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Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación

Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación
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Concepto:Centro en el que confluyen en un único espacio físico recursos y servicios bibliotecarios, tecnológicos, sistemas de información, medios para la edición electrónica y la creación de materiales multimedia, con el objetivo de dar soporte a las nuevas necesidades docentes, de aprendizaje y de investigación de la comunidad universitaria.

Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación. Entorno dinámico en el que se integran todos los recursos que dan soporte al aprendizaje y la investigación en la universidad.

Un Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI), además de los servicios habituales de biblioteca presencial y de biblioteca digital, dispone de un centro de producción en el que los profesores pueden crear materiales docentes y los estudiantes pueden también preparar sus propias presentaciones con el servicio de personal multidisciplinar. De este modo se convierte en un poderoso centro de servicios académicos implicado plenamente en dar soporte a la innovación educativa y adquiere un papel muy relevante en la tarea de que los estudiantes aprendan a aprender, a localizar información para sus estudios o para la resolución de problemas: a trabajar de manera independiente.

Definición

El Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación es el espacio físico y virtual, flexible, donde convergen y se integran infraestructuras tecnológicas, recursos humanos, espacios, equipamientos y servicios (proporcionados en cualquier momento y accesibles desde cualquier sitio) orientados al aprendizaje del alumno y a la investigación.

Antecedentes

A partir de las últimas décadas del siglo XX, las bibliotecas universitarias han efectuado con éxito transformaciones considerables, provocadas, en su gran mayoría, por la irrupción de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), para dar respuestas a las demandas de los nuevos modelos de enseñanza en la Educación Superior, sustentados en la autogestión del conocimiento y el protagonismo de los estudiantes.

La biblioteca, considerada como un servicio de soporte a la universidad, ha de transformarse en un servicio estratégico clave que ayude y facilite a los estudiantes y profesores a acceder, gestionar y manipular la información en la nueva época llamada del conocimiento; garantizando el acceso a la información científica de calidad, la formación en habilidades informacionales, la orientación en la creación de contenidos de docencia y de investigación, potenciar la visibilidad del conocimiento generado en la institución mediante la creación de repositorios institucionales, entre otros.

Las TIC han permitido a las bibliotecas mejorar la gestión de la organización, almacenaje y acceso de la documentación, tanto en soporte papel como en soporte electrónico, posibilitan que se realice todo de una forma radicalmente distinta, y a su vez han provocado nuevas políticas bibliotecarias que dan como resultado nuevos servicios a los usuarios, con el fin de satisfacer las cambiantes necesidades de los estudiantes y de los profesores. Las necesidades de estos son sus exigencias. Las nuevas formas de estudio, de lectura y de aprendizaje de los usuarios dan como resultado nuevos modelos de biblioteca universitaria.

Las bibliotecas han ido transformándose de grandes contenedores de documentos a puertas de acceso a la información que se encuentra en cualquier lugar de la red. La tendencia de esta institución universitaria apunta a un híbrido de materiales con servicios presenciales y on-line, en un espacio en el que cohabitan el soporte papel y los soportes electrónicos.

Por estas razones, en el mundo universitario de países avanzados en la innovación educativa se han implementando nuevos modelos de biblioteca universitaria basados, sobre todo, en dos direcciones: a) la transformación de la biblioteca presencial en un centro abierto durante amplios horarios con recursos disponibles para el aprendizaje de todo tipo. También se refuerza la idea social de encuentro y comunicación de la comunidad universitaria; y b) la configuración de un nuevo equipamiento a partir de una fuerte apuesta tecnológica en sus servicios, con una biblioteca digital que aglutina los sistemas de información.

A la nueva biblioteca se integran aquellos servicios clave para los profesores y los estudiantes, que están ligados al desarrollo de sus proyectos educativos y relacionados con la información y las tecnologías.

Es en este nuevo contexto que surgen los Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI), con el propósito de que la biblioteca universitaria se convierta en el verdadero centro de los recursos educativos básicos para la comunidad.

