar Alcalde y Pepe Suárez, fue sorprendido por una patrulla comandada por el Teniente Pedro Sarría, quien a pesar de las presiones de sus superiores, los mantuvo con vida.

Trasladados al vivac de Santiago de Cuba, fue juzgado por la causa 37 de 1953 y condenado a 10 años de prisión en Isla de Pinos. En ese lugar se crea, a iniciativa de Fidel, la academia Abel Santamaría, en la cual Pepe imparte clases de Historia de Cuba.

Presidio

El 12 de octubre, el Ministro de Gobernación, Ramón Heredia, dispuso que el grupo de revolucionarios condenados por los sucesos del Moncada, dentro del cual se encontraba Pepe Suárez, fuera trasladados al Reclusorio Nacional de la Isla de Pinos. Según las disposiciones del Tribunal deberían permanecer en locales especiales, separados de los presos comunes[5]. En aviones DC - 3, del ejército, bajo fuerte custodia militar fueron trasladados desde la provincia de Oriente hasta la Isla de Pinos[6].

Fue ubicado, junto al resto de los moncadistas, en una de las salas del hospital del presidio, separados de los presos comunes por una pared de ladrillos que fue levantada para ese fin[6]. Poco después se le permitió recibir una visita al mes y alguna correspondencia, que siempre era severamente revisada y censurada. Al crear los moncadistas una cooperativa para que los recursos que les llegaban fuesen repartidos a partes iguales, Pepe Suárez fue nombrado como responsable de las existencias de la misma.

Como el resto de los asaltantes se negó a aceptar la cena especial del 24 de diciembre de 1953 en protesta por los asesinatos cometidos por el ejército y la guardia rural durante los sucesos del Asalto al Cuartel Moncada[6].

El 12 de febrero de 1954, cuando el dictador Fulgencio Batista visitaba el Penal para inaugurar la planta eléctrica de la prisión, Jesús Montané, junto a sus 25 combatientes[7] entonó a toda voz la Marcha del 26 de Julio. Batista prestó atención a la letra y visiblemente disgustado sólo preguntó quiénes cantaban, luego abandonó rápidamente el reclusorio. Por esta acción serían castigados severamente, Fidel Castro, Ramiro Valdés, Ernesto Tizol, Israel Tápanes y Agustín Díaz Cartaya.

Pepe Suárez fue trasladado junto a José Ponce, Julito Díaz y Fidel Labrador a La Habana con rumbo a Pinar del Río, de septiembre de 1954, como acusado de la Causa 125 de 1953 de la Audiencia de Pinar del Río, instruida en Artemisa por la detección en Pijirigua de una de las fincas que se habían utilizado para el entrenamiento militar antes del asalto al Cuartel Moncada. El 24 de ese mes, cuando sus compañeros regresaron al Presidio Pepe quedó retenido en La Habana para testificar en la Causa 938 de 1953. Por esta causa sería remitido nuevamente a La Habana desde el 19 de noviembre de 1954 hasta el 27 de enero de 1955.

Desde 1954 y con mayor fuerza a partir de 1955 comenzó un amplio movimiento nacional, que abarcó a casi todas las tendencias políticas y clases del país, en pro de una amnistía general que incluyese a los moncadista. El 10 de marzo de 1955, en medio de los festejos oficiales por el tercer aniversario del golpe de estado, se presentaron en ambas cámaras del Congreso Cubano sendos proyectos de amnistía general. El 6 de mayo, luego de ser aprobada por ambas cámaras del Congreso Cubano, Fulgencio Batista firmó la Ley de amnistía que ponía en libertad a todos los presos políticos[8], incluidos los asaltantes de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes que cumplían su condena en el presidio de la Isla de Pinos. Gracias a la amnistía el 15 de mayo de 1955 salió en libertad junto a sus compañeros de presidio político.

Lucha insurreccional

En la propia cárcel se habían dado los primeros pasos para la formación del Movimiento 26 de julio en todo el país y en julio de 1955, Pepe fue electo miembro de su Dirección Nacional.

Luego de constituir el Movimiento 26 de Julio, en todos los municipios de la provincia Pinar del Río, Pepe realizó tareas en la clandestinidad como coordinador del M-26-7 en la provincia de Pinar del Río y La Habana.

Entre las actividades que dirigió están las acciones en apoyo al desembarco del Granma desarrolladas el 30 de noviembre de 1956, en Pinar del Río y en La Habana; y la recuperación de las armas que se utilizaron en el Asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1957, y su posterior envío a la Sierra Maestra.

Pepe fue apresado en una ocasión por el asesino Esteban Ventura Novo, logrando su libertad por las gestiones urgentes de un abogado. En esos momentos él era el hombre más buscado en La Habana y por su captura se ofrecía una fuerte recompensa. Ante tal situación, la Dirección del Movimiento M-26-7 decidió enviarlo al exilio, saliendo hacia Guatemala a mediados de 1957.

En el exilio continuó su labor proselitista a favor de la Revolución, recaudando fondos y preparando expediciones con hombres y armas para la lucha en las montañas.

Después del triunfo de la Revolución

Cuando triunfó la Revolución, el 1 de enero de 1959, Camilo Cienfuegos mandó a buscarlo a México.

A su regreso a la patria, Pepe se desempeñó como Coordinador Provincial del M-26-7 en Pinar del Río. En los días de Girón fue movilizado para la localización de posibles desembarcos diversionistas o alternativos por otras zonas del país.

Durante la Crisis de Octubre de 1962 fue ubicado en la Fortaleza de la Cabaña. Después cumplió diversas tareas asignadas en interés de la Revolución.

Muerte

Falleció el 15 de junio de 1991. Hoy en su tierra natal, su ejemplo es recordado. Sus restos se encuentran en el Panteón exterior del Mausoleo a los Mártires de Artemisa.

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Referencias

Fuentes

  • Beltrán Colunga, Ángel L.: Con los pobres de la tierra, Ed. Oriente, Santiago de Cuba, 1988.
  • Castro Ruz, Fidel: La Historia me absolverá, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 2001.
  • Datos aportados por la Lic. Mabel Martínez Deulofeu, directora del Mausoleo a los Mártires de Artemisa, en julio del 2023.
  • Dirección Política de las FAR: Moncada: Antecedentes y preparativos.
  • Elsa Claro: Con Fidel en el Moncada, Bohemia, 29 de julio de 1988.
  • Enrique Garcés Montero: El artemiseño que rescató a Fidel. Editora Política, Ciudad de La Habana, 2012.
  • Ignacio Ramonet: Cien horas con Fidel. Segunda edición cubana. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Ciudad de La Habana, 2006.
  • Lazo Pérez, Mario: Recuerdos del Moncada, Editora Política, La Habana, 1987.
  • Marta Rojas: El juicio del Moncada, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1988.
  • Mencía, Mario: El grito del Moncada, Ed. Política, La Habana, 1986.
  • Plegable realizado por AgenziaGiornalistica Televisiva Italiana-Roma, Italia. Director Responsable IvanoSelli de la “Associación Nacional de Amistad Italia-Cuba”.