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Reproducción equina

Reproducción equina
Información sobre la plantilla
Apareamiento.jpg
Clasificación Científica
Nombre científicoEquus ferus caballus
Reino:Animalia
Familia:Équidos
Reproducción equina. Se considera al equino como una especie poliéstrica estacional, fototropica positiva, por lo que la estación reproductiva se manifiesta a fines de primavera y durante el verano. Generalmente luego del anestro invernal, las yeguas entran en un periodo de transición caracterizado por una actividad cíclica errática antes de ingresar al periodo de actividad sexual regular y fértil. Este periodo de transición es sumamente variable entre los individuos tanto en características como en duración.

Características

La hembra equina es una de las que más atención requiere para lograr índices reproductivos eficientes, dependiendo del sistema de explotación a que se somete. Su sistema reproductor es complejo y se debe estudiar de forma metódica, buscando la individualidad; considerando todos los factores que influyen, directa o indirectamente en el desarrollo: la pubertad, la manifestación de celo y el momento de la ovulación. La yegua es un animal policíclico estacionario de días largos, o sea, puede presentar varios ciclos estrales, pero ocurren, fundamentalmente, en períodos de más luminosidad, que son los meses comprendidos entre abril y agosto, donde los ciclos son más fértiles y terminan con una ovulación efectiva. Muchos centros especializados, regulan el manejo organizando las campañas reproductivas de sus hembras en este período: así pueden concentrar todos los recursos materiales y humanos para lograr resultados de eficiencia y el control de las cubriciones, gestaciones y nacimientos, en un tiempo limitado. En los caballos la etapa reproductiva empieza con la pubertad, a los 15 - 24 meses

Pubertad

La pubertad se alcanza al año y medio de edad, pero se debe incorporar a la reproducción entre 36 y 60 meses, cuando su organismo está apto física y orgánicamente para la reproducción. Todas las potrancas se deben revisar, evaluar y domar antes de la incorporación al evento reproductivo.

Celos

Los celos ocurren a intervalos de 18-21 días (ciclo estral), duran de 2 a 7 días, y pueden ser mayores, en dependencia de la raza, estado físico, calidad de la alimentación y la presentación de trastornos reproductivos.

Ovulación

La ovulación ocurre de 24 a 48 horas antes de la terminación del celo. El conocimiento de la duración de los ciclos y los celos de cada reproductora, permite la utilización eficiente de los sementales, el día para la cubrición efectiva y la estrategia a seguir con cada hembra en la campaña reproductiva. La yegua presenta un canal de parto perfecto, a diferencia de otras especies, que facilita la rapidez y facilidad del evento y es a la vez una de las especies que menos partos distócicos registra. La gestación dura de 335 a 345 días, o sea, 11 meses como promedio si se gesta con caballo y 12 meses si se gesta con asno.

Preparación de la yegua para las cubriciones

La hembra destinada a la reproducción tendrá la edad, desarrollo somático y genital adecuados. Se le someterá a examen hemotoquímico, hemoparásitos y exudados vaginales a las vacías de la campaña anterior o que tengan antecedentes de procesos infecciosos, aplicando los tratamientos específicos, previo antibiograma. El celo se determinará por los signos externos de la hembra, post-tratamiento ante el caballo, evaluando micciones frecuentes y parpadeo del miembro reproductor de la yegua. Se emplea un caballo celador, que se maneja por un personal experimentado, para evitar daños a las reproductoras, o se prescinde de su uso, siempre que el operario reconozca los signos de celo. Si no se conoce el celo, se comenzará a cubrir en el 3er día de celo y continuar en días alternos hasta la desaparición de los signos y la hembra comience a rechazar al caballo. Si se conoce el tipo y duración de los celos, se busca el momento óptimo entre el último y penúltimo día de celo, lo que garantiza que no se desgasten los sementales y sea más efectiva la cubrición. En el caso de aplicar la Inseminación Artificial se revisa el crecimiento del folículo por palpación rectal, cada 8 horas, hasta que tenga 6 cm (folículo maduro) y esté cerca de la fosa de ovulación, para garantizar un uso racional del semen y diminuir el número de servicios por gestación. La yegua que pare en la campaña, se debe comenzar a recelar después del 4to día del parto, aunque la mayoría presenta un celo fértil entre el 7mo y 9no día, que después repetirá entre los 28 y 29 días después del parto. La hembra en celo, tanto para la monta dirigida como la inseminación artificial debe estar limpia, con la cola vendada para evitar lesiones y contaminación, utilizar trabones en las patas traseras, higienizar la vulva, el ano y todo el tren posterior, interno y externamente, en un lugar tranquilo y seguro, con una solución desinfectante de lugol al 0,5% o permanganato de potasio al 0.02%. Solo después de cumplir con estos requisitos, el semental se conduce a la monta, por el personal especializado o se efectúa la inseminación, previa evaluación del semen. Después de terminar las cubriciones y el celo, la yegua se debe seguir recelando a partir del día 16 de la ultima cubrición y de no presentar celo, se prepara para el diagnostico de gestación, que puede ser por palpación rectal (a los 50 o 60 días) o por ultrasonido (a los 18- 21 días), siempre lo más rápido posible.