Este nuevo modelo ofrece la posibilidad de centralizar servicios antes dispersos, duplicados, y favorece la distribución de recursos y equipamientos que permite solucionar incluso desequilibrios tecnológicos de la misma universidad. Se opta claramente por un mayor aprovechamiento de las políticas de innovación y por una nueva imagen de prestigio de la universidad que sirve también para atraer nuevos estudiantes.

Los CRAI, inspirados en los Resources Learning Centres (RLCs), que hace años se crearon en el Reino Unido y otros países europeos, permiten avizorar la nueva biblioteca universitaria como un centro dinamizador del nuevo aprendizaje, con un nuevo diseño de espacios y servicios para reunir otros elementos que antes se ubicaban fuera de la biblioteca.

Objetivos estratégicos

Entre los objetivos estratégicos que establece Dídac Martínez para los Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación, se encuentran:

  • Facilitar a los estudiantes una experiencia de aprendizaje total mediante la interacción con libros, personas y tecnología. El CRAI ha de posibilitar que profesores y estudiantes puedan continuar colaborando en proyectos conjuntos. Por tanto debe disponer espacios diferenciados para el estudio individual, pero también en grupo, para realizar sesiones de formación, resolución de casos y presentación de proyectos, entre otros. Todos los puntos de lectura deben tener acceso a la red, para que los usuarios puedan acceder a ella.
  • Posibilitar el acceso a toda la información y documentación que el usuario necesite de la universidad de forma fácil, rápida y organizada.
  • Programar el crecimiento de distintas colecciones bibliográficas e integrar otros materiales tanto en soporte papel como electrónico.
  • Disponer de un equipamiento programado para estimular el aprendizaje, la sociabilidad, el estudio y la cultura.
  • Integrar otros servicios de la universidad que tengan relación directa con el aprendizaje.
  • Organizar actividades curriculares y extracurriculares de las diferentes comunidades de usuarios de la universidad.
  • Diseñar, implementar y programar actividades académicas y eventos especiales, para socializar la experiencia educativa.
  • Disponer de una amplia gama de servicios generales y personalizados, según las necesidades de los usuarios.

Integración de espacios y servicios

El CRAI ha de tener un equipamiento multifuncional, amplio y diversificado que pueda integrar y acoger el núcleo de servicios que tengan una relación directa con el aprendizaje y el desarrollo personal de los estudiantes y docentes. Este espacio único debe diseñarse y construirse con perspectivas de futuro, y por lo tanto, ha de tener en cuenta la integración de nuevos servicios, el crecimiento de los que estén ya integrados y el desarrollo de las necesidades de la propia docencia.

Los servicios que pueden implementarse en el CRAI dentro del contexto universitario son:

  • Servicio de información global y acogida de la universidad
  • Servicio de biblioteca
  • Servicio informático para los estudiantes
  • Servicio de laboratorio de idiomas
  • Servicio de búsqueda activa de empleo
  • Servicio de salas de estudio y aulas de reserva
  • Servicio de soporte a la formación del profesor
  • Servicio de creación y elaboración de materiales docentes y multimedia
  • Servicio de presentaciones y debates
  • Otros servicios

Servicio de información global y acogida de la universidad

Este servicio tiene que responder a la información que el estudiante necesita al inicio y durante su estancia en la universidad. Es un servicio clave que ha de tener respuestas rápidas y valiosas que orienten adecuadamente a los usuarios en sus necesidades concretas y en su relación global con la universidad.

De este servicio depende que el estudiante se sienta bien atendido, por lo que debe responder adecuadamente a la atención y orientación al estudiante, ofreciéndole información sobre: la escuela, las titulaciones y las asignaturas, la gestión de la matrícula y otros procedimientos administrativos y académicos, los profesores y el personal de administración, sobre los actos y novedades, sobre la ciudad y otro tipo de necesidades.

Las personas que gestionan este servicio deben poseer aptitudes excelentes en el trato con los usuarios, y un total conocimiento sobre el funcionamiento y los procesos de comunicación de la universidad a todos sus niveles.

