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Carta de Jamaica

Carta de Jamaica
Información sobre la plantilla
Simon-Bolivar-Cartas2-635.jpg
Fecha:6 de septiembre de 1815
Lugar:Bandera de la República Bolivariana de Venezuela Venezuela
Descripción:
Presenta un panorama general de la guerra de independencia a finales de 1815 así como la situación desventajosa en que se encontraba España para seguir dominando el continente americano.
País(es) involucrado(s)
Venezuela, Jamaica
Líderes:
Simón Bolívar
Ejecutores o responsables del hecho:
Simón Bolívar

Carta de Jamaica. Carta escrita por Simón Bolívar en Kingston, Jamaica, con fecha del 6 de septiembre de 1815 y dirigida –presuntamente- al inglés Henry Cullen, un súbdito británico que residía en Falmouth, cerca de Montego Bay, al norte de Jamaica. El documento, que también se conoce bajo el título "Contestación de un Americano Meridional a un caballero de esta Isla" (en inglés traducida como A friend), tenía como objetivo fundamental, atraer la atención de Gran Bretaña y del resto de las potencias europeas hacia la causa de los patriotas independentistas americanos.

Precedentes

Simón Bolívar tenía apenas 32 años cuando llegó a Jamaica en condición de exiliado, a lo cual optó después de un período de casi tres años de lucha y un fracasado intento de repetir en Nueva Granada, la exitosa Campaña Admirable que lo había llevado con éxito hasta Caracas en 1813. Sintiéndose incomprendido por sus compatriotas en la entonces Cartagena de Indias, decide emprender camino hacia la isla caribeña con el objetivo de difuminar los ideales independentistas de los pueblos latinoamericanos, en territorio inglés. Durante su estancia en Jamaica en 1815, el Libertador se dedicó a meditar y reflexionar sobre el porvenir de América Latina y la situación de la política mundial, a raíz de lo cual surge este documento que se convirtió en uno de sus estamentos históricos más relevantes.

Síntesis de la carta

En una primera parte del documento, Bolívar comienza agradeciendo al señor (al cual iba dirigida y que supuestamente se trataba del inglés Henry Cullen), por su confianza e interés sobre las causas de la lucha que defendían los pueblos de América contra el colonialismo español. Deja claro en su respuesta Bolívar, que los lazos que una vez unieron a la monarquía española con el continente americano, se habían roto para siempre y que era más fácil unir físicamente los dos continentes, que reconciliar los espíritus de ambos países. Seguidamente, hace un detallado análisis del esfuerzo depositado por los patriotas latinoamericanos durante los últimos cinco años de lucha armada así como las causas fundamentales que motivaron a la misma. Relata de forma clara y puntual las condiciones de vida que sufrían los pobladores del llamado Nuevo Mundo, que se comprende para él desde el Río de la Plata (actual Argentina) hasta las islas de Cuba y Puerto Rico, estas últimas consideradas por entonces como las más seguras por parte del imperio español, dado su distanciamiento con los movimientos independentistas del continente. Bolívar cuestiona también la posición ‘’sorda’’ y ‘’ciega’’ de la entonces Europa civilizada y amante de la libertad, que permitía que una serpiente envenenada de poder como España, opacara su imagen y destruyera a su vez, la parte más bella del mundo hasta entonces conquistada. Alega además Bolívar, la escasez de recursos y estrategias que carecía la metrópoli española por esa época, tanto para enfrentar la batalla contra los independentistas latinoamericanos como en su aspiración a crear un comercio exclusivo en esa mitad del mundo, sin contar siquiera con los mecanismos necesarios para emprender tan gigantesca empresa. Posteriormente el Libertador enfatiza en la necesidad de encontrar apoyo por parte de gobiernos y naciones externas, tanto europeos como los propios norteamericanos; con lo cual se alcanzarían beneficios mutuos para ambos hemisferios, no solo los países afectados. Finalmente, Bolívar vaticina, según las circunstancias del momento y de cada país, el posible destino de naciones como México, Centroamérica, la Nueva Granada, Venezuela, Buenos Aires, Chile y Perú. Entre las consecuencias más significativas que para él sucederían en estos pueblos, destaca:

‘’las provincias americanas que se hallan lidiando por emanciparse, al fin obtendrán el suceso; algunas se constituirán de un modo regular en repúblicas federales y centrales; se fundarán monarquías casi inevitablemente en las secciones y algunas serán tan infelices que devorarán sus elementos ya en la actual y en las futuras revoluciones...”

Culmina su reflexión con una sentencia que repetirá hasta su muerte: la necesidad de la unión entre los países americanos, sin la cual sería imposible expulsar a los españoles y fundar un gobierno libre. Aunque esta Carta fue escrita nominalmente a Henry Cullen, está claro que su objetivo fundamental era llamar la atención de la nación liberal más poderosa del siglo XIX, Inglaterra, a fin de que involucrase en la independencia americana.

Notas de interés

El texto más antiguo que se conoce de esta carta, es el manuscrito borrador de la versión inglesa, conservado en el Archivo General de la Nación en Bogotá, Colombia, en el fondo Secretaría de Guerra y Marina, volumen 323. No fue hasta hace poco que se había podido localizar el manuscrito original castellano, ni se conocía copia alguna entre 1815 y 1883 (salvo las dos publicadas en inglés, en 1818 y 1825); pero recientemente se informó de su hallazgo. El hecho ocurrió en un archivo ubicado en Ecuador, donde se encontró el manuscrito original del documento el pasado mes de noviembre. Fue el propio presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien informó el descubrimiento de la Carta original, la cual reposaba en un archivo del Banco Central del Ecuador, donde pasó desapercibido todo este tiempo. No obstante, el presidente del Ecuador, el señor Rafael Correa ha dejado claro que el original permanecerá en la nación ecuatoriana, aunque se podría valorar la posibilidad de que fuese expuesto en instituciones de otros países con previo acuerdo.

Fuentes