Saltar a: navegación, buscar

El Alto del Pino

El Alto del Pino
Información sobre la plantilla
Alto del Pino, zona situada a unos pocos kilómetros de la ciudad de Baracoa, se produce por costas baracoenses el desembarco de Antonio Maceo, en Duaba, el 1 de abril de 1895, para reiniciar la lucha independentista. Fue este su primer combate victorioso en la Guerra del 95.

Conjunto Monumental del Alto del Pino

Error al crear miniatura: Falta archivo
Conjunto Monumental del Alto del Pino..JPG
Situado en el asentamiento del Alto de Pino al noreste de la ciudad de Baracoa. En este sitio se efectuó el primer combate de Maceo, el 1 de abril de 1895 frente a una columna española integrada por 75 hombres. Es un conjunto monumentario compuesto por un busto de Antonio Maceo de bronce sobre un pedestal que soporta una tarja donde se destacan las acciones del combate, el conjunto está custodiado por dos cañones coloniales. En su parte posterior, integrado al conjunto se encuentra un pequeño parque con bancos de mármol, material que predomina en este sitio. Acontecimientos importantes de esta etapa son las expediciones de los Generales Francisco Sánchez el 18 de agosto de 1895, y Calixto García el 24 de marzo de 1896. Entre las personalidades que estuvieron vinculadas al proceso histórico local durante el Siglo XIX hay que mencionar al Coronel Tomás Cardoso Fuentes, destacado mambí que participó en varias acciones militares en Baracoa y otras regiones de Oriente durante las tres guerras; los Coroneles Hipólito y Adriano Galano, figuras sobresalientes de la última gesta; el Coronel Félix Ruenes, el más destacado jefe mambí baracoense, quien tuvo la responsabilidad y el privilegio de hacer los primeros contactos con Antonio Maceo, José Martí y Máximo Gómez; y la Capitana Luz Palomares, quien supo ganar los grados con su brava actitud en el enfrentamiento a las tropas españolas. Al concluir la Guerra del 95 el país entra en la etapa de la seudorrepública. La depauperación económica, política y social que experimenta Baracoa se ve agravada por la secular incomunicación y el olvido a que estuvieron relegadas estas tierras, región que llegó a conocerse como la “Cenicienta de Oriente”. El 27 de noviembre de 1958 el Ejército Rebelde entra victorioso en la ciudad de Baracoa. Comienza, a partir de entonces, una nueva etapa de desarrollo económico y justicia social. Durante más de 40 años no ha faltado el enfrentamiento con la contrarrevolución interna y externa, enfurecida por los logros alcanzados. A partir de 1961 y hasta 1970 los baracoenses hicieron frente a 16 infiltraciones que ocasionaron la muerte de valiosos combatientes de su pueblo. Dieciocho de sus hijos abonaron con su sangre otros suelos del mundo.

Obelisco de Duaba (Sitio original del Desembarco).


Obelisco de Duaba en el sitio original del desembarco.JPG
Ubicado al noroeste de la ciudad de Baracoa; por su valor natural, histórico y arqueológico fue declarado como Monumento Nacional en 1978. El monumento simboliza esta importante gesta, lo conforma un obelisco en forma de pirámide truncada con una altura de 1.5 m, enchapado en granito negro conteniendo una tarja de mármol de carrara, ubicado por los veteranos de la Guerra de Independencia en 1924 y la placa donde se declara el sitio como Monumento Nacional.

Obelisco de Duaba (Sitio de la Peregrinación).


El monumento lo conforma un obelisco enchapado en mármol gris, en forma de pirámide truncada con una altura de 3 m aproximadamente, conteniendo una tarja y en su parte superior se encuentra una escultura que simboliza la embarcación que llegó por estas playas; el monumento se levanta sobre una estrella de cinco puntas.

Fuente

  • Museo Municipal.