Servicio de biblioteca

El servicio de biblioteca se clasifica según las tipologías y necesidades de los usuarios en:

  • Servicios básicos para el aprendizaje, destinados a profesores y estudiantes implicados en la docencia: Servicio de préstamo (domiciliario, interbibliotecario, renovaciones, reservas); atención al usuario; información bibliográfica básica; consulta en sala de lectura, trabajo individual y en grupo; formación de usuarios en las herramientas electrónicas de acceso a la información; autoaprendizaje (ofimática de gestión, presentación y defensa de proyectos y trabajos); colecciones bibliográficas; acceso a los catálogos, a Internet; reprografía y consulta de microformas; entre otros.
  • Servicios bibliotecarios para la investigación, destinados a profesores y estudiantes implicados en proyectos de investigación: Servicio de información y referencia especializada; consulta a bases de datos y e-revistas; obtención de documentos externos; búsqueda documental a bases de datos de pago; formación de usuarios en las herramientas electrónicas de acceso a la información; explotación de bases de datos; elaboración y edición de un proyecto o trabajo científico individualizado y por grupos de investigadores; acceso a colecciones especializadas, entre otros.
  • Servicios bibliotecarios digitales, destinados a toda clase de usuarios virtuales: Acceso a la biblioteca digital y a los repositorios institucionales; a productos multimedia; a Internet; difusión selectiva de la información; préstamo en línea; adquisición y pedidos de libros en línea; formación en navegación avanzada en Internet; servicio de soporte documental y bibliográfico en línea; servicio de recursos digitales en línea, entre otros.

Servicio informático para los estudiantes

La tecnología está presente en el CRAI prácticamente en todos los servicios, funciones y tareas, tanto del personal interno como de los propios usuarios. El personal informático debe encargarse de gestionar para los estudiantes los siguientes servicios: Identificación y acceso; soporte a las estaciones de trabajo del CRAI; programación e innovación tecnológica; seguridad y mantenimiento; soporte al usuario virtual; préstamo de computadoras portátiles; entre otros.

Servicio de laboratorio de idiomas

Los contenidos de la información depositada en las grandes redes y bases de datos están, por lo general, en inglés, idioma que es el más utilizado y habitual en las diferentes comunidades científicas y profesionales. Los usuarios, por lo tanto, deben poder aprender de una forma autónoma, virtual y semipresencial idiomas en el CRAI, para ello se deben ofrecer servicios de aprendizaje de inglés; de otros idiomas; de idiomas con soporte presencial de profesorado especializado y aprendizaje en línea; autoaprendizaje individual; conversaciones en grupo; servicio de consultoría y asesoramiento.

Servicio de búsqueda activa de empleo

Mediante este servicio, el usuario ha de poder aprender las técnicas actuales de búsqueda de empleo. Conocer las grandes bases de datos mundiales de empresas tanto nacionales como internacionales es prioritario. El estudiante debe poder aprender en el CRAI, de forma autónoma, estas nuevas técnicas y conocimientos: cómo elaborar un curriculum vitae; realizar una entrevista de trabajo; aprender las técnicas de búsqueda de empleo; servicios de orientación profesional; acceso a las bases de datos de empresas y búsqueda de empleo en Internet.

Servicio de salas de estudio y aulas de reserva

Las necesidades de los usuarios no siempre están ligadas a la búsqueda y gestión de la información, sino a espacios abiertos para poder trabajar con la documentación que traen; solo necesitan espacios para poder trabajar durante horas y acceso a la red para conectarse. El CRAI ha de facilitar este entorno libre y básico con suficiente número de lugares de estudio mediante el acceso a salas de estudio abiertas durante 24 horas y garantizar el acceso a salas de estudio en épocas de exámenes y períodos extraordinarios.

Servicio de soporte a la formación del profesor

El profesor debe conocer los diferentes recursos que el CRAI proporciona, ya que será el guía y asesor del proyecto educativo del estudiante. El profesor tiene que encontrar en el CRAI el soporte tecnológico, los equipamientos adecuados, el personal pedagógico y creativo necesario y la información que necesita para formarse en las nuevas técnicas pedagógicas: el nuevo hardware y software docente, pero también el acceso, gestión y manipulación de la información. La formación del profesor en ese aspecto es fundamental, quien tiene que ver el CRAI como la nueva aula, con multitud de servicios y recursos a su alcance. Para ello en el CRAI se deben impartir cursos de formación para los profesores en técnicas y métodos pedagógicos, y reciclaje e innovación docente.

