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Usos del suelo

Usos del suelo
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Concepto:Es el uso que realiza el hombre para la obtención de los frutos del suelo.

Usos del suelo.Menos del 30% de la superficie de nuestro planeta es tierra. No toda ella puede ser utilizada por los humanos, motivo por el cual constituye un recurso natural valioso y sometido, en muchas partes del mundo, a una notable presión. En consecuencia, es importante tener una visión correcta del uso que se le está dando a un espacio concreto y de si éste es el más apropiado. En los últimos años, se han producido grandes avances en las técnicas de análisis y representación cartográfica que se utilizan en el estudio de los usos del suelo, mientras que el tamaño de las áreas objeto del mismo ha sido incrementado.


Clasificación del uso de los suelos

Existen numerosos sistemas de clasificación de usos del suelo, comprendidos en una de estas tres categorías: urbano, urbanizable (apto para ser urbanizado) y no urbanizable (espacios protegidos por su valor agrícola, forestal o ganadero, por sus recursos naturales, valor paisajístico, histórico, cultural o para preservar su flora, fauna o el equilibrio ecológico).

Cada uno de estos grandes grupos comprende otras subdivisiones. Así, por ejemplo, la categoría urbana puede incluir un uso residencial o industrial del suelo, entre otros, y la no urbanizable puede englobar tanto un espacio rústico de aprovechamiento agropecuario como un parque nacional. La mayoría de los países y organizaciones estudiosas del tema emplean mapas de usos del suelo, que siguen los sistemas de clasificación que mejor reflejan sus circunstancias y permiten ser cartografiados con una relativa facilidad.

Mapas de usos del suelo

La observación directa en el campo a partir de mapas base de reconocimiento y apoyada en el análisis de fotografías aéreas, tradicionalmente ha supuesto la principal fuente de información sobre los usos del suelo. Sin embargo, la introducción de técnicas de sensores remotos colocados en satélites artificiales, como la serie americana Landsat o la francesa SPOT, así como los Sistemas de Información Geográfica (SIG), capaces de procesar y comparar una gran cantidad de datos, han logrado proporcionar una información más detallada y precisa de los usos del suelo.

Éstos pueden ser representados, a modo de mosaico, en mapas de gran precisión, los cambios pueden ser monitorizados a una buena escala y permiten enjuiciar mejor la capacidad de la tierra, que viene definida por factores como el tipo de suelo, el microclima del área considerada, la inclinación o la estabilidad del suelo, que ayudarán a decidir su uso más apropiado.

Modelos de usos del suelo

Los modelos de usos del suelo han sido concebidos para demostrar la influencia tanto de rasgos naturales como de factores socioeconómicos.

Usos del suelo agrícola

Uno de los modelos de uso de suelo agrícola mejor conocido fue desarrollado en 1820 por el ingeniero agrónomo alemán Johann Heinrich Von Thünen, y publicado en 1826 bajo el título Der Isolierte Staat (El estado aislado). Este estudio trataba de explicar la variación del uso del suelo agrícola con la distancia a los mercados centrales. Von Thünen asumía en principio la existencia de áreas naturales en torno a una llanura agrícola, que presentaba unas condiciones uniformes de clima, fertilidad y acceso a un único mercado, situado en el centro de la planicie, el estado aislado.

También partía de la premisa de que el coste del transporte se incrementaba en proporción directa con la distancia desde el centro de mercado. Basándose en estas afirmaciones, propuso dos modelos: el primero para justificar las diferencias en la intensidad de producción de una cosecha determinada, y el segundo para explicar la distribución de las diferentes cosechas en relación con el centro de mercado.

Intensidad de la producción

De acuerdo con el primer modelo, la intensidad de la producción de una cosecha disminuye con la distancia al centro de mercado. Esto se debe a que todos los agricultores en el estado aislado se enfrentan a los mismos costes de producción por unidad de tierra , rinden la misma cosecha y reciben el mismo precio por unidad de peso para esa cosecha. De este modo, el coste del transporte es el único factor variable y, por tanto, el determinante de la renta local que el agricultor recibe por su producción, que equivaldría al total de los ingresos percibidos por la cosecha obtenida en una unidad de tierra, menos el total de los costes de producción y de transporte al mercado central, aunque tiene en cuenta que el rendimiento normalmente no aumenta en proporción directa al incremento en los costes de producción.

Localización de la cosecha

El segundo modelo, el cual se deriva del primero, afirma que la localización de las diferentes actividades agrícolas está determinada por los costes de producción y el rendimiento por unidad de tierra, así como por los costes de transporte y los precios de mercado por unidad de peso. A una distancia dada del centro de mercado, la cosecha con el más elevado arrendamiento (renta) local aumentará.

Los productos que soportan los mayores costes de transporte (también normalmente de producción), y, por lo tanto, aquellos donde el arrendamiento o renta local disminuye más bruscamente con la distancia, aumentarán si están más cerca del centro de mercado. Esto conduce a un modelo de zonas concéntricas de producción en torno al mercado central, donde actividades como la horticultura se desarrollarían más cerca del centro de mercado, mientras que las zonas más alejadas se destinarían a otras extensivas, como el pastoreo.

Posteriormente, Von Thünen intentó acercar estos modelos a la realidad introduciendo otros factores, como una carretera principal o río, que hacen posible un transporte más rápido y barato, o la existencia de otro centro de mercado. Esto dio lugar a unos patrones más complejos de usos del suelo, cuya constatación, en países como Uruguay,Australia o Etiopía, llevó a verificar la validez de algunos conceptos derivados de estos modelos o subyacentes a ellos. Hoy, sin embargo, los factores económicos son más fuertes y complejos que aquellos considerados por Von Thünen. Además, ciertas actividades agrícolas contempladas en su modelo, como la explotación forestal para su utilización como combustible, actualmente tienen poca importancia en los países desarrollados.

