Cuidados de enfermería en la oxigenoterapia
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Cuidados de enfermería en la oxigenoterapia
La oxigenoterapia es la administración de oxígeno (O2) en cantidades suficientes como para que la presión arterial de O2 y la saturación de la hemoglobina se mantenga en un rango aceptable. Existen varias formas de administrar O2, entre ellas se encuentra el penlow, la cámara de O2, el O2 adicional en incubadora, el tenedor y la asistencia ventilatoria
Sumario
Penlow
Se utiliza con mayor frecuencia en la reanimación cardiopulmonar del RN, permite mejorar el intercambio gaseoso a flujo libre con presión manual.
Cuidados generales en la utilización del penlow
- Comprobar el correcto funcionamiento.
- Colocar en posición correcta la cabeza del RN.
- Mantener las vías aéreas permeables.
- Verificar que la mascara tenga un tamaño adecuado para que cubra bien la boca, la nariz y la punta del mentón.
- Mantener un buen sellado para que los pulmones se insuflen cuando se ejerza presión manual sobre la bolsa.
- Tener en cuenta que la presión ejercida no sea excesiva, pues se puede provocar un neumotórax.
Dos dedos _____________15 cm H2O.
Tres dedos _____________ 20 cm H2O.
Cuatro dedos ____________25 cm H2O.
- Evitar ejercer presión sobre la zona de la garganta.
- Evitar apoyar los dedos o parte de la mano en los ojos del neonato.
- Evitar apretar demasiado la mascara sobre la cara.
- Observar y valorar coloración de RN.
- Mantener un ritmo de frecuencia entre los parámetros permisibles.
Cámara de oxígeno
Permite concentrar una FiO2 de 0,4 a 0,6 con O2 de 6 a 10 L/min. Se utiliza con mayor frecuencia en los RN con distrés respiratorios moderados o graves y en los pacientes que han sido desacoplados de la ventilación mecánica
Cuidados generales en el RN con cámara de oxígeno
- Chequear el calentador y las conexiones de O2.
- Administrar el O2 húmedo y tibio para evitar las pérdidas de líquido y de temperatura.
- El flujo de O2 no debe ser menor que 5 L/min para prevenir la acumulación de CO2.
- Medir la FiO2 en el punto más cercano a las vías aéreas del neonato.
- Disminuir la FiO2 gradualmente para evitar un descenso brusco de la presión de O2 que conduzca a una hipoxemia severa.
- Cambiar los tramos de O2 y los depósitos de agua cada 24 h, para evitar el riesgo de contaminación.
- Velar que la cabeza del RN se encuentre en el interior de la cámara, los cambos brusco de concentraciones de O2 pueden provocar una hipertensión pulmonar.
- Evitar pesar al RN con alta FiO2, puede desencadenarse un fenómeno de rebote y provocar una hipertensión pulmonar.
- Colocar al RN en posición de distrés respiratorio.
- Observar y valorar coloración de RN.
- Cardiomonitorizar al paciente, observar saturación de O2.
Oxigeno adicional en incubadora
Permite concentrar una FiO2 de 0,21 a 0,3 con O2 de 5 a 10 L/min. Se utiliza con mayor frecuencia en los RN con distrés respiratorios leves y a los pacientes que se le retira la cámara de O2 para evitar el cambio brusco de concentraciones de O2.
Cuidados generales en RN con oxígeno adicional en incubadora
- Chequear las conexiones de O2 y colocar correctamente los tramos.
- Administrar el O2 húmedo y tibio, las incubadoras poseen un sistema de calefacción interno.
- Evitar abrir la incubadora para que no disminuya la concentración de O2.
- Manipular al RN a través de las mangas de las incubadoras, para evitar disminución de la FiO2
- Evitar pesar el RN si mantiene un flujo alto de O2.
- Disminuir FiO2 lentamente para evitar un descenso de las concentraciones de O2.
- Cambiar los tramos de O2 cada 24 h.
- Colocar al RN en posición de distrés respiratorio.
- Observar y valorar coloración de RN.
- Cardiomonitorizar el paciente, observar saturación de O2.
Tenedor nasal
Es un proceder de soporte que tiene como objetivo elevar el inter-cambio gaseoso y mejorar el estado clínico del paciente. Se administra O2 directamente a las fosas nasales mediante un aditamento estéril.
Cuidados generales en RN con oxígeno mediante tenedor nasal
- Chequear las conexiones de O2 y la colocación correcta de los tramos.