Servicio de creación y elaboración de materiales docentes y multimedia

Tanto el bibliotecario como el informático han de ayudar al profesor a elaborar sus materiales multimedia, facilitar su distribución, catalogación y preservación. El CRAI debe ofrecer o las herramientas para desarrollar la educación basada en web a través de los siguientes servicios: creación de materiales docentes con la versión multimedia accesible en línea y desde las plataformas educativas digitales; laboratorio de autoaprendizaje con estaciones de trabajo; TIC y programas informáticos de edición de materiales; asesoramiento creativo y desarrollo de proyectos docentes; servicio de creación de metadatos.

Otros servicios en el CRAI

Servicio de publicaciones y ediciones de la universidad; acceso a la consulta de todas las publicaciones institucionales realizadas y editadas por la universidad, tanto en soporte papel como en soporte electrónico; servicio de librería y papelería; de ofimática y material informático; aulas equipadas con TIC; salas de trabajo, reuniones, exposiciones, debates y presentaciones; acceso a espacios destinados a potenciar la socialización y la vida universitaria, entre otros.

Ventajas

  • El incremento del uso y la mejora en la gestión de los recursos que la universidad destina a sus usuarios, como consecuencia de la integración de recursos y servicios en un único espacio físico
  • La mejora de la calidad del modelo educativo, con recursos bibliotecarios de información presenciales y virtuales, y también con servicios que están vinculados con el aprendizaje
  • Un mayor conocimiento de las necesidades reales de aprendizaje e investigación de la comunidad universitaria
  • Optimización en el uso de espacios y recursos, al integrar en espacios únicos las tecnologías educativas y los equipamientos TIC, que habitualmente están dispersos.
  • El usuario aprovecha más el tiempo que dedica a la gestión de su proyecto de aprendizaje, porque no tiene que desplazarse hacia diferentes lugares para utilizar los recursos y recibir los servicios que necesita.
  • Reorganización, racionalización y mejor aprovechamiento de los recursos humanos, antes dispersos y destinados a diferentes servicios. Esto posibilita una mejor atención al usuario.
  • Una notable mejora de la calidad de la vida social universitaria y de su entorno

En resumen, el CRAI es un nuevo modelo que convierte a la biblioteca en un espacio físico y virtual donde el estudiante puede desarrollar todo su trabajo de aprendizaje, y el profesor encuentra todo el soporte y la infraestructura necesaria para la elaboración de los materiales docentes y el mejor aprovechamiento de la tecnología; y concibe la biblioteca como espacios donde la actividad principal es el aprendizaje y el objetivo es facilitar los intercambios sociales, que permiten que la información se transforme en conocimiento.

El Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación no agota ni elimina otros modelos de bibliotecas universitarias. Este debe implementarse después de un análisis de los diferentes servicios de la universidad. El CRAI puede coexistir con otros modelos de bibliotecas de escuela, facultad o departamento, aunque lo ideal es que se integren en esta nueva dinámica.

Fuentes

  • Balagué Mola, Nuria. La biblioteca universitaria, centro de recursos para el aprendizaje y la investigación: una aproximación al estado de la cuestión en España. Disponible en: biblioteca.uam.es
  • González Guitián, María Virginia (2009). Una nueva visión de las bibliotecas universitarias en el contexto actual. En: Contribuciones a las Ciencias Eumed
  • Martínez, Dídac. El Centro de Recursos para el Aprendizaje CRAI. El nuevo modelo de biblioteca universitaria . Disponible en:upcommons.upc.edu
  • Sunyer, Silvia. Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación –CRAI-, y servicios bibliotecarios estratégicos para una Europa basada en el conocimiento. En: Intangible Capital, vol. 2, No. 4, octubre-diciembre 2006, p. 327-337. Disponible en: Redalyc