Influencias modernas en el uso de suelo agrícola

Los factores económicos ejercen una gran influencia sobre el uso del suelo agrícola, especialmente los costes derivados de los créditos o préstamos y la política gubernamental en esta materia; así, los controles en la producción de un determinado cultivo, la disponibilidad de subsidios, las cuotas fijadas, el marco establecido al margen de la tierra a cambio de una compensación económica y los planes para hacer las granjas menos dependientes de una sola actividad se combinan para crear un complejo modelo en constante cambio sobre el uso del suelo agrícola. El impacto de estos factores es mucho mayor de lo que imaginaba Von Thünen.

En Europa, por ejemplo, las decisiones de los agricultores sobre sus tierras están cada vez más determinadas por la política agraria común de la Unión Europea. Además, en la actualidad los transportes permiten acercar rápidamente los productos agrícolas a los mercados mundiales, por lo que, de este modo, el uso que se está dando a un determinado espacio puede responder a las demandas de otros lugares del globo.

Modelos de uso de suelo urbano

En los pueblos y ciudades, los patrones de uso del suelo responden a varios procesos, tanto de desarrollo urbano como de retroceso. La competencia por el uso de la tierra es fuerte entre y dentro de las diferentes funciones. Por ejemplo, el espacio que se extiende en el límite de una población puede ser requerido para fines residenciales, industriales o comerciales, mientras que los negocios pueden buscar la mejor localización dentro del llamado distrito central de negocios (CBD) de la ciudad, en general situado en el centro de la misma, donde las rentas son más elevadas; este distrito ha estado tradicionalmente asociado a los servicios financieros, como Wall Street en Nueva York y la City de Londres.

Los modelos clásicos de estructura urbana se centran en su morfología y enfatizan las relaciones de las diferentes áreas urbanas con el centro y de unas con otras.

Los modelos tradicionales de uso de suelo urbano

Uno de los primeros modelos fue el de anillos concéntricos ideado por el geógrafo estadounidense E. W. Burgess en 1927, el cual se basó en sus estudios sobre el desarrollo de la ciudad de Chicago, que relacionaban el uso de la tierra directamente con su coste. Así, las funciones que podían pagar el precio más elevado del suelo se establecían en el centro, mientras que en las afueras de la ciudad se localizaban las industrias ligeras y las áreas residenciales. Este modelo ha sido muy criticado por ajustarse demasiado a las estructuras de desarrollo urbano de las poblaciones norteamericanas y por sugerir límites muy marcados entre las diferentes zonas funcionales.

El patrón propuesto en 1939 por otro americano, H. Hoyt, el llamado modelo sector, reconocía la influencia de las líneas de comunicación en el uso del suelo. El modelo de centro múltiple, desarrollado en 1945, se mostraba más realista, al reconocer que las zonas funcionales se desarrollan alrededor de varios núcleos, uno de los cuales, aunque el más importante, es el CBD, y otros podrían ser un centro comercial o un pueblo anterior absorbido por la expansión de la ciudad.

Todos estos modelos reflejan el valor del suelo y sitúan el CBD en el centro, donde la competencia por el espacio es más fuerte y los precios del suelo más altos. También reconocen que las áreas inmediatas al CBD, las llamadas zonas de transición o, más coloquialmente, ciudad interior, pueden estar en declive, caracterizadas por una alta densidad de viviendas de clase social baja y por presentar problemas sociales. Desde que estos modelos fueron desarrollados, el proceso de suburbanización, debido a una cada vez mayor disponibilidad de coche particular, ha dado como resultado que los límites de las ciudades, las afueras, empiecen a ser más buscadas como áreas comerciales, parques empresariales y barrios residenciales. Esta tendencia ha debilitado el dominio del CBD.

Otros aprovechamientos

Los modelos tradicionales no pueden ser aplicados a todos los centros urbanos. La planificación zonal de las nuevas ciudades frecuentemente obedece a decisiones formales que gobiernan el conjunto de la estructura urbana, con pocas posibilidades para que los distritos cambien su función y carácter. Por otro lado, el crecimiento de las ciudades en regiones desarrolladas del mundo puede estar sujeto a presiones, sobre todo en los procesos de rápida expansión, como la evolución rural-urbano, que conduce a diferentes estructuras urbanas y, a menudo, a la aparición de asentamientos no oficiales alrededor de los límites de la ciudad, constituyendo barriadas de infraviviendas.

Conflictos en el uso del suelo

Los conflictos en el uso del suelo surgen entre las áreas urbanas y rurales y dentro de cada una de ellas. Ejemplos de estos conflictos se encuentran en las áreas urbanas en relación con los denominados cinturones verdes, y en los cambios en el paisaje rural que trae consigo la creación de embalses y la construcción de carreteras nuevas. Propuestas para modificar los usos del suelo son objeto de estudio en muchos países, para controlar el planeamiento y asegurar que las decisiones no sean tomadas ligeramente tras un análisis superficial. En algunas naciones, la controversia entre diferentes propuestas de planeamiento urbano puede convertirse en una cuestión pública, como ha ocurrido en el Reino Unido o Suiza.

Fuente

  • Rios Vegas,Martin; Estudio de los suelos.