Apareamiento

La hembra en celo atrae a los machos gracias a las feromonas presentes en la orina y descargas vaginales. Los machos por su parte realizan un cortejo sistemático y muy elegante que incluye:

  • Mira a la hembra en celo de manera insistente.
  • Relincha constantemente de manera prolongada y con mucha energía.
  • Levanta las orejas.
  • Trata de mostrar mayor volumen corporal doblando su cuello.
  • Abre los ojos de manera excesiva.
  • Dilata los ollares.
  • Marcha elegantemente delante de la hembra.
  • Se acerca de frente a la yegua.
  • Olfatea los ollares, las orejas, el cuello, las axilas y el bajo vientre de la yegua.
  • Lame los miembros posteriores de la yegua
  • Lame y olfatea la zona genital de la yegua, luego estira el cuello y levanta el labio superior mostrando sus dientes (reflejo de Flehmen).
  • Golpea a la yegua con el pecho para cambiarla de posición.
  • Mordisquea con suavidad la crin y se frota contra ella.
  • La erección del caballo aumenta cuanto más guiña la vulva la yegua.
  • El semental se excita aún más cuando la hembra aparta la cola y deja el paso libre, ya que esto significa que la sumisión es total, eliminando completamente el temor al rechazo.
Hay que procurar que el pene del caballo esté en posición correcta durante la monta.
Monta.jpg

Durante la erección el miembro reproductor del caballo puede alcanzar una longitud de metro y medio, la cópula es breve. Luego de seis o siete movimientos se da la eyaculación. Y se puede evidenciar por un movimiento de la cola hacia arriba y hacia abajo, denominada movimiento de bandera

Sistema de manejo

Depende de la raza, las condiciones del centro de cría, las posibilidades económicas de los criadores y el entorno en que se manejan los animales. Se deben perfeccionar para lograr resultados rápidos, animales de mayor calidad y un crecimiento de la masa estable.

  • Monta libre: Se utiliza un semental por 25 yeguas, todos juntos en áreas de pastoreo. El semental se debe cambiar en cada campaña o asegurarle un descanso fuera de la yeguada. Esto trae consigo gran deterioro del semental, lo que implica en algunos casos, pérdida de animales valiosos o de sus capacidades reproductivas.
  • Monta dirigida: En cada campaña reproductiva, cada semental puede cubrir hasta 40 yeguas. El semental se mantiene estabulado en cuadras, con sus regímenes de alimentación y manejo diferenciados y se le asigna un grupo de yeguas según el plan de apareamiento y presentación de celo. Como en el resto de los sistemas, hay que realizar un examen riguroso de sementales y yeguas y utilizar solo los que estén aptos para la reproducción. Este es una variante más efectiva, garantiza la seguridad de sementales y yeguas y un trabajo individual hembra a hembra.
  • Inseminación artificial: Permite que un semental de servicio a gran número de yeguas: con semen fresco o congelado este efecto se amplia a grandes distancias, inclusive a otros países, garantiza un mejor control de la reproducción, se usan sementales de mayor calidad en más hembras y una mejora genética más rápida. Su implementación necesita preparación técnica y mayor cantidad de recursos e instalaciones específicas para la extracción, procesamiento y utilización del semen en las condiciones adecuadas.
  • Transplante de embriones: Garantiza la obtención de ejemplares de alta calidad de forma rápida y eficiente. Consiste en extraer óvulos fecundados de una reproductora élite y trasplantarlos a otra que sirve de recipiente, la cual lo desarrolla, lo pare y mantiene hasta el destete. Se puede obtener más de una cría/año de un mismo apareamiento y de una misma reproductora. Es el método más complejo, aún no se utiliza en Cuba.

Proceso de parto

Se desencadena entre los 335 y los 350 días contados desde el momento de la fecundación. El parto se divide en tres etapas.

  1. La yegua presenta contracciones uterinas involuntarias, el feto se ubica en posición de expulsión, comienza la dilatación del cuello uterino y otras estructuras. Esta etapa puede durar entre una y ocho horas.
  2. La yegua realiza esfuerzos voluntarios de expulsión. El feto entra en la pelvis de la yegua y comienza a pasar a través del cuello. Las contracciones uterinas se complementan y amplifican con el esfuerzo de expulsión voluntario.
  3. Se da la expulsión de las membranas fetales. Esta etapa dura entre una y dos horas.

Al mismo tiempo que suceden estas tres etapas la hembra va presentando los siguientes síntomas:

  • La yegua se pasea de un lugar a otro.
  • Agita la cola mostrando molestias en intervalos regulares.
  • Se mira constantemente los costados.
  • Presenta incomodidad, se acuesta y se levanta de manera repetida.
  • Suda.
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  • Expulsa un chorro de agua por la vagina, lo que indica la rotura de la bolsa de aguas, con escape del líquido alantoideo.
  • La yegua se acuesta y comienza a pujar, emitiendo fuertes gruñidos.
  • Aparecen entonces los miembros anteriores del potro, cubiertos por membranas, la yegua puede levantarse, caminar dando vueltas por el establo y acostarse de nuevo hasta la siguiente contracción.
  • Luego aparece la cabeza del potro, apoyada sobre los miembros anteriores, mientras la yegua continúa pujando. Después que salen los hombros, el potro se desliza de forma fácil, aún cubierto parcialmente por membranas.
  • El potro nace mojado y presenta el cordón umbilical que lo une a la placenta.
  • La yegua puede permanecer acostada por un período de hasta media hora, recuperando fuerzas.
  • Luego de unas breves contracciones serán expulsadas las membranas fetales.
  • El potro intenta levantarse repetidamente y de igual manera cae al suelo.
  • En caso de que pase más de una hora y el potro no consiga mantenerse en pie, se le puede ayudar un poco asegurándole el consumo de la mayor cantidad de calostro que sea posible.

Fuentes