Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes

Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes
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Concepto:Ley aprobada por la ANPP en julio de 2025 para fortalecer la protección, de manera integral, a niñas, niños, adolescentes y jóvenes en Cuba.

Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes Fue aprobado por la ANPP en julio de 2025, después de un amplio proceso de consultas en todo el país. Su objetivo fundamental definido es fortalecer la protección, de manera integral, a niñas, niños, adolescentes y jóvenes en Cuba. A partir de su aprobación, se convirtió en una Ley y tiene incidencia en toda la sociedad. Fue considerado como novedoso, inclusivo y con garantía de derechos.

Antecedentes

El nuevo código tuvo sus orígenes en el Código de la Niñez y la Juventud, aprobado en 1978, y que representó un hito legal en la institucionalización de esa protección en el país.

Dicho Código (Ley 16 de 1978), reguló la participación de los niños y jóvenes menores de 30 años en la sociedad y estableció las obligaciones de las personas, organismos, e instituciones que intervienen en su educación.

También, para aprobar el nuevo Código, se tuvo en cuenta realizar un profundo estudio de Derecho comparado. Al mismo tiempo, que la nueva ley estuviera en correspondencia con los contenidos de los instrumentos jurídicos internacionales de los que Cuba es parte, en especial la Convención de los Derechos del Niño.

Igualmente, tuvo el antecedente de la Política Integral para la Atención a la Niñez y Juventudes, aprobada también por la ANPP en 2023.

Y una de las bases son los artículos 86 y 87 de la Constitución de la República, aprobada en 2019, donde se reconoce a niños, adolescentes y jóvenes como plenos sujetos de derecho y activos participantes en la sociedad, a la vez que señala el deber del Estado, la sociedad y la familia de brindar protección contra todo tipo de violencia y garantizar su desarrollo armónico e integral.[1][2]

Proceso de consulta

El periodo previo a someter el Proyecto de Ley a la ANPP, fue caracterizado por un amplio proceso de consultas en colectivos y organismos de todo el país.

Se confeccionaron 17 versiones del Proyecto y fue como resultado de múltiples consultas, tanto especializadas como públicas, en centros de estudios, expertos y profesores universitarios; también se consideró importante incluir las consultas con niñas, niños, adolescentes y jóvenes, garantizando una amplia participación de todos los actores involucrados, en especial de sus principales destinatarios.

El proceso de consulta incluyó a 825 000 personas y fueron recogidos más de 124 000 criterios.

Los temas más debatidos en esas consultas fueron los asociados fundamentalmente a:

  • La clasificación de los rangos de edades;
  • La regulación de los temas relativos a las juventudes;
  • La prohibición del trabajo infantil y las excepcionalidades del trabajo adolescente permitido;
  • La necesidad de precisiones sobre la autonomía progresiva;
  • La regulación relativa a adolescentes que cometen conductas tipificadas como delitos.

También se realizó un estudio comparado con leyes relacionadas con estos temas de más de 15 países.

También se recogieron 56 planteamientos de diputados a la ANPP, 42 de los cuales fueron incorporados a la versión final. [3][4]

Estructura

El Código tiene un total de 124 artículos.

Se divide en dos libros: uno para niños, niñas y adolescentes y otro para las juventudes.

En su contenido, se definen:

  • Principios
  • Derechos
  • Garantías
  • Deberes
  • Sistemas de protección integral, de atención y de promoción de la participación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

Principales aspectos de su contenido

Entre los principales aportes que el contenido de este Código incluyó, se reconocieron:

  • El amplio catálogo de derechos para niñas, niños, adolescentes y jóvenes, con las consecuentes garantías para su efectividad en todos los ámbitos.
  • La institución del Sistema de Protección Integral de sus derechos.
  • El fortalecimiento de los mecanismos de denuncia, atención y respuesta frente a vulneraciones de derechos.
  • La creación de la Comisión de Niñez, Adolescencia y Juventudes como órgano rector en la materia, para articulas los actores claves a todos los niveles.
  • La definición de las pautas para la aplicación práctica del principio del interés superior del niño, la evaluación de la autonomía progresiva y la creación de entornos protectores.
  • La creación de un sistema de recopilación, generación y monitoreo de datos sobre la niñez, adolescencias y juventudes que favorece la formulación e implementación de políticas públicas con base en evidencia.
  • El Código reconoce a niños, niñas, adolescentes y jóvenes como sujetos activos de derecho y consagra principios esenciales como el interés superior de los menores de edad, la participación progresiva, la autonomía personal y la protección frente a toda forma de violencia, abuso, negligencia, explotación, trata, exclusión y discriminación.
  • Una de las principales innovaciones de la ley es el reconocimiento expreso de la juventud, como una etapa diferenciada del ciclo vital, que va desde los 18 hasta los 35 años.

Entre los artículos específicos:

  • El artículo 72, inciso 5, sobre la responsabilidad estatal en la protección frente a los riesgos digitales, en el cual se especifica que las plataformas de comunicación, redes sociales y proveedores de servicios digitales deben garantizar la creación de mecanismos de denuncia accesibles, filtros de protección para niños y adolescentes, así como la eliminación expedita de contenidos que vulneren sus derechos.
  • Al reforzar el principio de igualdad y no discriminación, destacó, que el Código promueve la eliminación de estereotipos y patrones socioculturales que provocan inequidades sociales y situaciones de vulnerabilidad que limitan el desarrollo de niños y adolescentes.[5]

Vinculación con el Código de las Familias

Este código se relaciona y complementa con el Código de las Familias y reconoce el rol fundamental de los vínculos afectivos, el respeto a la diversidad familiar y la corresponsabilidad de madres, padres y cuidadores en el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

Se complementan porque las normas contenidas en ambos Códigos se aplican a todas las familias, cualquiera que sea la forma de organización que adopten y a las relaciones jurídico-familiares que de ellas se deriven entre sus miembros, y de estos con la sociedad y el Estado y se rigen por los principios, valores y reglas contenidos en la Constitución de la República de Cuba, los tratados internacionales en vigor para el país que tienen incidencia en materia familiar y los previstos en estos dos Códigos.

El principio de autonomía progresiva que se introdujo en el código, ya estaba recogido en el Código de las Familias, aprobado en julio de 2022 por el Legislativo y, en septiembre de ese año, en referendo popular.

En la nueva normativa se reafirmó la corresponsabilidad de la familia, el Estado y la sociedad en la garantía de derechos, especialmente en la formación, desarrollo y bienestar de la infancia y la juventud.[6]

Consideraciones de la UNICEF

Publicación de la UNICEF sobre el Código

La UNICEF evaluó positivamente el nuevo Código, desde antes de su aprobación, cuando se publicó el anteproyecto.

Entre las consideraciones publicadas por dicha institución del sistema de las Naciones Unidas, estuvo que representaba "un avance significativo al superar la visión tradicional de tutela de la infancia y la adolescencia, adoptando una perspectiva centrada en los derechos y en los mecanismos necesarios para su protección".

También, que constituía un paso estratégico y necesario para garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes, en consonancia con el ordenamiento jurídico nacional y con los compromisos internacionales asumidos por el país.[7]

Y desde antes de su aprobación y en fechas posteriores, la UNICEF también realizó publicaciones, destacando los valores de la nueva ley. Por ejemplo, que el nuevo Código de Niñez, Adolescencias y Juventudes de Cuba propone la creación de un Sistema de Protección Integral de los Derechos de la Niñez y las Adolescencias , con un Subsistema de Protección Especializado frente a la Violencia.[8]

También, que el nuevo Código propicia el desarrollo integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, protege sus derechos y reconoce su lugar en el futuro de la sociedad cubana, incluyendo el derecho de los niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad, entre otros aspectos. Estas publicaciones, muchas veces fueron realizadas en colaboración con el MINED y el MINJUS.[9]

Referencias