- Administrar O2 húmedo y tibio para evitar la viscosidad de las secreciones, la descamación de la mucosa y la hipotermia.
- Controlar el flujo de O2, para evitar la intoxicación.
- Disminuir el flujo de O2 gradualmente para evitar un descenso brusco de la presión de O2 que conduzca a una hipoxemia severa.
- Cambiar los tramos de O2, los depósitos de agua y el tenedor cada 24 h, para evitar el riesgo de contaminación.
- Velar que el tenedor se encuentre en el interior de las fosas nasales del RN, los cambios bruscos de concentración de O2 pueden provocar una hipertensión pulmonar.
- No se recomienda pesar al RN con altas concentraciones de O2.
- Observar y valorar coloración de RN.
- Cardiomonitorizar al paciente para chequear constantemente las saturaciones de O2 y la frecuencia respiratoria.
Ventilación mecánica
Es un proceder o tratamiento de soporte invasor con múltiples efectos cardiopulmonares, tiene como objetivo elevar el intercambio gaseoso y mejorar el estado clínico del paciente
Modalidades ventilatorias
- Ventilación con presión positiva continua (VPPC).
- Ventilación con presión positiva intermitente (VPPI).
- Ventilación con presión positiva mandataria (VIM).
- Soporte con presión positiva continua (CPAP).
- Ventilación oscilatoria de alta frecuencia (VOAF).
Cuidados generales en RN con asistencia ventilatoria
- Chequear las conexiones de O2 y colocar correctamente los tramos del ventilador.
- Comprobar que el paciente este correctamente entubado.
- Aspirar cuando sea necesario y en un tiempo breve, si es necesario entilar con acetilcisteína.
- Realizar fisioterapia respiratoria y movilización del paciente.
- Vigilar que el paciente se encuentre acoplado al ventilador.
- Auscultar al paciente para verificar que se este ventilando correctamente, con el objetivo de descartar una entubación selectiva, y no exista escapes o fugas.
- Colocar al RN en posición decúbito supino, si se prefija una presión por encima de 16.
- Realizar chequeo bacteriológico con frecuencia de las secreciones y conexiones.
- Cambiar las conexiones del equipo y los depósitos de agua del humectador cada 24 h.
- Evitar las desconexiones y fugas de aire innecesariamente, para evitar la hipo ventilación.
- Velar y mantener los parámetros establecidos por el personal médico.
- Conservar ajustada las conexiones de los tramos, evitar acodamiento y desplazamiento del tubo endotraqueal.
- Evitar la acumulación de agua en los circuitos.
- Atender los parámetros de alarmas.
- Manipular las conexiones del ventilador con guantes estériles.
- Mantener una relación enfermera-paciente 1:1.
- Vigilar signos y síntomas de complicación.
- Extremar las medidas de asepsia y antisepsia.
- Cardiomonitorizar el paciente, observar saturación de O2.
Cuidados de enfermería en RN con ventilación de alta frecuencia
- Monitorizar continuamente la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y la saturación de O2.
- Vigilar estrictamente al paciente, se debe evitar que existan respiraciones espontáneas, de lo contrario se le administra fentanilo.
- Colocar al paciente en posición decúbito supino, alternando con prono y realizar pequeñas lateralizaciones que modifiquen las áreas de apoyo.
- Aspirar por el tubo endotraqueal las menos veces posible, si es necesario una sola vez por turno.
- Evitar que la duración de la aspiración sobrepase los 15 s.
- Aumenta la PMA 1 cm por encima de la fijada, durante 10 a 20 minutos y luego volver a la previamente fijada, después de reconectar al paciente.
- Anotar en la gráfica cuando se aspira al paciente y características de las secreciones.
- Evitar la fisioterapia respiratoria siempre que sea posible.
- Inclinar las tubuladuras y pieza en Y hacia arriba desde la entrada de la incubadora, para evitar que se acumule agua en ella.
- Cambiar la pieza en Y y el censor de flujo si se acumula agua, pues los valores de volumen nidal y DCO2 disminuyen.
- Colocar la temperatura del humidificador entre 35 y 36 °C.
- Realizar exámenes gasométricos periódicamente.
Fuente
Castro López, Frank W. Manual de enfermería en neonatología. / Frank W. Castro López, Omayda Urbina Laza y otros. La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 2007. XII, 282 p. il., tab.


